domingo, 18 de agosto de 2013

Peligra el béisbol caribeño


Gran revuelo ha causado el estancamiento entre la Confederación del Caribe y Major League Baseball, para la firma del Acuerdo Invernal o Winter League Agreement (como se conoce en inglés), a falta de dos meses para que inicien acciones las principales ligas del Caribe.

Ante la incertidumbre muchos equipos no han podido hacer las diligencias pertinentes para la firma o el contacto con jugadores importados, ni mucho menos asegurar la presencia de varios grandes ligas a jugar en sus respectivos países.

Para la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, la cifra de 58 grandes ligas que jugaron en la 2012-2013, pudiera verse afectada por la paralización del convenio, amén de que los principales prospectos serian vetados de actuar en el país por imposición de sus equipos en las mayores.

El béisbol es un negocio, para nadie es un secreto lo lucrativo que es un pelotero para una organización, por ello aquellos contratos millonarios, muy distinto a lo que el pelotero pueda ver en una liga caribeña, donde los salarios son ínfimos.
Salvador Pérez se vería imposibilitado de jugar en el país

Pero lo más grave del asunto es la manera como MLB ha evadido el apoyo a las ligas de Venezuela, República Dominicana, México y Puerto Rico, quienes han sido las formadoras del talento que hoy hacen vida en las mayores.

Y sin correr a un escándalo mayor las primeras tres ligas pudieran verse en el espejo de Puerto Rico, liga que sufrió serios problemas económicos lo que decayó en el aspecto del juego y que continúa padeciendo en la actualidad.

MLB ha visto al béisbol caribeño como un estorbo para los beneficios económicos de cualquier organización.

Que sería de República Dominicana si jugadores como Manny Ramírez, David Ortiz, Adrián Beltre, Robinson Canó, Alfonso Soriano, entre otros, jugaran regularmente en sus país; que béisbol se jugaría en Venezuela si Félix Hernández, Johan Santana, Jesús Montero, Miguel Cabrera, Freddy García, Bob Abreu, entre otros, jugarán sin prohibición, sin duda un espectáculo que atraería fanáticos a los estadios y dejarían económicamente bien a sus clubes.

Pero eso no es posible gracias al Acuerdo Invernal que establece ciertas condiciones para que un pelotero participe en las distintas ligas caribeñas.

En los últimos años hemos visto como MLB viola el acuerdo e impone condiciones a los peloteros afectando no sólo el espectáculo, sino que atenta contra la liga en la cual fue formado el pelotero.

En varias ocasiones leímos como la liga venezolana levantaba su voz de protesta cuando un club de las mayores prohibía de actuar a un lanzador o bateador, o peor aún le imponía tantos turnos al bate o episodios de labor para jugar en el país.

Esto lejos de beneficiar atenta en contra del espectáculo en el cual el fanático es el más afectado.

Parece que MLB ve a las ligas caribeñas como ligas menores en la cual ellos deciden como debe ser empleado el jugador.

El pelotero es dueño de su vida, es él quien decide si jugar o no en su país. Pero tampoco puede ponerse cómplice de un equipo que viola el acuerdo para proteger su inversión.

Allí la liga es imposible que pueda proteger al equipo afectado.
Un apasionado de este béisbol como José Altuve se vería
afectado si Houston decide que no juegue en la LVBP

Avanzará el acuerdo o se impondrán las condiciones de MLB, lo cierto es que cada día el béisbol caribeño es golpeado duramente por las imposiciones que las Grandes Ligas hacen a los peloteros.

No deseo pensar que las ligas de Venezuela, República Dominicana y México se vean paralizadas como sucedió en la liga de Puerto Rico.

Ojala MLB sea consciente de la importancia de estas ligas para el desarrollo del jugador.


@beisboladentro

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