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lunes, 2 de febrero de 2015

Aquella gesta histórica del Dream Team de Puerto Rico


La Serie del Caribe de 2015 rendirá homenaje a la selección campeona de 1995


La edición 25 de la Serie del Caribe de 1995 regresaba a Puerto Rico tras seis años de ausencia, el sabor amargo de la huelga del béisbol de Grandes Ligas de 1994, permitió que varios jugadores estelares se reportaran a las diferentes ligas de sus países; para los boricuas fue una ocasión propicia, pues al ser sede del evento caribeño ensamblaron uno de los mejores equipos de todos los tiempos.

Los Senadores de San Juan se adjudicaron el título en su liga y los refuerzos tomados permitieron formar el llamado “Equipo de Ensueño”, que gano de forma invicta el evento y permitió revivir el interés por el béisbol en la llamada Isla del Encanto.

Encabezados por Roberto Alomar, Carlos Baerga, Edgar Martínez, Juan González, Bernie Williams, entre otros peloteros que estaban en el cenit de sus carreras, la delegación puertorriqueña destrozo a sus rivales tal como lo había hecho la selección de baloncesto de los Estados Unidos en las Olimpiadas de Barcelona 1992, que tuvo entre sus filas a Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird, entre otros, y que se ganó el mote de ser el primer Dream Team deportivo.

Quizás la parte débil de la selección boricua fue el cuerpo de lanzadores, que no estaba en sintonía con el nivel superlativo de la ofensiva, y donde Ricky Bones y Roberto Hernández (cerrador), destacaban en el grupo que cerraban los foráneos Doug Brocail, Eric Gunderson y Chris Haney.

Puerto Rico inicio las acciones ante México (Naranjeros de Hermosillo) a quienes derrotaron 6 a 5 en un juego no apto para cardíacos. Inició el partido Ricky Bones, pero fue relevado por José Alberro quien se anotó el triunfo con rescate para Hernández. Roberto Alomar fue el más destacado al irse de 3-1 con cuadrangular de tres carreras.

El segundo juego fue ante Leones del Caracas (Venezuela), en un partido que se decidió in extremis en el cierre del décimo episodio, boleto discutido con las bases llenas de Ugueth Urbina a Carlos Delgado, permitió que Ricco Rossy anotará la del gane para que el partido finalizara 3 por 2. Nuevamente Alomar fue el mejor del encuentro al sonar de 4-2. Ganó Raffy Montalvo.
Hace 20 años Senadores de San Juan iniciaron las
indumentarias alusivas al país en Series del Caribe

San Juan jugaría su tercer cotejo ante su rival caribeño Azucareros del Este, representantes de República Dominicana, quienes contaban con figuras de alto calibre como Raúl Mondesí, Pedro Martínez, José Rijo, José Offerman, entre otros. Aquí el Dream Team despertó y con un ataque de 17 inatrapables apabullaron 16-0 a los dominicanos. A la ofensiva destacaron Alomar (6-5), Edgar Martínez (6-3), Rubén Sierra (4-2) y Carmelo Martínez (3-1 con jonrón). Doug Brocail ganó al lanzar siete entradas sólidas con siete abanicados. Pedro Martínez fue el derrotado al estar por espacio de cuatro entradas donde permitió cuatro hits, tres carreras y recetó cuatro ponches.

El cuarto choque fue ante México al que derrotaron 6 carreras por 1. Eric Gunderson se llevó la victoria tras ocho entradas de labor y Hernández se acreditó el salvado. A la ofensiva destacó Bernie Williams al irse de 4-3 con jonrón, Juan González de 4-2 y Edgar Martínez de 5-2.

El quinto fue otra victoria cómoda ante Venezuela de 6 por 1. José Meléndez fue el ganador, mientras que la ofensiva boricua estuvo comandada por Carlos Baerga, quien se fue de 3-3, Edgar Martínez de 5-3 y Alomar de 4-2.

El sexto juego les dio el título al derrotar 9 a 3 a Dominicana. El partido lo ganó Bones y lo perdió José Rijo. Los boricuas dieron 14 hits destacando Bernie Williams de 5-3 con dos cuadrangulares. También sobresalió Juan González (jonrón), Rey Sánchez de 3-3, Edgar Martínez de 4-2 y Roberto Alomar de 3-2.

Alomar fue declarado el Jugador Más Valioso del torneo al batear para 560 (25-14) con 10 remolcadas, 9 anotadas, 840 de slugging y dos bases robadas.

El experimento hecho por la liga boricua propicio que al año siguiente el equipo campeón de República Dominicana armara su Dream Team, pero el resultado fue una catástrofe para la tierra del merengue, misma situación se produjo en México y en Venezuela con Cardenales de Lara en la edición de 1998, que llevó blindado y no produjeron lo esperado.

Ese año el equipo venezolano tenía en sus plantillas a Oscar Henríquez, Ramón García, Felipe Lira, Antonio Castillo, Kelvin Escobar, Beiker Graterol, Omar Bencomo y Roy Halladay entre los lanzadores. La ofensiva estaba a cargo de Luís Sojo, Miguel Cairo, Robert Pérez, Edgardo Alfonzo, Wilfredo Polidor, Alex Cabrera, Bob Abreu, Chris Prieto, Magglio Ordoñez, Alex Delgado, Richard Hidalgo entre otros.

