Mostrando entradas con la etiqueta Oswaldo Guillen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oswaldo Guillen. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de octubre de 2013

¿Volverá a dirigir en las Grandes Ligas Oswaldo Guillén?


Oswaldo Guillén podría estar despidiéndose de sus vacaciones. Hay ofertas “serias” para volver a dirigir en las Grandes Ligas.

No serán Nacionales de Washington quienes lo tengan. Estos están por oficializar a Matt Williams como su nuevo mánager para la temporada 2014. Tampoco serán los Rojos de Cincinnati, quienes eligieron a Bryan Price.

Marineros de Seattle, Cachorros de Chicago y Tigres de Detroit, se asoman como las opciones del mirandino, que fue electo Mánager del Año, cuando llevo a los Medias Blancas de Chicago a obtener la Serie Mundial en 2005.

Guillén, quien funge como comentarista para ESPN en español dejo saber la noticia al periodista Enrique Rojas, horas antes del inicio del segundo choque entre Cardenales de San Luis y Medias Rojas de Boston en la Serie Mundial.

Y aunque el criollo no quiso ofrecer detalles sobre el equipo interesado, por tratarse de un acercamiento, el ex dirigente aseguro que espera que para el fin de semana ya se concrete algo serio.

 “Por supuesto que echo de menos el béisbol. Quiero volver a estar en el terreno de juego”, fueron las palabras de Guillén a Rojas apenas supo que su nombre figura en la lista de posibles managers para este club.

Su última experiencia fue en 2012, cuando fue despedido por los Marlins de Miami, tras un debut gris en la que se vio envuelto en una polémica tras unas declaraciones sobre su apoyo a Fidel Castro, que enardeció a la comunidad cubana que radica en la ciudad de Miami. Anterior a esto, Guillén estuvo al frente de los Medias Blancas de Chicago durante ocho campañas.

¿A quién dirigirá Guillén en 2014?

Serán los Tigres de Detroit, el mirandino dejo entrever que le intriga dirigir dicho equipo que tiene fuerte presencia latinoamericana, y que incluso aceptaría un puesto de coach si se lo propusieran.

“Me encantaría, allí están mis amigos Aníbal Sánchez y Miguel Cabrera, soy amigo de Dave Dombrowski, quien fue uno de los que me llevó a Chicago”, agregó.

Aunque sería interesante ver como Guillén se adapta al equipo de la ciudad motor y ser parte del dueto Cabrera-Fielder, hay rumores que señalan que Detroit elegiría a un técnico de la organización para ocupar el puesto del retirado Jim Leyland.

Se ha colado el nombre de Lloyd McClendon, Gene Lamont, Gerald Perry, Toby Harrah y Larry Parrish.

Entonces, los Cachorros de Chicago…

Ya en el pasado Guillén ha tenido duras palabras contra los ozsenos, el estadio y la afición. Sería una bomba verlo en la cueva lidiando con una afición que es muy ávida y entregada a los Cachorros.

Es cierto que ya tienen más de 104 años sin ganar una Serie Mundial… pero un momento… Guillén acabo con una sequía de 88 años y les dio a los Medias Blancas su trofeo de campeón en 2005.

 “De ser coach, creo que solamente iría a los Cachorros o Medias Blancas, ya que vivo en Chicago, aunque me sentaría a escuchar ofertas”.

A pesar de esa “imposición” que se puso, una oferta atractiva podría colocarlo en la silla de mánager, es un equipo joven y que está en plena reconstrucción.

Por cierto les conté que Guillén vive en Chicago.

Serán los Marineros de Seattle.

Chip Hale ha sonado como el nuevo dirigente en lugar del despedido Eric Wedge, pero no se ha oficializado nada aún. Guillén llegaría a un club que no juega la postemporada desde 2001, además de dirigir a uno de los mejores lanzadores de todo el béisbol: Félix Hernández.

Seattle ha adolecido de ofensiva en los últimos años, un dolor de cabeza para cualquier mánager, quizás Guillén pueda imponer su filosofía y lograr una transformación a un club que no tiene temporada ganadora desde 2009.

Lo hizo con los Medias Blancas en 2005, al imponer un estilo basado en la velocidad ante la carencia de poder.

Las horas pasan y mientras eso sucede, Guillén aguarda por una nueva oportunidad.

