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lunes, 2 de febrero de 2015

Aquella gesta histórica del Dream Team de Puerto Rico


La Serie del Caribe de 2015 rendirá homenaje a la selección campeona de 1995


La edición 25 de la Serie del Caribe de 1995 regresaba a Puerto Rico tras seis años de ausencia, el sabor amargo de la huelga del béisbol de Grandes Ligas de 1994, permitió que varios jugadores estelares se reportaran a las diferentes ligas de sus países; para los boricuas fue una ocasión propicia, pues al ser sede del evento caribeño ensamblaron uno de los mejores equipos de todos los tiempos.

Los Senadores de San Juan se adjudicaron el título en su liga y los refuerzos tomados permitieron formar el llamado “Equipo de Ensueño”, que gano de forma invicta el evento y permitió revivir el interés por el béisbol en la llamada Isla del Encanto.

Encabezados por Roberto Alomar, Carlos Baerga, Edgar Martínez, Juan González, Bernie Williams, entre otros peloteros que estaban en el cenit de sus carreras, la delegación puertorriqueña destrozo a sus rivales tal como lo había hecho la selección de baloncesto de los Estados Unidos en las Olimpiadas de Barcelona 1992, que tuvo entre sus filas a Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird, entre otros, y que se ganó el mote de ser el primer Dream Team deportivo.

Quizás la parte débil de la selección boricua fue el cuerpo de lanzadores, que no estaba en sintonía con el nivel superlativo de la ofensiva, y donde Ricky Bones y Roberto Hernández (cerrador), destacaban en el grupo que cerraban los foráneos Doug Brocail, Eric Gunderson y Chris Haney.

Puerto Rico inicio las acciones ante México (Naranjeros de Hermosillo) a quienes derrotaron 6 a 5 en un juego no apto para cardíacos. Inició el partido Ricky Bones, pero fue relevado por José Alberro quien se anotó el triunfo con rescate para Hernández. Roberto Alomar fue el más destacado al irse de 3-1 con cuadrangular de tres carreras.

El segundo juego fue ante Leones del Caracas (Venezuela), en un partido que se decidió in extremis en el cierre del décimo episodio, boleto discutido con las bases llenas de Ugueth Urbina a Carlos Delgado, permitió que Ricco Rossy anotará la del gane para que el partido finalizara 3 por 2. Nuevamente Alomar fue el mejor del encuentro al sonar de 4-2. Ganó Raffy Montalvo.
Hace 20 años Senadores de San Juan iniciaron las
indumentarias alusivas al país en Series del Caribe

San Juan jugaría su tercer cotejo ante su rival caribeño Azucareros del Este, representantes de República Dominicana, quienes contaban con figuras de alto calibre como Raúl Mondesí, Pedro Martínez, José Rijo, José Offerman, entre otros. Aquí el Dream Team despertó y con un ataque de 17 inatrapables apabullaron 16-0 a los dominicanos. A la ofensiva destacaron Alomar (6-5), Edgar Martínez (6-3), Rubén Sierra (4-2) y Carmelo Martínez (3-1 con jonrón). Doug Brocail ganó al lanzar siete entradas sólidas con siete abanicados. Pedro Martínez fue el derrotado al estar por espacio de cuatro entradas donde permitió cuatro hits, tres carreras y recetó cuatro ponches.

El cuarto choque fue ante México al que derrotaron 6 carreras por 1. Eric Gunderson se llevó la victoria tras ocho entradas de labor y Hernández se acreditó el salvado. A la ofensiva destacó Bernie Williams al irse de 4-3 con jonrón, Juan González de 4-2 y Edgar Martínez de 5-2.

El quinto fue otra victoria cómoda ante Venezuela de 6 por 1. José Meléndez fue el ganador, mientras que la ofensiva boricua estuvo comandada por Carlos Baerga, quien se fue de 3-3, Edgar Martínez de 5-3 y Alomar de 4-2.

El sexto juego les dio el título al derrotar 9 a 3 a Dominicana. El partido lo ganó Bones y lo perdió José Rijo. Los boricuas dieron 14 hits destacando Bernie Williams de 5-3 con dos cuadrangulares. También sobresalió Juan González (jonrón), Rey Sánchez de 3-3, Edgar Martínez de 4-2 y Roberto Alomar de 3-2.

Alomar fue declarado el Jugador Más Valioso del torneo al batear para 560 (25-14) con 10 remolcadas, 9 anotadas, 840 de slugging y dos bases robadas.

El experimento hecho por la liga boricua propicio que al año siguiente el equipo campeón de República Dominicana armara su Dream Team, pero el resultado fue una catástrofe para la tierra del merengue, misma situación se produjo en México y en Venezuela con Cardenales de Lara en la edición de 1998, que llevó blindado y no produjeron lo esperado.