Ellos eran las estrellas de San Juan
La lesión de Iván Rodríguez lo privó de ser parte del equipo, por lo cual la receptoría recayó en manos de Carlos Delgado, joven promesa que se abría paso dentro del sistema de ligas menores de los Azulejos de Toronto.

Delgado fue el cuarto bate del equipo boricua y debutó en las mayores al siguiente año como jardinero para luego ser convertido en primera base. Terminó su carrera con 473 jonrones (líder de todos los tiempos para jugadores de Puerto Rico), con 1.512 carreras remolcadas y un promedio de 280. Este año debutó en las boletas para el Salón de la Fama sin mucha suerte

Carmelo Martínez era el inicialista del equipo y ya estaba fuera del béisbol de las Grandes Ligas. Acumulo nueve años en las mayores y dejó promedio de 245 con 108 remolcadas y 424 remolcadas.

Roberto Alomar figuraba en la segunda base; ya acumulaba siete temporadas en las mayores y tenía cinco Juegos de Estrellas e igual cantidad de Guantes de Oro. Además de dos títulos de Serie Mundial con Toronto (1992 y 1993).
Fue la serie de Roberto Alomar elegido MVP
y miembro del equipo Todo Estrellas del evento

Finalizó su carrera con 10 Guantes de Oro, 12 Juegos de Estrellas y fue considerado el mejor camarero de todos los tiempos, formando combinación de doblematanzas con Cal Ripken Jr y Omar Vizquel. Fue exaltado al Salón de la Fama en 2011.

Carlos Baerga se desempeñó en la tercera base pese a ser un camarero. La presencia de Alomar motivo el cambio de posición para un jugador que tuvo una carrera de 14 temporadas en las mayores. Baerga fue tan grande que pudiéramos decir que la estrella de Alomar lo privo de varios Guantes de Oro y varias convocatorias al Juego de Estrellas.

Fue invitado a cuatro ediciones y dejó promedio de 291 con 774 carreras remolcadas.

Rey Sánchez era el campocorto del club. Esa temporada obtuvo el título de bateo en la liga invernal boricua y era el noveno bate de la alineación. Aun así bateó 333 en la Serie del Caribe. Tuvo una trayectoria de 15 años en las mayores dejando promedio de 272.

Juan González fue el jardinero izquierdo y venía de ser líder en jonrones de la Liga Americana en 1992 (42) y 1993 (46), esta última marca récord para latinos. Tenía seis campañas con los Rangers de Texas al momento de jugar la Serie del Caribe.

Terminó su carrera en 2005 a causa de las lesiones. En 17 campañas bateó para 295 con 434 cuadrangulares y 1.404 remolcadas. Se incluyen dos premios al Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 1996 y 1998. Su nombre no generó bulla en las boletas de Cooperstown.

Bernabé Williams se desempeñó en el jardín central. Jugó 16 temporadas en las mayores donde conseguiría cinco convocatorias al Juego de Estrellas y ganaría cuatro anillos de Serie Mundial. Finalizó con promedio de 297 con 1.257 remolcadas.

En la Serie del Caribe bateó para 417con 875 de slugging y finalizó co líder en vuelacercas con 3.

Rubén Sierra fue el jardinero derecho y tuvo una carrera de 20 temporadas en las mayores. Su promedio fue de 268 con 306 cuadrangulares y 1.322 carreras remolcadas.

Edgar Martínez era el designado y tenía en su haber ya ocho justas en el big show, donde figuraba un título de bateo y dobles en 1992. Tras disputar el evento viviría sus mejores años en la pelota estadounidense pues en 1995 obtendría su segundo cetro de bateo y comandar los renglones de dobles y anotadas.

Ya como bateador designado a tiempo completo se ganó el respeto de los rivales y por esa razón el premio al mejor designado de las mayores lleva su nombre. Pero aún con esto los votantes de Cooperstown lo han ignorado año tras año. En 18 años dejó promedio de 318 con 309 cuadrangulares y 1.261 remolcadas.

El Dato
El título de 1995 es el único conseguido por los Senadores de San Juan en Series del Caribe. Además de ser el séptimo conjunto que termina la serie con marca de 6-0. Al equipo de Luis “Torito” Meléndez le antecedieron Alacranes del Almendares (1949), Leones de la Habana (1952), Cangrejeros de Santurce (1953), Tigres de Marianao (1957), Alacranes del Almendares (1959), Elefantes de Cienfuegos (1960) y Tigres del Licey (1971 y 1991). Después de San Juan han obtenido el título invicto: Aguilas Cibaeñas (1998), Cangrejeros de Santurce (2000) y Leones del Caracas (2006).

@beisboladentro



domingo, 24 de julio de 2011

Roberto Alomar el acróbata de los inmortales



Durante 17 temporadas Roberto Alomar demostró porque fue considerado el mejor segunda base del béisbol, su elegante fildeo y su excelso bateo lo hizo merecedor de grandes galardones, que le hicieron acreedor en enero de 2011 la inmortalidad en el béisbol al recibir el 90.0% de los votos.

Su legado sin duda supera con creces a muchos jugadores boricuas, incluso sus habitantes  consideran a Alomar como el mejor pelotero de la isla, por encima del inmortal Roberto Clemente… y vaya que lo merece.

