viernes, 7 de enero de 2011

Caracas apunta a la final del Todos contra Todos


Culminado el primer cuarto de calendario del round robin, los Leones del Caracas lucen sólidos para enrumbarse nuevamente a una instancia final en pos de reeditar el título alcanzado hace un año a expensas del Magallanes.

Por su parte, Caribes, Zulia y Aragua mantienen una lucha interesante por el segundo lugar, donde las tres divisas han tenido momentos cumbres en estos cuatro choques, pero donde los errores pagan caro en este deporte. Finalmente, los Bravos de Margarita han desaprovechado las buenas escogencias del draft y aún no han visto luz propia en este inicio del Todos Contra Todos.

Como marchan los cinco clasificados, a continuación iremos viendo detalladamente su actuación:

Los Leones del Caracas quienes esperan a su manager Dave Hudgens, retorne al país este fin de semana, luego de cumplir compromisos en el exterior, aseguro sentirse contento con el equipo que tiene, así como de los refuerzos tomados para esta fase.

No cabe duda que las piezas a las que hace referencia Hudgens se debe a las escogencias de Gregor Blanco y Michael Ryan, peloteros que ayudarán a Tike Redman en los jardines, siendo un outfield totalmente nuevo para esta fase. Con la incorporación de estos tres jugadores, Jackson Melian será el cuarto outfield y el primer back up desde la banca, dando solidez a esa parte de la cueva melenuda.

Sin contar los encuentros de este viernes 07 de enero, los caraquistas marchan sólidos en el primer lugar con marca perfecta de 4-0; el aporte de los melenudos se ha hecho sentir gracias a los maderos de Marwin González, Josh Kroeger y Jesús Guzmán, sin obviar lo hecho por José Lobatón, quien se ha alternado en la receptoría con Carlos Maldonado.

No todo es bonito

A pesar de las escogencias de Blanco, Ryan y del lanzador Scott Patterson, los actuales campeones aún no han decidido, si usar el último cupo disponible de su elección del draft la próxima semana cuando Asdrúbal Cabrera se marche del equipo. 

La lesión que padece Gregorio Petit quien está alejado desde mediados de diciembre, ha puesto a correr a la gerencia melenuda, quien ve poco probable su incorporación para esta fase 

“Dependemos de Gregorio Petit para llevar a cabo la transacción pero hay que apuntar que nosotros tenemos cubierta la cuota de ocho importados (o sustitutos)”, aseguró Luís Ávila, presidente del club. Aunque existe la posibilidad de reservase ese cupo, Caracas cuenta con jugadores capaces de cubrir esa posición, allí están Marwin González y Leonardo Gil, para cubrir la ausencia del grandeliga Cabrera quien culminará su actuación el 16 por orden de su organización, Indios de Cleveland.

Además Caracas cuenta con algunas imposiciones, pues José Ortegano y Thad Weber van con un límite de dos y tres aperturas respectivamente, para ello, Guillermo Moscoso también irá con tres aperturas, siendo Gustavo Chacín quien cumpla las cuatro aperturas en esta ronda; allí estarán Ronald Uviedo y Armando Gabino para atender esas faltas de algunos lanzadores.

Si Caracas va en buen camino, las Águilas del Zulia, tuvieron un buen arranque con dos victorias sólidas ante Aragua y aunque cayeron en los siguientes dos partidos ante el Caracas, lo meritorio de los zulianos es que sus triunfos llegaron sin algunas piezas que tuvieron problemas para arribar a Maracaibo, no tuvieron a Edgar Estanga, Amalio Díaz y Marcos Tabata, tampoco arribaron los dominicanos Timoniel Pérez y Anderson Hernández, ni Erold Andrus. 

Zulia salió al terreno con una camada de jóvenes promesas que tal como lo afirme hace par de años serían la nueva cara del club y que como vaticine si no es este año el 2012 debe ser el año zuliano, pues la generación de relevo ya está apta para la liga, Ender Inciarte, José Pírela, José Flores, Henry Rodríguez, Alex Torres, Marcos Tabata y compañía representan esa nueva generación que una vez tuvieron los zulianos en la década de los 80 y principios de los 90 con Carlos Quintana, Cristóbal Colón, Pedro Castellano, Wilson Álvarez, Danilo León, Geremi González, Henrique Alfonzo Gómez, Julio Machado, William Mota, Alexander Delgado, Eduardo Zambrano y compañía.

De la mano de Pírela y del MVP y Novato del Año de la 2009-2010, Ernesto Mejía, las Águilas depositan las esperanzas de convertirse en la revelación del torneo.