Ese año el equipo venezolano tenía en sus plantillas a Oscar Henríquez, Ramón García, Felipe Lira, Antonio Castillo, Kelvin Escobar, Beiker Graterol, Omar Bencomo y Roy Halladay entre los lanzadores. La ofensiva estaba a cargo de Luís Sojo, Miguel Cairo, Robert Pérez, Edgardo Alfonzo, Wilfredo Polidor, Alex Cabrera, Bob Abreu, Chris Prieto, Magglio Ordoñez, Alex Delgado, Richard Hidalgo entre otros.

Ellos eran las estrellas de San Juan
La lesión de Iván Rodríguez lo privó de ser parte del equipo, por lo cual la receptoría recayó en manos de Carlos Delgado, joven promesa que se abría paso dentro del sistema de ligas menores de los Azulejos de Toronto.

Delgado fue el cuarto bate del equipo boricua y debutó en las mayores al siguiente año como jardinero para luego ser convertido en primera base. Terminó su carrera con 473 jonrones (líder de todos los tiempos para jugadores de Puerto Rico), con 1.512 carreras remolcadas y un promedio de 280. Este año debutó en las boletas para el Salón de la Fama sin mucha suerte

Carmelo Martínez era el inicialista del equipo y ya estaba fuera del béisbol de las Grandes Ligas. Acumulo nueve años en las mayores y dejó promedio de 245 con 108 remolcadas y 424 remolcadas.

Roberto Alomar figuraba en la segunda base; ya acumulaba siete temporadas en las mayores y tenía cinco Juegos de Estrellas e igual cantidad de Guantes de Oro. Además de dos títulos de Serie Mundial con Toronto (1992 y 1993).
Fue la serie de Roberto Alomar elegido MVP
y miembro del equipo Todo Estrellas del evento

Finalizó su carrera con 10 Guantes de Oro, 12 Juegos de Estrellas y fue considerado el mejor camarero de todos los tiempos, formando combinación de doblematanzas con Cal Ripken Jr y Omar Vizquel. Fue exaltado al Salón de la Fama en 2011.

Carlos Baerga se desempeñó en la tercera base pese a ser un camarero. La presencia de Alomar motivo el cambio de posición para un jugador que tuvo una carrera de 14 temporadas en las mayores. Baerga fue tan grande que pudiéramos decir que la estrella de Alomar lo privo de varios Guantes de Oro y varias convocatorias al Juego de Estrellas.

Fue invitado a cuatro ediciones y dejó promedio de 291 con 774 carreras remolcadas.

Rey Sánchez era el campocorto del club. Esa temporada obtuvo el título de bateo en la liga invernal boricua y era el noveno bate de la alineación. Aun así bateó 333 en la Serie del Caribe. Tuvo una trayectoria de 15 años en las mayores dejando promedio de 272.

Juan González fue el jardinero izquierdo y venía de ser líder en jonrones de la Liga Americana en 1992 (42) y 1993 (46), esta última marca récord para latinos. Tenía seis campañas con los Rangers de Texas al momento de jugar la Serie del Caribe.

Terminó su carrera en 2005 a causa de las lesiones. En 17 campañas bateó para 295 con 434 cuadrangulares y 1.404 remolcadas. Se incluyen dos premios al Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 1996 y 1998. Su nombre no generó bulla en las boletas de Cooperstown.

Bernabé Williams se desempeñó en el jardín central. Jugó 16 temporadas en las mayores donde conseguiría cinco convocatorias al Juego de Estrellas y ganaría cuatro anillos de Serie Mundial. Finalizó con promedio de 297 con 1.257 remolcadas.

En la Serie del Caribe bateó para 417con 875 de slugging y finalizó co líder en vuelacercas con 3.

Rubén Sierra fue el jardinero derecho y tuvo una carrera de 20 temporadas en las mayores. Su promedio fue de 268 con 306 cuadrangulares y 1.322 carreras remolcadas.

Edgar Martínez era el designado y tenía en su haber ya ocho justas en el big show, donde figuraba un título de bateo y dobles en 1992. Tras disputar el evento viviría sus mejores años en la pelota estadounidense pues en 1995 obtendría su segundo cetro de bateo y comandar los renglones de dobles y anotadas.

Ya como bateador designado a tiempo completo se ganó el respeto de los rivales y por esa razón el premio al mejor designado de las mayores lleva su nombre. Pero aún con esto los votantes de Cooperstown lo han ignorado año tras año. En 18 años dejó promedio de 318 con 309 cuadrangulares y 1.261 remolcadas.

El Dato
El título de 1995 es el único conseguido por los Senadores de San Juan en Series del Caribe. Además de ser el séptimo conjunto que termina la serie con marca de 6-0. Al equipo de Luis “Torito” Meléndez le antecedieron Alacranes del Almendares (1949), Leones de la Habana (1952), Cangrejeros de Santurce (1953), Tigres de Marianao (1957), Alacranes del Almendares (1959), Elefantes de Cienfuegos (1960) y Tigres del Licey (1971 y 1991). Después de San Juan han obtenido el título invicto: Aguilas Cibaeñas (1998), Cangrejeros de Santurce (2000) y Leones del Caracas (2006).