Alomar redefinió el prototipo de camarero del béisbol, Roger Hornsby fue el mejor bateador (tres veces bateo para 400), Jeff Kent tuvo poder (366 jonrones), Joe Morgan el liderazgo (dos veces MVP), Jackie Robinson el instinto (jugó varias posiciones) y Ryne Sandberg todas las herramientas de una estrella y un gran magnetismo con los aficionados (nueve Guantes de Oro y siete Bates de Plata). Pero fue Roberto Alomar quien conjugó todas esas virtudes y se convirtió en un modelo a seguir por una nueva generación que creció viendo sus acrobacias en el campo, aquellos que se maravillaron al ver los pivots a la hora de hacer una doble matanza, o simplemente se dejaron llevar por su bateo.

Roberto Alomar entró este domingo 24 de julio formalmente al Salón de la Fama de Cooperstown, hogar de los inmortales de este deporte llamado béisbol; su legado dejo huella en las divisas que jugó, pero será los Azulejos de Toronto la franquicia con la cual Alomar será recordado, siendo además el primer pelotero que tiene la franquicia canadiense en Cooperstown.

Sin duda una semana de mucha nostalgia para el boricua que vivió además el retiro de su número 12 de la franquicia azuleja, con los cuales jugó entre 1992 y 1995.

Alomar no estuvo solo en su acto de entronización, lo acompañaron Bert Blyleven, Pat Gillick, Bill Conlin y Dave Van Horne.

Nacido para triunfar

Alomar de 43 años, jugó 17 temporadas con los Padres de San Diego, Azulejos de Toronto, Orioles de Baltimore, Indios de Cleveland, Mets de Nueva York, Diamantes de Arizona y Medias Blancas de Chicago. Fue electo doce veces al Juego de Estrellas y entre 1992 y 1993 ayudó a Toronto a ganar sus únicos dos trofeos de Serie Mundial.

“Para mí es un orgullo, especialmente para mí que vengo de un pueblo pequeñito como Salinas en Puerto Rico, elegí la gorra de Toronto por las Series Mundiales, los años que tuve, la organización y la fanaticada. Allí me hice un buen pelotero. Es especial ser el primer Blue Jay en el Salón de la Fama”, agregó el boricua.

Ganador de 10 Guantes de Oro – la mayor cantidad para un segunda base -, bateo para 300 con 2.724 hits, 210 jonrones, 474 robos, cuatro Bates de Plata, además de 12 apariciones consecutivas al Juego de Estrellas. En los últimos años de su carrera tuvo que luchar con múltiples lesiones en su espalda y rodilla, acortándole su chance de jugar y buscar los 276 hits que le faltaban para los tres mil.

Entre los 18 hombres que alcanzaron Cooperstown por jugar en la intermedia primordialmente, ninguno fue más completo que Alomar.

Mike Scioscia, manager de los Angelinos de Anaheim, aseguró que “Alomar redefinió la posición de segunda base no sólo defensivamente sino también a nivel ofensivo. El alcance que cubría defensivamente no tiene par. Era un jugador increíble que te podía ganar él solo un campeonato”.

Hablando en español e inglés, el tercer boricua en ingresar a Cooperstown, manifestó sentirse orgulloso de ser puertorriqueño. “Siempre jugué por mi isla, ha sido una bendición poder compartir este momento con todos ustedes”.

Alomar es el primer jugador en entrar al Salón de la Fama luciendo la gorra de los Azulejos y apenas el vigésimo segunda base en lograr el honor.

Roberto nació en una familia netamente vinculada al béisbol y siguió los pasos de su padre al jugar la posición de segunda base. Santos actuó durante 15 años en las mayores y su hermano Santos Jr. brillo como receptor durante veinte años.

Blyleven: 15 años de espera

“Llegue muy joven y me retiré siendo un veterano, fui uno de sólo tres lanzadores en ganar un juego antes de cumplir 20 años y después de los 40. Sólo amé un deporte en el que sentí que podía competir al nivel máximo”.

Esas fueron las palabras de Bert Blyleven al conocer su exaltación al Salón de la Fama, luego de un periplo de quince años, donde el lanzador sufrió el rechazo de los electores.

El primer holandés en ser exaltado al Salón de la Fama ganó 287 juegos en su carrera de 22 temporadas. Aunque perdió 250, Blyleven lanzó 60 blanqueadas (la novena mayor cantidad de la historia) y acumuló 242 juegos completo. Finalizó su carrera en 1992, con 3.701 ponches (la quinta mejor cifra de todos los tiempos). Cumplió además con 685 aperturas (onceavo en la historia), lanzó 4.969 episodios y un tercio (14º) y tuvo foja de 3-0 en Series de Campeonato y 2-1 en Serie Mundial.

Electo por Minnesota en la tercera ronda del reclutamiento amateur de 1969, Blyleven se convirtió en el pitcher más joven en las mayores cuando el 2 de junio de 1970,  se estrenó con apenas 21 aperturas en las menores.

Su exaltación tardó 15 años en obtener el reconocimiento de los votantes de Cooperstown, con el mínimo de votos requeridos (75%). Fue seleccionado por los Mellizos de Minnesota en la tercera ronda del draft de 1969, dos veces al Juego de Estrellas, Novato del Año en 1970, tiró un juego sin hits en 1977 y dueño de la curva más temida de las mayores. Dos veces campeón mundial con Pittsburgh en 1979 y Minnesota en 1987.