Nadie creía en nosotros

Bajo ese lema, las Águilas del Zulia ha afrontado esta nueva fase, cuando las miradas van hacía Caracas y Aragua para una final, Zulia demostró que sus once triunfos en fila en la temporada y su puesto en el primer lugar con el Caracas (35-28), fue una demostración del trabajo que ha hecho la gerencia zuliana en obtener jóvenes promesas por veteranos jugadores que hoy muestran los progresos por lo cual fueron obtenidos; para muestra tres peloteros zulianos están optando al Novato del Año.

Hasta los momentos con récord de 2-2 antes de los encuentros del viernes 07 de enero, Jody Davis, manager de los zulianos ha podido mover sus piezas para encontrar un team work pese a las ausencias de Gerardo Parra (restricciones de Arizona), Anderson Hernández (problemas de visa) y Erold Andrus (se negó a jugar por diferencias con el club). Aunque obtuvieron a Oswaldo Navarro, Enrique González y Jarret Grube, Zulia podrá usar su última sustitución dentro de poco para seguir marchando con pies firme a la clasificación.

La última vez que Zulia y Caracas empezaron con 2-0 ambos equipos estuvieron en la final (94-95) ganada por los melenudos con Omar Vizquel y Pompeyo Davalillo como ejes fundamentales.

Caribes de Anzoátegui también ha mostrado síntomas de querer más en estos veinte años que tiene la franquicia instalada en el Oriente del país; Julio Franco ha sacado el mejor provecho a sus peloteros y las escogencias realizadas han dado frutos en estas primeras de cambio.

Oscar Salazar, Endy Chávez, César Suárez y Jorge Julio Tapia han demostrado a la gerencia oriental que pueden enrumbar a Caribes a su segunda final. El aporte de estos peloteros unidos a la producción de Amarista, Camacho y Alfonzo dan a Caribes una sólidez ofensiva, no descartemos tampoco el pitcheo donde Andrew Baldwin  y Alex Herrera comandan una rotación sólida y capaz de dar una sorpresa.

Los Tigres de Aragua buscan un nuevo aire este año y así lo hicieron durante la temporada con nuevos uniformes y una nueva actitud, Buddy Bailey a confeccionado un equipo que ha podido tapar las fallas que presentan en esta nueva etapa.

La incorporación de Tyler Greene en el campo corto nos recuerda la experiencia que aporto Jason Bowers quien formo llave de doblematanzas con Luís Ordaz a comienzos de esta década. Greene ahora conformo la llave con Hernán Irribaren y Melvin Dorta, dos peloteros que han respondido y hecho daño a sus contrarios.

La producción sigue intocable con Ramos, Romero, Giménez y Milledge. Mientras que la novedad Juan Rincón en el pitcheo espera responder este fin de semana en una nueva apertura, donde Yorman Bazardo es el caballo de la rotación.

Finalmente Bravos de Margarita ha tenido un desafortunado comienzo de 0-4, la inesperada arrancada han puesto a los Bravos en contra de todos los pronósticos, ya que desde el formato del todos contra todos, ningún equipo en el béisbol profesional venezolano ha logrado avanzar a la serie final.

La poca producción colectiva de Luís Jiménez, Jay Gibbons, Frank Díaz, René Reyes y J.R. House los lleva a promediar 196, sin contar con las ausencias de Yorvit Torrealba (quien se incorpora este fin de semana) y Henry Blanco (lesión), los bates insulares han salido ansiosos y no han producido en esta etapa.

Aunado a eso Luís Dorante debe sumarse al equipo este fin de semana luego de sus compromisos en el norte. Los Bravos tampoco han podido en el pitcheo (su talismán) encontrar la fórmula para parar a sus contrarios, ni Carlos Monasterios, Julio Silva, Alberto Bastardo, Ronald Belisario y Jean Machí se han mostrado como en la ronda regular.

Es indispensable que comiencen a despertar de ese letargo, pues en una serie corta la eliminación esta a la vuelta de la esquina antes de lo estipulado; parece ser una copia exacta de lo sucedido el año pasado.

Premios

Aún no se han hecho oficial los anuncios para los grandes de esta temporada, pero ya se conocen algunos galardones que por los números y estadísticas matemáticas se dan a conocer, siendo estos:

Productor del Año:

Luís Jiménez tuvo un año magistral en la temporada, el toletero zurdo, sin jugar este año en el norte, termino con un OPS de 1.024, cifra superada solamente por Josh Kroeger. Además el inicialista crepuscular igualo a Vidal López con el récord de boletos para un criollo en una temporada con 57 y con 40 remolcadas.

