domingo, 17 de enero de 2016

Alex Cabrera fue el MVP de la temporada 2015-2016



A sus 44 años, Alex Cabrera puede presumir de su envidiable forma física, tras estar acariciando la posibilidad de conseguir una nueva triple corona de bateo, el bateador designado de los Tiburones de La Guaira consiguió este domingo el premio al Jugador Mas Valioso, de la temporada 2015-2016 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional.

Por tercera ocasión en su carrera de 19 temporadas, Cabrera se lleva los máximos honores, convirtiéndose en el primer jugador en tener tres premios en la historia de la LVBP, que esta temporada celebro 70 años de fundada.

El único triple coronado del beisbol venezolano sacó nuevamente la casta. Finalizo quinto en bateo con 335, mientras fue líder en vuelacercas (11) y carreras remolcadas (39), además de ser tercero en OBP (433).
Sus 11 vuelacercas lo ubican en 135 de por vida, igualado con Eliécer Alfonzo, por lo que sigue demostrando ser uno de los máximos exponentes del jonrón en nuestro país.
La octava semana de campeonato fue su semana explosiva. Bateo para .450 tras despachar nueve imparables que incluyeron par de doble y  tres batazos de circuito completo además de conducir hasta el plato a 10 compañeros. En esa ocasión fue electo Jugador de la Semana por octava vez en carrera.
Así quedo la votación
Esta es la segunda vez que Alex Cabrera obtienen el premio vistiendo la camiseta del conjunto litoralense, equipo para el que juega desde hace 7 zafras. La primera vez fue con Pastora de Los Llanos en la 97-98.
El premio es, además, el tercero consecutivo para los Tiburones de La Guaira, sumando el de Cabrera en la 2013-2014 y el de Odubel Herrera en la 2014-2015.
Cabrera supero en la votación a los cubanos Félix Pérez (Caracas) que reunió doce votos para el primer lugar y 126 puntos y Rangel Ravelo (Lara) que obtuvo trece votos al primer puesto y totalizo 109 puntos.
Ellos fueron los grandes de la 2015-2016
Productor del Año: Rangel Ravelo, de Cardenales de Lara
Setup del Año: Zach Thornton, de Navegantes del Magallanes
Cerrador del Año: Hassan Pena, de Navegantes del Magallanes
Manager del Año: Henry Blanco, de Bravos de Margarita
Novato del Año: José Osuna, de Bravos de Margarita
Regreso del Año: Luis Rodríguez, de Navegantes del Magallanes.
Pitcher del Año: Raúl Rivero, de Cardenales de Lara
Jugador Más Valioso: Alex Cabrera, de los Tiburones de La Guaira.





@beisboladentro

miércoles, 6 de enero de 2016

Cooperstown recibe a Ken Griffey Jr y Mike Piazza


La tarde del miércoles 6 de enero, la Asociación de Escritores de Béisbol de Norteamérica (BBWAA, por sus siglas en inglés), anunció a los nuevos exaltados al Salón de la Fama en su edición 2016, siendo privilegiados Ken Griffey Jr y Mike Piazza.

Griffey, jardinero que participó en 22 temporadas con los Marineros de Seattle, Rojos de Cincinnati y Medias Blancas de Chicago, fue mencionado en 437 boletas (de un total de 440) en su primera aparición en el proceso llevado a cabo por la Asociación de Escritores de béisbol de EEUU. Su porcentaje de 99.3 superó la marca anterior de 98.84, establecida por el lanzador Tom Seaver, quien fue mencionado en 425 de 430 boletas en 1992. Ningún jugador electo ha sacado el 100 por ciento de los votos.

Firmado por los Marineros como el draft n°1 en 1987, Griffey es el primer exaltado en llegar a Cooperstown en ser electo como la primera selección de un sorteo.

En sus primeras declaraciones aseguro sentirse contento de pertenecer a lo más selecto del béisbol, y de poder visitar por primera vez el recinto que alberga a los inmortales.

"Contento y conmocionado por estar en semejante club de elite", dijo Griffey a MLB Network, sobre sus sentimientos tras conocerse los resultados. "Por si no lo saben, soy verdaderamente supersticioso. He participado tres veces en el juego del Salón de la Fama y jamás he puesto un pie en el recinto. No he visto ni siquiera la fachada. La única vez que quería entrar ahí era como miembro".

El jardinero fue considerado uno de los más completos en la década de los años noventa, además de verse alejado de sospechas de esteroides, Griffey fue admirado no solo por fanáticos sino por los mismos peloteros. Sus 630 cuadrangulares lo ubican sexto en la lista de todos los tiempos, y sus 1.836 remolcadas lo colocan en el puesto 13. Asimismo, participo en 13 Juegos de Estrellas y ganó 10 Guantes de Oro, empatado en el tercer puesto entre los jardineros. Es uno de tres jugadores con 500 jonrones y 10 Guantes de Oro, junto con Willie Mays y Mike Schmidt, y es uno de siete jugadores con 300 jonrones y 1,100 carreras remolcadas antes de cumplir 30 años.

