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martes, 28 de noviembre de 2017

Es Omar Vizquel legítimo candidato a Cooperstown

Cuando Omar Vizquel anunció su retiro de la pelota en 2012, la afición y los periodistas solo aguardaban el momento oportuno para escuchar su nombre como nuevo integrante al Salón de la Fama, y unirse a Luis Aparicio como los únicos venezolanos en el templo de los inmortales.

El deseo es unánime si le preguntan a la afición venezolana, así como a especialistas deportivos, incluso los mismos peloteros se muestran convencidos de que Vizquel conseguirá el boleto a Cooperstown.
Vizquel fue una referencia defensiva para las generaciones
de la década de los años noventa. Foto noticiaaldia.com

La pregunta que todos se hacen es si esa entronización es de manera inmediata, o tendrá que sortear las adversidades.

El caraqueño debuta este año en las boletas junto a otras dos figuras que se muestran como una fija a conseguir la exaltación como Chipper Jones y Jim Thome, incluso figuras como Vladimir Guerrero y Trevor Hoffman que se quedaron a un paso de la exaltación el año pasado, parten como principales favoritos por encima del otrora campocorto.

Tampoco podemos obviar el repunte que ha tenido Roger Clemens (54.1%)  y Barry Bonds (53.8%), dos peloteros involucrado en casos de esteroides quienes por primera vez, desde que están en las boletas incrementaron su intención de voto tras iniciar hace cinco años su andadura en un 30%.

En sí, el camino luce empinado para Vizquel, pero no complicado, el venezolano tendrá su placa, eso no nos cabe la menor duda, pero en estos momentos sus registros son inferiores a los peloteros nombrados, por lo que es un hecho que a medida que estas figuras logren su exaltación, las probabilidades del caraqueño aumentarán, tomando en cuenta que para los próximos cuatro años los candidatos de mayor peso son: Mariano Rivera y Andy Pettitte (2019), Derek Jeter (2020), David Ortiz y Alex Rodríguez (2021).

Por los momentos, las últimas tres votaciones realizadas por la BBWAA (Asociación de Escritores de Béisbol de Norteamérica), han escogido a más de dos ex peloteros al Salón de la Fama, incidiendo en que para la presente votación por lo menos dos o tres peloteros pueden lograr el porcentaje requerido.

Randy Johnson, Pedro Martínez, John Smoltz y Craig Biggio (2015), Ken Griffey Jr y Mike Piazza (2016), Jeff Bagwell, Tim Raines e Iván Rodríguez (2017), son un aval de que la clase 2018 tendrá más de un integrante.

Si Omar Vizquel se estrena con un 35 o 40% de votos, sus opciones aumentarían considerablemente en la siguiente elección, pues a pesar de la dura competencia que tendrá, ese probable porcentaje, lo colocaría en una posición ventajosa ante otros peloteros de sus mismas características. Ahora si el caraqueño consigue 50% cuando se den a conocer los resultados en enero, entonces su entronización ocurrirá en corto tiempo, porque los votantes estarían manteniendo esa consistencia desde 2015 de elegir a varios integrantes al Salón de la Fama.

Ya hay antecedentes en la historia de la votaciones, las últimas fueron con Mike Piazza, que logró su entronización en su cuarto año con un 83.0% de votos, tras haber debutado con un 57.8% en 2013; o Barry Larkin que tras iniciar con 51.6% de votos en 2010, logró la exaltación en 2012 al conseguir un 86.4%.
Vizquel inició su carrera en las mayores con los Marineros
de Seattle en 1989 Foto. lapatilla.com

Incluso Vizquel presenta mejores registros que el ex campocorto de los Rojos de Cincinnati.
Hasta los momentos se han dado a conocer nueve papeletas de los votantes y en siete de ellas Vizquel ha salido a relucir, por lo que tomando en cuenta que aún falta un grueso de votantes que darán a conocer sus candidatos, Vizquel pudiera tener un debut con muchas expectativas, acercándose a un 40 o 45% de intención de voto, lo que pudiera abrirle el camino a conseguir su exaltación en un lapso no mayor de cinco años – Aparicio fue elegido en su sexto año -.

Dejando a lado el sentimiento venezolano y reconocimiento el talento de Omar Vizquel, hay que tomar en cuenta que el caraqueño tendrá que someterse al escrutinio de nuevos votantes, quienes han traído consigo las nuevas estadísticas sabermetricas que pudiera incluso incidir en la intención de voto hacía Vizquel.

Es cierto que su ofensiva no estuvo a la altura de Cal Ripken Jr, Alex Rodríguez, Derek Jeter, Miguel Tejada o Nomar Garciaparra, figuras que eran referentes de esa época en la posición seis, aun así Vizquel mantuvo una hegemonía de nueve años consecutivos ganando el Guante de Oro y siendo considerado por muchos como el mejor siore defensivo de las mayores.