@beisboladentro



lunes, 17 de enero de 2011

Llegará a ser inmortal Juan González

Cuando se conoció que Juan González iba a aparecer en la boleta para la ser exaltado al Salón de la Fama, los Vigilantes de Texas enviaron una carpeta brillosa para promocionar la candidatura de Igor; la misma tenía testimonios de sus ex compañeros de equipo y del antiguo dueño del equipo, el ex Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.

Con tanto pergamino, no cabía duda que Texas cumplió su cometido para que los periodistas supieran que Juan González es material de Cooperstown, ya que además se sumaban dos premios JMV y sus 434 cuadrangulares. Pero lo cierto es que de nada sirvió tales hechos, el sufrimiento de González solo marca una pena capital de un año, ya que las acusaciones de esteroides pesan en un pelotero que aún no ha afirmado si fue consumidor o no.

Lo cierto es que esta sexta entrega sobre los peloteros que “merecen” su placa en el Salón de la Fama, tiene el turno del puertorriqueño Juan Igor González sin duda uno de los máximos exponentes latinoamericanos que tuvo el béisbol a comienzos de la década de los noventa.

Un pelotero que asombro con sus dos títulos de jonronero en años sucesivos y que implanto un registro de impulsadas antes del Juego de Estrellas, ese pelotero que iba rumbo a los 500 cuadrangulares y que con seguridad terminaría inmortalizado junto a las leyendas del béisbol.

Hoy, González se debate por tratar de convencer a la BBWAA que jamás consumió esteroides, pero el silencio es la tumba de este jugador, que si observamos sus números y carrera que detallare a continuación, estuvo plagada de muchas lesiones y que ocasionalmente maravilla a más de uno con una temporada por encima de lo esperado.

Un pelotero en franco ascenso

González fue firmado a los 16 años por la organización de los Rangers de Texas el 30 de mayo de 1986, su apodo de Igor se debió a su fuerza y gusto por un personaje de la Isla llamado Sol Logroño. Su estreno en las mayores con Texas, sucedió el 1 de septiembre de 1989, contaba apenas con 19 años y venía de dejar números alentadores en las menores; la revista Baseball America, consideraba al joven pelotero una de las piezas de mayor futuro en la divisa tejana, por encima de Iván Rodríguez, Sammy Sosa, Mark Whitten y compañía.

Durante 1989 y 1990, González compartió su accionar entre Texas y las ligas menores, hasta que en 1991 recibe la oportunidad.

En 1992 sería el año de su explosión al comandar la Liga Americana en cuadrangulares con 43 (uno por encima de Mark McGwire), bateando además para 260 y 109 remolcadas, que le valieron su primer Bate de Plata, además figuro en el puesto 16 para el MVP que gano Dennis Eckersley de Oakland.

Al siguiente año, el joven de 23 años ratifica lo hecho en 1992, al liderar nuevamente la categoría de cuadrangulares, esta vez con 46 (superando por uno a Ken Griffey Jr), añadiendo 118 remolcadas, 310 de bateo y 632 de Slugging que lo colocaron como líder de esa última categoría.

Ese año asiste a su primer Juego de Estrellas donde gano el Derby de los Cuadrangulares con 7, además de su segundo Bate de Plata y está vez ocupo el cuarto lugar en la votación al MVP del joven circuito que ganaría Frank Thomas.

Ofensiva de poder

En Texas, González compartió con Rafael Palmeiro, José Canseco e Iván Rodríguez un cuarteto latinoamericano de poder, antes de la ida de Palmeiro a Baltimore en 1994, Texas sumo el bate de Will Clark para ayudar a González y Canseco en la producción de carreras.

Aunque en 1994 y 1995, los números de González fueron “discretos”, bateando 275-19-85 y 295-27-82, volvió a primera plana en 1996 cuando ganaría el MVP de la Americana; ese año bateo para 314 con 47 cuadrangulares (igualando la marca para un latino) y 144 carreras impulsadas. Le gano el premio a Alex Rodríguez por tres votos 290 a 287.

Ese año inicio una cadena de tres años sucesivos dando 40 o más jonrones y cuatro de 100 o más remolcadas. Además de ayudar a Texas a ingresar por primera vez en los play off en su historia; ese año cayeron en primera ronda ante los Yankees de Nueva York. González se lució en su estreno al batear para 438, cinco cuadrangulares y nueve remolcadas.

En las siguientes tres temporadas Texas accedió a los play off en dos ocasiones más cayendo en ambas ante Nueva York, por su parte González siguió aumentando su producción ofensiva, obteniendo en 1998 su segundo MVP al batear para 318 con 45 jonrones y fue líder en impulsadas (157) y dobles con 50. Ese año estableció un nuevo registro de remolcadas antes de la pausa de mitad de temporada (101), además de asistir al Juego de Estrellas.

