Mostrando entradas con la etiqueta Petroleros de Cabimas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Petroleros de Cabimas. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de octubre de 2014

Aquel primer ídolo de los Petroleros

“Cada vez que me puse el uniforme, soñé con jugar en las Grandes Ligas…
Esta es una oportunidad para mí de decir que hice algo a pesar de que
puedes tener un asterisco detrás de ti”
Todd Trafton al diario The Sentinel
en 1995 como jugador de reemplazo

Petroleros de Cabimas llegó al béisbol profesional en la campaña 1991-1992 junto a los Caribes de Oriente (hoy de Anzoátegui). El movimiento acertado por la familia Finol y por el entonces Alcalde del municipio Hernán Alemán, vino a llenar un vacío en una ciudad que adolecía de alguna actividad deportiva profesional.

Petroleros se convirtió en ese orgullo para una afición naciente, la misma que recuerda con antaño las vivencias de compartir con la familia y amigos los gritos desde las tribunas, o pitar al contrario cuando saltaba al terreno.

Cada uno de los que hoy somos padres de familia tuvimos nuestro granito de arena por la construcción de un equipo competitivo, si bien no se cumplieron los objetivos trazados durante cuatro temporadas, la semilla comenzó a germinar una vez abandonaron el coso petrolero; su posterior mudanza a Maracaibo bajo el nombre de Pastora vino acompañado de la maduración de algunos jugadores, incluyendo Tomás Pérez, el primer grandeliga de la franquicia.

Su estadía en la capital zuliana fue corta Pastora se mudo a Acarigua y posteriormente a Margarita bajo el nombre de Bravos, mientras continúan construyendo un equipo competitivo que se conecte con la afición; en Cabimas el vacío dejado ha perdurado en la mente de pocos.

Quienes lean este artículo jamás imaginaron que los nombres de Argenis Salazar, José Stella, Oswaldo Olivares, Asdrúbal Estrada, Robert Machado, Lipso Nava, Marlon Nava, José García, Rouglas Odor, Omer Muñoz, José Gil, Danilo León, Omar Bencomo, José Luis Zambrano, Eduardo Zambrano, Adrián Jordan, David Mosquera, Roberto Espinoza, Vicente García, Luís Ordaz, José Amado, Benito Malave, Luís Lunar  y Malvin Matos, formaron parte del roster criollo de la organización.

Trafton pudo haber dejado mejores números
si la gerencia de Cabimas no hubiera
dejado de prescindir de sus servicios
O peor aún, nunca supieron que grandes prospectos de las organizaciones de grande liga se uniformaron con el equipo cabimense: Cedrid Landrum, Gary Scott, Steve Sparks, Jeff Cirillo, Jeff Carter, Derek Watcher, John Massarelli, Fernando Soto, Steve Carter, Quinn Mack, Andy Ashby, Kelly Stinnett, Joe Hall, Jamie Dismuke, Terry Burrows y Todd Trafton.

De todos estos peloteros, Todd Trafton fue quien rápidamente se conecto con la afición a tal punto de ser apodado “El Tractor de Cabimas”; el californiano se convirtió en el primer ídolo del equipo, él rostro de la organización durante su estadía en la Costa Oriental del Lago, por encima de las figuras criollas.

Nace el ídolo
Trafton ya contaba con una corta pasantía en la liga venezolana con los Tiburones de La Guaira a finales de los años ochenta, por lo cual la gerencia cabimense no dudo en contratarlo para que fuera el inicialista de los aceitosos en su estreno en la LVBP.

Otrora prospecto de los Medias Blancas de Chicago, Trafton llegó al país con 27 años, esperando tener una actuación sobresaliente que le permitiera firmar con una nueva organización y cumplir su anhelo de ser grandeliga.

La apuesta resulto positiva para Trafton, en 24 encuentros promedio 265 (83-22) con cinco jonrones y 20 remolcadas. Su salida produjo un vacio en la ofensiva aceitosa que jamás pudo ser llenada por Gary Scott, Steve Carter, John Massarelli o Lipso Nava.

Trafton se marchó del país como líder jonronero y al final se quedó con el título en ese departamento, igualado con William Magallanes y Eric Anthony (ambos jugadores de Navegantes del Magallanes).

La experiencia en Cabimas le garantizó un contrato con los Rojos de Cincinnati, equipo que lo asigno al Chattanooga, filial Doble A de los escarlatas. Aunque no subió al equipo grande, Trafton no dudo en volver al béisbol venezolano para la siguiente campaña, las expectativas de ser grandeliga se mantenían, pero también estaba consciente que la edad comenzaba a ser un factor de riesgo.