Griffey básicamente podía batear, correr, fildear, caminar sobre las aguas y multiplicar los peces, y todo lo hacía con una elegancia asombrosa. Ha sido uno de los jugadores de mayor carisma en la mejor era para los medios de comunicación masiva.

El único rival que podía estar por encima de él, era Barry Bonds, quien conquistó siete premios MVP contra uno de Griffey, además de tener los lideratos vitalicios de jonrones y boletos, pero Bonds se vio envuelto entre los sospechosos por uso de esteroides, haciendo que su elección sea un debate diario, aunque este año recibió un incremento en sus votos.

Muchos pensaban que Griffey sería el primer candidato en llegar de forma unánime al Salón de la Fama, por sus credenciales en los años noventa, pero quedará para la posteridad la decisión de tres electores.

El mejor receptor
Luego de quedarse corto por 28 votos el año pasado, Piazza recibió 365 votos en su cuarta aparición en la boleta.

"Es increíble, algo especial. ¡Guau!", exclamó Piazza en una llamada telefónica con MLB Network. "Estoy sentado en el piso, boquiabierto".

"Estoy sentado aquí con mi boca en el suelo", dijo.

Piazza fue seleccionado en la ronda 62 por los Dodgers de Los Ángeles en 1988 como un favor al padre de Piazza quien era amigo de Tommy Lasorda. 

Seleccionado en el turno No. 1,390, Piazza se convirtió en el Novato del Año de 1993 para Los Ángeles y es el jugador más bajo seleccionado en el sorteo que haya sido exaltado a Cooperstown.

Es líder de todos los tiempos en cuadrangulares para un receptor, también se convirtió en una leyenda para los Mets de Nueva York al ayudar al equipo a llegar a la Serie Mundial del 2000.

Como receptor demostró ser uno de los mejores, al liderar la liga en asistencias en dos ocasiones y cuatro veces en outs en intentos de robo.

El careta se retiró en 2007 con 427 jonrones, incluyendo el récord de por vida para un cátcher (396). Además impulsó 1335 carreras (el cuarto mejor entre los receptores detrás de Yogi Berra, Ted Simmons y Johnny Bench) y dejó promedio de .308.

Fue elegido 12 Juegos de Estrellas y ganó 10 premios Bate de Plata.

También jugó con los Marlins de Florida, Padres de San Diego y Atléticos de Oakland, durante una carrera de quince años.

El resto
Otros que se quedaron a las puertas de la exaltación fueron Jeff Bagwell (71.6%), Tim Raines (69.8%) y Trevor Hoffman (67.3%).

Para el ingreso se requiere el 75%.

Pese a que nunca ha sido vinculado al uso de esteroides, Bagwell se quedó a quince votos de la entronización, en su sexto año en las papeletas, el otrora inicialista de los Astros de Houston, sigue luchando con las falsas especulaciones a la que ha estado ligado junto a otras prominentes figuras, que a diferencia de él han recibido poco apoyo.
Así quedó la votación. Se necesitaba 330 para ser exaltado

Es probable que para el 2017 se vislumbre su exaltación.

Raines se quedo corto por 23 votos y el año que viene será su último en las boletas, debido al nuevo reglamento que acorto de quince a diez año la candidatura de los peloteros.

El ex jardinero fue considerado junto a Rickey Henderson como uno de los mejores robadores en la década de los años ochenta y comienzo de los noventa.

Entretanto, Trevor Hoffman tendrá que luchar contra la renuencia de los electores que no suelen apoyar a los relevistas para ser exaltados.

El ex cerrador de los Marlins de Florida, Padres de San Diego y Cerveceros de Milwaukee, fue el primero con 600 rescates y fue uno de los mejores en su papel, solo superado por Mariano Rivera. Pese a que este último es una fija para 2019, Hoffman, también cuenta con credenciales solidas para su entronización.

Uno de esos debates que avivan más estas elecciones.

El analista de ESPN Curt Schilling llegó sexto en la lista por encima de Roger Clemens y Barry Bonds. Estos últimos han sido marcados por alegaciones de uso de esteroides.

La mitad de los 10 máximos jonroneros de la historia no está todavía en el Salón de la Fama: Bonds (762), Alex Rodríguez (654), Jim Thome (612), el dominicano Sammy Sosa (609) y McGwire (583). 

Sosa recibió este año 7% de los votos, dos puntos porcentuales por encima del mínimo requerido para poder participar en la próxima elección. 