Jiménez solo dejó a 33 peloteros en posición anotadora, menos de la mitad que dejo Jesús Guzmán, quien registro 12 fletadas más que el ganador.

Cerrador del Año

Ronald Belisario les demostró a los Tiburones de La Guaira que es el mejor cerrador de la temporada, la campaña hecha por Belisario y que fue ratificada a pesar de los altibajos que tuvo en los Dodgers, rescató 14 encuentros de manera consecutiva con quince abanicados en 18 episodios lanzados. No permitió cuadrangulares y concedió cuatro boletos, además de ganar un partido.

Consiguió 44 unidades producto de la suma de tres puntos por cada rescate y dos por cada victoria, restándole dos puntos por cada blown sabe y derrota sufrida.

Relevista del Año

Luís Ramírez también compañero de Belisario en Margarita se erigió como el mejor relevo del torneo, esa condición la ratifico luego de ser catalogado como el mejor en su posición en la liga mexicana.

El oriental salvó dos encuentros, mantuvo el triunfo en trece ocasiones y se acredito tres triunfos.



@Adonisalejandro                         

miércoles, 5 de enero de 2011

Bagwell victima de la era de los esteroides


Continuando con la serie de trabajos especiales acá le dejo el turno a Jeff Bagwell; quien fuera uno de los mejores inicialistas de la década de los años noventa, a pesar de la presencia de otros inicialistas como Mark McGwire, Frank Thomas, J.T. Snow, Andrés Galarraga y Rafael Palmeiro; Bagwell no sucumbió y forjo su propio nombre demostrando ser un pelotero cinco herramientas que año tras año dejo números interesantes para ser catalogado como el mejor en su posición.

A pesar de que su nombre no figura entre los posibles “dopados”, Bagwell pudiera ser víctima de esa era donde varios peloteros asombraron por su condición física y facilidad con que sacaban la pelota del parque.
El estilo pelicular de batear fue implementado por Rudy Jaramillo

La primera vez que escuche el nombre de Jeff Bagwell, fue en 1994, el año de la huelga de peloteros, el primera base de Houston se encontraba enfrascado en una lucha por obtener la Triple Corona de Bateo del viejo circuito ya que estaba segundo en bateo (detrás de Tony Gwynn), segundo en jonrones (detrás de Matt Williams) y marchaba líder en remolcadas.

A pesar de que en agosto la huelga impidió que la temporada concluyera, el inicialista de Houston fue reconocido por los especialistas de este deporte como el Jugador Más Valioso del viejo circuito de manera unánime.

El pelotero asegura que su explosión jonronera se debió al trabajo que hizo con el coach de bateo Rudy Jaramillo en 1994, quien le modifico su manera de batear y lo ayudo a entender mejor su swing. Antes, Bagwell, quien fue electo Novato del Año en 1991 había conseguido 15, 18 y 20 cuadrangulares, antes de convertirse en un slugger; de hecho en su carrera de quince años en las mayores solo cosecho 30 o más cuadrangulares en nueve ocasiones y en tres de ellas disparo más de cuarenta; concluyendo con 449 vuelacercas a 51de los 500 que auguran el ingreso seguro a Cooperstown.

Su carrera finalizo unos años antes debido a una lesión en su hombro derecho que le imposibilito batear, tal como sucedió en 2005, cuando no pudo ayudar del todo a Houston en la Serie Mundial que perdieron ante los Medias Blancas de Chicago.

Este año Bagwell apareció por primera vez en las papeletas para ser electo a Cooperstown, el jugador de Houston recibió 242 votos para un 41.7%, quedando en el sexto puesto de la votación. Por encima de él estuvieron Roberto Alomar y Bert Blyleven (electos), Barry Larkin, Jack Morris y Lee Smith.

Bagwell sabe que algunos miembros de la prensa y los aficionados serán escépticos sobre sus reclamos. En el ambiente actual, casi todos los toleteros de su era son considerados culpables hasta que se demuestre lo contrario. Bagwell nunca ha sido involucrado en un escándalo de drogas de rendimiento; más allá de los comentarios y las insinuaciones, pero vive bajo la misma nube de sospecha que los jugadores que han fracasado en las pruebas de dopaje, mentido ante el Congreso de Estados Unidos o consumido esteroides.

