Mostrando entradas con la etiqueta barrera racial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta barrera racial. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de abril de 2011

Jackie Robinson: El hombre que rompió la barrera racial (II Parte)


Un negro en territorio blanco
Robinson era un joven con condiciones esenciales, esas que le permitió reunir inteligencia, carácter y fortaleza, para soportar con sumisa dignidad el reto que iba a comenzar afrontar.

Esas virtudes le permitieron ser el primero de su clase por encima de Satchel Paige, Josh Gibson o Ray Dandridge, quienes se encontraban mejor establecidos en las Ligas Negras.

Así el 23 de octubre de 1945, el pelotero de color hizo noticia en el deporte estadounidense al ser asignado a los Reales de Montreal, categoría AAA, a sabiendas que si tenía una actuación destacada, sería ascendido al equipo grande de Brooklyn.

En 1946, Robinson lideró la Liga Internacional en bateo (349) y carreras anotadas (113). Se había ganado el pasaporte a la crema de los diamantes.

15 de abril: El inicio de una gesta

El 15 de abril de 1947, fue un día nublado y frío en Brooklyn, pero el clima era completamente opuesto en el viejo Ebbets Field. Los frecuentes aficionados de los Dodgers de Brooklyn celebraron una vez más su Opening Day en Brooklyn, mientras que los afro-americanos festejaron el debut de Jackie Robinson, el tercer “negro” en participar en las grandes ligas, pero el primero en hacerlo durante el siglo XX.

Aquel trote de Robinson hacia la primera base con el uniforme de los Dodgers de Brooklyn cambiaría el curso de las grandes ligas en particular, y también repercutiría en cada rincón de la sociedad estadounidense.

26.623 almas se encontraban en las tribunas del Ebbets Field, de los cuales 14.000 eran afro-americanos, fue una tarde fría y lluviosa, recordó Rachel Robinson, esposa de Jackie, quien pidió prestado un abrigo para mantenerse tanto ella como su hijito a temperatura calida.

Brooklyn enfrentaba a los Bravos de Boston, y aunque fue neutralizado en tres turnos, los Dodgers ganarían el partido 5-3; la sola presencia de Robinson agitaba el climax, ya que era coreado por todos los asistentes.

Esa emoción era contraria cuando los Dodgers eran visitantes, Filadelfia fue la primera parada, desde las tribunas se vociferaron insultos raciales, tales como: “Negro vuelve a los campos de algodón”, “No te queremos aquí negro”, “¿Hey, copo de nieve, con cuál de las esposas de tus compañeros blancos de equipo vas a salir esta noche?”.

Incluso los jugadores de Filadelfia gritaban a Robinson, con consentimiento del manager de Filadelfia Ben Chapman, para que el afro-americano perdiera los estribos. El compromiso que tenía con Rickey previno que Robinson actuará de otra manera, y fue al tercer día cuando Eddie Stanky, compañero de equipo salió en su defensa, quedaba claro que quien se metía con el negro, se metía con la organización neoyorquina.

Su batalla apenas empezaba. Hubo amenazas de asesinato, advertencias de muerte hacia su esposa e hijo, si osaba de seguir jugando. Los lanzadores le lanzaban hacia la humanidad, los hoteles donde dormían sus compañeros se negaban a hospedarlos.

Insultos, golpeado con los tacos, soporto todas esas vejaciones por una promesa al dueño del equipo y para que su hijo le dijera a su otro hijo que su padre inició el camino de una lucha por la libertad de otros.

Dejo que su ofensiva y defensiva hablará por él. Conmocionó al público de Brooklyn por su manera de correr en las almohadillas, se robaría 29 bases (líder en la Liga Nacional), además bateo para 297 con 12 cuadrangulares y 125 anotadas. Los Dodgers ganarían el banderín, estableciendo un récord de asistencia de espectadores, al tiempo que Jackie Robinson sería electo como el primer Novato del Año de la Liga Nacional (recuerden que a partir de ese año se entregaría en ambas ligas).

Logro el respeto

En 1949, finalmente se sintió un poco más confortable al poder revelarse contra sus delatores, y la Liga Nacional apoyó su causa al otorgarle el galardón al “Jugador Más Valioso”, liderando su circuito en average (342) y bases estafadas (37), además de anotar 122 carreras y remolcar 124 rayitas.

Entre 1949 y 1953, promedió average de 329, 108 carreras anotadas y 93 carreras impulsadas, y después de su retiro tres años más tarde, continúo luchando ante las injusticias hasta que la diabetes le quitó la vida en 1972, a la edad de 53 años.

Cuando dejó el terreno de juego sus números fueron: 311 de average, 1.382 juegos, 4.877 apariciones legales, 947 carreras anotadas, 1.1518 hits, 273 dobles, 54 triples, 137 jonrones, 734 carreras remolcadas y 197 bases robadas.

Fue la punta de lanza de los Dodgers de Brooklyn en seis banderines y un campeonato mundial, y también fue la piedra angular que hizo posible que tanto afro-americanos y extranjeros actuaran en las mayores.