Rodríguez, quien purgó en 2014 una suspensión de un año por dopaje, sigue en activo. Thome será candidato por primera vez en 2018.

Edgar Martínez vio incrementado su apoyo de 27 a 43%, al igual que Mike Mussina de 25 a 43%.

Tanto Griffey como Piazza son los integrantes 311 y 312 en llegar a Cooperstown y serán exaltados el próximo 24 de julio.

@beisboladentro

viernes, 1 de enero de 2016

¿Quiénes son los grandes de la 2015-2016?


Con la temporada regular finalizada, es hora de ir conociendo a aquellos jugadores que resaltaron en el plano individual, y que fueron piezas importantes en el desempeño de sus equipos.

Aquí mis predicciones a los premios que se conocerán durante la segunda semana de enero.

Manager del Año
También llamado premio Alfonso “Chico” Carrasquel, se entrega al técnico que condujo mejor al equipo durante la ronda eliminatoria.

Esta temporada Henry Blanco (Bravos de Margarita), Alfredo Pedrique (Leones del Caracas) y Buddy Bailey (Tiburones de La Guaira), suenan con muchos méritos para el galardón. Los tres reúnen cualidades suficientes, por lo que la votación podría ser reñida.

Pedrique tuvo que sortear muchos obstáculos para lograr la anhelada clasificación de los Leones. Después de cerrar con el segundo mejor registro de la temporada 35-30, las condiciones del nuevo formato hicieron que los caraquistas definieran su destino en dos juegos extras para culminar sextos por acumulación de puntos.

Pedrique labro su fama a pesar de los malos movimientos gerenciales que evidencio en que Caracas afrontará una racha adversa a comienzos de la segunda vuelta. La partida de Henry Urrutia, Jesús Aguilar y Félix Pérez (quien regresó luego) dejó a unos Leones sin sus principales referentes ofensivos, por lo que Pedrique se la jugó con Yorvit Torrealba y este no defraudo al promediar sobre 350 en la segunda vuelta.

De ganar sería su cuarto galardón, convirtiéndolo en el primero en conseguir dicha cantidad de reconocimientos. Los otros fueron en la 2005-2006 con Magallanes y 2012-2013 y 2013-2014 con Caribes de Anzoátegui.

Por su parte, Blanco llegó tarde a la dirección de los Bravos por sus compromisos con los Cachorros de Chicago, pese a que los insulares cerraron la primera vuelta con marca de 9-23, incluida una cadena adversa de diez derrotas en fila; ensamblo las piezas necesarias y le dio un vuelco total a un conjunto que paso de ser la cenicienta a competitivo, logrando el primer lugar en la segunda ronda con marca de 19-12, igualados con Magallanes.

El estratega que está en su segunda campaña como manager dejó marca de 25-22, desde que asumió las riendas del club el pasado 27 de octubre, aprovechando las bondades del nuevo formato para meter al equipo insular en la postemporada pese a dejar marca global de 28-35.

Es la primera aparición de los Bravos en postemporada desde la 2010-2011.

Finalmente Bailey buscará su segundo galardón (el primero lo consiguió en la 2006-2007, cuando estuvo con Tigres de Aragua), gracias a la clasificación temprana de los Tiburones de La Guaira, equipo que cerró la primera vuelta con marca de 19-13.

El americano logró por segundo año la clasificación de La Guaria a postemporada, demostrando ser un arquitecto a la hora de conformar un team work.

Pudiera pesar en su contra el bajón que vivió los salados en la segunda vuelta (14-17), pero aún así La Guaira dejó la tercera mejor marca de la temporada (33-30), misma cantidad de triunfos que le permitió llevarse el premio por primera vez hace casi una década.

Ganador: Alfredo Pedrique

Cerrador del Año
Hassan Pena ha sido galardonado en las dos últimas temporadas, por lo que el premio recaerá en sus manos seguramente de forma unánime.

Actuando por segunda temporada consecutiva con el Magallanes (la primera fue con Zulia), Pena escribió con letras doradas su actuación en la LVBP, al establecer una nueva marca de rescates con 23 y dejar atrás las 21 salvadas de Santos Hernández, que lo consiguiera en la temporada 1997-98 con el Pastora de Los Llanos –hoy Bravos de Margarita-.

Sólo desaprovecho una oportunidad de rescate, mientras dejó marca de 1-1 con 2.76 de efectividad en 29 partidos.

El antillano con su actuación llegó a 54 rescates de por vida en tres temporadas de acción en la pelota criolla, por lo que se ubica como uno de los grandes relevistas en los últimos diez años. Es el cuarto lanzador foráneo con mas rescates detrás de Hernández (70), Porfirio Altamirano (58) y Jay Baller (56).