Gillick el arquitecto

Electo por el Comité de Veteranos de la era de expansión en diciembre de 2010, Pat Gillick fue gerente general de cuatro equipos, con tres títulos de Serie Mundial. Con Toronto en 1992 y 1993 y con los Filis de Filadelfia en 2008.

Su carrera de beisbolista fue de cinco años en las menores con Baltimore y Pittsburgh, sin pasar más allá de Triple A. En 1963 se inició como asistente del director de las menores de los Astros de Houston. Trabajó con los Yankees de Nueva York, en 1976 partió a Toronto tras el debut de la franquicia, donde ocupo la vicepresidencia y luego la vicepresidencia de operaciones de béisbol.

Ganó cinco títulos de división como gerente general (1985, 1989, 1991, 1992 y 1993), en 1995 fue nombrado gerente de los Orioles, guiando al equipo a los play off en 1996 y 1997. Siguió como gerente de los Marineros de Seattle, equipo que fue a los play off en 2000 y 2001. La foja de 116-46 del equipo en 2001 igualó a los Cachorros de 1906 en cuanto a victorias en una temporada. En 2005 pasó a ser el gerente de los Filis y se retiró en 2008 luego que Filadelfia ganara el campeonato.

Responsable de campeones

Pat Gillick como gerente de los Azulejos de Toronto, fue el responsable de que Roberto Alomar y Joe Carter llegarán a Toronto por Tony Fernández y Fred McGriff.  Con Alomar como bujía, Toronto alcanzó la serie de campeonato de la Liga Americana al año siguiente y después cayeron los sucesivos campeonatos del Clásico de octubre de 1992 y 1993.

Asimismo fue responsable de la llegada de Paul Molitor, Dave Cone y Rickey Henderson a la tropa canadiense. Fue él quien cambio a Ken Griffey a Cincinnati, además de formar un team work en Baltimore, cuando llevó a Alomar y Palmeiro.

De interés

Alomar se estrenó con los Padres de San Diego el 22 de abril de 1988, su primer hit fue ante Nolan Ryan quien años después le propino el ponche cinco mil en las mayores.

El promedio de fildeo de Alomar fue de 984 y se robo al menos 30 bases en ocho temporadas.
Bateo para 313 en Series de Campeonato y 347 en Serie Mundial.

El incidente del escupitajo le costó convertirse en apenas el cuarto segunda base y el 45to jugador en la historia en ingresar al Salón de la Fama en la primera votación. Ocho votos lo separo de ser exaltado en 2010.


Con Alomar el incremento de latinos al Salón de la Fama pudiera incrementarse en los próximos años con Edgar Martínez, Pedro Martínez, Omar Vizquel, Juan González, Sammy Sosa, Iván Rodríguez, entre otros.

Es el séptimo jugador latinoamericano y el tercer boricua elegido a Coopertown por sus méritos en los campos de Grandes Ligas. Allí figuran: Roberto Clemente y Orlando Cepeda (Puerto Rico), Juan Marichal (República Dominicana), Luís Aparicio (Venezuela), Rod Carew (Panamá), Tany Pérez (Cuba). Los restantes latinoamericanos fueron reconocidos por su desempeño en las ligas negras: Martín DiHigo, José Méndez y Cristóbal Torrientes (Cuba), en la narración están el argentino Ely “Buck” Canel, el ecuatoriano Jaime Jarrin y el cubano Rafael “Felo” Ramírez.

El periodista Bill Conlin recibió el premio J.G. Taylor Spink y el narrador Dave Van Horne el premio Ford C. Frick.

@beisboladentro           

miércoles, 5 de enero de 2011

Alomar se baña de inmortal….


El año pasado vivió el amargo de no ser electo
Aún queda en la memoria aquel 6 de enero de 2010, cuando el puertorriqueño Roberto Alomar quedo a escasos ocho votos para su entronización.

Muchos alegaron que no merecía la exaltación en su primer año, debido a aquel incidente donde escupió al árbitro John Hirschbeck; otros alegaron que debido a la falta de “buenos candidatos” en 2011, era preferible dejar al latinoamericano para la siguiente elección.

En fin, llego el 2011 y la votación fue dada a conocer por el presidente del Salón de la Fama, quien en un claro español anunció “Roberto Alomar, bienvenido a Cooperstown”. El boricua obtuvo el 90% de los votos, gracias a 523 votantes que reafirmaron que Alomar merecía su exaltación.

El puertorriqueño ganó diez Guantes de Oro, la mayor cantidad para un segunda base, además bateo para 300 con 504 dobles, 210 cuadrangulares, 1.504 anotadas, 1.134 remolcadas, 474 robos y 2.724 imparables. Quedo a 276 hits de los tres mil, marca que no pudo alcanzar debido a problemas en su espalda que forzó su retiro en el campo primaveral en 2005 cuando asistió invitado por Tampa Bay.

La elección fue hecha a través de 539 boletas a periodistas miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), por sus siglas en inglés, donde destaca el venezolano Juan Vené, estos periodistas tienen derecho a votar en teoría por un máximo de diez personal al mismo tiempo y como mínimo por cinco.