Nuevos aires, números discretos

Con todos sus pergaminos, los Vigilantes deciden prescindir de los servicios del puertorriqueño y esté llega a Detroit en el año 2000, donde batearía para 289-22-67, números discretos para el jugador que venía de temporadas de 40 cuadrangulares y 100 o más remolcadas; González jamás se sintió cómodo jugando en el nuevo estadio de Detroit el Comerica Park, donde señalo que era difícil dar cuadrangulares en ese parque.

Al siguiente año prueba suerte con los Indios de Cleveland, allí su carrera despega nuevamente al batear para 325, 35 cuadrangulares y 140 impulsadas. Nuevamente es convocado a un Juego de Estrellas (su tercero), y obtiene su sexto Bate de Plata. Finalizaría quinto en la escogencia del MVP que recayó en Ichiro Suzuki.

Opta por la agencia libre en espera de un megacontrato a sus 32 años y es Texas quien lo adquiere, en su regreso a la ciudad que lo vio nacer, González tiene números totalmente discretos en parte por las lesiones que lo aquejaron en las campañas de 2002 y 2003; en la primera batearía para 282-8-35 en 70 compromisos y en la segunda 294-24-70 en 82 encuentros. Lesiones en su rodilla y su espalda lo merman duramente y Texas lo deja libre. El camino del jugador se encuentra en un limbo, pues aseguran que su mejor momento ya pasó.

En 2004 trata de convencer a muchos que aún tiene condiciones y Kansas City le extiende un contrato, allí en 33 encuentros deja nuevamente números inferiores de 276-5-17; una lesión en su espalda, le imposibilita de jugar.

Su última campaña la vivió en 2005, con Cleveland que lo contrato, a pesar del régimen que venía haciendo el jugador durante la temporada muerta, su debut se dio en mayo, específicamente el 31 cuando en su único turno al bate se desgarró su bíceps femoral medial derecho totalmente fuera de hueso en las articulación de la rodilla, poniéndolo fuera de la temporada por última vez.

En 2008, intento nuevamente volver a las mayores a los 38 años de edad, San Luís lo invita a los entrenamientos, y a pesar de hacer un buen spring training bateando para 308 con un cuadrangular y 5 remolcadas en nueve juegos, fue puesto en la lista de inactivos con una lesión abdominal, San Luís prometió integrarlo al equipo una vez estuviera sano, pero González opto por no jugar más.

Esteroides y adiós a la inmortalidad

El jugador nacido en Puerto Rico es nombrado en el libro de José Canseco, donde afirma el cubano haberle inyectado esteroides al boricua; además aparece entre los sospechosos en el informe Mitchell, debido a un incidente ocurrido en 2001 donde su entrenador Ángel Presinal le fue confiscado un morral con esteroides (para esa época legales) que iba a ser usado por González. El pelotero después desmintió a su entrenador alegando que ese morral era de Presinal y no de él.

Cabe destacar que Presinal fue vetado del béisbol por dar hormonas de crecimiento a varios jugadores.

La bolsa que contenía Soladek (un analgésico), Dolo-neurobion (complejo vitamínico B) y Clenbuterol (estimulante similar a la efedrina).

A pesar de ese incidente el jugador afirma que jamás ha usado esteroides, refuto el informe Mitchell y dejo entrever que varios gerentes conocían el uso de sustancias para mejorar el rendimiento por parte de sus jugadores.

El pelotero en reiteradas ocasiones ha dicho que desea someterse a pruebas para demostrar su inocencia. “No tengo por qué ocultar nada; nunca me ofrecí, aquí estoy cuando quieran hacerme una prueba. El que no tiene hecha, no tiene sospechas”.

A pesar de eso el pelotero, aún no se ha determinado si realmente consumió o no sustancias estimulantes, lo cierto es que su nombre figuro en el informe de George Mitchell, además Canseco detalla cómo lo inició en los esteroides, después de su salida de Texas el pelotero jamás logro los mismos numeritos que dejo con los tejanos en sus primeras 11 temporadas, incluso en su regreso a la ciudad sus números descendieron considerablemente.

Aún así en 2011 en su primera comparecencia en las boletas apenas recibió un 5.2% para mantenerse vivo para el próximo año (recuerden que para seguir en las boletas el jugador debe mantenerse por encima del 5%).

Cuáles son las probabilidades de González de seguir por lo menos otro año vivo para ser un inmortal, es obvio que son nulas, sabiendo que vendrán más candidatos en los siguientes años, a pesar de las lesiones y de su salida repentina de los diamantes González decayó considerablemente a partir 1999, nunca más fue ese referente ofensivo de años anteriores, las lesiones acortaron su carrera prometedora, nunca sabremos si realmente ese González de 1989 a 1998 era el González de esteroides o el verdadero luchador en el terreno de juego; lo cierto es que su acelerado final fue igual como su accidentado matrimonio con la cantante boricua Olga Tañon.