De interés…
  • Como jugador, Guillén jugó 16 campañas con Medias Blancas de Chicago, Orioles de Baltimore, Bravos de Atlanta y Mantarayas de Tampa Bay, entre 1985 y 2000. Fue Novato del Año en la Liga Americana en 1985, asistió a dos Juegos de Estrellas y ganó un Guante de Oro.
  • Como mánager de los Medias Blancas estuvo de 2004 a 2011, dejando registro de 678-617. Con un premio al Mánager del Año en 2005, año en que ganó la Serie Mundial.
  • Dirigió en 2012 a los Marlins de Miami dejando marca de 69-93.
  • Su récord es de 747-710, ubicándose segundo entre los managers latinoamericanos. El líder es Felipe Rojas Alou, quien en 14 años dejo marca de 1033-1021.
  • Con 49 años, Guillén está cobrando tres años restantes de su contrato de cuatro con Miami por 7,5 millones de dólares.


@beisboladentro

martes, 30 de julio de 2013

Alex Torres en búsqueda del Novato del Año


Han transcurrido 28 años desde que Venezuela conoció a su último Novato del Año.

Oswaldo Guillén, quien se desempeñó en el campo corto de los Medias Blancas de Chicago se llevó el galardón al sumar 101 puntos, gracias al apoyo de 16 de los 28 votantes al premio, superando ampliamente a Ted Higuera  y Ernie Riles (ambos de los Cerveceros de Milwaukee), quienes llegaron segundo y tercero respectivamente.

29 años atrás, Venezuela celebraba con gran regocijo la noticia de que Luís Aparicio se convertía en el primer venezolano en ser electo Novato del Año. Eso fue en 1956 y el zuliano obtuvo 22 de los 24 votos posibles para superar cómodamente a Rocky Colavito (Cleveland) y Tito Francona (Baltimore).

Si la numerología es cierta, este año Venezuela pudiera celebrar un nuevo reconocimiento y el candidato es un carabobeño que está comenzando a ganar espacios en los diferentes medios de comunicación.

Su nombre: Álex Torres.

El relevista de las Rayas de Tampa Bay, ha estado gozando de una excepcional temporada. Ha enfrentado a 114 bateadores y ha recibido solamente nueve imparables. Según el Elías Sports Bureau, Torres es el segundo serpentinero en las Grandes Ligas en las últimas 50 temporadas (1964-2013) en permitir menos de 10 hits tras los primeros 100 turnos de sus contrarios.

El otro lanzador en lograrlo en los últimos 50 años fue el cerrador cubano de los Rojos de Cincinnati, Aroldis Chapman en 2012. Esa campaña el cubano permitió nueve imparables a los primeros 100 bateadores que enfrentó.

Tal actuación enrumba al lanzador zurdo a que en un futuro cercano sea tomado en cuenta por el mánager del club, Joe Maddon, como miembro de la rotación de los floridanos.

Su registro sorprende aún más: 3-0 con 0.29 de efectividad y 38 abanicados.

Si bien el criollo ya venía tejiendo su fama en ligas menores  como un excelente abridor con una curva por encima del promedio, aún tenía que mejorar la recta, el slider y el cambio.

Quizás por eso y aunado el talento del cuerpo de abridores de Tampa Bay, Maddon optó por mantener a Torres en el bullpen, a sabiendas que tenía ante sí a un potencial abridor de emergencia.

Aunque no ha tenido la ocasión de abrir un encuentro en las mayores, Torres – quien cuenta con dos temporadas como grande liga -, necesita lanzar 50 entradas y un tercio (tiene 31.1) para optar al galardón del mejor debutante y, por lo que ha conseguido inscribirá su nombre en una temporada histórica.

Normalmente, los relevistas no reciben mucha atención, porque lanzan una entrada o solamente vienen a enfrentar a un bateador específico. Torres ha cambiado eso con su actuación, ha ido ganando espacio de juego y ya no viene a lanzar un episodio, Maddon lo ha usado en diez de sus diecinueve apariciones esta temporada en más de una entrada de relevo, incluyendo dos períodos de cuatro episodios por separado.

Esto le ha permitido a Torres ganar más confianza a la hora de lanzar, consolidándose como el mejor relevista dentro de un grupo de lanzadores del cual ya había ganado adeptos como el mejor de la Liga Americana.

¿Está metido en una temporada histórica?

Si…


Torres ha borrado con su desempeñó la actuación que Fernando Rodney logró la temporada pasada, cuando produjo la efectividad más baja para cualquier pitcher que haya lanzado 50 o más episodios en una temporada.

El dominicano cerró el 2012 con 0.60 de efectividad, superando el 0.61 de efectividad que logró Dennis Eckersley con los Atléticos de Oakland en 1990.

Dichos registros quedarían pulverizados con lo hecho por el venezolano.

Incluso muchos comparan este inicio con el que tuvo hace una década Johan Santana, quien después de tres temporadas como uno de los mejores relevistas, se ganó un cupo en la rotación de abridores de los Mellizos de Minnesota, enrumbándose después a conseguir los dos premios Cy Young que ostenta.