Quizás jugó en contra no tener suficientes convocatorias al Juego de Estrellas, Bates de Plata o intención de voto para el MVP, pero tener el reconocimiento de sus compañeros le valió el respeto y admiración durante su carrera de 24 temporadas.

Vizquel sumó en su dilatada carrera 2.877 imparables (cuarta mayor cantidad de todo el béisbol entre bateadores ambidextro y sexta entre todos los torpederos del béisbol), 456 dobles, 404 robos, 1.445 anotadas y una línea ofensiva de .272/.336/.352.

Entre los jugadores venezolanos, Vizquel es líder en temporadas jugadas, juegos (2.968) veces al bate (10.586) e imparables. En el aspecto defensivo, finalizo su carrera con más doble matanzas ejecutadas (1.734), juegos jugados (2.709) y porcentaje de fildeo (.985), registros que no pueden ser obviados por los votantes.

Quedará de parte de los votantes valorar su longevidad y su defensa, aunque si a eso vamos, hay elecciones injustas como Alan Trammell un pelotero de características similares a Vizquel que nunca consiguió su exaltación al igual que David Concepción.

A su favor esta que las últimas generaciones de votantes pudieron ver su carrera y se deleitaron con sus acrobacias en el campocorto, pero estos mismos han empleado el uso del WAR y del sistema de anotación de Jay Jaffe, el JAWS, que cuantifica supuestamente el valor entre los miembros del Salón de la Fama y aquellos que aspiran a integrarlo.

En ambas estadísticas de reciente creación, Vizquel entra en los bordes de la comparación y si bien su durabilidad puede ser de ayuda en algunos casos, en otras es vista como un obstáculo. Le tomó más tiempo alcanzar ciertos números, dirían aquellos que buscan solamente los diez mejores años, el llamado Peak Performance, donde quizás muchos se atrevan de no darle apoyo al venezolano, alegando que consiguió algunos registros siendo jugador de reserva.

Entonces, que buscamos en Vizquel un pelotero con números ofensivos y llamativos o un pelotero que hizo todo en el terreno de juego. Vizquel es un auténtico miembro del Salón de la Fama, sus registros son similares y superiores a muchos otros miembros que poseen una placa en Cooperstown, una pequeña localidad ubicada en Nueva York.

Sabemos que conseguir un boleto a este recinto no es fácil. Desde su creación en 1936, el Salón de la Fama de las Grandes Ligas ha dejado en manos de la prensa especializada una parte de la elección (la otra es llevada a cabo por el llamado Comité de Veteranos). Es la voz de los cronistas, entonces, la que cuenta.

De los 319 miembros que tiene hoy el museo de Cooperstown, hay 205 peloteros, sólo 124 de ellos han sido “elevados” por la prensa. Y más de 20.500 peloteros han aparecido en al menos un juego en la historia de las Grandes Ligas. Estamos en presencia de un grupo muy exclusivo.

Lo vimos en el pasado y se seguirá repitiendo.

El año pasado Trevor Hoffman se quedó a cinco votos de ser exaltado, mientras que Vladimir Guerrero se quedó a solo quince de la entronización. Ambos parten con el favoritismo de conseguir el 75% junto a Chipper Jones y Jim Thome el próximo 24 de enero.

De conseguir este cuarteto la exaltación, Vizquel tendrá un camino más accesible para 2019, considerando que estaría al mismo nivel de sus probables contendientes como: Andruw Jones, Roger Clemens, Barry Bonds, Mike Mussina, Curt Schilling, Carlos Lee, Chris Carpenter y los debutantes Lance Berkman, Todd Helton, Roy Halladay, Andy Pettitte y Mariano Rivera.


Son 33 los postulados este año y cada elector puede inclinarse hasta por diez nombres.

@beisboladentro

sábado, 6 de octubre de 2012

Chipper Jones también tiene su camino asegurado al Salón de la Fama


Estos son los hechos…

Es el único tercera base con más de dos mil 500 incogibles (2.726), 300 de promedio al bate (303) y 400 jonrones (468).

Fue partícipe de 12 series de postemporada (incluyendo el juego de comodín, implementado en 2012), siendo protagonista en seis Series de Campeonato y tres Series Mundiales, donde salieron victoriosos en una. Ganó un título de bateo, un premio al Jugador Más Valioso, fue parte de ocho convocatorias al Juego de Estrellas y dos veces merecedor de un Bate de Plata.

Ese fue Larry Wayne “Chipper” Jones, pelotero que se dio integró con los Bravos de Atlanta, la única organización con la cual se desempeño como pelotero y que este año dijo adiós a los diamantes, con la firme convicción de ver su rostro entronizado en una placa de Cooperstown por allá en 2018.