No consumí esteroides

En su año de novato en 1991
En una entrevista al diario Houston Chronicle en 2004, Bagwell aseguro que muchos comentaron su repentino cambio muscular año tras año; “Yo sé que muchas personas dicen… su cuerpo se engrandeció… bueno, si estás comiendo 30 libras de carne cada día y haces ejercicios cardiovasculares y de pesas, tu cuerpo se engrandecerá.

El jugador asegura que nunca tocó los esteroides ni cualquier otra droga ilegal para mejorar el rendimiento atlético; no cabe duda que en sus 15 años como mayorista su musculatura aumento considerablemente, Bagwell atribuyo su musculatura a su obsesión al levantamiento de pesas, algo que hoy señala como un grave error que le produjo lesiones en su hombro y obligaron a su retiro prematuro en 2005 cuando tenía 37 años.

En una entrevista a Espn.com aseguró: “Yo nunca usé esteroides… si yo podía batear entre 30 y 40 jonrones cada año e impulsar 120 carreras, ¿Por qué necesitaba más?, yo estaba muy contento de lo que estaba haciendo, y esa es la verdad ante Dios. De repente los tipos comenzaron a batear 60 ó 70 jonrones y la gente decía… si tomaras esteroides, tu también podrías hacerlo… yo les decía, estoy bien donde estoy y sólo quiero hacer lo que puedo hacer.

El ex pelotero afirmo en reiteradas ocasiones que las grandes ligas tuvieron grandes estrellas en la década de 1990 y 2000, a pesar de que muchos de ellos están bajo la lupa de los esteroides, Bagwell señala que es un absurdo afirmar que sólo hubieron estrellas en los años 30, 40 y 50.

En la entrevista a Espn.com, Bagwell declara: “¿Tú sabes cómo me siente, en realidad?, si un tipo se está ganando el salario mínimo y él mira sobre el terreno y piensa que tiene que tomar algo para mantenerse en las mayores, yo no veo ningún problema con eso. Tú estás tratando de dar lo mejor de ti. Como jugadores de béisbol, nosotros no tenemos poder de ganancias por años y años. Si tú tienes que hacer algo para tu familia, yo no veo ningún problema con eso”.

Acotó que la gente puede decir lo que quiera sobre Barry Bonds y Mark McGwire, pero fue divertido verlos jugar, fueron grandes jugadores e hicieron algo por el béisbol en su momento.

“Ahora, si tú eres el mejor jugador del deporte, ¿y tomas esas cosas?, no veo un gran problema con eso. Yo sé que tú lo tomaste, pero eso no importa… estoy tan cansado de toda la basura sobre los esteroides, que han arruinado mi forma de pensar sobre el tema. Odio el simplemente tener que usar esa palabra, pero se ha convertido en una palabra negativa para mí”, recalcó Bagwell.

Números dignos para Cooperstown

Junto a Biggio son el referente en Houston
No es secreto que Jeff Bagwell afirme que para él es un honor estar en el Salón de la Fama, asegura que hizo todo como jugador de béisbol, pero ahora con familia, su inclusión a Cooperstown no afectaría su vida.

Muchos votantes ignoraron la candidatura de Bagwell para ser electo en una primera votación, es actualmente uno de los primeras bases menos sobrevalorados tal vez por no obtener suficientes campeonatos con Houston o no tener una pareja que fuera con él un eje ofensivo.

Es junto a Craig Biggio uno de los pocos jugadores en ser reconocidos como íconos en una franquicia que está a punto de celebrar su campaña 50 en las mayores. Además es el único inicialista que tiene 400 jonrones y 200 bases robadas.

El historial de Bagwell incluye además credenciales que los votantes del Salón de la Fama no pueden obviar, ya que tiene un Novato del Año y un Jugador Más Valioso en sus vitrinas.

En la historia de las mayores, se ubica entre los jugadores más productivos del béisbol en múltiples categorías, es un referente en la historia de los Astros de Houston, y se ganó el respeto entre los jugadores.

Fue un pelotero que tuvo un OPS + ajustado de 130 o más en doce campañas consecutivas, el otro pelotero con números semejantes es Lou Gehrig que tuvo 13 temporadas. El mismo Gehrig y Jimmie Foxx que fueron los inicialistas de mayor poder en las décadas de los 30 y 40 tuvieron seis campañas consecutivas de 30 jonrones, 100 remolcadas y 100 anotadas y Bagwell se unió a ellos.

Además gano un Guante de Oro y asistió a Juegos de Estrellas.