La temporada 1992-1993 para Trafton fue gratificante. Sus números aumentaron a diferencia del año anterior. Bateó para 276 (199-55) con seis vuelacercas y 23 producidas en 56 encuentros. Cabimas quedó última en su división y, con ello la última oportunidad de Trafton de triunfar, se mantendría dos años más en ligas menores para luego comenzar su periplo por ligas independientes.

De igual modo, Cabimas cortó lazos con el slugger y prefirió contratar foráneos más jóvenes.
Trafton se marcho como líder vitalicio en jonrones (11) y remolcadas (43), mientras su promedio finalizo en 273 (282-77).

La salida de Trafton no fue bien digerida en la afición cabimense. No había un pelotero con sus características y que se conectara emocionalmente con el público. Fue difícil no presenciar sus conexiones kilométricas para la campaña 93-94.

Ni la presencia del Salón de la Fama, Luís Aparicio como mánager evito que la afición dejara de asistir al estadio, aunado a eso estaba la poca competitividad que Petroleros ofrecía.

Trafton no tuvo sustituto en Cabimas fue un verdadero ídolo para una generación que hoy recuerda sus batazos y son motivos de tertulias entre los verdaderos fanáticos que sintieron la camiseta de Petroleros.

Quizás el béisbol vuelva a Cabimas, pero alguien como Trafton no.

Sabías que…
Trafton se mantuvo activo como pelotero hasta 1998, lo más cerca que estuvo de llegar a las mayores fue en 1995, como jugador de reemplazo de los Cerveceros de Milwaukee; esto debido a los estragos causados por la huelga de peloteros de 1994 y que fue resulta 24 horas antes de iniciarse la campaña de 1995.

En la historia

Tal día como hoy en 1991 en choque entre Petroleros de Cabimas y Navegantes del Magallanes se establecieron cuatro registros de más jugadores dejados en base. Cabimas dejó a 23 jugadores esperando por el remolque. Entre ambas escuadras se combinaron para dejar a 36 corredores en las almohadillas. Cinco veces dejó Cabimas las bases congestionadas esperando por el empuje (4to, 5to, 6to, 8vo y 9no inning), y entre ambos conjuntos dejaron en siete oportunidades las almohadillas repletas.

En 1993 en juego entre Petroleros de Cabimas y Tiburones de La Guaira, el pitcher relevista William Carmona –Cabimas– entra en el cierre del séptimo episodio a enfrentarse a José Monzón con dos outs en la pizarra y corredor en primera base. Harry Guánchez, quien se encontraba en la primera base corriendo, fue retirado en intento de robo del segundo cojín para entregar el tercer out. Al abrir el octavo inning, Cabimas anotó la carrera que le daría la victoria, y así darle el triunfo al pitcher Carmona, quien a pesar de no haber enfrentado legalmente a ningún bateador se llevó el laurel.



@beisboladentro

lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Volverá nuevamente el béisbol a esta zona?

Petroleros de Cabimas… una franquicia nacida en la COL

Corría el año de 1990, la convención anual de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional estaba por efectuarse, nuevamente los seis equipos que conformaban la liga (Águilas, Cardenales, Tigres, Magallanes, Caracas y La Guaira) afinaban detalles para la realización del torneo 1991-1992. Entre los tópicos que se tratarían en esa convención estaba la espera por parte de Caribes de Oriente de entrar al torneo, pero por tercer año consecutivo las esperanzas de darle cabida a una franquicia estaban desvaneciéndose, debido a un calendario impar, y la negativa de Ciudad Guayana de albergar a una franquicia.

Pero surgió la propuesta del empresario Andrés Finol, quien en compañía de varios empresarios de la Costa Oriental del Lago del estado Zulia, y en compañía del entonces alcalde del municipio Cabimas, Hernán Alemán, presentaron en el seno de la liga la posibilidad de una franquicia para Cabimas, con el propósito de rememorar los enfrentamientos entre Gavilanes y Pastora.

Después de cumplir con todos los recaudos y superar algunas trabas en el camino, la familia Finol consiguió el beneplácito por parte de la liga y los equipos para que se apruebe la inclusión de Cabimas y Puerto La Cruz como nuevos escenarios para la pelota venezolana.

Llegaría así la segunda expansión en la liga venezolana, y con ella la inclusión de las divisiones occidental y oriental, eliminando el formato de todos contra todos que se venía efectuando desde entonces.

