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domingo, 5 de julio de 2015

¿Qué le deparara a los Marlins?


Con una nómina valorada en 85.531.500 millones de dólares, los Marlins de Miami, se preparan para una nueva temporada llena de fracasos.

Desde 2010, el equipo del sur de la Florida ha cosechado registro por debajo de 500 y en ese lapso, Jeffrey Loria, principal accionista del club, ha confeccionado y despojado en varias ocasiones su nómina, después de que sus inversiones no dieran resultado.


En ese trayecto, siete estrategas han estado al frente del equipo, con resultados nada benevolentes, evitando que un proyecto pueda formarse y consolidarse en poco tiempo.

Parte de esa culpa radica en Loria, que pese a sus decisiones controvertidas ha colocado al club sin rumbo fijo y sin una perspectiva de competir por el título.

Un claro ejemplo de lo alocado que puede ser sus decisiones, radica en el nombramiento de Dan Jennings, que paso de la oficina a la cueva, sin tener experiencia como técnico.

Con julio presente, Loria comienza a solapar el futuro de su organización.

Miami esta a diez juegos y medio de los Nacionales de Washington en la división este de la Liga Nacional, y a nueve y medio de acceder a uno de los puestos como comodín; Loria pudiera salir de varias piezas para pensar nuevamente a futuro, un futuro que parece no llegar mientras la paciencia de Loria se agota.

Martín Prado, Ichiro Suzuki, Dan Haren, Mat Latos, Michael Moorse, son nombres que suenan para cambiar de aires en las próximas semanas, hay otros que pudieran sumarse, lo cierto es que mientras su máxima estrella Giancarlo Stanton este en la lista de lesionados es poco lo que pueden aspirar los peces.

Aunque José Fernández ya regreso, un lanzador no marca la diferencia, Miami es un equipo con un talento palpable pero que no despega por completo, quizás la dirección de un nuevo dueño o de un mánager con más trayectoria pudiera dar nuevos aires a una plantilla prometedora.

El dato
De 2010 a 2015, Miami ha tenido a siete managers: Fredi González, Edwin Rodríguez, Brandon Hyde, Jack McKeon, Oswaldo Guillén, Mike Redmond y Dan Jennings. Desde su fundación 1993 a 2009, han pasado por la silla de la dirección ocho estrategas: Rene Lachemann, Cookie Rojas, John Boles (en dos ocasiones), Jim Leyland, Tany Pérez, Jeff Torborg, Jack McKeon, Joe Girardi y Fredi González

@beisboladentro 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Marlins de Miami: Inversión fallida


Antes de iniciar la temporada 2012, la gerencia aseguró que con un nuevo estadio la fanaticada iría a apoyar a un club competitivo

Esta semana los Marlins de Miami volvieron a demostrar que no son un equipo a largo plazo. En menos de un año, cuando asombraron al béisbol con sendos contratos a jugadores estrellas para inaugurar su nuevo estadio, muchos pensaron que la ciudad latina tendría un digno equipo competitivo.

Las cosas cambiaron drásticamente.

Si bien la cuantiosa inversión no rindió los frutos esperados, Miami se deshizo de buena parte de su plantilla durante la temporada regular, fue así como Hanley Ramírez, Randy Choate, Aníbal Sánchez, Omar Infante y Gaby Sánchez partían hacia otros conjuntos por material joven, nuevamente la palabra reconstrucción sonaba en la oficina de Larry Beinfest y David Samson.
Jeffey Loria y su grupo se portaron como unos “nuevos ricos” en las Grandes Ligas, quisieron demostrar que tenían los recursos para armar un equipo ganador y jamás fue así. El golpe a la afición se completo cuando decidieron remover lo poco que quedaba de su roster actual en un megacambio, que presenta a Miami con un rostro distinto al que se le pinto a su afición esta temporada.

José Reyes, Mark Buehrle, Emilio Bonifacio, Josh Johnson y Jon Buck fueron traspasados a los Azulejos de Toronto a cambio de Yunel Escobar, Adeiny Hechaverría, Henderson Álvarez y otros novatos por confirmar.

El cambio que aún no cuenta con la aprobación de la oficina del Comisionado de béisbol, ha retumbado en las mayores.
Cuando la gerencia trajo a Oswaldo Guillén, aseguraron
que los éxitos llegarían inmediatamente. Duró un año
la promesa, Guillén fue despedido al finalizar la temporada

Algunos ejecutivos predicen que habrá un montón de sentimientos de ira expresados en las reuniones de los propietarios acerca de la cantidad de dólares de ingresos compartidos otorgada a los Marlins de Miami a través de los años. Habrán muchas opiniones expuestas allí sobre la imprudencia con la cual los Marlins ejecutaron sus planes, independientemente de sus motivos verdaderos –ya sea trate de apropiarse dinero en efectivo por completo, o simplemente acomodar al club para una futura venta-, lo cierto es que Miami no es el equipo que en el papel desee invertir para ganar.

Y eso que cuentan con dos títulos de Serie Mundial.

Dos títulos que al año siguiente presentaron un desmantelamiento en su roster.

Este movimiento de la gerencia de los peces pudiera traer consecuencias graves en un futuro. Es clara la brecha que existe entre los grandes clubes y aquellos que se han encargado en los últimos años de formar talento para luego desprenderse de ellos; pero las aspiraciones de Loria y su grupo demuestran que las perdidas dentro de un equipo son cuantiosas y difíciles de recuperar.

Ni hablar del daño psicológico que puede causar en una afición.

Hace menos de un año, todo el mundo observó como en el salón del Hilton Anatole de la ciudad de Dallas, los “nuevos” Marlins presentaban a José Reyes y a Heath Bell, como sus dos nuevas firmas.

Además habían recién adquirido los servicios de Mark Buehrle, recomendado por el promocionado mánager, Oswaldo Guillén y, estuvieron a punto de concretar un acuerdo millonario con Albert Pujols.
José Reyes llegó con un contrato de siete temporadas y
solo completó uno con el equipo miamense. Ahora estará
con los Azulejos de Toronto en la Liga Americana

Todo esto indicaba que el nuevo club iniciaría una prometedora campaña con el fin de destronar el reinado de los Filis de Filadelfia.

Ahora, a poco más de once meses de aquellas reuniones invernales de 2011, Miami luce desolado, el pesimismo vuelve a una afición y a una gerencia que se las ingeniará para competir nuevamente.

Recordemos que tampoco estarán en el club, el polémico Oswaldo Guillén y Heath Bell. Asimismo, es posible que Carlos Zambrano y Carlos Lee también sean traspasados en cualquier momento.

Este club es igual al de las campañas 1997 y 2002, quizás si o quizás no. Lo cierto es que en ambos años fueron campeones en parte por las estrellas que adquirieron.

Mucha espuma y poco chocolate es lo que presenta la gerencia de los peces.

Razón tenía Oswaldo Guillén antes de saber su despido.

“La culpa de la mala arrancada del club viene desde la gerencia hasta el recoge bate”.

Con un estadio que se pagó con fondos públicos en un 70% y con pérdidas cuantiosas está temporada, Loria, Beinfest y Samson desbarataron todo, será posible que esta franquicia reciba el apoyo que merece.

Probaron las mieles de un paisaje que dibujaron, pero se dieron cuenta que no podían sostenerlo, la medida fue drástica para todos.

Es posible que Selig apruebe la venta, al final el dinero es lo que mueve al béisbol.

@beisboladentro