A lo mejor si hubiera asegurado un par de años más en su carrera como jugador hubiera redondeado números más atractivos para los votantes (acercarse a los 500 jonrones). Tal vez los electores decidieron dejar a un lado esos números pero si lo llevamos a otros que están en Cooperstown, el otrora inicialista de Houston tiene números similares a unos inmortales.

No soy un miembro de la BBWAA, pero tengo voz y derecho como periodista de expresar mis opiniones como muchos que escriben sobre quienes deben ser los nuevos inmortales del béisbol; Jeff Bagwell tiene las credenciales necesarias para estar en Cooperstown, el sexto puesto que obtuvo este año puede ser un aliciente de que puede ser un claro favorito a ser exaltado en 2012 a sabiendas que los nuevos candidatos para ese año no cubren con los requerimientos para ser exaltados y en 2013 estarán en las papeletas Barry Bonds, Roger Clemens y Sammy Sosa, otros miembros de la era esteroides.

Quiénes serán los rivales de Bagwell en 2012 para su exaltación allí están Barry Larkin, Jack Morris y Lee Smith que se ubicaron este año por encima del inicialista.

El 2012 se deslucirá esa duda…

@Adonisalejandro                               

Merece Palmeiro ser exaltado a Cooperstown

Inició una serie de trabajos especiales donde iré analizando la carrera de algunos candidatos que estuvieron en las papeletas para ser exaltados al Salón de la Fama en su clase 2011. Sin duda muchos de ellos han hecho una carrera meritoria para que su nombre sea reconocido durante años, incluso después de muerto está figura sin duda alguna es un inmortal.

Llegar a Cooperstown no es fácil, ni siquiera es un camino rutinario; de las decenas de millones de peloteros que han tenido momentos grandes en siglo y medio de béisbol profesional en los Estados Unidos, apenas - sin contar la elección de este año -, 293 personas han recibido su exaltación (203 jugadores, 27 ejecutivos, 35 miembros de las Ligas Negras, 19 managers y 9 árbitros).

Más difícil es entrar a través de la BBWAA donde solamente 109 candidatos han sido reconocidos por el grupo de electores, y no hablemos de cuántos de ellos han sido electos en su primer año en la papeleta. 

Con Baltimore llegó a los 3.000 hits
Rafael Palmerio, originario de la isla de Cuba, es uno de los cuatro peloteros en las mayores que han pegado 3.000 hits y 500 cuadrangulares, en dicha lista se encuentran Willie Mays, Hank Aaron y Eddie Murray (los tres están en Cooperstown). El habanero bateó para 288 con 3.020 imparables, 569 jonrones y 1.835 remolcadas en veinte campañas. Además obtuvo dos Bates de Plata y tres Guantes de Oro.

Pero lo increíble del asunto es que Palmeiro fue señalado por José Canseco en su libro como uno de sus “clientes” que consumían esteroides para mejorar notoriamente en el terreno de juego, hecho que el pelotero negó frente al Congreso norteamericano hace unos años atrás y que luego fuera hallado culpable de usar una sustancia ilegal, situación que el pelotero aclaro en reiteradas ocasiones pero que nunca se demostró su inocencia, hasta tal punto que en 2005 (su último año) fue abucheado en los terrenos de juego, mermando su actuación a 110 partidos con 18 cuadrangulares (su cifra más baja desde los 14 que dio en 1990), se fue al olvido del béisbol sin retirarse como un grande.

A diferencia de Mark McGwire (quien lleva cuatro años ignorado por los electores), la carrera de Palmeiro es mucho más contundente que el gigante de Pomona. El hecho de dejar semejantes números y vivir a la sombra de McGwire y Frank Thomas, quienes se llevaron los grandes anuncios en la prensa o las votaciones al Juego de Estrellas; Raffy siguió bajo la sombra demostrando año tras año promedios de 30 jonrones y 100 remolcadas para los Rangers de Texas y posteriormente para los Orioles de Baltimore.

Un bateador selectivo

El cubano conecto 30 o más jonrones en diez de sus veinte campañas en las mayores, sus 569 cuadrangulares ocupan en la actualidad el puesto 12 entre los mayores jonroneros en la historia; todos los peloteros que han conectado 500 cuadrangulares y que son elegibles al Salón de la Fama, se encuentran en Cooperstown – a excepción de McGwire -, sus 3.020 hits lo ubican en el puesto 23 de todos los tiempos; todos los que han llegado a la marca y son elegibles también se encuentran en el Salón de la Fama – con excepción de Rose, Biggio y Palmeiro -. 
En el Congreso aseguro no usar esteroides

Palmeiro tiene números superiores o similares a Frank Robinson a Joe Morgan, Rogers Hornsby, Carl Yastrzemski, Dave Winfield y compañía. Ocupa el puesto 15 en carreras empujadas con 1.835, de hecho se ubica en una lista de peloteros que coleccionaron 3.000 hits y 1.800 remolcadas; dicho grupo lo conforman Willie Mays, Hank Aaron, Eddie Murray, Ty Cobb, Stan Musial, Carl Yastrzemski y Dave Winfield.

