miércoles, 10 de diciembre de 2014

La Guaira no cree en nadie


En el béisbol no hay nada escrito.

Una racha positiva o negativa puede darte o no la clasificación a la siguiente instancia y, si aplicamos esa premisa a lo que viven los Tiburones de La Guaira, entonces nada está escrito.
Tras una racha de once derrotas al hilo que prendió las alarmas sobre una posible eliminación, los dirigidos por Buddy Bailey han resurgido como el ave fénix y han cosechado nueve triunfos en fila para colocarse a medio juego de la clasificación.

Dicha cadena le permitió igualar su mejor racha en la historia conseguida entre el 20 de diciembre de 1979 al 3 de enero de 1980.

La Guaira dejó atrás las dificultades y piensan en grande a falta de dos semanas y media de calendario. Con rivales directos los salados buscan el milagro y cuentan con las herramientas para conseguirlo.

De menos a más
Muchos pensaron que este año La Guaira dominaría el campeonato de principio a fin, pero las incorporaciones tardías de Héctor Sánchez, Carlos Sánchez, Luis Sardiñas, Miguel Rojas, entre otros, trastoco los planes que la gerencia se había trazado, aunado a esto la noticia de que Gregor Blanco, Salvador Pérez y Alcides Escobar no se uniformarían, dio por sentado que La Guaira no sería contendor este año; ni la presencia de Bailey podía asegurar dicha encomienda tras una racha adversa.

Pero diciembre llegó y La Guaira luce diferente al equipo que inicio el campeonato en octubre, se sumaron nuevas piezas y ya la gerencia está haciendo los contactos para que Pérez y Escobar jueguen; asimismo esperan que Henderson Álvarez se una al club la próxima semana, engranando un equipo con serias aspiraciones al campeonato.

Desde el 16 de noviembre, La Guaira es el equipo más ganador de la liga con 14 triunfos en 18 compromisos, razones suficientes para pensar que la clasificación está más latente que nunca, sobre todo cuando los Navegantes del Magallanes, dueños del quinto puesto de la clasificación están experimentando una racha adversa.

Bailey de quien muchos pedían su cabeza ha demostrado porque dirigió durante una década a los Tigres de Aragua y ha hecho posible que todos los aspectos del juego funcionen. Los bates despertaron y el pitcheo ha respondido en los momentos decisivos.

El promedio de los escualos antes del juego del martes era 295 y su efectividad era de 3.36, durante su cadena de victorias.

“Es satisfactorio ver que en diciembre estamos jugando de la manera que lo estamos haciendo y con  el chance de alcanzar el quinto o hasta el tercer puesto”, comentó César Suárez, al diario Líder en deportes el pasado lunes.

La ofensiva ha contado con el aporte de René Reyes, Odúbel Herrera (candidato al Novato de Año), Luis Sardiñas, y César Suárez, mientras que el pitcheo ha tenido como protagonistas a Junior Guerra, Ramón Ramírez (llegado a mediados de campaña), Brayan Villareal, Enrique González, Edison Barrios y Edgmer Escalona.

Rivales directo
Los salados ahora dependen de sí mismo y su racha es una demostración del buen momento que viven, sus próximos encuentros son con rivales directos de la clasificación, iniciando este miércoles con Magallanes una serie donde el quinto puesto podría definirse.

Si La Guaira logra el milagro, Bailey no solo potencia su candidatura para el Mánager del Año, demostrará porque es uno de los mánagers más ganadores en la última década.


La cifra…
6-0 es el registro de Tiburones en lo que va de diciembre. Los salados tuvieron marca de 6-13 en octubre y 10-13 en noviembre.

@beisboladentro

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Cardenales resurgió como el ave fénix

Cardenales de Lara, emulando la mitología del ave que se consumió para renacer de sus propias cenizas, revivió durante el mes de noviembre, agarró vuelo a través de sus abridores y ahora ascienden rejuvenecido en la tabla de clasificación.