Un fuera de serie

Alomar quien tuvo el honor de compartir llave de dobleplays con Cal Ripken en Baltimore y Omar Vizquel en Cleveland, fue considerado el mejor camarero de todo el béisbol debido a su destreza en el campo y su consistencia como bateador.

Actuó en doce partidos de estrellas y se convirtió en el tercer pelotero de Puerto Rico en llegar al templo de los inmortales. Los otros son Roberto Clemente y Orlando Cepeda.

En su segunda aparición en las papeletas, Alomar supero ampliamente los 397 votos que recibió el año pasado y demostrar a aquellos que no votaron por él, que su inclusión fue una injusticia el año pasado. Es catalogado junto a Ryne Sandberg y Joe Morgan como los mejores segunda bases del béisbol.

Alomar además es el tercer pelotero hispano en encabezar la votación de los nuevos exaltados al Salón de la Fama, el primero fue el venezolano Luís Aparicio, quien en 1984 encabezo la votación con 84.6%. En 1991 el panameño Rod Carew acaparo el 90.5% de los votos y este año Alomar que obtuvo 90% de los votos.

Hay que destacar que Roberto Clemente fue entronizado en 1971 en una votación especial ya que ese año falleció en un accidente aéreo y no se espero los cinco años para su inducción.

Inmortal después de catorce años

Fueron catorce votaciones la que aguanto callado Bert Blyleven, para al fin escuchar que su nombre está en Cooperstown, su exaltación, llego sufrida como las que vivieron Andre Dawson, Bruce Sutter, Rick Sutcliffe, Jim Rice y otros en años recientes, quienes vieron año tras año ver como finalizaban cerca del mínimo requerido.

Para este lanzador, el reconocimiento llegó tarde, pero en el momento justo, cuando muchos pensaron que el 2010 era el año (recibió 74.2%, quedando a cinco votos del mínimo requerido que es 75%), el 2011 fue el punto culminante de una gloriosa carrera que lo llevo a ganar 287 encuentros y que de alguna manera fue castigado por no culminar con 300 triunfos (cifra que automáticamente da la exaltación).

Blyleven recibió 79% de los votos, gracias a 463 electores que decidieron que era momento de reconocer una carrera gloriosa. El lanzador supero los 400 que alcanzo el año pasado y que lo puso en el umbral de una exaltación que el considero injusta pues en una ocasión afirmo que sus números realmente fueron contundentes.

La clase de 2011 tuvo conformada por Wilson Álvarez, Carlos Baerga, Jeff Bagwell, Harold Baines, Bret Boone, Kevin Brown, John Franco, Juan González, Marquis Grissom, Lenny Harris, Bobby Higginson, Charles Johnson, Barry Larkin, Al Leiter, Edgar Martínez, Tino Martínez, Don Mattingly, Fred McGriff, Mark McGwire, Jack Morris, Raúl Mondesí, Dale Murphy, John Olerud, Dave Parker, Tim Raines, Kirk Reuter, Benito Santiago, Lee Smith, B.J. Surhoff, Alan Trammell y Larry Walker, Ugeth Urbina.

Los exaltados serán homenajeados este jueves en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, donde se les unirá Pat Gillick quien resulto electo por el Comité de Veteranos en diciembre del año pasado. Cabe destacar que Gillick fue pieza fundamental en la llegada de Alomar a Toronto para sus dos únicos títulos y en Baltimore donde los hizo contendores.

Latinos en deuda

La lista de elección contemplo a varios latinoamericanos que en su momento fueron serios candidatos a la elección. El más emblemático es sin duda Edgar Martínez, reconocido como el mejor bateador designado en la historia y quien en su primer año recibió un 36.2%; mientas que este año obtuvo un 32.9%, indicando un descenso en aquellos que consideran que el designado no es un jugador que demostró condiciones de juego.

Martínez jugó 18 temporadas en las mayores, dejando promedio de 312 con 309 cuadrangulares, 1.261 remolcadas y dos coronas de bateo. Fue el pelotero emblema de Seattle que vio partir a otras estrellas con megacontratos como Ken Griffey, Jay Buhner, Randy Johnson y Alex Rodríguez.

Otro boricua fue Juan González, dos veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana que dejo 434 cuadrangulares y 1.404 remolcadas en 17 temporadas en las mayores, pero que a pesar de estar en los últimos años de su carrera aquejado por varias lesiones, figura entre los sospechosos por el uso de esteroides, por primera vez en la papeleta de votación dejo un 5.2% manteniéndose vivo para un  segundo año, donde pareciera inminente su eliminación el próximo año.

Carlos Baerga, también de la Isla del Encanto figuro entre los elegidos, dejo promedio de 291 y asistió a cuatro Juegos de Estrellas en 14 campañas, fue considerado uno de los mejores camareros con una mezcla de poder, pero que estuvo opacado por jugar al mismo tiempo que Alomar. Lamentablemente no recibió ningún voto y quedo descartado para futuras elecciones.
Benito Santiago, también de Puerto Rico, fue Novato del Año en 1987, gano tres Guantes de Oro y asistió a cinco Juegos de Estrellas en 20 campañas, quedo descartado de la lista al recibir un voto. El cubano Constantino “Tino” Martínez, tuvo 339 cuadrangulares, 1.271 empujadas, además de haber ganado cuatro anillos de Serie Mundial con los Yankees de Nueva York; recibió seis votos pero no fueron suficientes para obtener el 5% necesario para seguir en las papeletas.