De igual modo se coloco a cuatro rescates de Oscar “Manacho” Hernández, que es el líder vitalicio del Magallanes.

Con su segura cuarta incursión la próxima temporada Pena buscará tres marcas: 1) ser el líder vitalicio del Magallanes, 2) Superar la marca vitalicia de cerradores importados –está a 16 salvados- y 3) convertirse en el segundo lanzador con tres campañas consecutivas de 15 o más rescates algo que solamente ha logrado Santos Hernández.

Pese al favoritismo, Pena pudiera encontrar en Pedro Rodríguez, cerrador de los Caribes de Anzoátegui ese rival para evitar el premio de forma unánime. Rodríguez cerró con 19 rescates y rompió el record en una temporada para Caribes, en manos de Jon Hunton desde la temporada 2011-2012.

Novato del Año
Esta temporada hubo una camada de jóvenes noveles que despuntaron desde que recibieron el honor de ser regulares en sus respectivos conjuntos.

Juniel Querecuto e Idelmaro Vargas (Cardenales de Lara), José Osuna (Bravos de Margarita), Dixón Machado y Luis Díaz (Leones del Caracas), Bryan Flete y Franklin Barrero (Águilas del Zulia) y Jesús Zambrano (Navegantes del Magallanes), ocuparon varios centimetrajes en la prensa venezolana.

Machado fue un vendaval en la primera parte del campeonato. Se embaso en los primeros 22 encuentros de los Leones y mostró una defensa de ensueño, demostrando porque fue uno de los veinte grandeligas que debuto este año en las mayores.

Además de eso el pelotero de los Tigres de Detroit en la MLB, conecto cuatro cuadrangulares, igualando una marca que ostentaba Alfonso ‘Chico’ Carrasquel desde 1946; cuando el caraqueño también realizó cuatro vuelacercas en su primera campaña, pero en 38 partidos, Machado lo hizo en 18 encuentros.


Tras su salida, el protagonismo recayó en Juniel Querecuto, hijo del ex pelotero Juan Querecuto, además del lanzador Luis Díaz (Leones), pero fue José Osuna quien se llevó los reflectores desde que inicio la segunda vuelta.

El jardinero e inicialista de los insulares conectó nueve vuelacercas  con 30 remolcadas y 330 de promedio. Siendo el principal referente de unos Bravos que no tuvieron la explosión de Eliécer Alfonzo y Luis Jiménez, hombres que estaban llamados a ser las grúas del club.

Ganador: José Osuna.

Lanzador del Año
Luis Diaz (Leones), Omar Bencomo (Bravos), Hassan Pena (Navegantes), Raúl Rivero (Cardenales), saltan como los candidatos al premio “Carrao” Bracho.

Díaz dejó marca de 1-2 con 2.43 de efectividad en doce aperturas. Permitió dos cuadrangulares en 59.1 entradas de labor. Los zurdos le batearon para 218, mientras que los derechos promediaron 235 con 1.91 de efectividad. Bencomo se erigió como el as de la rotación de los Bravos y consiguió marca de 5-3 con 2.58 de efectividad en trece salidas. No tuvo muchos abanicados (28 en 69.2 entradas), pero en contraparte logro silenciar a los zurdos para 207 de promedio con solo dos remolcadas en 32.2 entradas de actuación. Nada mal para el derecho. Pena es el principal candidato gracias a que preservo 23 de los 36 triunfos del Magallanes. Pese a los nombres rutilantes en el relevo de la nave, la actuación del antillano fue determinante para lograr la clasificación. Consiguió abanicar a 24 en 29.1 entradas de labor. Rivero domino los renglones de triunfos (7) y ponches (54), en trece salidas su efectividad fue de 2.03, mientras que tuvo un WHIP de 1.13.

Ganador: Hassan Pena

Más Valioso

Rangel Ravelo y Jairo Pérez (Cardenales), Álex Cabrera (Tiburones), Hernán Pérez (Tigres), José Osuna (Bravos) y Hassan Pena (Navegantes), saltan como aspirantes al galardón también llamado “Víctor Davalillo”.

El cubano Ravelo fue un vendaval durante la primera fase del campeonato, bateando por encima de los 400 y siendo principal responsable del inicio prometedor de los Cardenales de Lara. Pero tras un bolazo en su mano que lo alejo una semana y media de los terrenos, su ofensiva no fue la misma, aún así termino con 354 de promedio, ocho vuelacercas y 38 producidas. Bateo para 304 ante zurdos y 361 contra derechos, mientras que con hombre en base su promedio fue de 419 con 33 traídas al plato y 423 con hombres en posición anotadora.

Su cuadrangular en el juego extra ante los Leones del Caracas pudo haberle dado el galardón, pero la eliminación del cuadro crepuscular pudiera pasarle factura.