De continuar su performance y alzarse con el galardón, Torres sabrá que la gerencia de Tampa Bay hará todo lo posible para que forme parte de la rotación de abridores donde ya figuran David Price, Matt Moore y Jeremy Hellickson, como seguros.

Tendrá que luchar con Roberto Hernández, Alex Cobb, Chris Archer, Jake Odorizzi y Alex Colome por los dos restantes cupos. Todos ellos a diferencia de Torres han sido parte de la rotación abridora, un punto negativo en sus aspiraciones.

Pero el venezolano no pierde la fe y se ve reflejado en lo que Johan Santana vivió con Minnesota.

Por lo que espera emularlo dentro de poco.

¿Y los rivales?
Torres deberá sortear los obstáculos de la promoción de otros novatos que se han destacado esta temporada en el joven circuito.

El mejor prospecto de todo el béisbol, Will Myers, es uno de ellos.

Compañero de Torres en Tampa Bay, batea para 328 con 7 jonrones y 27 remolcadas en 34 partidos.

Es quizás quien parte en estos momentos como el gran favorito.

Dos venezolanos también desean ser la sorpresa esta campaña.

Oswaldo Arcía batea para 257 con 6 jonrones y 25 remolcadas en 59 encuentros con los Mellizos de Minnesota. Mientras que Yoervis Medina se ha erigido como la sorpresa del bullpen de los Marineros de Seattle. En 38 juegos tiene marca de 3-3 con un rescate y 2.93 de efectividad.

Aaron Hicks quizás no tenga un promedio llamativo, pero ha sido un jardinero eficiente para los Mellizos de Minnesota. Promedia 196 con ocho vuelacercas y 27 producidas en 78 encuentros.

Finalmente Brad Miller comienza a destacarse con los Marineros de Seattle. Promedia 253 con dos jonrones y 15 impulsadas en 26 cotejos.

@beisboladentro

domingo, 28 de abril de 2013

Oswaldo Guillen el gran ausente




Ya se está cerrando el primer mes de campaña de las Grandes Ligas. Una campaña que ha comenzado por todo lo alto para varias figuras nacionales, pero dentro de ese grupo se destaca una ausencia, Oswaldo Guillen, nuestro primer mánager en las mayores y quien fuera además campeón de la Serie Mundial, Mánager del Año y ganador de un Juego de Estrellas.

Este fin de semana el mirandino se estrenó como comentarista de la cadena deportiva ESPN y aseguró que extraña estar en el terreno de juego y que aspira volver nuevamente a dirigir dentro de poco.

“Yo extraño el juego, extraño mucho estar con los jugadores”, afirmó Guillen a la AP.

Por lo pronto no será esta campaña que el mirandino este de nuevo dirigiendo, Guillen tiene pendiente tareas en su manera de ver el juego, pero esa actitud fue la que le valió ganar 747 juegos en nueve años como dirigente.

Y cuando veamos a los Marlins de Miami y Medias Blancas de Chicago teniendo actuaciones descollantes, no será el venezolano quien esté al frente de ellos, al contrario Robin Ventura y Mike Redmond, representan una nueva especie de managers sin experiencia al que se le ha dado la oportunidad de dirigir, Guillen es consciente que la competencia para estar al frente de un club es dura, hay varios técnicos en espera de una oportunidad y los equipos son pocos, un papel distinto al de un jugador.

Pese a estar en un año sabático, el mirandino no se ha alejado del béisbol. Ve partidos de béisbol y se mantiene en contacto con algunos peloteros. Ese es Guillen un camaleónico que es difícil verlo fuera de los terrenos.

Guillen no pierde la fe de volver a dirigir, sabrá esperar por una oportunidad, son pocos los estrategas que pasan mucho tiempo fuera, allí estuvo Bobby Valentine, Terry Francona, Jim Leyland entre otros.

Qué equipo se arriesgará a firmar al volátil estratega.

@beisboladentro

martes, 30 de octubre de 2012

50 años de tradición guairista



Este miércoles la samba retumba con fuerza en las adyacencias del estadio Universitario de Caracas, los Tiburones de La Guaira arriban a medio siglo de vida, en medio de una crisis que los tiene sumidos en el último lugar de la tabla de posiciones, pero llenos de esperanzas en volver a la postemporada y, porque no celebrar por todo lo alto un nuevo título.

Durante su transitar los escualos se han coronado en siete ocasiones, siendo su mejor época la de los años 80, cuando la samba celebró tres títulos con la famosa “Guerrilla”.

La historia del equipo escualo es quizás una de las más ricas de nuestra pelota. El equipo Pampero, que había cumplido una etapa en la Liga Profesional entre 1955 y 1962, fue vendido por la simbólica suma de un bolívar por el industrial Alejandro Hernández a su mánager José Antonio Casanova, quien decidió bautizarlos con el nombre de Tiburones de La Guaira para el campeonato 1962-1963.