Luchador a toda costa

Después de su retiro, Robinson se destacó como un luchador contra la segregación en su faceta de empresario y figura política. Se encargó de proyectos para mejorar la vivienda de la gente de color. Trató con personalidades como Martín Luthe King, e influenció a Presidentes con su actividad, entre ellos Einsenhower, Kennedy y Nixon.

Asimismo, trabajo con iglesias y organizaciones sociales. Después de su muerte su esposa fundó la Fundación Jackie Robinson, que otorga becas escolares con el objetivo de ayudar a la juventud necesitada para concederles educación y hacer de ellos ciudadanos útiles.

En vida, Robinson le comentó a un periodista de Nueva Orleans: “No pretendemos nada especial. Solo pretendemos que nos permitan vivir como ustedes, como nuestra Constitución lo demanda”.

Día de Jackie Robinson

Su lucha nunca ha sido olvidada, y a partir de 2005 la oficina del comisionado anunció que cada 15 de abril de cada temporada se celebrará el “Día de Jackie Robinson”.  Donde todas las divisas honraran la gesta de este pelotero.

En abril de 1997, cincuenta años después de aquel histórico evento se encontraron en el Shea Stadium de Nueva York, el presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton y Rachel Robinson (viuda de Jackie), quienes procedieron a celebrar el acontecimiento retirando el número 42 de todas las franquicia. A excepción de aquellos pelotero negros o latinos que estaban usándolo en aquel entonces como eran Mo Vaugh (retirado), Butch Huskey (retirado) y Mariano Rivera (activo).

Ese fue Jackie Robinson un luchador que pregono el juego de pelota para todos.

@beisboladentro

martes, 12 de abril de 2011

Jackie Robinson: El hombre que rompió la barrera racial (I parte)


Este viernes 15 de abril se conmemoran 64 años de uno de los cambios más significativos que cualquier deporte pudo conocer: El rompimiento de la barrera racial.

Esto se debió a un hombre que soporto todo tipo de humillación por jugar un deporte para blancos. Jackie Robinson, fue la puerta para que hoy muchos latinos, negros o extranjeros, jugaran béisbol en suelo norteamericano… su legado continua vigente.

En esta primera entrega daré un breve esbozo sobre el camino y el legado de una figura que sin decir ninguna palabra, mostró con su juego que el béisbol y otras disciplinas pueden ser jugados por todos.

Y para tomar conciencia de este legado, de los veintisiete peloteros que llegaron a los tres mil imparables, la lista la reduciríamos a 16, si Hank Aaron, Willie Mays, Eddie Murray, Tony Gwynn, Dave Winfield, Rickey Henderson, Rod Carew, Lou Brock y Roberto Clemente, no hubieran tenido la oportunidad de jugar en el mejor béisbol del mundo.

¿Imaginen que los 714 vuelacercas de Babe Ruth aún permanecieran como marca vitalicia, y no los 762 de Barry Bonds?

Qué tal si las 2.246 anotadas del inmortal Ty Cobb se mantuvieran como marca vigente y no las 2.295 de Rickie Henderson; o peor aún que la efectividad más baja en una temporada para un lanzador que laboró por lo menos 300 episodios, le perteneciera a Carl Hubbell (1.66 en 1933), y no a Bob Gibson con su 1.12 en 1968.

¿Imaginen que el liderato de bases robadas fuera liderado por Billy Hamilton, Ty Cobb, Arlie Latham, Eddie Collins, Max Carey y Honus Wagner; en vez de dos peloteros de color como Rickie Henderson y Lou Brock, además que cinco de los primeros once puestos son afro-americanos?

El impacto es mayor si tomamos en cuenta que Juan Marichal fue el lanzador más dominante de la Liga Nacional, durante los años 60 y 70. O que tal el impacto de Alfonso Carrasquel en los años 50.

Que seria del béisbol si no hubiéramos presenciado los cuadrangulares de Andrés Galarraga, Sammy Sosa, Juan González, José Canseco o las actuaciones de Johan Santana, Pedro Martínez, Bartolo Colón, Fernando Valenzuela, Ricky Bones, entre otros.

Entonces estaríamos en presencia de un deporte exclusivo para peloteros blancos, donde el resto de los nombrados sobresalieran en otras ligas para personas de sus mismas condiciones, Robinson permitió que se unificará esa situación, donde la igualdad era lo que importaba.

Un duro llegar

Desde el último tercio del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, en el béisbol de las Grandes Ligas era prioritaria la participación de estadounidenses de raza blanca, es decir, los cubanos que habían logrado escalar tan alto eran de piel clara, pero no escapaban a la discriminación por su nacionalidad e inclusive, hubo actuaciones de indios a quienes se le permitía jugar pero con ciertos distanciamientos, pero no dejaban de ser burlas y tratos despectivos.