Su compañero Jairo Pérez volvió a demostrar que está listo para asumir el rol de caballo del equipo. Promedio 283, mientras fue segundo en vuelacercas con nueve y líder en remolcadas con 39.

Si las molestias en la espalda no hubieran molestado a Alex Cabrera, era probable que el designado de La Guaira, hubiera obtenido su segunda triple corona de bateo.

Cabrera al momento de lesionarse marchaba segundo en promedio y líder en vuelacercas y remolcadas. Al final quedo quinto en promedio 335, mientras lidero los jonrones y remolcadas con 11 y 39 respectivamente.


El oriental es el primer pelotero en la LVBP en tener cinco temporadas de diez o más vuelacercas.

Hernán Pérez encontró en los Tigres de Aragua esa regularidad que no pudo establecer en Leones y Águilas. El grandeliga fue factor determinante en la clasificación de unos felinos que no tuvieron un líder en el terreno de juego. Bateo para 298 con ocho jonrones y 33 remolcadas, todas cifras topes en su carrera. Además de mostrar una defensa en la tercera base de altura.

José Osuna buscara ser el tercer novato en alzarse con el premio MVP, algo que solo han logrado Ernesto Mejía y Odúbel Herrera. El jardinero de los Bravos fue crucial en la clasificación a la postemporada. Asumió el liderazgo ofensivo ante el pobre desempeño de los veteranos Eliécer Alfonzo y Luis Jiménez.  Domino todos los renglones ofensivos del equipo insular y se vislumbra como la nueva estrella de la liga. Bateó para 330 con nueve jonrones y 30 remolcadas.

Finalmente Hassan Pena fue crucial para que Magallanes consiguiera su clasificación. Pena era la única garantía que tenía el mánager Carlos García, mientras el equipo esperaba las adiciones de Jean Machí, Bruce Rondón, entre otros brazos que convirtieron el relevo turco en invencible durante la segunda vuelta. El antillano salvó 23, estableciendo un nuevo registro, constituyéndose en uno de los mejores cerrojos de nuestra liga.

Ganador: José Osuna

Los premios setup del año y productor del año se eligen a través de formulas. Mientras que el regreso del año es un premio al pelotero que tuvo un año anterior discreto. El candidato que más suena a este premio es Yorvit Torrealba (Leones) y Hernán Pérez (Tigres).


@beisboladentro

lunes, 28 de diciembre de 2015

Un formato que mejorar


Hay que ser claro, el formato que se puso en marcha en la temporada 2015-2016 de la LVBP era de ensayo y error. Así se aprobó y así se jugó. Nadie dijo nada cuando la primera vuelta culmino el pasado 15 de noviembre, y Tiburones de La Guaira finalizó como líder llevándose consigo los ocho puntos para clasificar automáticamente a la postemporada.

El sistema de puntos vino desde México. Allá lo inventaron y lo han utilizado desde hace ocho temporadas. A lo largo de las campañas siempre se ha visto como equipos con mejores récords totales que otros han quedado por fuera. Al parecer, en la liga mexicana es más importante sumar puntos que victorias; algo que los dueño de equipos de la LVBP no estudiaron, de allí a que la segunda vuelta haya tenido detractores.

De nada valió las quejas de los directivos de Leones del Caracas, Caribes de Anzoátegui o Navegantes del Magallanes, equipos que atravesaron baches a lo largo del torneo y que en el caso de los aborígenes podrían quedar por fuera con récord positivo.

Los únicos beneficiados fueron los Bravos de Margarita, equipo que finalizo ultimo en la primera ronda y que es líder en la segunda. La directiva acaso se pronunció. Accedieron a la postemporada con más derrotas que victorias y fueron dados por eliminados por casi el 95% de los especialistas deportivos.


Son partes de las reglas aprobadas de manera unánime por los socios de la liga.

Un formato que le resto competitividad a los equipos, tal es el caso de Tiburones de La Guaira y Tigres de Aragua, quienes tras finalizar igualados en el primer lugar con marca de 19-13, han jugado para 14-16 y 11-18, respectivamente, a sabiendas que su clasificación está virtualmente asegurada.

Entonces, perder se convirtió en una opción para clasificar a la postemporada.

Así lo hizo saber Paulo Orlando, grandeliga de los Cardenales de Lara, en una entrevista a Venevisión el pasado domingo. El brasileño aseguró que no conoce bien el formato, pero por lo que ha visto perder un encuentro les daría la clasificación a la postemporada.

El sistema de puntos puede conducir a que, persiguiendo un objetivo legítimo, una escuadra salga a perder a propósito, el día final. Sí, a perder.