En sus inicios, Casanova creó una compañía anónima llamada Deportivo del Litoral, la cual comenzó con un capital de 35 mil bolívares para su funcionamiento. Entre los socios que contó el naciente club figuraban Manuel Malpica, José Antonio Díaz, Jesús Morales Valarino, Mario Gómez, Pablo Díaz, Vinicio Adames,  Joseito Márquez, Héctor Hoffman, Tonny Borrás, Jesús Guillermo Gómez, Irene Rodríguez, Luís Felipe Torres y quien fuera presidente del club años después, Pedro Padrón Panza.

Su primera incursión en el circuito profesional no fue positiva para La Guaira. Concluyen con marca de 23-19, sin acceder a la serie semifinal que disputarían Caracas y Valencia. Necesitaron dos campañas los salados para cargar con el gallardete, tras derrotar a los Leones en cinco compromisos.

Luis Aparicio, único venezolano en el Salón de la Fama de Cooperstown, sería la primera estrella del club, su aporte fue valioso en los dos títulos que consiguió Tiburones durante la década de los años 60. Su liderazgo le permitió a la gerencia del club entregarle la dirección del equipo en la campaña 1967-1968, desempeñándose aún como jugador.

Otras estrellas que estuvieron presente en esos dos campeonatos fueron: Ángel Bravo, José Herrera y Elio Chacón.

Durante la década de los años 70, el equipo parecía ir más lejos tras ganar su cuarto gallardete en nueve campañas, pero los resultados no llegaron sino hasta el próximo decenio. Aurelio Monteagudo, Luís Salazar y Alfredo Pedrique serían parte del talento criollo que emergía en el club.

La época dorada de La Guaira llegó en los años 80, con un roster plagado de talento y bien conceptuado en las distintas organizaciones del norte que catapulto al club litorarenses a tres títulos, que pudieron ser más si no se hubieran atravesado clubes como Caracas y Zulia en el camino.

Norman Carrasco, Oswaldo Guillen y Argenis Salazar
integrantes de la famosa Guerrilla que capturo tres
títulos en los años 80
La versatilidad de sus jugadores y la entrega que dieron en el terreno, le permitió a la fanaticada y a los medios bautizarlos con el nombre de “La Guerrilla”, apodo que reunió a un grupo de peloteros como quizás ningún conjunto pudo imaginar.

Figuras como Alfredo Pedrique, Luís Salazar, Oswaldo Guillen, Raúl Pérez Tovar, Norman Carrasco, Luis Lunar, Carlos “Café” Martínez, Luís Mercedes Sánchez, Gustavo Polidor, Argenis Salazar, entre otros serían parte de la historia criolla del club.

Lamentablemente la generación de relevo no llegó y muchas de esas estrellas comenzaron a desintegrarse y algunos a retirarse. Llegaría un ciclo de sequías para el club que llegó a su fin la temporada pasada cuando La Guaira llegó a su primera final en 25 temporadas.

Aunque este año serán 26 lo que tiene La Guaira sin celebrar un título, la alegría de su afición sigue intacta desde que debutaron en la liga.

Las esperanzas del club salado se basa en el talento de sus noveles figuras criollas encabezadas por Gregor Blanco, Oscar Salazar, Héctor Sánchez, Alex Cabrera, Miguel Rojas, César Suárez, Ehire Adrianza, Salvador Pérez, Edwin Bellorín, Dioner Navarro, Francisco Rodríguez, Jenmar Gómez, Henderson Álvarez y compañía, La Guaira apuesta por su núcleo criollo para conseguir títulos en este nuevo decenio.

Quizás el motivo de arribar a medio siglo de vida sea un aliciente para que el título corone un año de celebración.

Pedro Padrón Panza: El visionario

Como un hombre emprendedor y de carácter fuerte y decidido, Padrón Panza tomo el control a los pocos años de haberse realizado la compra de José Antonio Casanova.

A finales de la década de los años 60, Padrón se dedico a modernizar el béisbol, entre sus aporte está el traer de nuevo la Serie del Caribe en su segunda etapa, demostrando un éxito que se ha mantenido hasta hoy día. De igual modo, su visión le permitió darle a su club el primer club house completamente equipado al estilo grande liga y, por si fuera poco adquirió una unidad de transporte con todos los servicios para la comodidad del pelotero.

Aunque las mieles del éxito le llegó en los años ochenta, Padrón también tuvo un excelente ojo para firmar peloteros y verlos brillar como estrella.