Pergaminos

3 veces seleccionado al Juego de Estrellas (1993, 1998 y 2001)

6 veces ganador del Bate de Plata (1992, 1993, 1996, 1997, 1998 y 2001)

2 veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana (1996 y 1998)

3 veces finalizo en el top 10 del MVP

Está en el puesto 39 entre los mejores jonroneros con 434

Ganó en 1993 el Derby de los Jonrones

2 veces líder en cuadrangulares en la Liga Americana (1992 y 1993)

5 temporadas con 40 o más jonrones (1992-43; 1993-46; 1996-47; 1997-42; 1998-45)

Finalizo en el top cinco en impulsadas en cinco ocasiones

En ocho de sus 17 temporadas remolco cien o más carreras

Segundo jugador en remolcar 100 o más carreras antes del Juego de Estrellas; Hank Greenberg remolcó 103

Más impulsadas en un mes (abril 35 en 1998).

Noveno jugador en llegar a los 300 cuadrangulares con 28 años y 334 días

Empatado con Ken Griffey Jr, con más cuadrangulares en una Serie Divisional con 5



@Adonisalejandro

jueves, 19 de febrero de 2009

Los peores 10 contratos de agentes libres en la historia de Grandes Ligas

    "¡Hazlos a todos agentes libres!" -- Charlie Finley, ex dueño de los A's de Oakland

    "Tenemos el único monopolio legal en el país y lo estamos jod---do por completo" -- Ted Turner, ex dueño de los Bravos de Atlanta

Ah … la locura de los dueños del béisbol y sus grandes montañas de dinero. La semana pasada te brindamos los mejores contratos de agentes libres en la historia. Seremos honestos: La lista de esta semana fue mucho más divertida para compilar (¡y cuántos contratos para escoger!).

Pero antes de que te demos nuestra lista de los 10 peores contratos de la historia, primero tenemos que entregar algunos premios de consolación.

División en Memoria de Bill Bavasi

Durante su reino de terror como gerente general de los Marineros de Seattle, Bavasi tuvo una racha sin precedentes de malas firmas de agentes libres, malos cambios y malas selecciones en el sorteo. Algo así como ganar la Triple Corona, pero en sentido opuesto.

Scott Spiezio, 2004: 3 años, $9 millones. En la primera firma de Bavasi como gerente general, Spiezio fue traído para jugar tercera base. Bateó para promedio de .215 en el 2004 y luego .064 en el 2005. A los Marineros no le gustó su desempeño y lo dejaron marcharse en vez de ver qué pasaría después. (Al fin y al cabo, Spiezio ganó una Serie Mundial con los Cardenales de San Luis. Cosas de la vida.)

Richie Sexson, 2005: 4 años, $50 millones. El gran Richie sí fue productivo en sus primeras dos temporadas, con 73 jonrones y 228 remolques. Pero en un abrir y cerrar de ojos, se trastornó en la novia que se afeita la cabeza, se fuma tres cajas de cigarrillos al día, renuncia a su trabajo, comienza a ver series repetidas de televisión y se acuesta con todos tus compañeros de trabajo. Sexson bateó con promedio de .218 en el 2008, mientras era el 20° jugador mejor pagado en el béisbol. No en balde los Marineros se deshicieron de él en agosto.

Adrián Beltré, 2005: 5 años, $64 millones. Beltré no ha sido un mal jugador con los Marineros, y mientras que ha sido duradero y provee un buen guante, también no ha podido tener un porcentaje de embasamiento de .328 ó más, ni impulsado al menos 100 carreras en una temporada por ellos.

Jarrod Washburn, 2006: 4 años, $37,5 millones. Washburn tuvo una efectividad superficialmente baja de 3.20 en el 2005, y Bavasi se tragó la carnada y el anzuelo. "No hay duda en mi mente de que este equipo será bueno", dijo Washburn cuando firmó. "Jarrod es un ganador probado en Grandes Ligas que nos dará una mejor rotación de abridores inmediatamente", dijo Bavasi sobre un lanzador que ganó más de 11 partidos en solo una de sus temporadas. Con Seattle, nunca ha lanzado 200 entradas, nunca tuvo una efectividad por debajo de 4.32 y su récord de carrera es de 23-43. Y no, los Marineros no han sido buenos.

Carl Everett, 2006: 1 año, $3,4 millones. Bateó para .227 con un porcentaje de embasamiento de .297 y fue dejado en libertad en julio. Sin embargo, no se detectó ningún dinosaurio durante su término en Seattle.

Miguel Batista, 2007: 3 años, $25 millones. Batista ganó 16 partidos en el 2007 a pesar de contar con números mediocres de periferia (1.523 WHIP). Pero él lanzó para 4-14 con 6.26 de efectividad en el 2008. Los aficionados de los Marineros pueden persistir en su esperanza de que lance mejor en el 2009. Los aficionados de los Marineros también pueden persistir en su esperanza de que el viaje en el tiempo existe y de que ellos podrían traer versiones de 1997 de Ken Griffey Jr., Alex Rodríguez y Randy Johnson.

Jeff Weaver, 2007: 1 año, $8,3 millones. Sus oponentes batearon para promedio de .315 con .519 de slugging en su contra. Puede ser que tú no lo creas, pero no lanzó en las mayores el año pasado.