He aquí lo que puede suceder: la ronda eliminatoria terminará el 29 de diciembre, con los crepusculares visitando al Caracas y los Caribes de paso por Maracay; si Anzoátegui ese día está igualado en la tabla de posiciones con los melenudos, a los Cardenales podría convenirles perder ante los Leones, porque los dirigidos por Luis Dorante clasifican si la tribu queda por debajo de los capitalinos.

Atrás quedaron las victorias, ahora se habla de puntos, una situación absurda que elimino el deseo de competir. Así lo hizo saber Eduardo Pérez, mánager de los Tigres, que noto como su equipo no tenía el mismo nivel de la primera vuelta.

No importan las victorias y las derrotas, sino la ubicación en la tabla de posiciones de cada mitad. Y a un equipo que ya no pueda escalar posiciones podría convenirle que su rival tampoco suba un peldaño. En consecuencia, podría convenirle perder contra el elenco que disputa una posición con ese rival directo al que se busca sacar de los playoffs.

De lejos, la peor temporada de beisbol que haya visto en el país, un equipo clasificado desde el 15 de Noviembre (Tiburones), otro que va clasificar con un record paupérrimo (Bravos), dos equipos que pueden quedar fuera con record positivo (Cardenales, Leones o Caribes), equipos jugando para perder y así poder clasificar.

Un verdadero chiste que demuestra la apresurada decisión de la liga en presentar un nuevo formato, a un torneo que luce cada vez más riguroso por lo extenso del calendario y los viajes entre ciudades, sin contar con la poca afluencia que ha habido en algunos parques por los costos.

El sistema de puntos quedará abolido, pero ahora restará por conocer si se mantendrá el viejo esquema con la adición de un sexto clasificado.

De interés
Cardenales de Lara fue el propulsor de este formato, después de varias diatribas entre los dueños de equipos se llegó a un consenso siendo Leones del Caracas el equipo que tuvo el voto decisivo para su aprobación.

@beisboladentro

martes, 22 de diciembre de 2015

Se acabo la racha rapaz



Dicen que los errores se pagan caros y eso les sucedió a las Águilas del Zulia, quienes se convirtieron en el primer conjunto eliminado de la temporada 2015-2016 de la LVBP, al no concretar la mayor cantidad de puntos para acceder por octava ocasión consecutiva a la postemporada.

Tras cerrar la primera vuelta con marca de 15-17, los zulianos salieron de Darryl Kennedy y encomendaron la labor a Chris Tremie, quien no pudo hacer los ajustes en un conjunto que sucumbió en errores y poca producción ofensiva.

A diferencia de otros años, la gerencia zuliana estructuro su roster basado en los once grandeligas que actuaron esta temporada, para consolidar una nueva clasificación. Pero los resultados no fueron los esperados: Freddy Galvis, Diego Moreno, Ender Inciarte y Marwin González no actuaron. Carlos González por su estatus quedaba descartado. Sandy León fue cambiado a los Tigres de Aragua. Álex Torres y Elvis Araujo tuvieron actuaciones discretas y Leonel Campos se lesiono.

Sólo Silvino Bracho y José Pírela mostraron su nivel.

Tampoco se contó con Ernesto Mejía, que por segundo año consecutivo se ausentó de la LVBP.

La llegada de Alex Romero fue un bálsamo pero fue usado mayormente como abridor debido a la lesión de Ali Castillo. René Reyes antes de ser cambiado a Caribes de Anzoátegui no había aportado mucho, mientras que Franklin Barreto tuvo un debut gris al dejar diez errores como campocorto.

Ni hablar de una importación que no respondió a las credenciales que traían.

Mike Jacobs promedio para 220 con un jonrón y 18 producidas y su despido se dio a finales de noviembre, en medio de la seguidilla de derrotas que experimentaron al iniciarse la segunda vuelta. Lane Adams, solo actúo en 24 cotejos dejando una línea de 274/3/16, David Adams que sigue con el equipo tiene un discreto 232 con cinco jonrones y 22 producidas. Su ofensiva se apago en la segunda vuelta. Mark Minicozzi tiene 215 con un vuelacercas y diez producidas. Levi Michael promedio 302 en doce cotejos, Tyler Austin se lesiono y Yunesky Sánchez actuó en nueve juegos antes de ser cesanteado.

El pitcheo tampoco sobresalió, once foráneos actuaron dejando marca de 8-16 con 3.71 de efectividad.

Edwin Quirarte (3-1 y 2.05 de efectividad) y Matt Luján (2-1, 1.97 de efectividad en seis aperturas), fueron lo más destacado.

Tareas pendientes
9-22 fue el registro que dejaron las Águilas del Zulia en su casa el Luis Aparicio “El Grande”, siendo la peor marca en todas las ligas del Caribe.
Así va la segunda vuelta

Para un equipo que acostumbraba a ganar en su casa, esto fue un calvario, por lo menos siete triunfos se perdieron a causa de los errores y jamás pudieron producir con hombres en posición anotadora.