Los números están allí, ha sido una carrera meritoria que se inició en 1986, cuando los Cachorros de Chicago le dieron la oportunidad de jugar en las mayores, Palmeiro es el único jugador en la historia en conectar al menos 38 jonrones y remolcar al menos 100 carreras en nueve temporadas seguidas; según Bill james, experto en sabermetría, Palmeiro se ubica en un nivel que usualmente resulta en la elección a Cooperstown en la primera oportunidad.

Además tuvo veinte o más cuadrangulares en catorce campañas consecutivas, remolco cien o más carreras en diez ocasiones (nueve consecutivas), recibió votos para el premio al Jugador Más Valioso en diez campañas, siendo en 1993 la mejor posición que tuvo al concluir sexto. En veinte campañas, jugó con un equipo que tuvo récord ganador en apenas siete temporadas, participo en tres juegos divisionales con Baltimore (96-97) y Texas (99) y dos Series de Campeonato con Baltimore (96-97). Nunca pudo jugar una Serie Mundial.

Excelso fildeador

Entre todos los inicialistas, Rafael Palmeiro se destaco por un guante seguro y brindaba seguridad al infield de Texas y Baltimore. A pesar de obtener tres Guantes de Oro (1997-1999), Palmeiro también vivió de la sombras de otros grandes fildeadores en su posición como Don Mattingly, John Olerud y J.T. Snow, antes de alternarse entre la primera y el rol de designado.

Uso tapones para no escuchar las pitas en su contra
Entre los números ofensivos para los jugadores de esa posición, Palmeiro posee la quinta mayor cantidad de remolcadas, la cuarta mayor cantidad de jonrones y la segunda mayor cantidad de hits. Amén de un swing compacto sin esfuerzo, característico de un bateador de contacto.

Muchos fueron los escépticos que no creyeron que llegaría a los 500 cuadrangulares y 3.000 hits, de inmediato se cobro con fuerza su ingreso al Salón de la Fama, a la calladita y sin ninguna publicidad, dejo números abrumadores, fue el eje ofensivo en Baltimore y Texas,  y nunca tuvo el protagonismo en dicho equipos; en Texas vivió a la sombra de Juan González, Iván Rodríguez y Nolan Ryan, mientras que en Baltimore el líder era Cal Ripken Jr, seguido de  Roberto Alomar, Brady Anderson, Mike Mussina y compañía.

Buck Showalter, quien fue su manager en Texas aseguró que tenía manos grandes para la inicial, “Tenía un gran tempo, era muy consistente y hacía lucir todo muy fácil”.

Brady Anderson quien fuera compañero de Palmeiro en Baltimore alegó que “El fue súper consistente por mucho tiempo, fue un jugador duradero y fildeo bien en su posición. Fue un gran bateador en momentos claves. Su swing era muy repetible, lo vi muchas veces abanicar y fallar y uno podía ver que generaba mucha velocidad”.

Era de esteroides

Canseco cuando presento su libro
El fallecimiento de un lanzador de liga menor, perteneciente a los Orioles de Baltimore, quien en la autopsia revelo que su deceso ocurrió por una sobredosis en unos esteroides, destapo una olla sobre el uso de esteroides en el béisbol. Ese escándalo retumbo aún más cuando en 2005, cuando el cubano José Canseco admitió en una entrevista que uso esteroides anabólicos durante su carrera como profesional.

La confesión de Canseco provoco una fuerte reacción en las Grandes Ligas, ya que el admitió que el 85% de los peloteros profesionales usaban esteroides, a sabiendas de los dueños de equipos y del Comisionado del béisbol; estas declaraciones fueron rechazadas contundentemente por los equipos y jugadores y tildaron a Canseco de embustero y lo execraron del béisbol.