Carlos Silva, 2008: 4 años, $48 millones. Silva es uno de esos fenómenos raros: Un lanzador de sinkers que también permite muchísimos jonrones. Es un combo mortal, lo que explica por qué su récord fue de 4-15 con 6.46 de efectividad en el 2008.

Brad Wilkerson, 2008: 1 año, $3 millones. Fue dejado en libertad al cabo de 19 partidos.

Kenji Johjima, 2008: Extensión de 3 años, $24 millones. Aunque es probable que las manos de Bavasi estuvieran atadas en este contrato porque los dueños de los Marineros son japoneses, la firma es algo curiosa: Sucedió el 26 de abril, cuando el receptor de 31 años bateaba para .200 con .514 de OPS. Terminó la temporada con promedio de .227 y .609 de OPS. Y está firmado hasta el 2011. Al menos a los lanzadores de los Marineros les gusta tirarle; no, esperen, de hecho no les gusta.

Total de dinero gastado: $272,2 millones. El récord cumulativo de los Marineros de 2004-08: 359-451. Citamos al director ejecutivo de los Marineros, Howard Lincoln, tras despedir a Bavasi en junio: "El cambio viene".

División en Memoria de Tom Hicks

Tom Hicks compró los Vigilantes de Texas en 1998 y ganó títulos de división en sus primeras dos temporadas. Quizás tuvo suerte. O quizás se hizo mucho más tonto con el paso del tiempo. Solo han tenido una temporada ganadora desde entonces.

Mark Clark, 1999: 2 años, $9,3 millones. ¿Recuerdas cuando $9,3 millones era un contrato jugoso para un abridor de cuarto o quinto puesto? Los Vigilantes le dieron a Clark ese súper contrato a pesar de que su récord fue de 9-14 con 4.84 de efectividad con los Cachorros en 1998. Clark luchó con lesiones en Texas y su récord fue de 6-12 con 8.37 de efectividad en dos temporadas. No, esa efectividad no es un error tipográfico.

Alex Rodríguez, 2001: 10 años, $252 millones. A-Rod, por supuesto, fue magnífico con los Vigilantes, entabló 156 cuadrangulares y 365 remolques en tres años. Los Vigilantes también perdieron 89, 90 y 91 partidos en esas tres temporadas, en parte porque el monstruoso contrato de Rodríguez arruinó la nómina del equipo. Pero por lo menos, eventualmente, los Vigilantes cambiaron a Rodríguez por Soriano, a Soriano por Brad Wilkerson, Armando Galarraga (quien fue cambiado a los Tigres) y Terrmel Sledge … lo que significa que, eh, los Vigilantes no tienen nada en su roster actual a cambio de Rodríguez.

Ken Caminiti, 2001: 2 años, $9,5 millones. Caminiti jugó solo 54 partidos con los Vigilantes. Así que no, esa combinación 1-2 de Rodríguez-Caminiti nunca funcionó.

Chan Ho Park, 2002: 5 años, $65 millones. Park ganó 22 partidos con los Vigilantes -- en más de tres años. Fue uno de los 10 jugadores mejor pagos en la liga desde el año 2002 al 2005. Park, como Rodríguez, fue cliente de Scott Boras, lo que demuestra que Scott Boras es un negociante mucho más inteligente que Tom Hicks.

Juan González, 2002: 2 años, $24 millones. González había bateado para promedio de .325 con 140 impulsadas por Cleveland en el 2001, pero esa sería su última temporada productiva. Pasó la mayoría de sus dos temporadas en la lista de lesionados y solo consiguió 32 jonrones. En una entrevista de televisión en 2007, Hicks dijo que él sospechaba que González había usado esteroides y que "nosotros regalamos ese dinero".

Mike Modano, 2005: 5 años, $17 millones. Oops, deporte equivocado (Modano es ahora jugador de Hockey en la NHL).

Kevin Millwood, 2006: 5 años, $60 millones. "Los Vigilantes finalmente obtuvieron el abridor legítimo No. 1 que buscaban", indicó una historia de la AP cuando firmó Millwood. (Había ganado 18 partidos combinados en sus dos primeras temporadas, así que tal vez fue una exageración del escritor.) La efectividad de Millwood con Texas: 4.52, 5.16, 5.07. Su cantidad de entradas: 215, 172.2, 168.2.

Michael Young, 2007: Extensión de 5 años, $80 millones. Young es un buen jugador, cinco veces estrella. Pero hay una tendencia con su slugging: .513, .459, .418, .402. Y el Guante de Oro que ganó en el 2008 como campocorto fue tan bien recibido por la gerencia que se mudará a la tercera base en el 2009 (¡y los Vigilantes pensaban que nunca tendrían que pagar ese bono de $25.000 por ganar un Guante de Oro!). Así que ahora tienes un jugador en declive ofensivo sin mucho poder, que se muda a una posición de poder y firmó por $16 millones al año hasta el 2013.

