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sábado, 24 de noviembre de 2012

Será este el año de las Águilas del Zulia



Hace tres campañas me atreví a afirmar que los cambios realizados por la organización rapaz traería como consecuencia un equipo competitivo para las campañas 2012 o 2013, no me equivoque en mi afirmación
 
Las Águilas del Zulia están viviendo una luna de miel esta temporada. Con un registro de 22-13 marchan líderes del campeonato, la tropa que dirige Luis Dorante ha contado con lo esencial del béisbol, buen pitcheo, ofensiva blindada y defensa sobre el promedio, lo que se ha traducido en el buen inicio que llevan durante las siete semanas de acción del campeonato.

Quizás el punto débil del elenco sea el cuerpo de relevistas, problema que la gerencia se encuentra resolviendo para evitar descalabros en el mes de diciembre.

Parte de ese éxito ha radicado en el talento criollo del equipo, Gerardo Parra, Ernesto Mejía, Freddy Galvis, Henry Rodríguez y José Pírela en el plano ofensivo, mientras que Wilfredo Boscán, Adys Portillo y Álex Torres han destacado en el plano monticular.

Sin contar el encuentro del sábado, los zulianos lideran los renglones colectivos de promedio (295), OPS (790), anotadas (189), hits (361), triples (10) y slugging (434). Mientras que en el pitcheo lideran victorias (22), blanqueos (3) y ponches (283).

Motivos suficientes para pensar que esta temporada puede ser la del ansiado campeonato.

El último título zuliano llegó en la temporada 1999-2000.

En el papel, los zulianos cuentan con uno de los rosters más jóvenes del campeonato. Algunos de sus peloteros se están consagrando está campaña, la mayoría de ellos no llegan a cinco zafras en nuestra pelota, motivo por el cual la gerencia celebra las mieles del éxito en este certamen.

Hace tres campañas me atreví a afirmar que los cambios realizados por la organización rapaz traería como consecuencia un equipo competitivo para las campañas 2012 o 2013, no me equivoque en mi afirmación.

Y en eso influyo Jorge Uribarrí, quien se desprendió de figuras estelares como Alberto Callaspo, Geremi González, Carlos Maldonado, Yoel Hernández, Humberto Quintero, Guillermo Quiroz, entre otros, por ellos, llegaron piezas jóvenes de mucha proyección que desde que recibieron la titularidad no se han cansado de batear.

Actualmente Ernesto Mejía es la cara del club, tomo el testigo dejado por Carlos González y Gerardo Parra y, se encuentra amenazando la triple corona de bateo.

El slugger marcha líder en cuadrangulares (10), tercero en promedio (345) y líder remolcador (28).

Abridores han cumplido el trabajo
Los zulianos cuentan con una de las rotaciones más completas del campeonato, si bien no exhiben un récord abultado (8-6), son líderes del campeonato en efectividad con 2.82 y en abanicados con 162 en 163.0 episodios de labor.

Josh Schmidt, Austin Bibens-Dirkx y Dwayne Pollok son tres foráneos que vienen sin limitantes y conocen la liga, junto a ellos han contado con el aporte de los criollos Alex Torres y Wilfredo Boscán, dos lanzadores jóvenes que se proyectan como la imagen del club.

Torres comanda los abanicados y Boscán el renglón de efectividad.

Mientras que el relevo no ha proyectado una imagen favorable. Su 4.35 de efectividad es el antepenúltimo del campeonato, si bien su registro de triunfos es positivo, Dorante está consciente que es necesario mejorar este punto.

Restricciones e incorporaciones
De igual modo, la gerencia zuliana se encuentra haciendo trámites para conseguir piezas a sabiendas que en cualquier momento Adys Portillo y Wilfredo Boscán serán detenidos por los episodios que autorizaron sus respectivas organizaciones en el norte.

Gerardo Parra, Freddy Galvis, Henry Rodríguez y posiblemente Álex Torres no estén con el club en un eventual round robin. También los zulianos deberán trabajar para conseguir sus sustitutos.

Mientras eso llega, la gerencia cruza los dedos sobre una posible incorporación de Carlos González, pelotero que tiene tres campañas sin actuar en el país.

De llegar a darse dicha incorporación, los zulianos irán blindados para el mes de diciembre.

Sin rivales
Cuando restan cinco semanas de acción, los zulianos navegan cómodamente en el primer lugar de la clasificación. Quizás sus únicos rivales sean los Leones de Caracas y Navegantes del Magallanes, conjuntos que cuentan con un grueso de grandeligas que se están en acción en estos momentos.

Pero dado la juventud del roster y la sapiencia de un mánager ganador como Luis Dorante, los zulianos amenazan con liderar la eliminatoria, algo que no sucede desde hace cuatro certámenes, cuando contra todos los pronósticos finalizaron primeros igualados con los Leones del Caracas.

Todo parece indicar que este año las Águilas tienen las herramientas para obtener su sexto cetro de la LVBP, de ellos depende que ese cometido se logre.

@beisboladentro

miércoles, 30 de marzo de 2011

Talento criollo engalana las mayores… VI parte


Esta es la sexta entrega de los venezolanos posición por posición que estarán en sus respectivos equipos, cuando se dé inicio a la voz de play ball este jueves. Por supuesto a escasas horas del inicio de esta nueva temporada, el número de jugadores criollos en los respectivos conjuntos está oscilando entre los 55 y 60 peloteros, claro está que una vez iniciada la campaña ya conoceremos quienes fueron los afortunados en comenzar en el roster grande de sus conjuntos.

Hoy analizare un grupo interesante de peloteros que tienen como propósito estar prestos a participar en cualquier posición o situación que el equipo necesite. Estos peloteros son llamados utilitys, rol importante dentro de un equipo, porque es esa figura la que puede marcar la diferencia cuando un regular sufra una lesión o presente un contratiempo mayor.

La primera gran figura que se desempeño con solvencia en todas las posiciones en su transitar en las mayores fue Luís Salazar (1980-1992), quien participo en 1327 partidos repartidos entre los jardines (311), cuadro interior (1014) y dos partidos como lanzador.