Nadie sabía cuando y donde se iba a romper esa división, sólo un hombre hace posible que ni siquiera, o con escasa – por no decir nula – frecuencia, se realicen el tipo de preguntas planteadas; ese mismo que en 1946, rompió con algunos esquemas sociales, y desafió a sus rivales al estilo Mahatma Ghandi. La única pelea que efectuó fue en el terreno de juego. Su valor, coraje, disciplina y extrema paciencia abrieron las puertas al resto de las minorías: negros y extranjeros.

Su nombre: Jackie Robinson.

Branch Rickey, principal accionista de los Dodgers de Brooklyn, era un ejecutivo visionario, el había sido testigo de las hazañas de Robinson con los Monarcas de Kansas City, nunca dudo en que un pelotero con sus condiciones podría ser de mucha ayuda para Brooklyn en las venideras temporadas.

Las negociaciones comenzaron, de inmediato los rumores llegaron a la oficina del comisionado Kenesaw Mountain Landis, quien deseaba obstaculizar dicha negociación. “No existe regla alguna, formal ó informal, no escrita u oculta, opuesta a la contratación de jugadores negros por parte de algún equipo organizado profesional”, pero la escasez de talento de peloteros blancos, quienes cumplieron servicio militar para la II Guerra Mundial; Landis afirmaba que el béisbol era exclusivo de blancos, no deseaba que negros se convirtieran en la atracción deportiva.

De manera hipócrita el racismo en Norteamérica se hizo evidente, mientras se combatía en el extranjero, los mismos norteamericanos ignoraban lo que sucedía en su propio suelo. Aunque nunca existió una ley que negase la actuación de los “negros” en las mayores.

Con la muerte de Landis en 1944, Albert “Happy” Chandler fue nombrado comisionado, aunque fue más abierto con el tema de conversar con peloteros negros, algunos equipos hicieron sus respectivos contactos. Antes hubo un intento cuando los Piratas de Pittsburgh fueron los primeros en hacer contactos para contratar a Joshua Gibson en 1943, pero Landis objeto la acción por considerar que los negros tenían su liga.

Misma situación ocurrió cuando Bill Veck Jr., intentó comprar los Filis de Filadelfia en 1943, para luego reorganizarlos con peloteros de Ligas Negras, pero Landis se aseguró que Pittsburgh fuera vendido a otra persona. Y cuando Leo Durocher expresó que había “millones” de excelentes peloteros afro – americanos y que le gustaría firmar algunos de ellos para alistarlos a los Dodgers de Brooklyn, el comisionado lo hizo retratarse públicamente.

Jackie un luchador de derechos civiles

Jack Roosevelt Robinson, nació el 31 de enero de 1919 en los campos algodoneros de Cairo, Georgia, Estados Unidos; siendo nieto de un esclavo e hijo de un cultivador.

El 6 de julio de 1944, Robinson siendo un joven teniente de segunda, abordó un autobús militar cerca de Fort Hood, Texas, al lado de la esposa “blanca” de un compañero. El chofer le ordenó dirigirse a la parte posterior del autobús donde la gente de color pertenecía.

El conductor del vehículo se dirigió al hombre equivocado, Robinson rehusó cambiar de asiento. Conocía sus derechos. Los autobuses de las fuerzas armadas oficialmente no permitían la segregación racial. Sin embargo, un policía militar lo escoltó a prisión. Robinson se mantuvo desafiante. Incluso estuvo a punto de caerse a golpes con otro militar que lo estaba insultando.

Aunque se le levantaron cargos por insubordinación, al final Robinson fue exonerado debido a su conducta ejemplar, pediría su libertad, recibiendo una honorable baja y comenzaría a buscar empleo.

Destacado atleta

Robinson se había destacado en cuatros disciplinas deportivas en la Universidad de California, antes de enlistarse al ejército. Lideró la liga de baloncesto en anotaciones en dos oportunidades, rompiendo el récord nacional de salto largo, que se encontraba en poder de su propio hermano, además de su destacada actuación en el fútbol americano. También ganó torneos de tenis, ping pong y golf.

El béisbol no se encontraba entre sus deportes favoritos, pero era tan bueno que los Monarcas de Kansas City le ofrecieron contrato como shortstop, devengando 400 dólares mensuales. Robinson batearía para 387 y de inmediato su actuación llegó a oídos de Rickey quien envió a su scout para que chequeara al pelotero de color.

El 29 de agosto de 1945, Robinson en compañía de Clyde Sukeforth, scout de Brooklyn, llegarían a la oficina de Rickey y este le comento: “Jack, he estado buscando a un gran jugador de color durante mucho tiempo. Tengo ciertas razones para creer que tú eres el hombre. Lo que necesito es más que un jugador de pelota. Necesito a un hombre que soporte abusos e insultos. En otras palabras, que lleve la bandera por la competencia. Si los jugadores se desplazan en la almohadilla con la intención de herirte y comienzan a decirte negro y esas cosas, elúdelos porque si no lo haces toda la causa por la que luchas retrocederá 20 años”.

@beisboladentro