División en Memoria de los Yankees de Nueva York

¿Adónde estaríamos sin los Yankees de Nueva York? Tendríamos mucho menos material de comedia, ahí es donde estaríamos.

Dave Collins, 1982: 3 años, $2,5 millones. "Nueva imagen en Nueva York", decía la portada de The Sporting News en abril. Los Yankees, perdedores de la Serie Mundial en el otoño anterior, querían hacer un equipo con velocidad. Collins se robó 79 por los Rojos de Cincinnati dos años antes. Se robó 13 con los Yankees, con promedio de bateo de .253 y fue cambiado a los Azulejos de Toronto al finalizar la temporada por Dale Murray. Oh, los Yankees también ofrecieron en ese paquete a un jugador de liga menor llamado Fred McGriff.

Danny Tartabull, 1992: 5 años, $27 millones. "Con un giro dramático de su soñoliento invierno, los Yankees ejecutaron una movida espectacular ayer en la noche al llegar a un acuerdo con Danny Tartabull por $27 millones", alardeaba el New York Times. Tartabull, el jugador mejor pagado en 1992, fue muy productivo en sus primeras dos temporadas antes de caer al precipicio. George Steinbrenner luego atacaría a Tartabull por su baja en producción; por su parte, cuando fue cambiado, Tartabull dijo sentirse como si lo hubiesen "sacado de la cárcel".

Hideki Irabu, 1997: 4 años, $12,3 millones. Hey, con 29 victorias, un gran apodo ("I rob you" o "Yo te robo") cortesía de 'El Boss' George Steinbrenner … y dos sortijas de la Serie Mundial. ¿Así que de qué se quejan ustedes, aficionados de los Yankees?

Jason Giambi, 2002: 7 años, $120 millones. No le fue tan mal como se le concibe generalmente, pero dos de las siete temporadas fueron fracasos, y al final el equipo estaba pagando $23 millones por un bateador designado con un bigote feo.
Carl Pavano, 2005: 4 años, $40 millones. Nueve victorias, 75 ponches, 5.00 de efectividad. Oh, y tal vez una que otra lesión (hombro, codo, cadera, costillas y trasero … sí, el trasero).

Jaret Wright, 2005: 3 años, $21 millones. Ganó 16 partidos en dos temporadas.

Kyle Farnsworth, 2006: 3 años, $17,5 millones. Permitió 28 jonrones en 170,3 entradas y reclamó que fue culpa de Joe Torre por no saber utilizarlo.

Kei Igawa, 2007: 5 años, $46 millones (incluye $26 millones por envío). Dos temporadas … y contando. Así que tal vez es muy temprano para decir que este contrato fue malo. [Se escuchan algunas risas en el trasfondo.]


Y ahora, con el perdón de muchos, y muchos otras omisiones merecidas (¡nos referimos a ti, Kevin Brown!), los peores 10 contratos del béisbol:

10. Wayne Garland, Indios, 1977

El trasfondo: Pueden llamarle una oda a los primeros días de la agencia libre. Garland fue parte de la primera clase de agentes libres después de la temporada de 1976. Con Baltimore, había marcado foja de 20-7 con 2.68 de efectividad en su primera temporada como abridor (las reglas eran diferentes para entonces, y Garland se convirtió en agente libre aunque solo llevaba tres años en las mayores). Por alguna razón, los Indios pensaron que un contrato de 10 años era lo mejor, aunque Garland solo había ponchado a 113 bateadores en 232 entradas. (Y tú te preguntas por qué Cleveland pasó de 1955 a 1994 sin una sola aparición en la postemporada.)

El contrato: 10 años, $2,3 millones.

El resultado: El dinero no compara con los megacontratos de hoy, pero fue un gran riesgo al considerar que Garland vio aumentar su salario de $19.000 a un promedio de $230.000 por temporada. Garland lanzó 282 entradas en 1977 y completó 21 partidos, pero luego surgieron los problemas del hombro. Ganó solo 15 partidos en los últimos nueve años del contrato.

9. Chan Ho Park, Vigilantes, 2002

Ver arriba. O mejor aún, no lo hagas, cúbrete los ojos.

8. Juan Pierre, Dodgers, 2007

El trasfondo: Un bateador de sencillos que defiende el jardín central y que compiló un OPS superior al promedio de liga solo una vez en su carrera debido a su inhabilidad de conseguir pasaportes o batear con poder. Pero fue líder en outs por intento de robo de bases cinco veces en su carrera en la Liga Nacional.

El contrato: 5 años, $44 millones.

El resultado: Aunque Pierre es reconocido como uno de los buenos hombres del béisbol, los Dodgers admitieron su propio error luego de una sola temporada tras firmar a Andruw Jones para jugar el jardín central en el 2008. Oops.

7. Gary Matthews Jr., Angelinos, 2007

El trasfondo: Un jardinero de reserva de carrera, Matthews tuvo un promedio de suerte de .313 con los Vigilantes en el 2006, la primera vez que este bateador obtuvo un promedio mayor a .275. También logró una gran atrapada ese año. Los Angelinos decidieron convertirlo en el primer jardinero reserva que gana $10 millones por temporada.