Cabimas sería colocado en la división occidental junto a las Águilas del Zulia, Cardenales de Lara y Tigres de Aragua. Mientras que Caribes pertenecería a la división oriental donde estarían Leones del Caracas, Tiburones de La Guaira y Navegantes del Magallanes.

La conformación de estas divisiones se debió a las cercanías geográficas de los estados. Curioso fue la asignación del Magallanes a la división oriental y no a la occidental, pues según el reglamento los equipos divisionales jugarían un total de 12 partidos contra sus rivales y seis contra los de la otra división (60 en total). Esto privaría a Navegantes y Leones de jugar seis encuentros adicionales.

Llegó el debut

Luego que Cabimas y Caribes participaran en el draft de escogencia de peloteros que organizó la liga para nutrir a estas franquicias con peloteros dejados en libertad por el resto de los equipos, el escenario estaba listo para que los Petroleros dieran su estreno en la campaña 1991-92.

El escenario para efectuar sus partidos sería el estadio municipal Víctor Davalillo, que fue reacondicionando en su totalidad para albergar a una franquicia profesional, entre los detalles se incluyo la colocación de gradas y de una pizarra.

Por cierto el nombre de Petroleros se debió a un concurso que organizo la familia Finol a través del diario El Regional del Zulia (eran los principales accionistas) en la cual presentaron varias opciones para llamar al equipo, siendo Petroleros la que más calo en la afición naciente. Entre las opciones estaban Pastora, Rapiños y Gavilanes.

Inmediatamente la organización firmó un pacto de trabajo con la franquicia de los Cachorros de Chicago, quienes inmediatamente accedieron a darle al cubano José Martínez como manager del equipo.

Y llegó el día, el 12 de octubre de 1991, el Víctor Davalillo abría sus puertas el encuentro entre Águilas del Zulia y Petroleros de Cabimas, hizo que el estadio estuviera a reventar, la ardua labor de la familia Finol se cumplía, se iniciaba un camino en la COL y serían los Petroleros la divisa encargada de generar esas expectativas.

En su primera campaña no tuvieron el registro que esperaban, pero estaban conscientes que sería un año de adaptación a la liga. Finalizaron con registro de 26-34 en el último lugar de la tabla.

Pero ese año de debut permitió a la afición cabimense conocer a su primer gran ídolo, Todd Trafton, jugador de la primera base que se convirtió en la sensación del equipo y se erigió co líder en vuelacercas ese año con 5, igualando con William Magallanes y Erick Anthony (ambos del Magallanes).

La alineación que presentó José Martínez durante la campaña fue la siguiente: John Massarelli (receptor), Todd Trafton (1B), Rouglas Odor (2B), Gary Scott (3B), Argenis Salazar (SS), Steve Carter (LF), Ángel Escobar (CF) y Cedric Landrum (RF). José Gil junto otros criollos se alternaba en el turno de designado.

Años de desarrollo

En la campaña 1992-93 nuevamente fueron sotaneros con marca de 17-42, fue una campaña nefasta y en contra de las expectativas trazadas. Tres managers tuvieron la tarea de enrumbar el ritmo ganador de los cabimenses, José Martínez, Rich Treul y Luís Aparicio Jr.

Entre las notas positivas, Petroleros le brindó la titularidad a una joven promesa que dos años después se convertiría en el primer grande liga del conjunto, Tomás Pérez, quien actuó en 50 compromisos. Igualmente el “tractor” de Cabimas, Todd Trafton resalto en la ofensiva con seis vuelacercas, superando con creces la actuación del certamen anterior.

En la temporada 1993-94 vuelven a finalizar en la cuarta casilla de la división occidental, esta vez de la mano del inmortal Luis Aparicio a tiempo completo, mejoraron su registro a 21 ganados y 39 perdidos. Esta vez Cabimas contó con noveles peloteros criollos que brindarían grandes satisfacciones a la fanaticada.

Se destacan los nombres de Rouglas Odor, José “Cheo” García, Eduardo Zambrano, Kelly Stinnett, Quinn Mack, Luís Ordaz, Marlon Nava, Robert Machado y Jeff Carter.

Mención aparte merece Adrián Jordan, pelotero que hizo su estreno con el equipo de la COL, estableciendo una nueva marca de dobletes en la campaña con 23.

Por cierto esa campaña en Cabimas se efectuó el Juego de las Estrellas, que ganó la selección criolla 4-0 ante el combinado importado. Urbano Lugo (Caracas) fue el ganador del partido y Heath Haynes (Zulia) el derrotado. Luis Raven (Magallanes) se llevó la competencia de cuadrangulares con tres. El pelotero que sería declarado Novato del Año, le ganó a Roberto Zambrano (Aragua).