La destreza de Salazar de poder desempeñarse con naturalidad en todas las posiciones, sirvió de ejemplo para otros criollos vieran en esta opción su permanencia en el equipo grande.
Tuvo que pasar exactamente una década para que otro jugador con las cualidades de Salazar llegará a las mayores. Fue Luís Sojo quien en 1990 inició su periplo con los Azulejos de Toronto culminando su accionar en 2001 con los Yankees de Nueva York. La carrera de Sojo fue más como un jugador reserva del cuadro que en ocasiones aprovecho las oportunidades para colarse en rol de regular.

Desde entonces los venezolanos hemos sido testigo de las polivalencias de Tomás Pérez (1995-2008), Miguel Cairo (1996), Melvin Mora (1999), Oscar Salazar (2002), Marco Scutaro (2002), Omar Infante (2002), Luis González (2004), Andrés Eloy Blanco (2004), Maicer Izturis (2004), Ronny Cedeño (2005), Martin Prado (2006), Alberto González (2007), Jonathan Herrera (2008) y Luis Valbuena (2008). Una lista destacada sin duda… no les parece.

Menciones aparte merecen Carlos Guillen quien inició su carrera con rol de campo corto y segunda base, pero con el transcurrir de los años y debido a sus lesiones ha sido probado en varias posiciones sin tener hoy día una posición fija, aunque Detroit le aseguro que será segunda base en 2011. Misma situación tiene José Celestino López que al comienzo fue segunda base, luego mudado a la antesala, además de ver partidos en la inicial y el campo corto, todas ellas con casi un mismo promedio de encuentros. Mientras que Omar Vizquel después de estar por varios años en rol titular, acepto desde hace tres campañas ser utility.

Algo que tienen en común la mayoría de los peloteros nombrados, es que no se han desempeñado en la receptoría. Además gracias a este rol algunos de ellos consiguieron la titularidad en sus carreras siendo ellos Melvin Mora, Marco Scutaro, Omar Infante, Ronny Cedeño y Martin Prado.

Dispuesto a jugar donde sea

El de mayor experiencia del grupo de peloteros que se desempeñará está temporada es Miguel Cairo, quien abrirá a la calladita su campaña 16 en el mejor béisbol del mundo.

Debido a su polivalencia que le ha permitido estar tanto tiempo en las mayores, el oriental de 36 años pudiera ser el primer utility en arribar a las veinte campañas en las grandes ligas, algo que pocos peloteros con su condición han logrado.

Inició su periplo en 1996 con los Azulejos de Toronto, donde participo en nueve partidos, siendo transferido al año siguiente a los Cachorros donde estuvo batallando junto a otros peloteros para cubrir la vacante dejada por el retiro de Ryne Sandberg. Su accionar fue apenas de 16 partidos sin mucha bulla.

Su gran oportunidad llegó en 1998 cuando la nueva franquicia Mantarrayas de Tampa Bay lo toma para que sea su camarero regular, Cairo permaneció con Tampa tres campañas, cuando sorpresivamente fue cambiado a los Cachorros de Chicago. Con Tampa su promedio fue de 275 con 9 cuadrangulares y 116 remolcadas, además de 69 bases robadas en 389 partidos.

Su estancia con los Cachorros fue breve en 2001 ya que luego de 66 encuentros es transferido a los Cardenales de San Luís, equipo con el cual juega cuatro años, destacándose por cubrir sin contratiempo los jardines y el cuadro interior. De hecho con San Luís tuvo 108 partidos en 2002, su mayor cantidad de partidos con ese equipo.

En 2004 llega a los Yankees de Nueva York, para cubrir el puesto dejado por Luís Sojo, pero termino adueñándose de la segunda base del equipo a rayas y participo en 122 encuentros, 113 de ellos en segunda. Bateo para 292, seis jonrones y 42 remolcadas.

Cuando se pensó que el venezolano recuperaría su rol de regular en las mayores después de su experiencia con Tampa Bay, un malentendido ocasionado hizo que Cairo fuera a parar a los Mets, quien estrenaba un nuevo manager (Willie Randolph), quien no dudo en alabar las virtudes del criollo que se adueño del segundo saco por encima de Kazou Matsui.

En 2006 retorna a los Yankees ya la segunda base tenía dueño Robinson Canó, y Cairo nuevamente fue el principal utility del club, teniendo un año destacable. Al siguiente año comparte su tiempo entre los Yankees y los Cardenales. En 2009 los Marineros de Seattle lo contratan participando en 108 partidos.

Lamentablemente Seattle no renueva su contrato y vuelve a la Liga Nacional con los Filis de Filadelfia donde ve poca acción. El año pasado fue contratado por los Rojos de Cincinnati, siendo el venezolano que ha participado en más equipos en las mayores con 9 (Henry Blanco también comparte ese lugar). Con Cincinnati participaría en 91 partidos, demostrando que a su edad todavía puede ser de mucha ayuda.

De por vida batea para 267 con 32 jonrones y 348 remolcadas.

Uno que ha sabido sacar provecho a su rol de utility ha sido Maicer Izturis, quien desde su arribo a Anaheim en 2005 ha sido el principal jugador de Mike Sciosia en los momentos oportunos, su constancia y dedicación al juego que impone Sciosia, le ha ganado elogio en cada temporada.

En 2010, Sciosia anunció en los entrenamientos primaverales que Izturis sería usado en todas las posiciones del infield y que cuando sea alineado será su abridor en la alineación. Semanas después esa decisión quedo ratificada, cuando Sciosia  le asigno el puesto de antesalista regular, relegando a Alberto Callaspo a rol de utility.

A sus 30 años el criollo se une a Marco Scutaro, Martin Prado y Omar Infante, que después de fajarse por años como utilitys, recibieron en sus respectivos equipos el rol de titulares.

Izturis tiene siete campañas en las mayores de las cuales en tres ocasiones ha jugado más de cien encuentros, esta era la temporada que él había querido tener y aprovechará al máximo su rol, del cual goza de plena confianza del cuerpo técnico del club californiano.