Cuando finalizaba octubre, poco se hablaba de los pájaros rojos más allá de su pobre inicio. El perder trece de sus primeros quince juegos los envió al más profundo sótano y se les avizoraba otra campaña fuera del round robin.

Sin embargo, en aquel juego del 26 de octubre, cuando fueron barridos por Caribes de Anzoátegui, se dio el punto de quiebre para los muchachos de Félix Fermín. 

Desde allí hasta el receso del Juego de Estrellas, el equipo fue otro, teniendo en su cuerpo de iniciadores a los grandes héroes de dicha remontada hasta el quinto lugar, estando ahora a medio juego de Navegantes y el cuarto lugar. También están a dos encuentros del tercer puesto, ocupado por Tigres.
 
Paulo Orlando ha sido junto a Carlos Rivero los que
han cargado con el peso ofensivo de los pájaros rojos

Los crepusculares tuvieron marca de 17-9 en noviembre, mejor que cualquier otro conjunto de la LVBP. En ese período, su rotación llegó, por lo menos, al quinto tramo en 23 de sus 26 salidas, dieciséis de las cuales se dieron de manera consecutiva. Terry Doyle, Erasmo Ramírez, Raúl Rivero, Néstor Molina, Rómulo Sánchez hicieron esto posible.

Influyó en ese período la llegada de Brian Hernández para reforzar el lineup y Luis Vizcaíno como el hombre de confianza de Fermín en el octavo y noveno inning. Fue novedad la forma cómo Sánchez resolvió en rol de abridor cuando fueron atacados por chikungunya; consiguieron en Maykol González la solución para abrir la toletería; la versatilidad de César Hernández cayó como anillo al dedo; César Izturis bateó .414 en el mes y Gabriel Lino le dio más opciones en la receptoría.

"El beisbol a veces es complicado y otras veces simple. Al poder mejorar el pitcheo y mejorar la ofensiva, pudimos empezar a jugar mejor", soltó el mánager Fermín el domingo a los medios larenses. 

La otra cara que mostró Lara en noviembre, además, tuvo en Paulo Orlando a su gran referente. El brasileño más allá del alcance en el jardín central bateó .383 en el mes y remolcó 19 carreras. Carlos Rivero lo ayudó con batazos oportunos (cinco jonrones), que se tradujeron en 22 impulsadas.


Lo temprano que cayó Cardenales en desgracia le permitió reorganizarse y mejorar dónde necesitan. El cambio fue radical. "No pensé que el resurgir fuese tan rápido. En el partido 40 ya estamos cerca de jugar para .500", agregó Fermín.

G-P
EFE colectiva
EFE abridores
EFE bullpen
CA
AVE
OPS
Octubre
05--14
5.21
5.87
4.62
77
169
.734
Noviembre
17--09
2.67
1.82
3.91
125
250
  .726
Vuelo crepuscular
Por Leonardo Mendoza 
Diario Líder en deportes

viernes, 28 de noviembre de 2014

Luís Sojo es cesanteado como mánager de los Tigres de Aragua


Dirigir en la LVBP es sin duda una ruleta rusa.

Hoy puedes decir que fuiste el campeón y mañana puedes estar despedido de una manera injustificada. Hoy puedes señalar que fuiste el mánager del año y que fuiste cesanteado por diferencias. Hoy puedes decir que tu registro vitalicio es exitoso, pero la gerencia no creyó en tu trabajo.

Existen diferentes justificaciones para que un club decida prescindir del mánager. La armonía en el dogout y la relación con tus peloteros juegan mucho, pero basta para tener una racha adversa para que la planificación se caiga y con ello las opciones de seguir dirigiendo.