De igual modo se dio el lujo de firmar grandes importados para que jugarán con el club como Al Bumbry, Lou Piniella, Luis Tiant, Rollie Fingers, Dave Johnson, Clint Hurdle, Jim Rooker, Bruce Bochy, Dusty Baker, Pat Kelly, Darryl Strawberry, Odell Jones, Chad Curtis, Greg Norton, Andruw Jones, Brian Anderson, Chris Snopek, Troy Glaus, entre otros. Así como técnicos de prestigio como Preston Gómez, Charlie Lau, René Lachemann, Oswaldo Virgil, Terry Collins y Dave García.

Con su muerte, el club pasó a mano de su hijo Pedro Padrón Briñez, quien no pudo continuar con el legado de su padre, ya que falleció tras los sucesos del estado Vargas en el año 1999.

La familia decidió vender el club y hoy una nueva directiva encamina a continuar los éxitos de la famosa “Guerrilla”.

Los títulos:

1964-1965
Los Tiburones de La Guaira en apenas su tercera temporada de acción en la LVBP, se coronan campeones al derrotar en una final de cinco encuentros a los Leones del Caracas.

José Antonio Casanova, dirigía a un club que contó con el aporte de los criollos Ángel Bravo, José Herrera, Elio Chacón, Luís Aparicio y el aporte de los foráneos Pat Corrales, Walter Bond, Ken Hamlin y Ken Sanders, lanzador que se llevó dos triunfos, incluyendo el que les dio su primer cetro campeonil.

Sanders fue declarado MVP gracias a dos triunfos con 13 ponches y 1.42 de efectividad.

1965-1966
La Guaira comando la eliminatoria con marca de 37-23, en la semifinal se midió a los Navegantes del Magallanes dejándolos fuera para medirse a los Industriales de Valencia que hicieron lo propio ante los Leones del Caracas.

Tony Pacheco era el manager y contó con el aporte de los foráneos John Bateman, Bob Burda, Híraldo Ruíz, Curt Motton y los serpentineros Rubén Gómez y Marcelino López.

Los criollos que se destacaron fueron Ángel Bravo, José Herrera, Luís Aparicio, César Tovar y Aurelio Monteagudo que estuvo como refuerzo.

El MVP fue Rubén Gómez quien se llevó dos victorias y un juego salvado, dejando efectividad de 0.00 con 12 ponches en 11 entradas de labor.

Era la segunda corona en cinco años que tenía el club de fundado.

1968-1969
Bajo la dirección de Wilfredo Calviño, los salados buscaban el desquite ante los Tigres de Aragua, club que los derroto de manera sorpresiva la campaña anterior.

Los Tiburones contaron con Paul Casanova, Adolfo Phillips, Richard Nye, Jerry Nyman, Rollie Fingers y los refuerzos Pablo Torrealba, Jose´Manuel Tovar, Nelson Castellano y Juan Quiroz.

Se jugó un semifinal y La Guaira fue el club que ganó con mejor registro (6-3). El MVP fue Adolfo Phillips quien ligó para 414.

1970-1971
La Guaira llega a su séptima serie final de manera consecutiva, luego de haberse ubicado en la tercera casilla de la ronda eliminatoria y derrotar a los Leones del Caracas, en una de las semifinales.

Por segundo año consecutivo se medían a los Navegantes del Magallanes, conjunto que los barrio en el certamen anterior. Aunque los litorarenses no partieron favoritos, llegaron a siete encuentros para vencer a su némesis.

Pat Kelly, Paul Casanova, José Cardenal, Enzo Hernández, Oswaldo Blanco y José Herrera formaban parte de ese cuarto título salado. También se sumó Aurelio Monteagudo, Criando Peña y Jerry Cram.

El MVP se lo llevo Criando Peña quien dejó marca de 1-1 y tres juegos salvados con 1.69 de efectividad.

Ese año se estrenaron en Series de Caribe bajo la conducción de Graciano Ravelo, quien relevó al cubano Reinaldo Cordeiro, quien dejó al club por problemas físicos.

1982-1983
Por quinta ocasión la final de la LVBP la dimiten La Guaira y Caracas. Oswaldo Virgil dirigía a los del litoral.

Era su primera final tras doce años de ausencia, los salados conformaron un club interesante con los foráneos Darryl Strawberry, Ron Jackson, Bryan Clark, Odell Jones, Albert Williams, Darrel Thomas, Bruce Bochy y Elías Bonaparte. El material criollo lo conformaban Luis Mercedes Sánchez, Raúl Pérez Tovar, Luís Salazar, Oswaldo Guillen, Robert Marcano y Juan Francisco Monasterios.

La Guaira ganó en seis encuentros con Bryan Clark quien se llevó el MVP con dos triunfos y una efectividad de 0.00.

1984-1985
Aurelio Monteagudo tomo las riendas del club en lugar de Gustavo Gil que renuncio en la ronda eliminatoria. La Guaira barrería a los Tigres de Aragua y conquistar así su sexto título en la LVBP.