De por vida batea para 275 con 27 jonrones y 243 remolcadas.

Andrés Eloy Blanco es uno de esos jugadores que pintaban para cosas buenas, pero que lamentablemente su bateo no lo ha ayudado para establecerse de manera regular. Debuto con los Reales de Kansas City en 2004, para ese entonces contaba con 20 años, tenía fama de excelente fildeador y la organización consideraba que dentro de poco conseguiría su rol definitivo en el equipo.

Con los Reales se mantuvo tres años, todos de manera esporádica, no ve acción en las mayores en 2007 y 2008. Los Cachorros lo adquieren en 2009 y desde entonces su función ha sido la de soporte del infield, rol que ocupo el año pasado cuando defendió el uniforme de Texas.

Próximo a cumplir 27 años, iniciará esta campaña por primera vez como principal utility de los texanos desde el inicio de la campaña, por lo cual será de mucha ayuda a Adrián Beltre, Elvis Andrus e Ian Kinsler, cuando estos necesiten descanso. Su juventud y su constante trabajo pudiera darle en un futuro la recompensa que tanto desea.

Batea para 260 con un cuadrangular y 44 remolcadas.

Jonathan Herrera irá a su tercera campaña con los Rockies de Colorado, aunque no vio acción en 2009, el zuliano está listo para afrontar su primera campaña completa como utility.

Aunque no se descarte que asuma la titularidad del segundo saco si José Celestino López es cambiado a mediados de campaña. El juego alegre de Herrera ha sido elogiado por el cuerpo técnico de los rocallosos que ven una gran oportunidad para que afronte este reto en la campaña.

Con 26 años Herrera sabe el rol importante que tendrá con Colorado, todo dependerá de él para establecerse este mismo año como jugador grande liga.

Su promedio de por vida se ubica en 272 con un cuadrangular y 21 impulsadas.

Omar Vizquel es el venezolano con más temporada en las mayores, actualmente iniciará su campaña 23, en una carrera que parece no tener fin según ha señalado el propio jugador.

Después de jugar veinte temporadas en forma regular, el caraqueño considerado el mejor campo corto defensivo de todo el béisbol y ganador de once Guantes de Oro, acepto disminuir su tiempo de juego para ser utility con los Rangers de Texas en 2009, para ese entonces con 42 años pocos equipos se atreverían a contratar un campo corto con avanzada edad para ser regular. Entonces, Vizquel entendió que debía dar paso y demostrar que es todo un profesional que puede rendir donde lo ubiquen.

Que se puede decir de una carrera meteórica de uno de los máximos representantes de nuestra pelota. Un lugar seguro en el Salón de la Fama, una vez se retire y además con varios registros para campo cortos criollos y otros que aún no se han batido en las mayores.

Ya como utility, su accionar en la grama corta sería mínima, jugó 36 encuentros en los dos últimos años, mientras que en segunda ha participado en 35 encuentros y en la tercera ha actuado en 103, siendo el año pasado la mejor para el caraqueño que asumió el control de esa posición cuando Mark Teahen se lesiono.

Aunque a principios de la temporada no veía mucha acción, la lesión de Teahen fue un alivio para el caraqueño que estaba contemplando el retiro. La actuación fue una sorpresa para todos ya que bateo para 276 con dos jonrones y 30 remolcadas en 108 partidos. Nada mal para alguien que se pensó actuaría en un máximo de 80 partidos.

Las metas de Vizquel siguen siendo las mismas para esta campaña – la última con los patiblancos -, demostrar que aún puede desempeñarse como si fuera un pelotero de todos los días, sabe que su rol de utility le mermará juegos, pero eso ya no le importa, sino seguir jugando y demostrar que sus condiciones atléticas siguen intactas. Además el aliciente de llegar a los 3.000 hits (tiene 2799 a 201 de la marca), hacen que el venezolano quiera llegar a la marca, aunque él lo niegue, pues sería el primer jugador de Venezuela que consiga ese registro y tendría un elemento adicional para su inducción a Cooperstown.

Su promedio de por vida es de 273 con 80 cuadrangulares y 936 remolcadas.

Otro que deja su rol de regular para afrontar una nueva etapa como utility es César Izturis, que debido a su bajo promedio la gerencia de los Orioles de Baltimore, decidió convertirlo en jugador de reserva para aprovechar su guante que le permitió en una ocasión obtener el Guante de Oro.

Debuto con los Azulejos de Toronto en 2001 en 46 partidos de los cuales 41 fueron como camarero, los Dodgers de Los Ángeles deciden adquirirlo al siguiente año y en una competencia en el spring training le gano la batalla a Alex Cora para ser el parador en corto de los californianos.

El cenit de su carrera llegó en 2004 cuando le fue conferido el Guante de Oro en el viejo circuito. Bateo para 288 con cuatro jonrones y 62 remolcadas. Al año siguiente sus números bajaron considerablemente, después de haber asistido al Juego de Estrellas, sufrió una lesión que terminó su accionar esa temporada y parte de la siguiente campaña.

Regresaría al año siguiente y fue alternado como camarero y antesalista, Los Ángeles deciden transferirlo a los Cachorros que le devuelve la posición seis del campo en lo que resta de temporada. En 2007 fue un año de transición para Izturis, si bien es cierto que jugaría nuevamente al campo corto, los Cachorros no están contentos con su ofensiva y lo mandan a Pittsburgh donde sigue jugando pero su promedio no es del todo llamativo.

Desde el 2009 está con los Orioles de Baltimore demostrando que su defensa sigue siendo sólida en la grama corta pero batea 256 y 230 respectivamente, decisión que motivo a la gerencia oropéndola de buscar un parador corto más ofensivo.

El larense batea de por vida para 256 con 15 cuadrangulares y 289 remolcadas.

Alberto González es otro de los peloteros que tendrá el rol de utility a tiempo completo, está vez con los Padres de San Diego, equipo que lo obtuvo desde los Nacionales de Washington.