En una temporada atípica para algunos dirigentes, muchos pensarán que Carlos García, Buddy Bailey, Félix Fermín y Henry Blanco, debieron dejar sus cargos hace un buen rato. Aunque Fermín logro engranar las piezas en los Cardenales de Lara y García ha comenzado a llevar a Navegantes del Magallanes a puerto seguro, hay otros que han recibido la venia de continuar pese a los resultados adversos.
Sojo llegó a Aragua en medio de una reestructuración,
su nombre incluso no fue el primero de la lista sino
el de Álvaro Espinoza

Pero como cae Luis Sojo en esta situación
.
El petareño había sido el responsable en el resurgir de los Tigres de Aragua, equipo que se reestructuró en la temporada muerta con varias piezas, los resultados avalaban un buen augurio para una nueva dinastía, pese al inicio arrollador de Caribes de Anzoátegui y Águilas del Zulia.

Pero un registro adverso de 2-8 en los últimos diez partidos bastó para que los aragüeños fueran relegados al cuarto lugar y con ello las opciones de Sojo de continuar al frente de los bengalíes.

Es culpable Sojo del descalabro de los Tigres, yo diría que no, cualquier racha adversa no es motivo de un despido, sino los Tiburones hubieran salido de Bailey tras las once derrotas en fila, ojo esto no quiere decir, que Bailey este a salvo, pero el béisbol es un deporte de rachas, y la gerencia consideró que Sojo no estaba siendo efectivo como a comienzos de temporada.

Aragua marcha cuarta en la tabla de clasificación con marca de 21-19.

Es la segunda ocasión que el petareño es apartado del cargo tras una racha adversa, la primera ocurrió en diciembre del año pasado cuando a horas de iniciarse el round robin fue despedido por el Magallanes, equipo que clasifico al todos contra todos en medio de una temporada atípica.

Carlos Subero, será el reemplazo de Sojo y se espera que tome el mando de los felinos la próxima semana.

Paciencia
El caso de Sojo recuerda la salida de Dave Hudgens en noviembre de este año. En ese entonces, el mánager del Caracas sentenció que su salida se debió a la presión de la gerencia por ganar encuentros, más allá del exitoso registro del americano como dirigente en el país (177-142).

Sucedió algo similar con Sojo en Aragua. Pudiéramos señalar que sí, pues Aragua hasta hace una semana estaba cómoda en el tercer lugar con una amplia ventaja sobre el Magallanes que estaba en la cuarta casilla.

Si hay un equipo que estuvo activo antes de iniciarse la campaña fue Aragua, equipo que renovó en su totalidad su plantilla con el objetivo de ganar de inmediato.

Habrá que ver si Subero mantiene el equipo en los puestos de clasificación.

Esta no será la última vez que Sojo sea mánager en Venezuela, más allá de sus detractores, el mirandino ha demostrado ser ganador y es probable que su nombre vuelva el próximo año.


@beisboladentro

lunes, 17 de noviembre de 2014

El día que el junior cambio el béisbol para siempre


Cuenta la leyenda que Luis Aparicio Ortega “El Grande”, estaba listo para decir adiós al béisbol en la temporada 1953-1954 con el Gavilanes, se había predestinado el 17 de noviembre como el día en que el padre le cedería el testigo al hijo en el recordado estadio  Olímpico de la ciudad de Maracaibo, pero un fuerte aguacero impidió que el juego se llevará a cabo, quedando para el día siguiente el acto de retiro del jugador.

Fue así como un 18 de noviembre, día de la patrona del estado Zulia, la Virgen de la Chiquinquirá, Luis Aparicio padre, cedió su puesto para que su hijo Luis jr debutará al profesional. De esta manera nacería una leyenda que durante las siguientes dos décadas lo convertirían en el mejor campocorto del béisbol.

En una temporada donde se rinde tributo a sus 30 años de ser exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown y 80 de vida, Aparicio es la figura más importante del béisbol venezolano en los últimos 50 años. Los logros alcanzados tanto en el país como en el béisbol estadounidense, lo colocan en un sitial especial, reservado para aquellos que marcaron un antes y después en este deporte.