De igual modo, la gerencia deberá fortalecer su reserva y realizar algunos cambios, pues es probable que el próximo año varios grandeligas decidan no uniformarse. Asimismo, la situación de Ernesto Mejía deberá resolverse ya que su adición daría un cambio total a una alineación que adoleció de un verdadero slugger esta temporada.

Para Luis Amaro, gerente general de los rapaces la tarea para el próximo año, acaba de comenzar. El gerente debutante ya enfilo su deseo de contar con un técnico criollo, si bien no ha asomado candidatos, es probable que Lipso Nava y Orlando Muñoz formen parte de esa lista.

La base criolla a futuro parece segura con Ali Castillo, Bryan Flete, Francisco Arcia, Erick Salcedo, Franklin Barreto, Arturo Michelena, Kristian Trompiz y Freddy Parejo, tampoco hay que descartar la adquisición de Johermyn Chávez, que pese a ser joven aún tiene potencial para demostrar porque fue considerado una promesa en su tiempo.

Por supuesto, no todo lo que uno escribe puede ser considerado un acierto.

En el seno de la gerencia jamás estuvo escrito el colapso que vivió el equipo en la segunda vuelta. Perder 19 encuentros en 28 partidos le costó a las Águilas jugar en enero. Kennedy y Tremie no hicieron los ajustes necesarios para fortalecer las debilidades del club y la gerencia tampoco se movió a tiempo.

El panorama para la venidera temporada luce comprometido para un equipo que venía mejorando en cada temporada. Tanto Inciarte como Galvis son piezas inamovibles en sus organizaciones; Pírela pudiera tener la titularidad que tanto anhelaba, mientras Bracho, Araujo y Campos se perfilan como relevistas en sus respectivos equipos.

En los últimos años la gerencia rapaz había ganado elogios por los cambios realizados y este año no pudo ser así. Salvo la llegada de Alex Romero, los demás movimientos no fueron los más deseados.

Planificar no siempre conlleva al éxito y este año las cosas no salieron bien para el equipo rapaz.

La cifra
44 errores tiene la línea central de las Águilas del Zulia esta temporada.

@beisboladentro

lunes, 14 de diciembre de 2015

Hassan Pena con viento a favor


El cubano Hassan Pena sigue escribiendo con letras dorada su paso por la LVBP, al concretar la noche del domingo su rescate 21, con el cual igualo la marca para una temporada en poder del panameño Santos Hernández, que lo consiguiera en la temporada 1997-98, con el desaparecido equipo Pastora de Los Llanos.

Pena consiguió la marca en 27 presentaciones y 27.1 entradas de labor, mientras que Hernández lo hizo en 32 encuentros y 39.1 entradas de actuación. Con diez encuentros que le restan a Navegantes del Magallanes, el antillano se dispone a establecer una nueva marca para una temporada regular.


Asimismo, llegó a 40 rescates con el uniforme turco, colocándose a seis de la marca de todos los tiempos, en poder de Óscar “Manacho” Hernández, que lo consiguió en nueve temporadas.

Pena está jugando su tercera zafra consecutiva en la LVBP, segunda con los Navegantes.

Ha sido galardonado con dos premios al Cerrador del Año, por lo que es casi seguro que se anexará el tercero de manera consecutiva. Además de ser candidato al Pitcher del Año, Pena pudiera estar recibiendo votos al Jugador Más Valioso, gracias a sus 21 rescates, 2.96 de efectividad y registro de 1-1.

Ha sido uno de los lanzadores más consistentes del Magallanes y de todo el campeonato, por lo que no sería descabellado escuchar su nombre entre los candidatos al galardón.

Es junto a Richard Garcés, los únicos cerradores con 15 o más salvados en temporadas consecutivas.

Cabe recordar que ningún pitcher en la historia de la LVBP ha sido galardonado con un MVP.

Pena pudiera dar un paso importante esta campaña, terminar segundo entre los cerradores importados con más rescates. Actualmente ocupa el cuarto peldaño con 52 salvadas, a cuatro del americano Jay Baller (56) y seis del nicaragüense Porfirio Altamirano (58).

El líder es Santos Hernández con 70.

Por cierto, Pena tuvo palabras de elogios para el panameño, quien ha sido su mentor en la Liga Mexicana.

“Me enseñó mucho en México y compartimos muchas cosas; de verdad, será algo especial si logro superar su marca en la liga… ojalá la salud me permita seguir. Estoy muy agradecido. Es un orgullo porque está liga es muy buena”, expresó al circuito radial del Magallanes. 

Por lo pronto, Pena continúa su vertiginoso ascenso ubicándolo como uno de los mejores importados en la historia de la LVBP.