Era el segundo título en tres años, entre los peloteros que contó el club estaban: Norman Carrasco, Raúl Pérez Tovar, Oswaldo Guillen, Argenis Salazar, Gustavo Polidor, Luís Salazar, Alfredo Pedrique y los foráneos Pat Dobson, Eddie Miller, Butch Benton, Bryan Clark, Tony Brizzolara, Jim Siwy y Gorman Heimuller.

El pelotero MVP de la final fue Oswaldo Guillen quien bateó para 500 con cinco anotadas.

1985-1986
El último título de La Guaira llega con su generación de oro. Ante Caracas en siete compromisos se llevan su séptimo título de la mano de Oswaldo Guillen, Raúl Pérez Tovar, Gustavo Polidor, Norman Carrasco, Luis Salazar, Argenis Salazar y Alfredo Pedrique.

Entre los importados figuraban Darrell Miller, Omar Moreno, Daryl Boston, Bryan Clark, Dave Wyatt y Tom McCarthy.

Nuevamente Oswaldo Guillen sería declarado MVP, al dejar promedio de 367.

@beisboladentro

lunes, 29 de octubre de 2012

Una temporada de ensueño




Con el título de los Gigantes de San Francisco culmina la temporada 2012 del béisbol de las Grandes Ligas, para Venezuela fue una temporada de ensueño por las incontables marcas y hazañas que varios criollos cosecharon durante los últimos siete meses.

Jamás habían concurridos tantas satisfacciones seguidas para nuestros representantes, lo que sin duda ratifica la calidad que la LVBP viene desarrollando en los últimos años con sus peloteros, de igual modo Venezuela se coloca cerca de convertirse en la máxima cantera de jugadores y superar a República Dominicana, quien ostenta dicho privilegio.

Lo sucedido esta temporada nos presagia que quizás para la 2013 podamos volver a llenarnos de muchas satisfacciones y, en caso tal de que eso no suceda, podremos recordar los momentos inolvidables que 2012, nos dejo en nuestras memorias.

67 criollos dieron inicio a la temporada en sus respectivos rosters. La anterior marca de 62, impuesta un año atrás no duro mucho. De este buen augurio, se destacó la aparición de Johan Santana, quien lanzaba nuevamente tras estar año y medio alejado de los diamantes.

Pero Santana no se conformó con un regreso. El primero de junio lanzó su primer juego sin hits y el primero en la historia de los Mets de Nueva York. El Gocho demostró en esa actuación que las dudas sobre su hombro se habían disipado. Pero una lesión en su rodilla y fatiga en su brazo de lanzar, arrojo que los Mets le dieran por finalizada la temporada a fin de reponerse y que en 2013 lance sin restricciones.

Pero el no hitter de Santana no fue la única satisfacción que tuvo Venezuela, dos meses y medio después otro criollo se cubriría de gloria; Félix Hernández se convierte en el primer lanzador venezolano en lanzar un juego perfecto y cuarto partido sin hits en la historia de los Marineros de Seattle.

El Rey Félix, maniató a las Rayas de Tampa Bay y contó con el respaldo de Jesús Montero, quien trajo la única rayita del encuentro. Este juego perfecto coloco a Hernández en ruta hacía su segundo Cy Young, pero un infame mes de septiembre lo saco de toda opción de soñar con un nuevo trofeo.

Pablo Sandoval fue otro que retumbo con fuerza a comienzos de temporada. El antesalista hilvano una seguidilla de 20 partidos consecutivos dando de imparable. La seguidilla fue durante los primeros veinte cotejos del club de San Francisco en la temporada. Su hazaña lo hace ser el único hasta los momentos con dicho registro.

Además dejó atrás los 18 encuentros sucesivos de Johnny Rucker, logró con la divisa de la bahía y los 15 que logró Víctor Martínez para los venezolanos.

Sandoval también dio de que hablar al ser el primer pelotero en conectar un triple en Juego de Estrellas, su hito le permitió dar un preludio de lo que sería capaz de hacer en la Serie Mundial donde es el cuarto bateador en conectar tres vuelacercas en un partido. Su nombre figura al lado de Babe Ruth, Reggie Jackson y Albert Pujols.

Por si eso no fuera poco, el criollo implanto una nueva marca de hits en playoff (26), dejando atrás a figuras como Marquis Grissom, Darin Erstad y David Freese.

El punto final lo consiguió al ser el primer venezolano en obtener un MVP en Serie Mundial.