Desde su ascenso en 2007 con los Yankees, el venezolano ocupo el rol de suplente del infield, rol que continuo al siguiente año, cuando durante la campaña fue transferido a los Nacionales, donde alcanzo su máximo de encuentros en los años 2009 y 2010.

Con San Diego tendrá un rol protagónico en un conjunto donde probara que puede adueñarse de la titularidad en cualquier posición.

El zuliano tiene cuatro campañas donde batea para 253 con dos cuadrangulares y 42 remolcadas.

La lista aumenta

Además de los ya mencionados, hay otro grupo de peloteros que buscan quedarse en sus respectivos rosters, y saben que la experiencia de jugar varias posiciones será determinante en sus futuros.

Allí están Luís Valbuena, Jesús Guzmán, Oscar Salazar y Luís Hernández.

Quién de ellos brillará como el nuevo utility de las mayores, quizás estemos cerca de saberlo.




@beisboladentro

lunes, 28 de marzo de 2011

Brayan Villareal cerca de su debut en las Grandes Ligas


Cuando faltan horas para el inicio de una nueva temporada en las Grandes Ligas, ya las diferentes novenas se encuentran ajustando sus roster definitivos, hay algunas sorpresas en muchas de ellas, por supuesto los resultados de algunas decisiones se irán develando con el transcurrir de la temporada.

Por lo pronto, la primera gran sorpresa para Venezuela es la inclusión en el roster de 25 del lanzador Brayan Villareal con los Tigres de Detroit, que lo convierte en el primer venezolano con opciones de debutar en las mayores.

Cuando el lanzador se reportó a los entrenamientos primaverales de los Tigres de Detroit, visualizaba de lejos la oportunidad de estar este 31 de marzo en el Yankee Stadium lanzando ante uno de los míticos equipos del béisbol.

Pero la fama que le venía precediendo desde las menores y lo hecho en Venezuela con los Caribes de Anzoátegui, fue ratificado en el Joker Stadium, campamento de los bengalí, gracias al impacto que causo al momento de lanzar, dándole a entender al cuerpo técnico que está listo para dar su salto definitivo en el mejor béisbol del mundo.

Debutar en el Yankee Stadium

El nuevo Yankee Stadium cumple su tercer año en las mayores y ya ha sido testigo de varios hechos entre los que se destaca la obtención de la Serie Mundial, la marca de Derek Jeter de más hits para un jugador de esa franquicia, entre otras; por supuesto este escenario está escribiendo su propia historia como su antecesor. Tal vez uno de los hitos más resaltantes sea la marca de 3.000 hits de Derek Jeter, la cual muchos esperan lo haga en esta su casa.

Son pocos los venezolanos que han tenido el placer de estrenarse en un escenario lleno de historia y enfrentarse o jugar con un equipo mítico como los Yankees, rápidamente me viene el nombre de Beiker Graterol quien se estreno en el viejo Yankee Stadium, coincidencialmente portaba el uniforme de Detroit y salió explotado en el mismo primer episodio.

Ahora otro lanzador tendrá el privilegio de enfrentarse de manera oficial a este equipo que ha conquistado 27 anillos de Serie Mundial, en una serie  donde las opciones de estrenarse son grandes debido a su condición de relevista.

“Cuando llegué el primer día a los entrenamientos primaverales no me imaginaba debutar en las Grandes Ligas en el Yankee Stadium, pero después cuando supe que estaba peleando por el puesto supe que el primer juego de la campaña sería en el Yankee Stadium y sí me imagine la oportunidad de debutar ahí”, expreso el lanzador al conocer su designación en el roster del equipo grande.

Villareal está tranquilo, poco a poco fue demostrando sus condiciones en los entrenamientos y supo que la oportunidad de hacer el equipo estaba latente, sus numeritos dejados en Venezuela con Caribes fueron el aval que necesito Detroit para darle la oportunidad a este joven de 24 años.

El año pasado en las menores con el conjunto de Detroit dejo marca de 7-8 en 24 encuentros con 136 ponches en 129.1 de episodios de labor y efectividad de 3.55. Mientras que en los entrenamientos su registro es de 0-0 con 10 ponches en once entradas lanzadas.

“Lo que más me gusta es que no tiene miedo en la lomita”, dijo el manager Jim Leyland, quien alabo las virtudes de este venezolano al momento de lanzar.

Su designación fue una sorpresa pues pensaron que este entrenamiento sería una experiencia para que fuera agarrando confianza, pero la situación cambio cuando él junto a Enrique González fueron anunciados como parte del bullpen felino dejando a Adam Wilk fuera de competencia.

Lo máximo que ha lanzado Villareal ha sido en Doble A, por lo que está experiencia será aprovechada al máximo cuando el jueves Detroit inaugure la campaña en Nueva York.

Será el segundo venezolano que debute con Detroit, después de Omar Infante quien lo hizo en 2002.

Villareal por lo pronto abre la puerta en la ascensión de venezolanos en el mejor béisbol del mundo y por el momento el número 259 podría pertenecerle a él sino ocurre nada con otros criollos que buscan hacer el grado este año.

Criollos con chance de hacer el grado

Jesús Montero (Yankees)
Gorkys Hernández (Pittsburgh)
Alexi Amarista (Anaheim)
Alex Torres (Tampa)
Deolis Guerra (Minnesota)

@beisboladentro        

Talento criollo engalana las mayores… IV parte


Una de las posiciones donde Venezuela es reconocida universalmente en este deporte es la del campo corto, posición que nos ha brindado satisfacciones por la calidad defensiva de varias figuras que se llevaron honores como el Guante de Oro, asistencias al Juego de Estrellas, ejemplo de defensa y agilidad en el terreno de juego, virtudes que hicieron de nuestro país cuna por excelencia de buenos campo corto.

¿Cuántos criollos han jugado en esa posición?, para responder esa interrogante es necesario realizar un trabajo especial para que vean la importancia que tiene las paradas cortas en los venezolanos. Son pocos los que han perdurado en ella y han sido estrellas y modelo a seguir: Alfonso Carrasquel, Luís Aparicio, David Concepción, Oswaldo Guillen y Omar Vizquel, son los que han perdurado en el tiempo de juego debido a sus destrezas naturales en el campo de juego.