Han transcurrido 61 años de aquel inolvidable momento y millones de reportajes se han escrito acerca de este zuliano, modelo de constancia y superación. Una figura que siguió al pie de la letra aquella frase que su padre le inculco cuando éste le dijo que quería ser pelotero profesional: “Nunca seas segundo de nadie, sino el número uno”.

Y así fue, Aparicio se constituyo en el número uno en todos los aspectos del juego y cuando supo que sus condiciones comenzaron a mermar, dio un paso al costado y no romper aquella promesa que le hizo su padre.

Su recompensa llegaría once años después de su retiro, cuando en su sexto año en las boletas lideró las votaciones para los nuevos miembros del Salón de la Fama, por encima de Don Drysdale y Harmon Killebrew. En Venezuela, recibió el homenaje más grande que un jugador puede tener, el retiro de su emblemático número 11 de todos los equipos que hacen vida en la LVBP, un honor que pocos pueden tener.

Nacido en Maracaibo un 29 de abril de 1934, abandonó sus estudios para iniciarse en el béisbol amateur en 1949, inspirado en las hazañas de su padre, quien era considerado el más grande jugador amateur en ese entonces y se encontraba participando en su cuarta campaña como profesional en la naciente Liga Venezolana de Béisbol Profesional.

A los 19 años, sustituirá a su padre en el campocorto del Gavilanes para la campaña 1953-54, fue tal su desempeño que fue galardonado con el Novato del Año al concluir con promedio de 244 con 31 anotadas, 8 bases robadas y 11 carreras impulsadas.

Los Leones del Caracas obtendrían sus servicios para la siguiente temporada. Aunque su promedio cayó a un 191, se robo 21 bases para ser líder en ese departamento.

Aparicio se ausentó de la pelota venezolana en un lapso de nueve años en parte a su meteórico ascenso en las mayores con los Medias Blancas de Chicago.

Al volver en la campaña 1963-1964 con los Tiburones de La Guaira ya era una estrella a nivel nacional. Con los salados estuvo seis temporadas antes de partir a las Águilas del Zulia, que eran dirigidas por su padre en la temporada 1969-70. Ese año tomaría las riendas del club tras su despido. Para la 1972-73 jugaría con los Cardenales de Lara hasta su retiro dos temporadas después.
Con Alfonso "Chico" Carrasquel en su estreno en 

las mayores con los Medias Blancas de Chicago

Inicio su faena de técnico con Lara, Zulia, Caracas, Navegantes del Magallanes, La Guaira y Petroleros de Cabimas, este fue su talón de aquiles, pues no logró el éxito que tuvo como jugador. Su récord como manager fue 155 victorias y 210 derrotas.

De Novato del Año al Salón de la Fama
Firmado por los Medias Blancas de Chicago, Aparicio solo permaneció dos años en ligas menores, cuando recibió la noticia de que sería el campocorto de los patiblancos para la temporada de 1956. Tendría el amargo placer de sustituir a quien consideraba su ídolo y mentor Alfonso Carrasquel, quien sería cambiado a los Indios de Cleveland.

Para ese entonces había estupor en la Ciudad de los Vientos, Carrasquel era un autentico ídolo en el equipo y cuando se le pregunto al dueño del equipo porque cambió a Carrasquel para entregarle el puesto a un novato, éste respondió: “Tenemos una máquina de hacer outs llamada Louis Aparicio”.

Rápidamente Aparicio se metió en el bolsillo a la afición de Chicago, gracias a su pimentoso juego y excelsa defensa. Él impuso nuevamente el robo de base en las mayores que había desaparecido gracias a las proezas de Babe Ruth, Lou Gehrig y compañía. Fue galardonado Novato del Año, siendo el primer latinoamericano en llevarse la distinción.

La leyenda continúo en los siguientes años al establecer un tope de nueve años consecutivos siendo líder en estafadas en la Liga Americana, algo que figuras como Rickey Henderson, Maury Wills, Kenny Lofton, Vince Coleman, Tim Raines, entre otros no pudieron lograr.