El dominicano Raúl Mondesí, también ganador del Novato del Año, fue dos veces un 30-30 (jonrones y bases robadas), ganó dos Guantes de Oro con los Dodgers de Los Ángeles, tampoco recibió votos; al igual que los venezolanos Wilson Álvarez que ganó 102 partidos en las mayores y Ugeth Urbina que rescato 240 partidos.

Antes de la exaltación de Alomar, en Cooperstown habían trece hispanos con su placa en el pabellón, seis de ellos fueron electos por la BBWAA siendo ellos: Roberto Clemente de Puerto Rico (elección especial en 1971), Juan Marichal de República Dominicana (1983), Luís Aparicio de Venezuela (1984), Rod Carew de Panamá (1991) y Atanasio “Tany” Pérez de Cuba (2000). Mientras que el puertorriqueño Orlando Cepeda fue electo por el Comité de Veteranos.

El resto fue reconocido por su desempeño en las extintas Ligas Negras (los cubanos Martín DiHigo, José Méndez y Cristóbal Torrientes) y como narradores el argentino Eli “Buck” Canel, el ecuatoriano Jaime Jarrín y el cubano Rafael “Felo” Ramírez.

El último latino en participar en una ceremonia de Cooperstown fue Tany Pérez en el 2000. Carew por su parte no es solamente el único latino electo en su primera oportunidad en la boleta, sino además es quien tiene el porcentaje más alto para su entronización con un 90.5%.

@Adonisalejandro                            


miércoles, 6 de enero de 2010

Andre Dawson inmortal....


Finalmente la espera culmino para Andre Dawson, este miércoles a las 2:20 de la tarde (hora de Venezuela) fue anunciado como el único integrante de la clase 2010 al Salón de la Fama, en una transmisión que se pudo disfrutar a través de MLB.TV o en su página web (http://www.majorleaguebaseball.com/).
En una votación sorpresiva, donde solamente habían cuatro nombres grandes, el “Halcón” Dawson recibió un 77.9 % para ser el único integrante electo por la Asociación de Escritores de Béisbol (BBWAA).

Roberto Alomar quien en las últimas semanas sonaba insistentemente para quedar electo en su primera elección, finalizo tercero con un 73.7 %, mientras que el lanzador Bert Blyleven le faltaron cinco votos para quedar electo y se conformó con el segundo lugar con un 74.2 %, por lo que irá el año que viene a su penúltima oportunidad con un chance enorme de ingresar.

Dawson que participo durante 21 temporadas (1976-1996) en las mayores con Expos de Montreal, Cachorros de Chicago, Medias Rojas de Boston y Marlins de Florida, en entrevista telefónica aseguró que no sabe con qué gorra será exaltado pero sabe que con Montreal y Chicago dio sus mejores años y que estará agradecido de llevar cualquier uniforme. Sólo Gary Carter es el único miembro de Montreal en ser electo al Salón de la Fama; recordemos que este órgano implanto colocarle la gorra a aquellos electos de acuerdo a los mejores años que tuvo el pelotero, ya que antes los equipos “pagaban” bonificaciones si eran exaltados con la gorra de un equipo para el que jugó.

En su noveno año y bendecido por que Jim Rice fue electo el año anterior, Dawson demostró que fue un digno modelo de jugador versátil y completo. Recibió 420 de los 539 votos posibles, sacando 15 votos más del porcentaje reglamentario, el año pasado le faltaron 44 votos. Será inducido en julio junto a Doug Harvey y Whitey Herzog que fueron electos en noviembre por el Comité de Veteranos.

El jardinero terminó su carrera con 279 de promedio con 438 jonrones y 1.591 carreras impulsadas, además se robo 314 almohadillas en una carrera que abarco un premio como mejor Novato en 1977 con Montreal, Más Valioso del viejo circuito en 1987 con los Cachorros que llegaron últimos ese año, además intervino en ocho Juegos de Estrellas, ganó ocho Guantes de Oro, y cuatro Bates de Plata.

Su total de 400 jonrones y 300 bases robadas es una marca que solo han conseguido Willie Mays y Barry Bonds.

El lanzador Bert Blyleven culminó segundo en la votación 400 votos para un 74.2 %, faltándole solamente cinco votos para ingresar con el porcentaje reglamentario. Blyleven ha ido aumentando paulatinamente sus votos años tras años en 2009 recibió 338 y se da por descontado que el año que viene pudiera ser el definitivo, aunque se mostró tranquilo el lanzador considero que la falta de buenos candidatos este año le daría la posibilidad de ingresar algo que quedó corto este año.

El puertorriqueño Roberto Alomar, considerado por muchos como el mejor segunda base de la historia concluyo tercero con 397 votos, el más alto para un candidato en su primer año sin ser elegido. Muchos cronistas al conocer el resultado se mostraron consternados que Alomar no ingresará en su primer año, aunque algunos no consideraron que el incidente de 1996 cuando escupió a un árbitro haya incidido, Alomar se constituyó en el mejor camarero de la década de los noventa conduciendo a los Azulejos de Toronto a ganar las Series Mundiales de 1992 y 1993. Ganador de 10 Guantes de Oro (la mayor cantidad para un segunda base), fue electo para 12 Juegos de Estrellas consecutivos, además de finalizar entre los primeros seis para la elección del Jugador Más Valioso durante cinco años.