Por supuesto ellos fueron los precursores de una camada que comenzó a crecer década tras década ya en los años noventa y 2000 fueron apareciendo Alex González, César Izturis, Elvis Andrus, entre otros que continúan el legado dejado por sus iniciadores.

Para resaltar la importancia de cada uno de ellos tendría que dedicarme a un artículo tal como comente al principio pero acá puedo dejarle un resumen de los cinco grandes campo cortos que se inicio en 1950 con la llegada de Alfonso “Chico” Carrasquel, quien era apodado “El Fantasma de la Calle 35”, su carrera fue de diez temporadas, suficientes para ser idolatrado no solo en Venezuela sino en los Estados Unidos, su defensa inmaculada y sus lances maravillaron a todos y compitió de tú a tú con Pee Wee Reese y Maury Wills, quienes eran las estrellas de esa época.

Carrasquel tuvo el honor de ser el primer latinoamericano en ser invitado a un Juego de Estrellas, el primero de cuatro que participo; tuvo una cadena de lances consecutivos sin cometer errores, finalizo además tercero en la votación al Novato del Año en 1950 que ganó Walt Dropo.

La carrera de Carrasquel con los Medias Blancas de Chicago fue muy notoria debido a que se convirtió en el favorito del público que protesto a más no poder al saber que sería transferido a Cleveland en 1956 para abrirle paso a un novato que la gerencia del club llamo “La máquina de hacer outs”, su nombre era Luís Aparicio.

Sin duda un debut amargo, pues Aparicio idolatraba a Carrasquel y fue su sustituto en los Medias Blancas, equipo con el cual gano el Novato del Año en 1956 e inició una cadena de nueve años consecutivos siendo líder en bases robadas. De hecho se conoce que Aparicio fue quien modernizo nuevamente el arte de robar en las mayores que estaba desapareciendo ante el cuadrangular.

Entre los logros de este zuliano se destaca líder en doble plays ejecutados, asistencias, lances realizados, hits conectados para esa posición (marcas que fueron cayendo poco a poco a finales de los años noventa y mediados de esta década). Además obtuvo nueve Guantes de Oro, diez participaciones al Juego de las Estrellas y un segundo lugar en la votación al MVP de 1959 que gano su compañero de equipo Nellie Fox.

Estos pergaminos en su dilatada carrera fueron méritos suficientes para que en 1984 recibiera la exaltación al Salón de la Fama, siendo el cuarto latinoamericano en recibir la distinción y segundo que comanda la elección hecha por cronistas del béisbol.

David Concepción admiro la carrera de Aparicio, jamás se imagino que estaría a la par de su compatriota unos años después y fuera él modelo de una camada que comenzaría a usar en su uniforme el dorsal 13 en su honor.

Durante 19 campañas se mantuvo en el mejor béisbol del mundo, fue el capitán de los Rojos de Cincinnati, equipo que en la década de los años 70 fue conocido como “La Maquinaria Roja”, debido a las figuras de renombres que acabarían años más tarde entronizados en Cooperstown y que le permitió asistir a varias Series Mundiales.

Obtuvo cinco Guantes de Oro en medio de una competencia que tuvo con Larry Bowa y Ozzie Smith. Asistió a nueve Juegos de Estrellas, siendo electo MVP de la edición de 1982. Obtuvo un cuarto puesto en el MVP de la Liga Nacional en 1981 que gano Mike Schmidt y fue el mejor campo corto de mediados de la década de los años 70 y principios de los 80.

El testigo lo tomaría Oswaldo Guillen quien portaba el 13 de Concepción en sus espaldas, el futuro parecía prometedor para el mirandino que en 1985 se convirtió en el segundo criollo en ser galardonado Novato del Año, igualando a Aparicio. Su carrera duro 16 temporadas, pero desde que salió de Chicago en 1997 su carrera tomo otro camino y dejo de ser la referencia que fue. Era el capitán de los Medias Blancas y con ellos tuvo tres convocatorias al Juego de Estrellas y la obtención de un Guante de Oro.

Al retirarse en el año 2000, inicio una carrera de técnico con Montreal y luego con Florida donde formo parte del equipo campeón de 2003. En 2004 fue nombrado manager de los Medias Blancas de Chicago siendo el primer criollo en recibir dicha distinción. En 2011 iniciará su octava campaña consecutiva al frente de los patiblancos con los cuales ya tiene en sus vitrinas un Manager del Año y una Serie Mundial, ambos conseguidos en el año 2005.

El último vástago de esa hegemonía de grandes campo cortos es Omar Vizquel quien más se asemejo a lo expuesto por Luís Aparicio según los entendidos. Vizquel inicio su carrera a finales de los años 80 y fue con los Indios de Cleveand en 1994 cuando su nombre comienza a escribirse con luz propia al ganar su segundo Guante de Oro.

Actualmente en play en funciones de utility, Vizquel dejo un legado que hoy es patrón a seguir por una nueva camada que también porta el 13 ahora en honor a él. Como defensor de las paradas corta el caraqueño estableció una marca de once Guantes de Oro para la Liga Americana, quedándose a dos de la marca que posee para las mayores Ozzie Smith, más lances ejecutados, más hits para un criollo en esa posición, entre otras distinciones que seguramente finalizarán con una placa en Cooperstown.

Los magos de seda

Alex González es el pelotero de más trayectoria del grupo actual de campo cortos criollos que verán acción está temporada. En su campaña 13 en el big show ha participado en 1363 encuentros, todos ellos en el campo corto, siendo uno de los pocos jugadores que aún no ha jugado en otra posición, sin duda un honor que pocos tienen.

La carrera de González ha pasado desapercibida debido a las lesiones y a su bajo promedio ofensivo que solamente en pocas ocasiones ha podido explotar cuando está del todo sano. Ha participado en un Juego de Estrellas y ha sido un digno heredero de Vizquel en la grama corta debido a la cantidad de partidos que lleva sin ser usado en otra posición.