Fue el primer venezolano en debutar en una Serie Mundial y aunque los Dodgers de Los Ángeles salieron airosos en 1959, Aparicio saboreo las mieles del éxito en 1966 con el uniforme de los Orioles de Baltimore.

Su etapa en las mayores estuvo compuesta por Chicago (1956-1962, 1968-1970), Orioles de Baltimore (1963-1967) y Medias Rojas de Boston (1971-1973), en 1974 en pleno entrenamiento primaveral Aparicio recibió la noticia de que no sería el campocorto regular de los patirojos sino Mario Guerrero, y fue cuando recordó las palabras de su padre, allí decidió poner fin a su carrera como pelotero, pese al interés de los Rojos de Cincinnati de contratarlo para que fuera mentor de David Concepción.

Entre sus logros además de su liderato en bases robadas y del anillo de Serie Mundial. Aparicio se retiro siendo el líder entre los campocortos en juegos jugados (2.581), asistencias (8.016), lances aceptados (12.564), dobleplays (1.553), nueve Guantes de Oro, 13 asistencias al Juego de Estrellas en las que impuso el récord de más outs realizados en estos eventos con 15, outs realizados (4.548), 7 veces líder en asistencias de manera consecutiva, 7 años consecutivos como líder en lances aceptados y 2.677 hits como campocorto.

En 1959 finalizo segundo en la votación al premio Jugador Más Valioso de la Liga Americana que ganó su compañero Nellie Fox.

Otros logros alcanzado por Aparicio en su carrera es que en seis oportunidades conecto cinco hits en un partido y disparo dos grand slam en su carrera (4 de septiembre de 1963 con Baltimore y 10 de abril de 1971 con Boston). Su promedio de 313 en 1970 fue el mayor average para venezolano alguno en las mayores hasta el 370 conseguido por Andrés Galarraga en 1993.

En 1984 lideró las votaciones al Salón de la Fama en su sexto intento con un 84,62% (341 votos) por encima de Harmon Killebrew y Don Drysdale.

Aparicio cuenta con mucho énfasis que cuando hicieron el anuncio de su escogencia al Salón de la Fama, no tenía claridad de la magnitud del asunto. Él se entero de su exaltación en la carretera en compañía de Carlos González, ya que para ese entonces era comentarista deportivo de RCTV y ambos escucharon a Delio Amado León por la radio decir la noticia. Los titulares no se hicieron esperar por el logro alcanzado en la historia deportiva del país.

Su discurso aquella tarde del 12 de agosto fue corto pero muy emotivo.

Así fue Aparicio una figura que siempre se mantuvo sereno y alejado de los escándalos. Una persona como cualquier otra. Desde hace más de dos décadas vive en Lara y esta temporada recibe un reconocimiento más que merecido justo.

Una gloria que aún levanta alegría y tumultos cuando su nombre es pronunciado.

Sabias que…
En su estrenó con el Gavilanes, el mánager Ralph Krees, colocó al viejo Aparicio en su alineación como campocorto y primer bate. Este solo dejo pasar un envío del lanzador de Pastora, Howie Fox, y Krees pidió tiempo para hacer el cambio. Así, el padre, le entregó el bate a su hijo, quien falló con rodado a la inicial en su primer turno como profesional. Su tío, Ernesto, dueño del conjunto rapaz, presencio junto al público presente la inolvidable escena.

Enlace relacionado
Hace 59 años, Luis Aparicio debuto en la LVBP

@beisboladentro

65 años del debut de “Camaleón” García en la LVBP


Desde que piso por primera vez un terreno de juego, Luís “Camaleón” García, se convirtió en el primer slugger en la historia de la LVBP, eso sucedió un 17 de noviembre de 1949, cuando lo hizo con los Navegantes del Magallanes.

Ese año se llevó la distinción de Novato del Año, después de batear para 247 con dos vuelacercas y 22 carreras remolcadas. Tenía 21 años y un futuro prometedor.