Escogido por los Bravos de Atlanta en el draft de 1990, gracias a una recomendación a última hora de Paul Snyder, cazatalento del club para ese entonces. La organización de Georgia se preparaba para escoger al lanzador Todd Van Poppel, a quien señalaban los reportes como una estrella en ciernes.

El resultado a última hora, salvó a Atlanta de cometer un error.

Mientras Van Poppel se quedó en promesas y divagando por varias organizaciones, Jones fue un éxito inmediato para Atlanta desde que ascendió con el club en 1993.

Aunque una lesión lo alejo de 1994, cuando el club lo proyectaba como el campo corto de todos los días; Jones regresó por todo lo alto al siguiente año –ahora convertido en antesalista– y listo para ser protagonista de una de las dinastías más importantes del béisbol, los catorce títulos divisionales de los Bravos de Atlanta de forma consecutiva.

Perdió el Novato del Año, pero conquisto su primera y única Serie Mundial, meta que alcanzó en dos ocasiones más pero con un sabor amargo, y aunque quiso que su despedida fuese en la máxima instancia, Jones se marcha de los terrenos como un pelotero que siempre se entregó a la causa de su club, jamás dejó que el dinero fuese un problema, aún se recuerda cuando acepto la rebaja en su salario para que Atlanta reconstruyera el club, después de la salida de varios veteranos.

Este hecho recordó un episodio que se tejió cuando la organización de los Bravos firmó a Jones.

Para ese entonces (año 1990), los Bravos presentaron una oferta de $250.000, mientras que los Jones pidieron $300.000, el joven Chipper le notificó a su padre el deseo por jugar de inmediato y le señalo que el haría más dinero que el presentado a nivel profesional. Al final se fijo un precio de $275.000 y el resto es historia.

Jones demostró que lo importante era ganar sin importar el sacrificio, sino recordemos aquellos momentos cuando fue movido al jardín izquierdo para que Atlanta firmara a Vinny Castilla o fuera requerido a jugar una posición de emergencia. Jones estuvo allí con todo su profesionalismo.

Ni siquiera le importo lo cerca que estuvo de los 500 cuadrangulares o de los tres mil imparables, para él los registros personales no eran lo prioritario.

Quizás eso fue lo que vio Paul Snyder en el joven muchacho que venía de proclamarse MVP en la secundaria de Jacksonville.

Cuantos peloteros hicieron sacrificios y hoy fueron recompensados con una placa de inmortal. Quizás los nombres de Tony Gwynn, Cal Ripken, Paul Molitor, Kirby Puckett, Lou Gehrig, entre otros, nos recuerden que el béisbol no sólo se trate de dinero.

Jones jamás tuvo el perfil de un número uno cuando fue seleccionado, pero dio la razón a quienes confiaron en él, esa entrega quedó demostrado en cada homenaje que recibió en los estadios de la Liga Nacional y en el Turner Field, donde fue objeto de una ceremonia donde se resalto las virtudes que lo convierten desde ya en un candidato legitimo a ingresar en su primer año de elegibilidad.

De los 292 elevados al Salón de la Fama hasta hoy, 104 han sido por los periodistas. Y solo 44 en la primera oportunidad, más Lou Gehrig y Roberto Clemente a través de una elección especial.

Ellos son: Hank Aaron, Ernie Banks, Johnny Bench, Wade Boggs, George Brett, Lou Brock, Rod Carew, Steve Carlton, Ty Cobb, Dennis Eckersley, Bob Feller, Bob Gibson, Tony Gwynn, Rickey Henderson, Reggie Jackson, Walter Johnson, Al Kaline, Sandy Koufax, Mickey Mantle, Christy Matthewson, Willie Mays, Willie McCovey, Paul Molitor, Joe Morgan, Eddie Murray, Stan Musial, Jim Palmer, Kirby Puckett, Cal Ripken, Brooks Robinson, Frank Robinson, Jackie Robinson, Babe Ruth, Nolan Ryan, Mike Schmidt, Tom Seaver, Ozzie Smith, Warren Spahn, Willie Stargell, Honus Wagner, Ted Williams, Dave Winfield, Carl Yastrzemski y Robin Yount.

Quizás Chipper Jones también merezca estar con tan prestigiosa lista cuando su nombre llegue en 2018, para ese entonces quizás la lista tenga algunos integrantes. Por lo pronto entre algunos méritos que podemos sumarle esta el haber jugador para un solo dirigente durante 17 temporadas. De hecho participó en 2.261 encuentros bajo el mando de Bobby Cox, ubicándose detrás de Honus Wagner quien participó en 2.591 encuentros para Fred Clarke.

De hecho, Bobby Cox estuvo involucrado en la firma de Jones, ya que fungía en la directiva del club.