Pero el cubano a través de su libro Juiced: Wild Times, Rampant`Roids, Smash Hits & How Baseball Got Big, señalo a varios jugadores como consumidores entre los que se destacan sus ex compañeros Mark McGwire, Jason Giambi, Rafael Palmeiro, Iván Rodríguez y Juan González, afirmó Canseco que él mismo los ayudaba a inyectárselos. Aunque la mayoría de los jugadores que el cubano menciono han negado el uso de esteroides a través del Congreso de los Estados Unidos, las confecciones de McGwire, Alex Rodríguez, Jason Giambi, Andy Pettite y otros han puesto a Canseco como una persona que dijo la verdad.

El caso más notorio fue Palmeiro quien en una audiencia en el Congreso sobre el uso de esteroides en los deportes, negó categóricamente el uso de drogas para la mejora del rendimiento deportivo, otros de los que estuvieron allí se negaron a contestar las preguntas concernientes al caso como McGwire.

El 1 de agosto de 2005, meses después de su comparecencia, Palmeiro fue suspendido por las Ligas Mayores por diez días por dar positivo en unas pruebas de control de dopaje, el jugador señalo a Miguel Tejada de haberle dado unas vitaminas, y aunque este negó haberlas entregado, ya la reputación de Palmeiro quedo mancillada, pues al volver de su suspensión las pitas no se hicieron esperar y el pelotero fue apartado del equipo y más nunca volvió a jugar al béisbol.

El caso de Palmeiro para entrar al Salón de la Fama es convincente, pero para muchos votantes, el caso en su contra es igual de fuerte, tan claro como queda que sus números son dignos de Cooperstown, esto es igualmente claro. No entrará a Cooperstown en su primer año de elegibilidad y es más probable que tenga muchos problemas para mantenerse en los próximos quince años.

McGwire es el primer pelotero que está siendo humillado por los cronistas de béisbol, Palmeiro y Juan González comienzan su calvario, pero dentro de poco estarán en una lista nueva Sammy Sosa, Barry Bonds y Roger Clemens, quienes tienen al igual que los ya nombrados números de sobra para la inmortalidad pero que el hecho de no admitir el uso de sustancias ilegales, mermarán su estatus de inmortales; si Pete Rose fue vetado del béisbol por apuestas ilegales y Canseco no reunió el 5% de votos para su elección; los peloteros de la era de esteroides que califican en la lista Mitchell o en el libro del cubano estarán a la luz por la manera en que consiguieron sus hazañas.

Por lo pronto, los 64 votos que recibió Palmeiro en su primer año y que representa un 11% de los votos para ser exaltado al Salón de la Fama, serán el inicio de un calvario humillante, ya que el pelotero fue el primero que mintió descaradamente sobre el uso de esteroides debido a que le fue comprobado posteriormente el dopaje; a diferencia de McGwire que se mantuvo callado y en su primer año obtuvo más del 20% de votos; Palmeiro corre peligro de ser el segundo pelotero que uso esteroides en ser eliminado de las papeletas, el primero fue José Canseco que no logro el porcentaje para continuar con vida en las boletas.

@Adonisalejandro                            


Alomar se baña de inmortal….


El año pasado vivió el amargo de no ser electo
Aún queda en la memoria aquel 6 de enero de 2010, cuando el puertorriqueño Roberto Alomar quedo a escasos ocho votos para su entronización.

Muchos alegaron que no merecía la exaltación en su primer año, debido a aquel incidente donde escupió al árbitro John Hirschbeck; otros alegaron que debido a la falta de “buenos candidatos” en 2011, era preferible dejar al latinoamericano para la siguiente elección.

En fin, llego el 2011 y la votación fue dada a conocer por el presidente del Salón de la Fama, quien en un claro español anunció “Roberto Alomar, bienvenido a Cooperstown”. El boricua obtuvo el 90% de los votos, gracias a 523 votantes que reafirmaron que Alomar merecía su exaltación.

El puertorriqueño ganó diez Guantes de Oro, la mayor cantidad para un segunda base, además bateo para 300 con 504 dobles, 210 cuadrangulares, 1.504 anotadas, 1.134 remolcadas, 474 robos y 2.724 imparables. Quedo a 276 hits de los tres mil, marca que no pudo alcanzar debido a problemas en su espalda que forzó su retiro en el campo primaveral en 2005 cuando asistió invitado por Tampa Bay.

La elección fue hecha a través de 539 boletas a periodistas miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), por sus siglas en inglés, donde destaca el venezolano Juan Vené, estos periodistas tienen derecho a votar en teoría por un máximo de diez personal al mismo tiempo y como mínimo por cinco.

Un fuera de serie

Alomar quien tuvo el honor de compartir llave de dobleplays con Cal Ripken en Baltimore y Omar Vizquel en Cleveland, fue considerado el mejor camarero de todo el béisbol debido a su destreza en el campo y su consistencia como bateador.