De por vida exhibe promedio de 248 con 137 cuadrangulares y 609 impulsadas. Su promedio de fildeo es de 971.

Marco Scutaro es otro de los peloteros que estará eternamente agradecido porque su rol de utility le brindo la satisfacción de ser regular en las mayores.

Desde su ascenso a las mayores en 2002 con los Mets, el yaracuyano comenzó su rol hasta abrirse paso con los Atléticos de Oakland, cuando en 2004 el equipo decide asignarle la segunda base a tiempo completo participo ese año en 137 encuentros de los cuales 123 fue en el segundo cojín.

Desde entonces con Oakland su rol fue primordial ocupando incluso en las siguientes campañas en más de cien compromisos debido a su capacidad de juego en varias posiciones. El campo corto fue la posición donde más vio acción debido a la baja producción de sus titulares.

Su consagración llegó en 2009 cuando Toronto lo nombró regular de la posición seis en el transcurso de la campaña. En total fueron 143 partidos en la grama corta donde estableció topes en bateo (282), jonrones (12) y remolques. Esa actuación le sirvió a Scutaro para ser tomado en cuenta por Boston quien lo firmó por dos años y en 2011 será su última campaña con los patirojos. A sus 34 años el criollo sabe que las oportunidades de continuar en rol titular son escasas sobre todo en una posición tan exigente como la grama corta.

Una actuación similar a la hecha en las dos últimas campañas le brindarán por lo menos dos años más en plan estelar o continuar su carrera como utility.

De por vida batea para 267 con 61 jonrones y 350 carreras, en una carrera de nueve años con Mets (2002-2003), Oakland (2004-2007), Toronto (2008-2009) y Boston (2010 en adelante). Exhibe promedio de fildeo de 974 en 547 encuentros en la grama corta.

Ronny Cedeño ha sido uno de esos peloteros que sorprendió con su repentino ascenso al big show, donde ha demostrado ser un verdadero jugador de la posición seis y ser usado con buenos resultados en otras posiciones.

En 2005 los Cachorros de Chicago lo llaman al equipo grande y de inmediato le asignaron la posición, además de brindar defensa en otras posiciones. El resultado fue un éxito en un pelotero que jugaba Caribe cada vez que salía al terreno de juego.

Llego a Seattle en 2009 donde sus virtudes en las paradas cortas son apreciadas en la organización naviera ocupando la titularidad. Además Seattle vio otras virtudes en Cedeño y decidió darle juego en otras posiciones al campo e incluso como jardinero donde participo junto a Endy Chávez y Franklin Gutiérrez en un encuentro en los jardines siendo la primera vez que Venezuela tiene a tres protagonistas jugando el outfield de un conjunto.

Solo estuvo en media campaña ya que Pittsburgh dolidos de no tener un autentico siore adquieren a Ronny Cedeño para que sea su jugador de todos los días, el premio llegó a los 26 años donde hoy continúa siendo eje fundamental de un equipo lleno de jóvenes promesas que esperan dar la primera campanada esta temporada.

Su promedio de por vida es 245 con 31 jonrones y 164 remolcadas. Su promedio defensivo es de 967 en una carrera de 6 campañas con los Cubs, Seattle y Pittsburgh.

La nueva generación de campo cortos estelares que se abren paso en esta nueva década y siglo la conformaran los siguientes tres jugadores. Asdrúbal Cabrera tomo la batuta dejada por Omar Vizquel en los Indios de Cleveland y es actualmente el capitán de la tribu.

No cabe duda que su defensa recuerda la del caraqueño cuando estaba en plan estelar con la tribu. Iniciará su quinta campaña en las mayores donde promete ser el año de la consagración, en la campaña 2008 fue jugador regular de la segunda base y al año siguiente la gerencia decidió que sus desplazamientos son obviamente de un siore regular por lo que lo devuelven a esa posición, donde hoy promete recoger los frutos y empezar a ser nombrado entre los mejores.

A pesar de que las lesiones han perturbado su accionar en las mayores, Cabrera confía que las cosas serán diferentes en 2011, y superar los 131 partidos que tiene como máxima cifra en el béisbol. De por vida su promedio se ubica en 284 con 18 cuadrangulares y 166 traídas al plato. Ha participado en 222 partidos en el campo y su promedio defensivo es de 974.

Alcides Escobar dejo números prometedores en las menores por lo cual los breves ascensos entre 2008 y 2009 con Milwaukee, sirvieron para que la organización lupuosa le entrega la grama corta en 2010.

Aunque no bateo lo esperado, su defensa tampoco estuvo a la altura. De hecho Escobar fue probado en los jardines para ver si tenía un mejor desempeño. Al final, Milwaukee decide involucrarlo en un cambio hacía Kansas City por el Cy Young del 2009 Zack Greinke. En Kansas le fue notificado que estará en el siore a tiempo completo por lo cual le recomendaron que se relajará y fuera el mismo pelotero que dejo números prometedores en las menores.

De por vida batea para 250 con 5 jonrones y 52 remolcadas en tres temporadas en las mayores. Su promedio de fildeo se ubica en 963.

Finalmente Elvis Andrus fue uno de los prospectos A-1 de los Bravos de Atlanta, equipo que lo transfirió a Texas por Mark Teixeira en 2007. Los pergaminos de Andrus se mantuvieron hasta la campaña 2009 cuando Texas le entregó el campo corto en el equipo grande.

Desde entonces el venezolano concluyo segundo en la premiación al Novato del Año, la campaña pasada asistió a su primer Juego de Estrellas y este año promete obtener el Guante de Oro y la Serie Mundial (ambos le fueron esquivo en 2010). No cabe duda de las condiciones físicas de Andrus quien ha venido mejorando en las jugadas de rutina, donde suele cometer errores infantiles.

En 2011 Andrus tendrá muchas metas por fijarse y ya a sus 22 años está iniciando una carrera prometedora que lo colocará como uno de los mejores en la posición.

De por vida batea para 266 con 6 jonrones y 75 producidas. En cuanto a su defensa, Andrus tiene promedio de 972.