Es junto a Mike Schmidt los únicos peloteros con al menos diez Guantes de Oro y cuatro Bates de Plata. Además fue el MVP de la Serie de Campeonato de 1992 y del Juego de las Estrellas de 1996. Formó junto al venezolano Omar Vizquel la mejor combinación de dople plays en la historia de las mayores durante tres años, además de compartir esa función con Cal Ripken Jr en Baltimore.

Como consuelo para Blyleven y Alomar, esta fue la primera vez que en la historia de la votación dos candidatos no lograron ingresar faltándoles al menos diez votos.

“Me siento decepcionado, pero ojalá pueda entrar el año que viene”, señalo Alomar en una entrevista en su casa en Nueva York, quien acoto que “al menos estuve cerca”.

En el camino

Jack Morris culmino cuarto con 52.3 por lo que sus opciones lucen “probables” siempre y cuando los candidatos que ingresen en los venideros años no tengan tanta promoción sobre todo en 2012 cuando cuatro peloteros estén por primera vez (Bonds, Sosa, Clemens y Palmeiro) todos ellos acusados de usar esteroides.

Barry Larkin, considerado el Derek Jeter de los años ochenta y noventa que en un quinto lugar con un distante 51.6%, sin duda el heredero de Concepción en el campo corto de Cincinnati ganó nueve Bates de Plata, tres Guantes de Oro consecutivo con Ozzie Smith aun en plan estelar y un premio al Jugador Más Valioso, por lo que sus opciones también serán enormes en los siguientes años.

Lee Smith uno de los especialistas en cerrar encuentros concluyo sexto con 47.3%, en el séptimo puesto quedo Edgar Martínez con un 36.2%, Martínez considerado el mejor bateador designado del béisbol lucha contra aquellos votantes que no consideran al designado como un apoyo al jugador. Tim Raines llegó octavo con 30.4% siendo de los candidatos que continúan el mejor abridor de juego después de Rickey Henderson. Mark McGwire sigue sin subir del 23% y aún no ha podido convencer que es un candidato a Cooperstown,( el único con 500 jonrones y no ha sido electo entre los candidatos), aunque ya un grupo ha afirmado que el béisbol sabía del “Andro” que usaba y que era legal en sus años, pero lo importante es que no recuerdan que fue McGwire Novato del Año con 49 jonrones sin usar complementos.

Muy lejos

Alan Trammell considerado uno de los campo cortos más versátiles quedo con un 22.4%, mientras que Fred McGriff que fue un modelo de consistencia en su carrera siempre promediando 35 jonrones y 120 remolcadas apenas logro un 21.5%, pesa en su haber no haber llegado a los 500 jonrones (le faltaron 7). Don Mattingly, Dave Parker, Dale Murphy y Harold Baines, descendieron en relación al año pasado, por lo que pudiera ser el año que viene el último para uno de ellos si no superan el 5%.

Galarraga no convenció

En días recientes leí la columna de Juan Vené donde hacia mención de porque no voto por Galarraga, y ayer Jayson Stark relato porque no voto por el Big Cat, y comparando ambos trabajos, comparto lo que expresan ya que Galarraga nunca figuró entre los primeros diez para el MVP, tampoco estuvo en una Serie Mundial, además de haber perdido un año por haberse detectado un cáncer en su espalda y aquellos años donde se lesiono y fue retirado por el resto de la temporada, Galarraga perdió considerablemente unos 70 jonrones y 200 carreras empujadas, números que pudieron haberlo puesto en lugares privilegiados y que a la postre hubiera servido para estar por el 5% de los votos.

Stark, analista de Espn, señalo que el haber jugado en Denver elevo los números de Galarraga que antes de la campaña de 1993 no tenía números exorbitantes y simplemente era uno del monton, pero si analizan los números del gato en sus cinco años con Colorado y otros años con Montreal u otro equipo verán que sus números en Denver fueron superiores.

Por lo tanto nadie duda de los números dejados por el venezolano que sería elevado sin duda alguna por el Comité de Veteranos junto a Concepción de seguro en 2016 cuando hayan pasado los cinco años de haber sido eliminado de las papeletas.

Llegarán

Para el año que viene la lista de candidatos a ser electos por primera vez tiene a Jeff Bagwell como el candidato “seguro” a ingresar, será la oportunidad para Blyleven, Alomar y cuidado si Larkin de ingresar a Cooperstown.

sábado, 2 de enero de 2010

En vía a Cooperstown


Este miércoles 6 de enero, la Asociación de Escritores de Béisbol (BBWAA por sus siglas en inglés) elegirán a los nuevos miembros que integrarán el Salón de la Fama de Cooperstown; la clase del 2010 trae a los debutantes Roberto Alomar, Kevin Appier, Ellis Burks, Andrés Galarraga, Pat Hentgen, Mike Jackson, Ray Lankford, Eric Karros, Barry Larkin, Edgar Martínez, Fred McGriff, Shane Reynolds, David Segui, Robin Ventura y Todd Zeile.