Nacido en Carúpano, estado Sucre, el 11 de septiembre de 1929, García fue probablemente el mejor tercera base en su época no sólo por su calidad con el guante, sino también por su poder ofensivo.

Defendió los colores de Magallanes (1949-1956; 1964-1969), Oriente (1956-1963), Orientales (1963-1964), Leones del Caracas (1969-1970) y Tiburones de La Guaira (1970-1971), fueron 22 temporadas en las que conectó 1.065 imparables, 183 dobles, 21 triples y 63 jonrones. Empujó 533 carreras anotó en 455 ocasiones. Además tiene el récord de más veces al bate (2.247) con Magallanes y en una temporada sacó 11 pelotas del parque, convirtiéndose en el primer pelotero en sobrepasar la cifra de diez vuelacercas.

Camaleón logró además batear, en dos ocasiones, tres cuadrangulares en un partido; y se convirtió en el primer jugador en conseguir 1000 imparables.

En postemporada dio 117 hits, 18 dobles y tres jonrones; anotó 36 carreras e impulsó 45 rayitas.

Al momento de su retiro, era dueño vitalicio en cuadrangulares y remolcadas.

Fue exaltado al Salón de la Fama del deporte venezolano en 1985, y al Pabellón de la Fama del Béisbol del Caribe en el año 2000.

Nunca llegó a las Grandes Ligas, pero su talento le permitió ser exhibido en México donde participo con los Leones del Yucatán (1956-1957), Petroleros de Poza Rica (1958-1968) y Rojos del Águila de Veracruz (1966).

En sus diez años en el béisbol mexicano consiguió 171 vuelacercas y 759 remolcadas, además de participar en nueve Juegos de Estrellas de manera consecutiva.

En diciembre de 2013, sufrió un accidente cerebrovascular, lo que derivo a complicaciones en su estado de salud, falleciendo el 9 de enero de 2014 a los 84 años de edad.

La liga decidió que el actual campeonato llevara su nombre en el trofeo del equipo campeón.

El dato
Camaleón es líder vitalicio en Magallanes en los departamentos de veces al bate (2.247), anotadas (307), hits (682) y dobles (116)

@beisboladentro

domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Será el año de las Águilas del Zulia?


Estos son los hechos…

Con la blanqueada que les propinaron a los Cardenales de Lara el día sábado, las Águilas del Zulia llegaron a 23 triunfos por solo 7 reveses para mantenerse medio juego arriba de los Caribes de Anzoátegui, en la tabla de clasificación. El conjunto zuliano tiene marca de 20-3 cuando anota tres o más carreras y 17-0 cuando llega con ventaja al 7mo episodio.

Semejantes estadísticas hacen pensar que los emplumados son serios candidatos al título esta temporada, su proyección de triunfo es de 48, con lo que dejaría atrás el registro que el Pastora logró en el campeonato rotatorio en la campaña 53-54.

Pero cuál ha sido la clave del éxito de los zulianos esta temporada.

Las dudas se hicieron presentes cuando a inicios de campaña el cuadro rapaz no tendría a Ernesto Mejia, José Pírela, Marwin González y Ender Inciarte, baluartes del equipo naranja en los últimos años. Para paliar esas ausencias, la gerencia aposto por importados de calidad, quienes han ayudado en la ofensiva y en el pitcheo al cuadro marabino en este exitoso comienzo.

Las Águilas serían favoritos indiscutibles si Carlos González, Ernesto Mejía, Marwin González y Humberto Quintero, hubieran dichos presente este año. Pero el cuarteto importado encabezado por Mark Minicozzi, Aaron Altherr, Carlos Moncrief y Giovanni Urshela, ha sido la principal razón para que los zulianos sean los mejores del torneo.

Ofensiva rapaz
Este cuarteto promedia 350 (365-128) con 70 remolcadas y 9 cuadrangulares, convirtiéndose en el corazón ofensivo del club. A ellos se les ha unido José Pírela (4 jonrones), Ender Inciarte, Reggie Corona y Hernán Pérez, quienes se han sumado al buen momento zuliano.