La competencia de velocidad fue ganada por el cuarteto de Rouglas Odor, Jeff Carter (ambos de Cabimas), Roger Cedeño (Caracas) y William Cañate (Lara), ante un equipo de atletismo del Zulia.

Para la campaña de 1994-95, Petroleros firma un convenio con los Cerveceros de Milwaukee, en la cual la mayoría de sus foráneos vendrían de esta organización. Duffy Dyer fue recomendado por la franquicia luposa para que dirigiera en Venezuela, acompañado de Bob Humphreys como coach de pitcheo.

El resultado fue nuevamente el cuarto peldaño de la división occidental esta vez con marca de 22-38. Durante la temporada los malos resultados de Dyer no dieron frutos siendo cesanteado por la gerencia. Humphreys asume el mando hasta el final del torneo.

Entre los jugadores se destacaron Asdrúbal Estrada, José García, Steve Sparks, Tomas Pérez, Luís Ordaz, Robert Machado, Danilo León, Jeff Cirillo, John Massarelli y Derek Watcher.
Cabe destacar que esa campaña Massarelli vino como jardinero y no como receptor; Watcher fue el Jugador Más Valioso del Juego de las Estrellas, además de ganar el Derby de los Cuadrangulares que se efectuó ese año en Puerto La Cruz. En la campaña despacho cinco vuelacercas y recordó a la afición las conexiones de Trafton. Durante el mes de diciembre la fanaticada de Cabimas presenció cómo su joven campo corto, Tomás Pérez fue tomado en el draft de la regla V por los Azulejos de Toronto, convirtiéndose de esta manera en el primer grandeliga del club, pues la organización canadiense, señalo que el joven pelotero estaría con el club en el equipo grande.

Los malos resultados tanto en las temporada 1993-94 y 1994-95, hizo que la afición se alejará del estadio, el estancamiento en el foso de la división occidental, fue más que suficiente para que los fanáticos exigieran un equipo competitivo.

La gerencia al ver que su estrategia no funciono y ver como se arrojaron perdidas cuantiosa, solicito a la liga y con el previo consentimiento del equipo de las Águilas del Zulia, mudarse a Maracaibo y cambiar el nombre de Petroleros a Pastora de Occidente, con el propósito de revivir la rivalidad zuliana en un mismo patio.

Los resultados son bien conocidos por todos, aunque ese año y bajo la dirección de Domingo Carrasquel, el conjunto lechero estuvo a punto de acceder a su primer round robin, cuando la liga implemento en la campaña 1995-96 la figura del comodín.

Un juego extra donde Wilson Álvarez (Zulia) y Mike Farrell (Pastora) se tranzaron en un duelo que ganó el zuliano al lanzar juego completo y ponchando a Tomás Pérez cuando había la carrera del empate en circulación.

El resto es bien conocido por todos….

De interés…
  • Cuatro años estuvo la franquicia en Cabimas, su registro fue de 86-153.
  • Tomás Pérez fue el primer grande liga del club, cuando en la campaña 1994-95 fue notificado de su ascenso mediante la regla del draft V.
  • Todd Trafton fue el primer gran ídolo de la afición cabimense.
  • Pepé Delgado Rivero fue la voz oficial del conjunto en el circuito radial.
  • Oswaldo Olivares se quedó a 26 imparables de los mil. Estaba jugando para Petroleros su campaña 20. Aunque fue alentado a seguir un año más para que buscará la marca, este prefirió retirarse.