Pero quien más llenó centimetraje en la prensa fue Miguel Cabrera, el venezolano consiguió la Triple Corona de Bateo, algo que no sucedía en las mayores desde hace 45 años. De igual modo es el primer nativo en revalidar un título de bateo.
Asi batearon en 2012 los venezolanos

La gesta de Cabrera fue el colofón final a una temporada donde alcanzo además las mil remolcadas como profesional, siendo el décimo sexto jugador en las mayores en arribar a esa marca, antes de cumplir los 30 años. Allí se unió a leyendas como Jimmie Fox, Mel Ott, Lou Gehrig, Hank Aaron, Mickey Mantle, Frank Robinson, Hank Greenbergh, Al Simmons, Alex Rodríguez, Albert Pujols, Andruw Jones, Juan González y Ken Griffey Jr.

También es el criollo más joven en arribar a esa marca, superando a Andrés Galarraga, Bob Abreu y Magglio Ordoñez.

Otro hecho que alcanzo Cabrera fue los 300 vuelacercas, colocándose segundo entre los venezolanos y con mucha oportunidad de superar en 2014 a Andrés Galarraga quien disparó 399.
Cabrera con su triple corona se llevo el premio al Jugador del Año, el premio Luís Aparicio, siendo el primero con tres premios en su haber y aguarda pacientemente a noviembre, cuando obtenga con toda seguridad su primer MVP, algo que ningún venezolano ha logrado.

Adiós a grandes figuras…

La temporada también fue la conclusión final para tres peloteros que decidieron retirarse de los diamantes. Uno de ellos con suficiente ingrediente para unirse a Luís Aparicio en el Salón de la Fama dentro de unos cinco años.

Omar Vizquel cerró su gloriosa carrera de 24 temporadas con los Azulejos de Toronto, aunque no fue una campaña productiva para el caraqueño, su retiro no fue bien llevado por la organización canadiense y por el manager John Farrell con quien tuvo un roce en la semana final de la temporada.

Mientras Chipper Jones recibía homenajes en cada estadio de la Liga Nacional, Vizquel tuvo que resignarse en el dogout canadiense por una oportunidad de jugar y mostrar su excelsa defensa por los parques de pelota.

Vizquel dijo adiós tras 24 temporadas
Al final en un emotivo homenaje, ocurrido el último día de la temporada, donde uso su número 13 y jugó en el campo corto, Vizquel dijo adiós de los terrenos pero con la seguridad de volver a ellos como manager, según afirmó el venezolano.

Pero mientras ese deseo llega, Vizquel tuvo un año donde implantó marcas cada vez que salía a jugar. Ser el campocorto de mayor edad es una de ellas. Pero quizás la más importante fue superar en hits al inmortal Babe Ruth.

No llegó a los tres mil imparables, lo que hubiera sido un colofón a su carrera, pero sus números le permiten optar por su cupo a la inmortalidad. Nadie duda de los registros que alcanzó pese a que algunos consideren que lo hizo en una edad avanzada. Aún así las opciones de juego fueron pocas y las aprovecho al máximo.

Magglio Ordoñez fue otro que dijo adiós. Marginado por una lesión que lo privó de conseguir una oferta atractiva, el pelotero decidió que la mejor opción era retirarse que tomarse un año sabático.

El venezolano recibió un caluroso homenaje por parte de los Tigres de Detroit, quien le dedico un día y resalto los valores de Ordoñez en sus años como Tigre.

Mismo homenaje recibió Carlos Guillen, quien nunca pudo estar alejado de las lesiones en las últimas campañas. El ambidiestro que fuera dejado libre por Detroit, acepto un contrato con los Marineros de Seattle, pero durante el entrenamiento primaveral, las lesiones aparecieron y prefirió no pasar por el calvario y dejar los terrenos definitivamente.

Asi lanzaron en la 2012
La nueva camada

La temporada 2012, también fue fructífera para la cantera de venezolanos que recibieron el llamado de sus organizaciones.

16 nuevos grandeligas recibieron su diploma, y se perfilan como las nuevas estrellas de sus respectivas organizaciones. Algunos de ellos, recibieron su ascenso como recompensa a su excepcional temporada en liga menor y, aunque es factible que no inicien arriba la temporada siguiente, trabajan arduamente para que esa experiencia no sea lo que llaman un simple “cafecito”.

Esta es la tercera cifra más alta de nuevos debuts desde el año 2000. El mayor registro sigue siendo 18 en la temporada 2008.

El grupo de grandeligas lo conforman: Freddy Galvis (Filadelfia), Marwin González (Houston), Sandy León (Washington), José Ortega (Detroit), Hernán Pérez (Detroit), Gorkys Hernández (Pittsburgh y cambiado a Miami), Luís Avilán (Atlanta), Martín Pérez (Texas), Miguel Socolovich (Baltimore y cambiado a Cachorros), Pedro Hernández (Medias Blancas de Chicago y cambiado a Minnesota), Avisail García (Detroit), Jean Machí (San Francisco), Henry Rodríguez (Cincinnati), Luis Jiménez (Seattle), Wilmer Font (Texas) y Rafael Ortega (Colorado).