Asimismo, la conducción de Eduardo Pérez ratifica su maduración como técnico demostrando que los inconvenientes ocasionados en el pasado quedaron atrás.

Con Pérez, las Águilas iniciaron su seguidilla de seis campañas asistiendo de forma consecutiva al round robin, instancia en donde las cosas no han salido bien planificadas. La deserción de figuras claves y una mala elección en las rondas de sustitución han hecho que enero se convierta en un calvario para el equipo naranja, que ahora luchará por demostrar que esa maldición pudiera romperse este año.

Cuando la temporada comienza a calentarse, las Águilas comenzaran su lucha por mantener su núcleo intacto pese a las inminentes salidas de Aaron Altherr y posiblemente Giovanni Urshela. El primero por contrato y por deseo de estar descansado para afrontar el spring training con los Filis de Filadelfia el próximo año, mientras que el segundo espera por una decisión de los Indios de Cleveland de mantenerse o no jugando en el país.

Tanto Alther como Urshela son primeros y segundo en remolcadas en la liga con 24 y 22 respectivamente.

El arribo de Jason Pridie, quien entraría por Altherr, es un aviso de que la gerencia emplumada no se duerme y aunque las características de Pridie es más de un robador y excelente defensiva, estas se acoplan al juego que Pérez ha mantenido esta temporada.

Con siete grandeligas en su roster de los nueve que jugaron este año en las mayores (Álex Torres, Hernán Pérez, Freddy Galvis, José Pírela, Ender Inciarte, Leonel Campos y Sandy León), las Águilas afrontan casi la mitad del calendario con la convicción de que esta temporada el sexto gallardete es una realidad.

La maduración de sus peloteros y el buen atino de la gerencia en sus importados ha servido para que marchen cómodos hacía su clasificación.

La cifra

40 triunfos ha sido la mayor cantidad de triunfos en una temporada para las Águilas del Zulia, eso sucedió en la temporada 1981-82 y 1983-84, éste último año se coronaron campeones en la LVBP y en la Serie del Caribe.

@beisboladentro

lunes, 10 de noviembre de 2014

Ser mánager y no morir en el intento


Mientras redactaba este artículo que por cuestiones de tiempo no podía concluir, se produce el primer despido de un mánager en la LVBP, Dave Hudgens, quien no pudo ofrecer los resultados que la gerencia de los Leones del Caracas deseaba. De esta manera reformulo y presentó mi artículo a continuación.
Dave Hudgens, no produjo lo necesario para llevar
al Caracas por la senda de los triunfos

Muchos gerentes conforman un club de acuerdo a las indicaciones y carencias de un mánager, estas inversiones en su caso requieren de resultados inmediatos y en ocasiones de un proyecto a corto plazo, un ejemplo de esto puede ser Buddy Bailey con los Tigres de Aragua, resultado más que conocido por todos.

Pero también hay proyectos que han fallado por la necesidad de triunfar de inmediato, ocasionando que la piedra débil del eslabón sea la culpable: el mánager.

Por allí pasaron Mako Olivares (Águilas del Zulia), Luis Dorante (Bravos de Margarita), Carlos Subero (Tiburones de La Guaira), Phil Reagan (Bravos de Margarita), Luis Sojo (Cardenales de Lara), Álvaro Espinoza (Caribes de Anzoátegui), entre otros, que llegaron con credenciales pero la gerencia no espero que el proyecto floreciera.

La relación entre la gerencia y un mánager es como la de un padre y su hijo. Es una figura que sirve de mentor para guiar los pasos que si no cumples, produces una ruptura en la confianza y tornas la relación con mucha inseguridad, y por ese calvario paso Jesús Alfaro con La Guaira, Carlos Hernández y Frank Kremblas (Leones del Caracas), Gregorio Machado (Navegantes del Magallanes), Omar Malavé (Caribes de Anzoátegui) o Marco Davalillo (Bravos de Margarita).