domingo, 2 de agosto de 2009

El béisbol espera resurgir en la COL

Así como el petróleo hizo su aparición en los años 30 con un fuerte estallido, se espera que para el 2009-2010 la Costa Oriental del Lago tenga un nuevo resurgir con la aparición de los Metropolitanos de la COL, el cual buscará reavivar lo ocurrido en los años 90 con los Petroleros de Cabimas.
Han pasado 11 años desde que Cabimas tuvo un equipo de béisbol profesional con los Petroleros de Cabimas, en el recuerdo el equipo de la Costa Oriental del Lago revivió aquellos años gloriosos que tuvo el béisbol zuliano durante la época de los años 50 y 60 entre Gavilanes y Pastora, los fanáticos se volcaron hacía el Víctor Davalillo estadio del equipo cabimense que durante cuatro años, brindó gratos recuerdos a su afición.
Un debut a casa llena ante la Águilas del Zulia, el primer gran ídolo el importado Todd Trafton, el primer jugador con una marca absoluta en dobles Adrian Jordan, el primer jugador en pisar las grandes ligas Tomas Pérez… son parte de la historia que los Petroleros cosecharon en esas cuatro campañas.
Se ha rumoreado fuertemente que la campaña 2010-2011 Cabimas tendrá de nuevo béisbol, con un equipo que llevaría por nombre Metropolitanos de la COL y como sede el Víctor Davalillo de Cabimas.
Aunque nuestra pelota ha visto como el talento emergente ha venido desarrollándose agigantadamente casos como los de Francisco Rodríguez, Dioner Navarro y Ronny Cedeño que debutaron en Estados Unidos primero que Venezuela, hace pensar que definitivamente nuestro país tiene que seguir expandiendo el béisbol. Ya hay estadios de categoría en Ciudad Bolívar, Mérida, Cabimas, Araure, por citar cuatro ciudades que han albergado juegos de pelota pero sin duda alguna es fácil decirlo, pero hay que tener en cuenta que se necesitan financiamiento y por supuesto aprobación por la liga.
Para que Cabimas vuelva a tener pelota es necesario que este otro equipo y evitar un calendario impar, además de las responsabilidades económicas para que este equipo no repita lo sucedido por su antecesor que ha estado en cuatro ciudades en quince años (Cabimas, Maracaibo, Acarigua y Nueva Esparta) sin una verdadera identidad, además de la posibilidad de volver a regular las divisiones occidental y oriental (algo que me gusta más que el todos contra todos, aunque esto tiene sus pro y contra).
Independientemente de cuál sea el panorama que tenga la próxima campaña, el verdadero termómetro lo estará viviendo el grupo de empresarios por poder hacer ese sueño real en la siguiente temporada, hay que recordar que Caribes de Oriente tuvo tres años esperando por un equipo de expansión que llego en 1990 como fue Cabimas y que debutaron al año siguiente.
Ahora que se necesita para que los Metropolitanos de Cabimas (si de verdad es el nombre a usar), surge para la 2010-2011, es necesario que el equipo presente una campaña de marketing hacia toda la Costa Oriental del Lago para arrastrar al colectivo a que sienta y viva a este equipo y darle identidad desde su nacimiento, sabemos que no es fácil pues las Águilas del Zulia tienen su afición, como Magallanes, Caracas y el resto de los equipos, pero para que la COL sienta el equipo debe hacerse campañas y promociones que atraigan a los aficionados al estadio, y por supuesto presentar un roster donde los criollos que estén sean peloteros que realmente puedan dar dividendos a corto plazo, pues con el talento como esta los importados han pasado desapercibidos.
De Cabimas para Margarita
Si revivimos el pasado, después que Petroleros se fue de Cabimas, y se asentaron en Maracaibo con el nombre de Pastora de Occidente, el equipo que se presento fue competitivo y tuvo que jugar un juego extra para ir al todos contra todos en la primera campaña que se uso la figura del comodín. Ese encuentro Wilson Álvarez que estaba en el esplendor de su carrera se enfrento al mejor lanzador de esa temporada regular, Mike Farrell en un duelo de zurdos. Tomás Pérez quien venía de estrenarse de grande ligas con Toronto era el tercer bate y ese noveno episodio con un hombre en base y él representando la carrera de la victoria termina ponchándose y dándole muestras al resto de los equipos que ya habían madurado y se presentarían competitivos.
Y así fue, se mudaron a Acarigua y comenzó a tejer una dinastía de triunfos y surgir figuras que de una manera privaron a los cabimense de tenerlas y sentirlas, hoy como Bravos de Margarita esperan que sus peloteros criollos sigan madurando para darle el nivel competitivo el cual se espera que Luís Dorante vuelva a dárselo como una vez lo tuvieron.
Pasado y presente