Es actualmente el líder remolcador entre los antesalista superando a George Brett quien logró 1.596. Asimismo, solo Mickey Mantle (536) y Eddie Murray (504) tienen más cuadrangulares que Jones entre los bateadores ambidiestro. Es junto a Babe Ruth, Ted Williams, Stan Musial y Lou Gehrig, uno de los jugadores en registrar promedio de bateo sobre los 300, 450 jonrones, 500 dobles, 1.400 boletos, 400 en porcentaje de embasado y 500 en promedio de slugging. Sus 1.623 remolcadas lo coloca segundo en ese departamento entre los ambidiestros, detrás de Eddie Murray y sus 1.917.

De igual modo su porcentaje de embasado es el más alto que Joe DiMaggio y su OPS es mejor que el de Hank Aaron. Ha negociado más boletos que Al Kaline y sonado más cuadrangulares que Carl Yastrzemski y Cal Ripken.

Sólo queda esperar porque el momento llegue, por lo pronto quedan los recuerdos de este gran pelotero.

En lo personal siempre pensé que Chipper se retiraría el mismo año que Bobby Cox se retiro, pero luego pensé que lo haría al mismo tiempo que Derek Jeter y ver a ambos llegar juntos a Cooperstown, pero ahora lo veo entre los inmortales compartiendo tarima con Omar Vizquel en 2018….

@beisboladentro

lunes, 2 de abril de 2012

Chipper Jones prepara su adiós de las mayores


En junio de 1990, los Bravos de Atlanta tomarían como primera escogencia a Larry Wayne Jones, pelotero que se consagró como el Jugador Más Valioso de la secundaria de Jacksonville ese año, y que se convirtió en la cara de la franquicia por los siguientes 22 años.


Chipper como fue conocido después, maravillo al gerente general del club, Bobby Cox por su forma de batear a ambos lados del plato y jugar de manera solvente al campocorto. Era un hecho que este jugador nacido en Deland, Florida, recibiría el llamado a las mayores de un momento a otro, gracias a sus condiciones naturales para jugar a la pelota.


Y así fue, Atlanta lo ascendió el 11 de septiembre de 1993, y en par de choques demostró que estaba listo para convertirse en una estrella. Proyectado como el campocorto de los Bravos para 1994, una lesión se cruzó en su camino haciéndolo perder toda la temporada. Fue en 1995, cuando los Bravos lo anunciaron como su tercera base, logrando responder a las expectativas que se tejieron en torno a su figura.


Con un promedio de 265, 23 vuelacercas y 86 remolcadas, finalizo segundo en la votación al Novato del Año en el viejo circuito, en una controvertida y disputada votación con el ganador Hideo Nomo; quien contaba con experiencia en el béisbol de Japón. Sin embargo, Jones no se fue con las manos vacías ese año. Se coronó campeón con los Bravos de Atlanta, quienes vencieron a los Indios de Cleveland en seis cotejos.


El resto es historia conocida.


Fiel a una organización


En una época donde el béisbol se ha convertido en un negocio, y donde la danza de los millones sorprende cada minuto, Chipper Jones puede sentirse privilegiado de la carrera que ha forjado durante 18 temporadas.


Ha sido el rostro de los Bravos de Atlanta, conjunto que consiguió doce títulos de división – once de forma sucesiva -, en cada uno de ellos; Jones ha tenido gran responsabilidad de ello. Sino recordemos aquella campaña de 1999, cuando consiguió el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, bateando para 319 con 45 vuelacercas y 110 remolcadas.


Alejado de las sospechas que han rodeado a varios jugadores durante la llamada era de los esteroides; Jones comenzó a luchar contra numerosas lesiones durante sus 30 años de edad. No había razón para preguntarse porque sus números comenzaron a descender, las lesiones se hicieron presentes y quizás lo privó de mejores resultados.


Pero aún así el toletero se alegra de los registros que ha alcanzado en el béisbol, próximo a cumplir 40 años, Jones ha dejado el camino allanado para ser exaltado al Salón de la Fama, una vez cumpla los requisitos pertinentes. Con promedio de 304, 454 vuelacercas, 1.561 carreras remolcadas, 526 dobles, 1.455 boletos recibidos, porcentaje de slugging de 533 y un promedio de embasado de 402; el antesalista de Atlanta es junto a Babe Ruth, Ted Williams, Stan Musial y Lou Gehrig, los únicos jugadores en las grandes ligas en registrar promedio de bateo de 300, con al menos 450 jonrones, 500 dobles, 1.400 boletos, 400 en porcentaje de embasado y 500 en promedio de slugging.


Todos ellos se encuentran entronizados en Cooperstown.