Esto fue parte de lo que vimos en la temporada 2012, también hubo registros que no pasaron por debajo de la mesa, como las declaraciones polémicas de Oswaldo Guillen, acerca de su adoración hacía Fidel Castro, que le ocasiono una suspensión de cinco encuentros. El técnico fue despedido hace poco de su cargo en los Marlins de Miami.

Los 30 rescates de Rafael Betancourt en su primer año como cerrador, la mala actuación de Francisco Rodríguez y sus problemas con la ley; el mal año de Bob Abreu, los 150 triunfos de Freddy García, que lo colocan como el máximo ganador entre los lanzadores criollos, los dos triples en un episodio de Carlos González, entre otras marcas que de seguro esperamos volver a ver la próxima campaña.

@beisboladentro

martes, 23 de octubre de 2012

Marlins de Miami cesantearon a Oswaldo Guillen



Lo que era un secreto a voces se hizo realidad; los Marlins de Miami despidieron este martes al venezolano Oswaldo Guillén, después de apenas una temporada con el equipo.

El pobre desempeño de los peces, las polémicas declaraciones sobre Fidel Castro y la mala relación con algunos de sus jugadores fueron suficiente detonante para que Jeffrey Loria y el alto mando gerencial de Miami tomaran la decisión.

El venezolano que llegó en medio de muchas expectativas a la ciudad, firmó un contrato de diez millones de dólares por cuatro campañas. Ahora Miami deberá cancelarle los restantes $7.5 millones que le adeudan de su contrato.

No fue el mejor estreno de Loria y su ambicioso proyecto, el propietario armo un equipo competitivo al gastar 191 millones de dólares en un lapso de cinco días durante el receso para contratar a José Reyes, Mark Buehrle, Carlos Zambrano y Heath Bell, para meter al equipo en una postemporada.

Incluso estrenaron un estadio con techo retráctil valorado en 634 millones de dólares, pero con una marca de 69-93, se dio por descontando que esta temporada fue un rotundo fracaso.

Guillen inició su transitar con Miami con el pie erróneo, desde el entrenamiento primaveral ya su incontenible verborrea se hacía presente al señalar que los nuevos uniformes no eran de su agrado. Durante la primera semana de la temporada unas declaraciones suyas en una revista norteamericana, donde expreso su admiración al líder revolucionario Fidel Castro, le trajo no sólo una suspensión de cinco encuentros, sino una multa y una declaración de perdón a una comunidad cubana que radica en Miami, quienes pedían la salida del mirandino del club.

Aunque Guillén expresó que iba a borrar esos errores a base de victorias, un mal desempeño en junio acabo con las esperanzas del club, lo que influenció en la salida de varias estrellas.

Los traspasos de Hanley Ramírez, Aníbal Sánchez, Gaby Sánchez, Edward Mujica y Omar Infante, dieron por sentado que el proyecto que confeccionó Loria y Larry Beinfest había concluido.

Aunque Guillen encaro esa situación con su acostumbrada y picante lengua, no pudo levantar un equipo que lució totalmente desmantelado.

Poco le importó si era despedido y en varias ocasiones vocifero que si era apartado del club igual retornaría en otro conjunto.

Aunque a veces reculo en sus comentarios, Guillen nunca dejó de ser polémico sobre su futuro en el equipo.

Para Larry Beinfest, Vicepresidente de Operaciones del club, la frustrante temporada que finalizó fueron motivos suficientes para desprenderse de Guillen.

Ni siquiera los roces con Heath Bell sirvieron para que su estancia en Miami fuera más cómoda. Esta semana Bell fue cambiado a Arizona.

Aún no se ha nombrado quién será el sucesor del venezolano, lo cierto es que el nuevo dirigente será el quinto que tenga el club desde el año 2010.

Guillén se fue de los Medias Blancas de Chicago en septiembre de 2011, después de ocho temporadas al mando en los que llevó al equipo de la Ciudad de los Vientos, a ganar la Serie Mundial de 2005. Pasaron 24 horas después para que estampara su rúbrica con los peces.

Se especula que su destino pudiera ser los Azulejos de Toronto, club que se desprendió de John Farrell quien ahora dirigirá a los Medias Rojas de Boston. Pero son solo meras especulaciones.

Su futuro en el béisbol no está definido, Guillen se encuentra en España y aún no ha hecho declaraciones sobre que espera hacer a partir de ahora, algunos especulan que podría tomarse un año sabático, otros  incluso se van más lejos y aseguran que el mirandino estará dirigiendo nuevamente en las mayores…

La mala actuación de La Guaira pudiera ser un aliciente para reencontrarse con ese béisbol que le permitió ganar el Manager del Año en 2005.

@beisboladentro