En 1991, Petroleros de Cabimas inicia su peregrinar en la Liga Profesional de Béisbol de Venezuela. Dicha liga decide organizar dos divisiones para agrupar los equipos occidentales y los orientales aparte. En su debut ocuparon la última casilla y fueron conducidos por José Martínez, cubano que venía de la organización de los Cachorros de Chicago, equipo que hicieron pacto invernal.
Su máxima figura fue Todd Trafton, inicialista que provenía de la organización de los Cardenales de San Luis, y que disparo cinco cuadrangulares, compartiendo el liderato con William Magallanes y Eric Anthony de Magallanes. De inmediato nacería la primera gran figura a quien apodaría el Tractor de Cabimas.
Para 1992, el equipo volvió a quedar en el sótano al ganar solamente 17 encuentros de los 59 del calendario regular. Antes de concluir la campaña Martínez es despedido, siendo Luís Aparicio el nuevo encargado, pero la inspiración del Hall de la Fama no fue suficiente para que el equipo saliera del foso en la campaña 1993-1994.
Aparicio decide por mutuo acuerdo renunciar al inicio de la campaña 1994-1995, Duffy Dyer es el piloto y el equipo comienza el año con un convenio con Milwaukee, donde la mayoría de los importados vendrían de allí.
Este experimentado manager prometió darle un vuelco al equipo y posicionarlo en la lucha por la clasificación, ya que el equipo tenía peloteros de mucha valía como Tomás Pérez quien durante el mes de noviembre es tomado por Toronto por regla V convirtiéndolo en el primer grande liga del equipo, Luís Ordaz, José García, Ramón Hernández, Robert Machado y Asdrúbal Estrada, en el plano importado Derek Watcher se convirtió en el nuevo ídolo al dar cinco cuadrangulares y ganar el Derby de jonrones en el Juego de Estrellas. Otros importados que figuraron fueron John Massarelli, Steve Sparks y Jeff Cirillo, quien bajándose del avión conectaría cuadrangular en su primer turno al bate.
Ese año las expectativas no se cumplieron, Dyer fue despedido y el coach de pitcheo Bob Humphreys asume el cargo; dejaron marca de 22 triunfos y 38 reveses. La directiva luego de los resultados obtenidos y la poca afluencia mostrada por el aficionado, la cual la gerencia no dio muestras por mejorar; optaron por mudar al equipo a Maracaibo y compartir el Luís Aparicio con las Águilas del Zulia, con el propósito de generar la rivalidad de antaño Gavilanes – Pastora. El resultado fue negativo en taquilla y el aficionado zuliano no apoyo al equipo que con nombre de Pastora de Occidente, se pensó en resurgir un equipo competitivo.
Aunque 1995-1996 fue positivo ya que Domingo Carrasquel el mismo que llevo a Cardenales de Lara a su primer título en 1990, haría un equipo competitivo y así fue, aunque concluyeron últimos en su división, empatados con las Águilas con marca de 30-30 tuvieron que ir a un encuentro extra, ya que la liga aprobó la figura del comodín al igual que las grandes ligas, para darle emoción extra al campeonato, lamentablemente el sueño culmino cuando Wilson Álvarez se les atravesó en el camino.
En vista de los resultados negativos obtenidos en Maracaibo y sabiendo que el zuliano era fiel a las Águilas, optaron por ir a Acarigua y probar en la campaña 1996-1997 con el nombre de Pastora de Los Llanos. El equipo contaría con dos peloteros como Ramón Hernández y Alex Cabrera como baluartes de su ofensiva, así como Maicer Izturis, Marco Scutaro y Luís Ordaz, como referentes de su ofensiva y defensiva. Allí estuvieron hasta la campaña 2007-2008, ya que al año siguiente debido al poco respaldo mostrado en Araure-Acarigua los hace mudarse a Margarita con el nombre de Bravos de Margarita.
Hasta los momentos el resultado no ha sido positivo en dos años tuvieron tres managers, Phil Reagan veterano de mil batallas, Gregorio Machado y para la 2009-2010 vuelve por todo lo alto Luís Dorante, manager que en su lapso por Acarigua-Araure le dio tres clasificaciones y casi un pase a la final.
Resurgir en la COL
Queda dos años para saber si el 2010 es el año de estreno de este equipo que se está preparando en la Costa Oriental del Lago, claro una vez que la liga apruebe en su convención la inclusión de dos nuevos equipos, comenzará el draft de selecciones, donde los equipos a debutar tomar aquellos peloteros que no son tomados en cuenta por su organización.
Funcionará el cometido, bueno habrá que esperar para saber quiénes conformarán la directiva, así como los encargados para seleccionar peloteros y entablar los contactos con las organizaciones respectivas, pero de algo si es seguro la puesta de un equipo en la COL volverá a avivar a la fanaticada a apoyar en su totalidad a un equipo debido a que si existe el interés verdadero en que el equipo se arraigue en esta zona petrolera, los éxitos estarán garantizados.
Por mi parte estaré a la orden si desean contar con un comunicador social que apoye y divulgue lo concerniente a la pasión número uno de los venezolanos.