La premisa aplica a lo que se vive esta temporada con Henry Blanco (Margarita), Buddy Bailey (La Guaira), Félix Fermín (Lara) y Carlos García (Magallanes), técnicos que gozan de plena confianza por parte de las gerencias de cada club, pero que es probable que la paciencia pudiera no ser benevolente con ellos.

Iniciamos con Fermín, mánager que se estrena en nuestra pelota pero que viene curtido como uno de los máximos ganadores en la República Dominicana. Los crepusculares cerraron el primer de temporada en el foso de la tabla de posiciones y todo parecía indicar que la salida del afamado técnico estaba cantada.
Félix Fermín no ha rendido lo esperado tras ser uno de
los mánagers más exitosos en República Dominicana

Carlos Miguel Oropeza, gerente de los pájaros rojos aseguro que Fermín tenía toda la confianza para seguir en el cargo y este comenzó a generar resultados tras esas declaraciones. En estos primeros nueve días del mes de noviembre, Lara abandono el último lugar y ha comenzado a ganar encuentros.

Fermín se ha adaptado a la pelota venezolana y se ha complementado con sus dirigidos, algo sumamente valioso para generar resultados.

La experiencia de Henry Blanco como jugador nadie la pone en duda, pero de allí a darle la oportunidad de ser mánager sin ninguna experiencia, representa un arma de doble filo para la gerencia de los Bravos de Margarita, que no dudaron del liderazgo que Blanco puede infundir en el elenco insular.

Los resultados no han sido halagadores para un conjunto que fue muy activo durante la temporada muerta. Tobías Carrero e Yves Hernández realizaron cambios para evitar un tercer año consecutivo fuera del round robin.

Seguirán confiando en Blanco o es hora de ver otras opciones para que Margarita salga de la crisis en que está sumida.

Y si de crisis se trata La Guaira afronta la más dura.

Una cadena de diez derrotas en fila no fueron suficientes para encender las alarmas en el seno guairista, la gerencia sabe que Buddy Bailey tiene la experiencia para enderezar el rumbo y mantener a los Tiburones navegando hacía la clasificación.

Clasificación que luce cuesta arriba si tomamos en cuenta el ritmo ganador que Caribes, Águilas y Tigres llevan en estos momentos. La Guaira no ha bateado con gente en posición anotadora y su promedio de carreras por juego es la peor del campeonato, de allí a que su registro refleje el mal momento que viven.

Francisco Arrocha conoce el historial de Bailey en esta liga y sabe que vivió una experiencia similar cuando estuvo al frente de los Tigres hace unos años atrás. El proyecto de los Tiburones es ambicioso y Bailey se presenta como el arquitecto de esa ambición. Pero que tan profundo pueden seguir cayendo los Tiburones para mantener al estratega norteamericano al frente de la divisa.
Será Bailey capaz de hacer ganador a La Guaira

En lo personal, Bailey sobrevivirá a su primera experiencia, a su favor está que La Guaira no cuenta con el mismo núcleo del año pasado y las piezas que en el papel parecían darle el favoritismo no se han reportado por completo al club.

Hablar de nombres como Carlos Sánchez, Miguel Rojas, Luís Sardiñas, Gregor Blanco, Henderson Álvarez, Renyel Pinto, Héctor Sánchez, Salvador Pérez, Alcides Escobar, entre otros, juntos en una alineación hacían soñar a más de uno, pero no están y la planificación cambia por completo.

Bailey ha aprovechado el talento emergente y ha sacado provecho de ello, pero aún adolecen de piezas valiosas para enrumbarlos hacía la clasificación.

Caracas lo supo y no espero por los resultados de Dave Hudgens, de allí su salida. 

Una cosa contraria a la que vive Carlos García con el Magallanes, club que pese al mal arranque tiene fe en el estratega.

¿Continuarán los despidos en la LVBP?


@beisboladentro