De igual modo sus 454 vuelacercas son la tercera cifra para un bateador ambidiestro en la historia de las mayores. Por encima de él se encuentran los inmortales Mickey Mantle (536) y Eddie Murray (504). Sus 1.561 remolcadas ocupan el segundo lugar entre los ambidiestros, detrás de los 1.917 de Murray.


Luchando contra el tiempo


Jones ha sido capaz de jugar 130 partidos únicamente en dos ocasiones en las últimas siete temporadas. No ha bateado 20 cuadrangulares en una campaña desde 2008. Y no ha bateado 30 desde 2004.


A pesar de ese descenso Jones, se mantuvo como el tercer bate de los Bravos que copilaron marca de 89 triunfos el año pasado. Lideró al club en dobles (33) y slugging (470), mientras era segundo entre todos los antesalistas calificados del viejo circuito en OPS (814).


Chipper se las ha arreglado para seguir manteniendo su legado en el béisbol, los años han hecho mella en él, jugando su último año garantizado de la extensión de tres años y $42 millones de dólares que firmó en la primavera de 2009, el pelotero está consciente de que pase lo que pase este año, será el último para él y evitar despedirse con números discretos.


Atrás están las metas personales, sin importar la opción de 9 millones de dólares que tendrá este año, si aparece en 123 cotejos, cifra que aumentará a 13 si decide jugar el próximo año; Jones está claro que el béisbol es un deporte donde lo mejor es despedirse a lo grande y no por la puerta de atrás.


Sería descabellado pensar que Jones, quien se encuentra a 46 vuelacercas de los 500 y a 385 de los tres mil hits, intente acercarse a esas marcas el venidero año, cuando las lesiones han sido más frecuentes y duraderas.


Jones quiere cerrar su ciclo con Atlanta de la mejor manera, y evitar que la organización prescinda de sus servicios de manera abrupta tal como sucedió con dos iconos del club como lo fueron Tom Glavine y John Smoltz.


“El jugar en una Serie Mundial es algo que no puedo describir lo suficiente. Todo lo que puedo decir es que fue el logro deportivo más culminante en mi vida. Hasta que vi a mis hijos por primera vez, pensé que era la cosa más importante que había sucedido en mi vida. Ahora sé que es de otra manera”, declaro el jugador a través de su página deportiva.


Quizás sea hora de despedirse con un nuevo anillo de campeón.


Hacía la inmortalidad


Algunos registros de Larry Wayne “Chipper” Jones en su carrera de beisbolista.


  • Es el bateador ambidiestro con más cuadrangulares en la Liga Nacional (454) 
  • En 1999, se convirtió en el primer jugador en las Grandes Ligas en tener promedio de 300, 100 o más remolcadas, 40 o más dobles, 40 o más cuadrangulares y 20 o más bases robadas
  • Ha participado en 7 Juegos de Estrellas
  • Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1999. Recibió once nominaciones más.
  • Campeón bate de la Liga Nacional en 2008 con promedio de 364
  • Miembro de Estados Unidos en el primer Clásico Mundial de Béisbol en 2006
  • Novato del Año de la Liga Nacional por la revista Sport Illustrated.
  • Finalizó segundo en la votación al Novato del Año en 1995. Hideo Nomo fue el ganador. La votación quedó 118 a 104. Nomo obtuvo 18 votos al primer puesto y Jones 10 para el primero.
  • Ganador de 2 Bates de Plata
  • Nueve temporadas (ocho sucesivas) remolcando cien o más carreras
  • Jugó durante 17 temporadas bajo un solo manager: Bobby Cox
  • 18 años con la misma organización, Bravos de Atlanta, con quienes alcanzó 11 títulos de división, tres títulos de la Liga Nacional y un título de Serie Mundial
 @beisboladentro

jueves, 8 de marzo de 2012

Ellos tienen “algo” en común

El béisbol ha evolucionado en los últimos años, no sólo es uno de los deportes que más público mueve, sino que ha sido un negocio lucrativo dado los exorbitantes salarios que han copado las distintas páginas de los medios de comunicación social.

Para el beisbolista; ya dejo de ser un deporte donde la “fraternidad” y el “lazo” hacía una organización era lo primordial. Hoy el beisbolista, se mueve en un mundo donde el mejor postor gana sus servicios, las brechas entre los mercados pequeños y los grandes han sido tan evidentes, que estos primeros se han dedicado a formar al jugador para luego dejarlos ir.

El pelotero franquicia ya es una utopía. Son pocos los que aún mantienen esa etiqueta de ser fieles a una organización; sin importar los millones que han percibido, el pelotero se ha identificado con una organización a la cual el trato a su persona ha sido de manera familiar.

Casos como Tony Gwynn, Cal Ripken Jr, Lou Gehrig, Joe DiMaggio, Ted Williams, Robin Yount, David Concepción, por citar algunos en el pasado y más reciente como Chipper Jones, Derek Jeter o Mariano Rivera, entre otros, se mantienen “fieles” a una divisa sin importar si generan más ingresos con otros clubes.