@beisboladentro        

viernes, 25 de marzo de 2011

Talento criollo engalana las mayores… III parte

No cabe duda del talento inagotable de los jugadores venezolanos en las mayores, sobre todo en la tercera base, posición mejor conocida como la esquina caliente, grandes jugadores defensivos han estado allí para mostrar su clase, además de agregar un aliciente como lo es el bateo.

Alfonso Carrasquel quien fuera el precursor en la posición de campo corto, tuvo un corto desempeño en la antesala al participar en un encuentro en 1956 con los Indios de Cleveland. Fue entonces cuando nuestro país tuvo la primera experiencia en esa posición; desde entonces la participación criolla en esa posición ha sido esporádica.

Y cuando hablo de esporádica me refiero a que han sido pocos los venezolanos que han tenido un papel transcendental en esa posición. A pesar de tener seguridad en lo que estoy escribiendo, quise constarlo en la web baseball-reference para darme cuenta que los titulares criollos de la antesala los puedo contar fácilmente con los dedos de mis manos.

El primer jugador que tuvo un rol de “titular” en esa posición fue Damaso Blanco en 1972, cuando actuó en 19 partidos en esa posición, por supuesto tenía 30 años, una edad prácticamente avanzada para alguien en las mayores, su rol además fue de campocorto en varios compromisos, su carrera fue breve hasta 1974.

Fue en 1980 cuando Luís Salazar se estrenó en las mayores y con él llegaría el primer jugador estrella en esa posición, la cual alcanzo su cenit en 1982 cuando recibió la titularidad y actuó en 129 encuentros; por su puesto Salazar era un utility que se desempeño bien en otras posiciones, por lo cual tuvo una carrera extensa en las mayores. En la tercera tuvo 863 partidos en doce campañas que jugó en la antesala de sus trece años en las mayores.

Se tuvo que esperar hasta 1995 con la llegada de Edgardo Alfonzo para que Venezuela tuviera otro antesalista titular a tiempo completo. El mirandino estuvo nueve campañas en esa posición y 889 partidos jugados.

Mención aparte merece Luís Sojo quien se paseo por diferentes posiciones en el campo encontrando de manera “breve” roles importantes como segunda base o campo corto, pero a la calladita es el criollo que más años se desenvolvió en la antesala, según baseball-reference; tuvo once campañas de sus trece, jugando en la antesala, es decir, 158 encuentros en esa posición; un número inferior ante lo hecho por Salazar y Alfonzo, pero aún así su rol de utility le hizo participar en varios partidos en la antesala.

De acuerdo con lo expuesto en los diferentes portales de los diferentes equipos que conforman la Major League Baseball, tres criollos aparecen como regulares en el tercer cojín.

Alberto Callaspo será la pieza angular de los Angelinos de Anaheim a sabiendas que puede desempeñarse con la misma calidad en otras posiciones donde requieran sus servicios. Así lo ha demostrado en los cinco años que tiene en las mayores: segunda base, tercera base, campo corto, jardinero izquierdo o jardinero derecho. El resultado es el mismo debido a sus condiciones atléticas en el terreno de juego.

Callaspo inicio su transitar en las Grandes Ligas en 2006 cuando recibió su primer llamado con los Cascabeles de Arizona; allí estuvo dos años, donde demostró condiciones para afrontar situaciones difíciles. De hecho Arizona lo estaba colocando como su campo corto para la campaña 2008, pero lo transfieren a los Reales de Kansas allí su rol nuevamente se mueve en diferentes posiciones hasta 2009, cuando la organización lo nombra su segunda base, participando en 146 compromisos.

Al siguiente año es movido a la tercera almohadilla, para ese entonces cuenta con 27 años y luego de 76 compromisos es cambiado a Anaheim, desempeñándose en esa posición en 54 partidos, además de otros encuentros en segunda y el campo corto. Al final participo ese año en 130 encuentros.

Actualmente Callaspo es el antesalista del equipo californiano, por los momento no tiene rival en la posición. El único escollo que pudiera enfrentar es que baje su nivel de juego y sea desplazado por Maicer Izturis quien viene consolidándose para actuar en cualquier posición del infield. Pero el aragüeño no decae en sus aspiraciones y pese a estar recuperado de sus molestias del hombro, lo más seguro es que su carrera sea movida a la segunda base en un futuro corto.

En la antesala tiene un total de 165 partidos de los 428 que lleva en las mayores. Su porcentaje de fildeo lo ubica en un 972.  De por vida exhibe promedio de 278 con 21 jonrones y 158 remolcadas.

Si alguien ha sabido sacar provecho a su estadía en las mayores y disfrutarla pese a su edad es Melvin Mora; este pelotero nacido en Yaracuy, es uno de los pocos jugadores en las grandes ligas que ha pasado por varias facetas desenvolviéndose en rol protagónico ya sea como utility, jugador titular, de nuevo utility y titular nuevamente, algo que a sus 39 años lo convierte en el jugador regular de más edad en las mayores y lo coloca en una lista de peloteros que han llegado a esa edad en condición de regular.

Mora llega al mejor béisbol del mundo en 1999 con los Mets de Nueva York, luego de un peregrinaje en las menores de diez años, contaba con 27 años cuando los Mets lo alternan en los tres jardines y en el infield. Fueron 66 encuentros que vio Mora y pudo cumplir su anhelo de jugar ante las estrellas que idolatraba.

Al siguiente año su rol se desempeño como utility, pero en su mente estaba adueñarse de cualquier posición sea en los jardines donde venía desempeñándose con regularidad o colarse en el infield. Con los metropolitanos participa en 79 compromisos antes de ser transferido con los Orioles de Baltimore donde le asignan el rol de campocorto jugando 52 de los 53 partidos restantes.