El dato
18 años duró la marca de Hernández en la liga. Jugó cinco temporadas con Pastora de Los Llanos, y en su primera incursión logró la marca que ostentaban en ese entonces Porfirio Altamirano y Anthony Phillips con 20. En sus primeras tres campañas salvo 15 o más encuentros.

@beisboladentro

jueves, 10 de diciembre de 2015

Álex Cabrera como el buen vino


Con 44 años a cuesta, Alex Cabrera nuevamente esta cerca de hacer historia.

Ser el primer bateador en la historia de la LVBP con dos triple coronas de bateo.

Una hazaña inédita en los 70 años que tiene de fundada la liga. Por supuesto, la gesta de Cabrera no está exenta de rumores. Hace dos temporadas, el toletero oriental fue suspendido de por vida en la liga azteca por presunto consumo de sustancias prohibidas, pero apeló y ganó el caso. Venía de haber conquistado la primera triple corona en la pelota criolla, al dejar average de 391 con 21 jonrones (desplazo la marca de Baudilio Díaz) y 59 carreras remolcadas.

Cuando restan tres semanas de acción, nuevamente el designado de los Tiburones de La Guaira, está cerca de emular su gesta, y pese al escepticismo de algunos fanáticos, Cabrera no se encuentra en el ojo del huracán, pues las pruebas que la liga ha hecho no han encontrado ningún indicio de dopaje.
Cabrera se llevó la primera triple corona de bateo
en la historia de la LVBP hace dos campañas atrás

Solo hay un caso Héctor Giménez, que la semana pasada recibió 22 juegos de suspensión.
Cabrera tomó posesión de los tres componentes de la Triple Corona de bateo esta temporada, además de primer lugar de todos los tiempos en cuadrangulares, aseguró con calma que está consciente del lugar que ocupa en esos departamentos, pero no lo celebra, al menos públicamente.

"Siempre lo he dicho: los récords están hechos para romperse y cualquiera los va a romper. Me tocó a mí y todavía no se ha terminado la temporada. Faltan juegos y hay que seguir en lo mismo. Siempre he trabajo bastante para el liderato de jonrones y ahora que lo tengo hay que mantenerlo que es lo más difícil", comentó Cabrera esta semana al diario El Universal.

El oriental promedia 366 con 11 jonrones y 33 remolcadas en 43 compromisos. Si bien domina los vuelacercas con comodidad, Cabrera lucha día a día con Carlos Rivero en las remolcadas, donde están igualados, mientras que en average marcha segundo a nueve del líder Alex Romero.

Quizás sea en el renglón de bateo donde Cabrera sienta la mayor presión, pues no sólo Romero ha vivido un renacer en su carrera desde que fue cambiado a las Águilas del Zulia, sino que su compañero de equipo Ronnie Mustellier también ha venido subiendo su promedio ofensivo en las dos últimas semanas.

"El Samurai", aunque no quiere pensar en una segunda triple corona, sabe que está latente conseguirla.

"Los números están, pero para qué voy a pensar en eso. Lo principal en lo que debo pensar es en poner al equipo de primero... Si Dios quiere y se va a ganar la triple corona se va hacer. Lo que está puesto nadie lo va a quitar, pero no quiero pensar en eso porque uno mismo se mete presión", continuó el veterano. "Empiezas a pensar más de la cuenta y solo quiero ayudar al equipo a ganar. Si yo me pongo a ayudar al equipo todos los números se van a dar".

Hacer dos triples coronas no es nada fácil, durante años la liga venezolana se ha nutrido de  grandes bateadores, por lo que la gesta que está cerca de alcanzar el nativo de Caripito, es de mucha notoriedad, tomando en cuenta su edad, la cual para muchos es motivo de retiro.

A principio de temporada, el slugger de La Guaira asomo esa posibilidad, pero dado el avance de la campaña no ha mostrado declive en su producción por lo que no oculta su deseo de convertirse en el nuevo Julio Franco.

“Si el jugo más allá de los 46 años porque no puedo hacer lo mismo”, recalcó en una ocasión.

Por lo pronto, cada turno de Cabrera lo acerca nuevamente al umbral de los récords, catapultándolo hacia un nuevo premio MVP, que de lograrlo lo convertiría en el primer jugador en la historia de la LVBP con tres galardones.

El dato
Desde la temporada 1985-86 cuando comenzaron a entregarse los premios a los jugadores más destacados solo cinco bateadores han sido galardonados en dos ocasiones con el MVP: Luis Sojo (89-90 y 93-94), Roberto Zambrano (99-00 y 01-02), Robert Pérez (95-96 y 06-07), Ernesto Mejía (09-10 y 12-13) y Alex Cabrera (97-98 y 13-14).

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