Peloteros como Prince Fielder y Albert Pujols, quienes firmaron este año lucrativos contratos, demostró que para ellos el béisbol es un negocio. En su percepción, sus organizaciones debían darle contratos jugosos para mantenerse como imagen de la franquicia; quizás sea cierto, pues en sus cortas carreras han dejado números llamativos y dignos del Salón de la Fama. Pero qué pasa cuando una organización no puede retenerlos, las aspiraciones de ambos peloteros jamás bajó, se mantuvieron en una postura firme, con el propósito de obtener más en vez de mantener una “tradición”, que como señale ya está en vías de extinción.

Ellos siguen “fieles”…

Dos insignias de su organización se retiraron hace poco, Jorge Posada (Yankees) y Jason Varitek (Boston), ambos receptores quienes vieron descender sus números en los últimos años, perdiendo su titularidad. A pesar de recibir ofertas tentadoras, por parte de algunas organizaciones, ambos peloteros decidieron dar por concluida su participación en el béisbol, por ser fieles a una sola organización.

Como señale, son pocos lo que verdaderamente han encontrado un hogar y han demostrado profesionalismo sobretodo. Son pocos los peloteros que como Posada y Varitek aún se mantienen activos en el béisbol. Y son pocos los que aún tienen diez o más temporadas en una sola organización.

Derek Jeter, se apresta a jugar su campaña 18 en las mayores, con 38 años y en una posición como el campocorto, las condiciones no son las mismas. Jeter estará cumpliendo el penúltimo año de un contrato de tres. Él está consciente que ya los Yankees el año pasado lo motivaron a que probará en la agencia libre, y aunque llegaron a un consenso después de meses de “fractura”, Jeter está preparado para colgar los botines al concluir su contrato. Sabe que deberá echar el resto para demostrar que aún es útil ya sea como designado o como jugador del campo. Los Yankees tienen en Eduardo Núñez como su sustituto.

Chipper Jones, fue firmado en 1990 por los Bravos de Atlanta, conjunto que lo ascendió en 1993 y que de inmediato lo etiquetó de prospecto y futura estrella de la organización. El jugador no los defraudó y a pesar de que estaba llamado a ser el campocorto de los tomahaw en 1994, una lesión en su pierna lo sacó por toda la campaña. El pelotero regresó al año siguiente y fue colocado en el campocorto, la tercera y los jardines, siendo uno de los principales referentes ofensivos en los siguientes 17 años. A punto de iniciar su campaña 19 con una misma organización, Jones sabe que puede ser la despedida. Las lesiones han perjudicado su accionar en los últimos años, está consciente que con una buena campaña podrá decir adiós y ser recordado como uno de los mejores ambidiestros del béisbol.

Todd Helton irrumpió con mucha fuerza en los Rockies de Colorado, rápidamente este joven bateador sacó a Andrés Galarraga de la organización rocallosa. Asentado en la inicial, luego de ser probado en los jardines, Helton finalizó segundo en la votación al Novato del Año en la campaña 1998, en un duelo cerrado con Kerry Wood (128 a 119). En su tercer año, conquistó el título de bateo, remolcadas, hits, dobles, OBP, slugging, embasado y bases alcanzadas y aún así finalizó de quinto en la votación al MVP. Ganador de tres Guantes de Oro y tres Bates de Plata, el norteamericano de 38 años de edad, tiene algunos registros en su poder en la historia de la organización. Con su décima sexta temporada, el tiempo es corto aunque los tres mil hits lucen lejanos, Helton sigue demostrando que puede ser útil y mentor de una generación prometedora conformada por Troy Tulowitzki y Carlos González.

Ichiro Suzuki llegó a las mayores a la edad de 27 años y precedido de una fama excelsa en su natal Japón. Su llegada abrió las puertas a los bateadores asiáticos. De inmediato el huracán japonés se catapultó como el más votado en el Juego de Estrellas, conquistó el título de bateo de forma contunde y coronó su año con el MVP en duelo cerrado con Jason Giambi (289 a 281). Desde su estrenó en 2001, Ichiro cosecho diez años sucesivos bateando sobre los 300 y conectando 200 o más imparables. El 2011 fue su primera temporada mala y cuando hablamos de mala, nos referimos a un promedio inferior de 272 y 184 hits, números decentes para un bateador que no sea Suzuki. Con 38 años las personas comienzan a ver el declive en las habilidades de este zurdo, que no pudo ampliar su registro de hits y bateo. Podrá Ichiro volver como el ave fénix o su carrera comienza a ir en picada. Es el único miembro de los Marineros de Seattle que fue a la Serie de Campeonato de 2001.