El contrato: 5 años, $50 millones.

El resultado: 2 años con un OPS inferior al promedio de la liga, y ahora un puesto como … el cuarto jardinero de los Angelinos.

6. Albert Belle, Orioles

El transfondo: Destruyó a los lanzadores de la Liga Americana con los Indios y los Medias Blancas, con promedio de 40 vuelacercas mientras fue líder de la liga tres veces en impulsadas entre 1992-98. El dueño de los Orioles, Peter Angelos, convirtió al arisco jugador en el mejor pagado del deporte.

El contrato: 5 años, $65 millones.

El resultado: Con sus números en declive y una condición degenerativa de la cadera se vio forzado a retirarse a los dos años del contrato.

5. Darren Dreifort, Dodgers, 2001

El trasfondo: Tuvo tres meses buenos por los Dodgers al final de la temporada del 2000.
El contrato: 5 años, $55 millones.

El resultado: A pesar de sus 39 victorias de carrera y de que Dreifort había permitido 31 cuadrangulares en la temporada anterior, los Dodgers lo volvieron a firmar a un contrato multimillonario en el alocado receso de temporada de 2000-01. Ganó nueve partidos.

4. Denny Neagle, Rockies, 2001

El trasfondo: El zurdo había compilado marca de 20-5 y terminó tercero en la votación por el premio Cy Young con Atlanta en 1997. Pero su efectividad se había inflado de 2.97 a 3.55 a 4.27 a 4.52. Tal vez tú puedes detectar la tendencia mejor que el gerente general de los Rockies, Dan O'Dowd, en aquel momento.

De todas maneras, luego de firmar, Neagle afirmó, "La gente dice que yo permito muchos jonrones, y yo creo que ese número no cambiará".

El contrato: 5 años, $51,5 millones.

El resultado: Bueno, aquí hay una lista de algunos nombres de los archivos de ESPN.com:

Neagle en dificultades
Neagle degradado
Neagle abandona el juego
Neagle de Rockies acusado de conducir ebrio
Neagle operado
Neagle alegadamente solicita prostituta
Contrato de Neagle desecho
Unión radica querella por Neagle
Neagle se declara 'no culpable'
Rockies, Neagle llegan a acuerdo
Neagle se declara culpable

3. Barry Zito, Gigantes, 2007

El trasfondo: Ganador del Cy Young en 2002, Zito no había repetido esos números pero era considerado como un zurdo sólido y duradero cuando llegó a la agencia libre. Los Gigantes ignoraron su mala proporción de 151/99 por ponches sobre pasaportes en el 2006 y le dieron el contrato más rico en la historia para un lanzador en aquel momento.

El contrato: 7 años, $126 millones.

El resultado: ¡Treinta derrotas, efectividad de 4.53 y 5.15, 102 pasaportes la pasada temporada y solo cinco años más para que venza el contrato!

2. Mo Vaughn, Angelinos, 1999

El trasfondo: Vaughn era uno de los mejores bateadores de poder de la Liga Americana y acababa de compilar 40 jonrones con promedio de .337 en 1998. Pero tenía 31 años de edad, se podría describir como "un gordo", era una tumba en primera base, el tipo de jugador del que no se podía esperar que tuviera un envejecimiento saludable y que se había beneficiado mucho de un swing hecho a la medida de Fenway Park. Por lo restante, su futuro lucía brillante.

El contrato: 6 años, $80 millones.

El resultado: Dos temporadas decentes sin ser estrella con los Angelinos, una lesión de la rodilla que no lo dejó jugar en 2001, un cambio a los Mets, una nueva talla de pantalón y sobre $34 millones en salario en 2003-04 … cuando bateó un gran total de tres jonrones.

1. Mike Hampton, Rockies, 2001

El trasfondo: Hampton fue un buen lanzador con foja de 37-14 con los Astros y los Mets en sus dos temporadas previas. Los Rockies dedujeron que su habilidad para producir rodados funcionaría bien en Coors Field.

El contrato: 8 años, $121 millones.

El resultado: Habían señales de advertencia de que Hampton dependió de una línea fina de éxitos; había otorgado 200 pasaportes en las dos temporadas previas. Los Rockies deben haberse perdido esa línea de sus estadísticas. Su primera temporada marcó foja de 14-13, pero con 5.41 de efectividad. Y no fue culpa del amigable Coors Field para los bateadores: Hampton tuvo 5.10 de efectividad como visitante y toleró 16 jonrones en 109 entradas. Simplemente, fue muy malo. Luego de una temporada peor en 2002, los Rockies lograron un cambio que los relevó de pagar la mayoría del contrato restante. Hampton terminó batallando con múltiples lesiones y ganó solo 56 partidos en las siguientes ocho temporadas. Pero las escuelas de Denver fueron excelentes para sus hijos y las opciones para ir de ski fenomenales.

Fuente Espndeportes