Se unirán a Bert Blyleven, Andre Dawson, Jack Morris, Lee Smith, Tommy John, Tim Raines, Mark McGwire, Alan Trammell, Dave Parker, Don Mattingly, Dale Murphy y Harold Baines, que estan en carrera por un lugar en el templo de los inmortales.

Desde ya los nombres de Andre Dawson y Bert Blyleven suenan para ocupar un lugar en la votación ya que concluyeron el año pasado con 67% y 63%, cuando fueron electos Rickey Henderson (95%) y Jim Rice con un 76%.

También suenan para ser electos en su primera elección Roberto Alomar, Edgar Martínez, Fred McGriff y Barry Larkin. Alomar considerado uno de los mejores segunda base de todos los tiempos, demostró en sus 17 años en las mayores su consistencia defensiva y ofensiva al conseguir diez Guantes de Oro, dos Series Mundiales con Toronto y 12 elecciones al Juego de Estrellas.

También le sumamos cuatro Bates de Plata y quedó cinco veces entre los primeros seis en la votación al Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Al retirarse dejo promedio de 300 con 2.724 imparables, 210 jonrones y 474 bases robadas con los equipos de San Diego, Toronto, Baltimore, Cleveland, Mets de Nueva York, Medias Blancas de Chicago y Arizona.

La única mancha en su exitosa carrera ocurrió el 27 de septiembre de 1996 en Toronto cuando discutió un conteo de strike con el umpire John Hirschbeck, escupiéndolo en el rostro y siendo suspendido por cinco encuentros. Después del incidente ambos se encontraron en público y se dieron la mano el 22 de abril de 1997. Hirschbeck ha declarado públicamente que Alomar debe ingresar a Cooperstown.

Si revisamos el historial de los segunda base en el Salón de la Fama, observamos que Ryne Sandberg electo en 2005 en su tercer año en la papeleta termino su carrera de 16 años con los Cachorros con 2.386 hits, 282 jonrones, 1061 impulsadas, 344 robos y un promedio de 285. Nellie Fox, electo por el Comité de Veteranos en 1997, consiguió 2.663 hits, remolcó 790 carreras y robó 76 bases en su carrera de 19 años con los Atléticos de Filadelfia y los Medias Blancas. Joe Morgan, consiguió 2.517 imparables, 268 jonrones y 1.133 impulsadas en 22 años de carrera y fue electo en 1990.

Edgar Martínez, afrontará su primer chance con la disyuntiva de que jugó más de la mitad de los encuentros como Bateador Designado (Paul Molitor y Dave Winfield también tuvieron un buen número de encuentros como designado), y muchos votantes no son amantes de este rol. Pero no se puede negar el talento de este puertorriqueño que jugó 18 años con Seattle.

Ganador de dos títulos de bateo, con 309 jonrones, 514 dobles, 1.261 impulsadas y 1.209 anotadas en 2.055 partidos de los cuales 1.412 fueron en rol de designado.

Por su parte Bert Blyleven en su decimo tercer año aspira entrar este año ya que llego cuarto el año pasado y considera que los números con sus otros rivales son superiores y pudiera ser este el año de consagración. En 22 años de carrera que abarco desde 1970 a 1992 con Minnesota, Texas, Piratas, Cleveland y California, consiguió 287 victorias (ocupando el puesto 27), además de estar quinto en ponches con 3.701, ocupa el puesto 11 en juegos con 685, mientras que sus 60 blanqueos ocupan la novena casilla de todos los tiempos.

Con todos estos pergaminos en su intento 13 Blyleven espera realizar su sueño. Su candidatura ha ido a todo vapor en los últimos años, después de recibir sólo 14% en 1999, su segundo año en papeleta.

Igual de condición se encuentra Andre Dawson quien llegó tercero el año pasado con un 67%, en su noveno año en las papeletas, el “Halcón” como fue conocido, esperará pacientemente en su hogar por la llamada que señale su inclusión al Templo de los Inmortales.

En 21 temporadas en las Grandes Ligas, comenzando en 1976 con los Expos de Montreal, Dawson bateó .279 con 438 jonrones, 1.591 carreras impulsadas y se robó 314 bases. Él era el novato de la Liga Nacional del Año en 1977 y ganó el premio MVP de la Liga Nacional en 1987, su primera temporada con los Cachorros de Chicago, cuando bateó para .287 y encabezó la liga con 49 cuadrangulares y 137 carreras impulsadas.

Un argumento en contra Dawson entrar en Cooperstown, ha sido su carrera en porcentaje de embase de .323.

Otros que esperan tener una cuota de votos son el criollo Andrés Galarraga que en 19 años dio 399 cuadrangulares. Resurgió su carrera después de 1993 cuando conquisto el título de bateo con 370 con los Rockies de Colorado un equipo de expansión. Promedio 288 con 1.425 impulsados. Considerado uno inicialista excepcional, ganó dos Guantes de Oro, pegó 444 dobles y anotó 1.195 carreras con cinco Juegos de Estrellas y dos Bates de Plata.

Mark McGwire espera este año subir el 22% de votos en su tercer año en papeleta, luego de estar implicado en esteroides. Habrá que ver qué pasará con Palmeiro el año que viene y en 2013 cuando Clemens, Bonds y Sosa también entren en las papeletas.

En noviembre el Comité de Veteranos eligió a Whitey Herzog y al árbitro Doug Harvey.