Durante los años 2001-2004 Mora se convierte en un amuleto de garantía para los Orioles, el equipo le entrego el jardín central en su primer año, además de alternarlo en otras tres posiciones al campo, en su segundo año le asignan el jardín izquierdo y el rol de utility de emergencia en otras posiciones, situación que recurrió en los siguientes dos años. En dicho lapso la mayor cantidad de encuentros jugado por el criollo fue de 149 en 2002. Al siguiente año asistió a su primer Juego de Estrellas y una lesión lo privo de tener su primer gran año en las mayores, estaba para ese entonces dentro de los mejores bateadores del circuito pero al final su promedio cayo debido a su lesión.

Su consagración definitiva llego en 2004, Cal Ripken Jr se había retirado un año antes y la vacante en tercera necesitaba ser cubierta con alguien que tuviera la misma entrega que tuvo Ripken. La gerencia no dudo y le entrego la posición a Mora, experimentando para ese entonces su primera gran temporada y con ella la llegada de un contrato que lo colocaba en la élite.

La fama le sonrió a los 32 años, ese año bateo para 340 con 27 jonrones y 140 remolcadas, todos estos números topes en su carrera, que además le valió un Bate de Plata. Lo más destacado es que demostró que lo hecho el año pasado no fue casualidad y estuvo batallando con Ichiro Suzuki el título de bateo ese año, ya que tuvo algunas semanas al venezolano liderando a los bateadores, al final el sueño de tener para ese entonces al segundo criollo con un título de bateo se esfumo pues Ichiro culmino con un sólido 372.

El resto de la historia es conocida por todos. Con los oropéndolas se mantuvo hasta el 2009, fueron seis años donde Mora fue el tercer bate de un equipo que estaba engranando piezas para el futuro. El criollo no volvió a batear para 300 en ese lapso, pero tuvo dos campañas de veinte o más jonrones, dos campañas de cien o más remolques y dos de ochenta o más carreras remolcadas. En su última temporada tuvo un bajón considerable en sus números y la gerencia pensando que el criollo estaba en declive (tenía 37 años) lo deja libre, cerrando así un ciclo exitoso con Baltimore que lo afianzo como un jugador versátil y profesional que se desempeño en cualquier posición sin contratiempo.

Con Baltimore su promedio fue de 280 con 158 jonrones y 662 producidas.

Llega a Colorado como suplente del cuadro, situación que no le incomodo para nada, ya que sabía que iba a tener mucho tiempo de juego, debido a sus condiciones para desempeñarse sin inconvenientes en las distintas posiciones del infield.

Y así fue Mora se las arreglo y participo en 113 encuentros siendo la tercera y la primera base las posiciones donde vio más acción en la primera la lesión de Ian Stewart le abrió un cupo para jugar y en la segunda posición la lesión de Todd Helton y el bajo promedio de Jason Giambi, hicieron de Mora el ideal para ocupar esa posición también.

Además jugo en segunda y el campo corto y volvió a jugar en los jardines en cuatro encuentros, por primera vez desde la campaña 2003, algo que emociono al jugador pues se sentía a la expectativa de cómo iba a estar su cuerpo después de seis años sin jugar en los jardines.

Al final Colorado no le renueva el contrato y llega a Arizona con la misión de transmitir a sus 39 años el conocimiento y la veteranía necesaria a un equipo que espera disputar este año los play off. Mora sabe bien que está quemando sus últimos cartuchos y el que la gerencia le entregará a su edad la titularidad de una posición donde se requiere habilidad es un riesgo que pocos han tomado en las mayores. Para ello deberá demostrar que sus reflejos están intactos y que su bate aún puede producir hasta que su cuerpo diga ya.

Como defensor del tercer cojín ha participado en un equivalente a nueve temporadas según baseball-reference, para un total de 887 partidos de los 1506 que lleva en las mayores. Su porcentaje de fildeo se ubica en 961. De por vida batea para 278 con 171 cuadrangulares y 738 remolcadas.

Pablo Sandoval representa el futuro de los venezolanos en esa posición por lo menos durante los próximos siete años. El criollo se sometió a un riguroso entrenamiento físico para adelgazar y presentarse al campo de entrenamiento con casi veinte kilos menos, luego de haber perdido la titularidad la campaña pasada.

El rejuvenecimiento de Pandoval como es llamado hace presagiar el inicio de una campaña que lo podría colocar cerca de los 40 jonrones y 120 remolcadas, marcas que por supuesto persigue el criollo.

Su estreno en las mayores se produjo en 2008 participando en 41 encuentros repartidos entre la primera base (17), tercera base (12) y la receptoría (11). Ese pequeño cafecito que se tomo en mes y medio en las mayores batearía para 345 con 3 jonrones y 24 remolcadas. Lamentablemente el carabobeño había tomado los turnos legales y había estado más de 45 días en el roster del equipo grande, por lo que no podría optar al Novato del Año en la siguiente temporada, cuando el club le anunció que sería su antesalista titular.

A sus 22 años recibe la oportunidad que pocos tienen de ser regular en las mayores, participo en 153 encuentros de los cuales 120 fueron en la antesala, bateando para 330 ubicándolo entre los mejores bateadores del torneo, 25 jonrones y 90 remolcadas, números sólidos para un jugador corpulento en esa posición.

En la siguiente campaña se esperaba mucho del criollo quien era junto a Tim Lincecum las figuras del equipo, lamentablemente le pego el segundo año y apenas bateo para 268 con 13 jonrones y 63 impulsadas en 152 encuentros, números distantes de la temporada 2009 y que le hicieron perder su rol de titular durante los play off y no pudiera colaborar de lleno en la obtención del título alcanzado por los Gigantes el año pasado.

La disposición mostrada en el verano donde el equipo le dio un ultimátum hizo que trabajará con el propósito de volver en plan estelar y recuperar el prestigió perdido la campaña pasada por su sobrepeso.

Por lo pronto el criollo es la referencia en esa posición para los nacido en la tierra de Bolívar y promedia de por vida 305 con 41 jonrones y 177 impulsadas. Su promedio de fildeo en la antesala es de 962. Tiene 24 años y un mundo por delante por lo que será una de las figuras emergentes dentro de la nueva camada de grande ligas que conforma junto a Carlos González, Elvis Andrus y compañía.




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