Michael Young tiene un lugar en la historia de los Vigilantes de Texas y en el béisbol. Inició su carrera como segunda, mudado al campocorto con la llegada de Alfonso Soriano. Mudado a la tercera con la llegada de Elvis Andrus y movido al rol de inicialista/designado con el arribo de Adrián Beltre. Young es uno de esos bateadores que sin hacer bulla siempre está entre los primeros en varios promedios ofensivos. Con 35 años y jugando su temporada 13, Young sigue siendo un referente en la organización tejana y todo indica que su retiro con esta organización es un hecho, a pesar de las diferencias que tuvieron en 2011.

Jimmy Rollins y los Filis de Filadelfia están viviendo sus mejores momentos. Con 33 años y doce años con la misma organización. Rollins seguirá tres años con la organización cuáquera que ya tiene preparado a su sustituto, un joven llamado Freddy Galvis. Rollins aún es solvencia en el campocorto, pero está consciente del talento del venezolano y sabe que la edad avanzada de varios peloteros de club, los hará salir del equipo, por lo cual la segunda base parece ser la posición que se le vislumbra a este pimentoso pelotero. Habrá que ver si Chase Utley otro que tiene su historia dentro del equipo seguirá en los planes o sus honorarios suben.

Brandon Inge no tendrá la promoción de un Miguel Cabrera, Derek Jeter o Alex Rodríguez, pero es un pelotero capaz de desenvolverse donde el equipo le pida. Con 34 años y participando en su temporada doce, este jugador afrontará un nuevo reto en los Tigres de Detroit. Será el segunda base luego de la mudanza de Miguel Cabrera a la tercera. Inicio su carrera como receptor y luego como antesalista, Inge ha demostrado ser un pelotero que puede resolver los problemas de su manager, este reto será una prueba grande para alguien que se ha vuelto prescindible en el equipo.

Cuando Brian Roberts llegó a los Orioles de Baltimore, muchos recordaron a Roberto Alomar, la forma de jugar y su pimentoso bate recordaron al boricua en su paso por este club. Aunque las lesiones en los dos últimos años le ha permitido jugar 98 choques, el norteamericano espera volver por todo lo alto en 2012. Con 34 años y participando en su temporada doce y con un club en plena reconstrucción, es mucho lo que debe hacer este veterano para demostrar que es un Oriol.

Mariano Rivera es uno de los máximos cerradores de este béisbol, su nombre ya tiene un umbral en el nicho de los inmortales. Jugando la que puede ser su última temporada (la número 18) con los Yankees de Nueva York, Rivera no tiene nada que demostrar a sus 42 años. Con los años ha mejorado y ha sido un lanzador difícil de batear. Junto a Jeter son los últimos integrantes de los Yankees que comenzaron su faena ganadora, el resto de los integrantes se retiraron, por lo cual, al momento que decida colgar el guante, el relevo del Bronx adolecerá por la presencia de este canalero.

Chase Utley es otro de los peloteros que cierra nuestra lista de veteranos con más años de servicio en un mismo club. Participando en su décima campaña el segunda base de 33 años ha estado luchando con las lesiones en las dos últimas campañas. Aún sigue demostrando que es un bateador productivo para los Filis de Filadelfia, pero con un contrato hasta el 2014 es posible que la organización salga de él para buscar noveles figuras, tomando en cuenta que Filadelfia pese a la edad de varios peloteros aún vive su buen momento.

Y los de carrera corta

Hay un interesante grupo de peloteros que están predestinados a ser íconos de sus conjuntos, pero por lo activo del mercado y las necesidades de varias organizaciones, aquellos peloteros que apenas han llegado a un tercio de su carrera (cinco años), pudieran estar viendo algunas opciones en agencia libre.

En esa lista se incluyen los siguientes peloteros:

Orioles de Baltimore: Nick Markakis (6 temporadas), Matt Wieters (6 temporadas).
Angelinos de Anaheim de Los Angeles: Peter Bourjous (6 temporadas), Howie Kendrick (7 temporadas), Erick Aybar (7 temporadas), Jered Weaver (7 temporadas), Ervin Santana (7 temporadas).
Astros de Houston: Wandy Rodríguez (7 temporadas)
Atléticos de Oakland: Daric Barton (5 temporadas), Kurt Suzuki (5 temporadas), Dallas Braden (5 temporadas).
Azulejos de Toronto: Adam Lind (6 temporadas).
Bravos de Atlanta: Martín Prado (6 temporadas), Brian McCann (7 temporadas).
Cerveceros de Milwaukee: Ryan Braun (5 temporadas), Corey Hart (8 temporadas), Rickie Weeks (8 temporadas), Yovanni Gallardo (5 temporadas).
Cardenales de San Luís: Skip Schumaker (7 temporadas), Adam Wainwright (7 temporadas), Yadier Molina (8 temporadas).
Cascabeles de Arizona: Chris Young (6 temporadas), Justin Upton (5 temporadas), Stephen Drew (6 temporadas), Miguel Montero (6 temporadas).
Dodgers de Los Angeles: Matt Kemp (6 temporadas), Andre Ethier (6 temporadas), James Loney (6 temporadas), Chad Billingsley (6 temporadas).
Gigantes de San Francisco: Nate Schierholtz (5 temporadas), Tim Lincecum (5 temporadas), Matt Cain (7 temporadas), Brian Wilson (6 temporadas).
Indios de Cleveland: Grady Sizemore (8 temporadas), Asdrúbal Cabrera (5 temporadas), Fausto Carmona (6 temporadas), Rafael Pérez (7 temporadas).
Marineros de Seattle: Félix Hernández (7 temporadas).
Marlins de Miami: Josh Johnson (7 temporadas), Ricky Nolasco (6 temporadas), Aníbal Sánchez (6 temporadas).
Mets de Nueva York: David Wright (8 temporadas), Mike Pelfrey (6 temporadas).
Nacionales de Washington: Ryan Zimmerman (7 temporadas).
Padres de San Diego: Chase Headley (5 temporadas), Kyle Blanks (5 temporadas).
Filis de Filaldelfia: Carlos Ruíz (6 temporadas), Cole Hamels (6 temporadas), Ryan Howard (8 temporadas).
Rangers de Texas: Ian Kinsler (6 temporadas)
Rayas de Tampa Bay: James Shields (6 temporadas), Ben Zobrist (6 temporadas), B. J. Upton (7 temporadas).
Medias Rojas de Boston: Jacoby Ellsbury (5 temporadas), Daisuke Matsuzaka (5 temporadas), Cly Buchholz (5 temporadas), Jon Lester (6 temporadas), Kevin Youkilis (8 temporadas), Dustin Pedroia (6 temporadas).
Rojos de Cincinnati: Joey Votto (5 temporadas).
Reales de Kansas City: Joakim Soria (5 temporadas), Luke Hochevar (5 temporadas), Billy Butler (5 temporadas), Mitch Maier (5 temporadas), Alex Gordon (5 temporadas).
Tigres de Detroit: Justin Verlander (7 temporadas).
Mellizos de Minnesota: Joe Mauer (8 temporadas), Nick Blackburn (5 temporadas), Scott Baker (7 temporadas), Francisco Liriano (6 temporadas), Alexi Casilla (6 temporadas), Justin Morneau (9 temporadas).
Medias Blancas de Chicago: John Danks (5 temporadas).
Yankees de Nueva York: Robinson Cano (7 temporadas).
@beisboladentro

lunes, 16 de marzo de 2009

A semifinales



La actuación de la selección criolla ante Puerto Rico demostro el buen momento que vienen teniendo los jugadores que se tomaron en serio la actuación de este clásico y borrar la experiencia negativa del 2006.

Luego de vencer 2-0 a los borinqueños, irán a Los Ángeles a enfrentar al ganador de la llave 1 donde Japón, Korea y el ganador entre México y Cuba clasifique. Aunque este formato de eliminación directa le ha dado un nuevo sabor a esta edición del 2009, Venezuela deberá jugar con el ganador entre Puerto Rico y un Estados Unidos diezmado por las lesiones de sus principales figuras como Chipper Jones, Ryan Braun, Dustin Pedroia y compañia un equipo que el mismo manager Davey Johnson ha confesado que no desea jugarlo para no arriesgar a los peloteros.

Independientemente de quien sea el ganador los criollos tienen en esta segunda fase marca de 2-0 y el ganador de ese juego de segunda oportunidad tendría marca de 2-1, como ven los venezolanos serían primeros por mejor marca, pero las reglas son reglas y así como nos favorecio para ser primeros en el grupo al derrotar a los norteños, los dirigidos por Luís Sojo se colocan en una posición privilegiada por el buen estado en que estan sincronizados sus lanzadores y sus bateadores, luego de la derrota de 17-5 ante los Estados Unidos en primera ronda.

Rendención es la palabra para muchos peloteros que tuvieron en el 2006 una incursión fallida y que se redimieron en esta, con sus excepciones como la de Magglio Ordoñez que aún sigue sin despertar, pero Sojo acalló a sus detractores y aprovecho esta segunda oportunidad para demostrar sus condiciones como manager.

No hay un heroé en Venezuela, cada día hay figuras principales, Ramón Hernández, Carlos Guillen, Félix Hernández, Carlos Silva, Melvin Mora, Miguel Cabrera y compañia, ahora es vencer y seguir de manera convincente a la semifinales donde con un partido estariamos en la final de esta segunda edición