Actuó en doce partidos de estrellas y se convirtió en el tercer pelotero de Puerto Rico en llegar al templo de los inmortales. Los otros son Roberto Clemente y Orlando Cepeda.

En su segunda aparición en las papeletas, Alomar supero ampliamente los 397 votos que recibió el año pasado y demostrar a aquellos que no votaron por él, que su inclusión fue una injusticia el año pasado. Es catalogado junto a Ryne Sandberg y Joe Morgan como los mejores segunda bases del béisbol.

Alomar además es el tercer pelotero hispano en encabezar la votación de los nuevos exaltados al Salón de la Fama, el primero fue el venezolano Luís Aparicio, quien en 1984 encabezo la votación con 84.6%. En 1991 el panameño Rod Carew acaparo el 90.5% de los votos y este año Alomar que obtuvo 90% de los votos.

Hay que destacar que Roberto Clemente fue entronizado en 1971 en una votación especial ya que ese año falleció en un accidente aéreo y no se espero los cinco años para su inducción.

Inmortal después de catorce años

Fueron catorce votaciones la que aguanto callado Bert Blyleven, para al fin escuchar que su nombre está en Cooperstown, su exaltación, llego sufrida como las que vivieron Andre Dawson, Bruce Sutter, Rick Sutcliffe, Jim Rice y otros en años recientes, quienes vieron año tras año ver como finalizaban cerca del mínimo requerido.

Para este lanzador, el reconocimiento llegó tarde, pero en el momento justo, cuando muchos pensaron que el 2010 era el año (recibió 74.2%, quedando a cinco votos del mínimo requerido que es 75%), el 2011 fue el punto culminante de una gloriosa carrera que lo llevo a ganar 287 encuentros y que de alguna manera fue castigado por no culminar con 300 triunfos (cifra que automáticamente da la exaltación).

Blyleven recibió 79% de los votos, gracias a 463 electores que decidieron que era momento de reconocer una carrera gloriosa. El lanzador supero los 400 que alcanzo el año pasado y que lo puso en el umbral de una exaltación que el considero injusta pues en una ocasión afirmo que sus números realmente fueron contundentes.

La clase de 2011 tuvo conformada por Wilson Álvarez, Carlos Baerga, Jeff Bagwell, Harold Baines, Bret Boone, Kevin Brown, John Franco, Juan González, Marquis Grissom, Lenny Harris, Bobby Higginson, Charles Johnson, Barry Larkin, Al Leiter, Edgar Martínez, Tino Martínez, Don Mattingly, Fred McGriff, Mark McGwire, Jack Morris, Raúl Mondesí, Dale Murphy, John Olerud, Dave Parker, Tim Raines, Kirk Reuter, Benito Santiago, Lee Smith, B.J. Surhoff, Alan Trammell y Larry Walker, Ugeth Urbina.

Los exaltados serán homenajeados este jueves en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, donde se les unirá Pat Gillick quien resulto electo por el Comité de Veteranos en diciembre del año pasado. Cabe destacar que Gillick fue pieza fundamental en la llegada de Alomar a Toronto para sus dos únicos títulos y en Baltimore donde los hizo contendores.

Latinos en deuda

La lista de elección contemplo a varios latinoamericanos que en su momento fueron serios candidatos a la elección. El más emblemático es sin duda Edgar Martínez, reconocido como el mejor bateador designado en la historia y quien en su primer año recibió un 36.2%; mientas que este año obtuvo un 32.9%, indicando un descenso en aquellos que consideran que el designado no es un jugador que demostró condiciones de juego.

Martínez jugó 18 temporadas en las mayores, dejando promedio de 312 con 309 cuadrangulares, 1.261 remolcadas y dos coronas de bateo. Fue el pelotero emblema de Seattle que vio partir a otras estrellas con megacontratos como Ken Griffey, Jay Buhner, Randy Johnson y Alex Rodríguez.

Otro boricua fue Juan González, dos veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana que dejo 434 cuadrangulares y 1.404 remolcadas en 17 temporadas en las mayores, pero que a pesar de estar en los últimos años de su carrera aquejado por varias lesiones, figura entre los sospechosos por el uso de esteroides, por primera vez en la papeleta de votación dejo un 5.2% manteniéndose vivo para un  segundo año, donde pareciera inminente su eliminación el próximo año.

Carlos Baerga, también de la Isla del Encanto figuro entre los elegidos, dejo promedio de 291 y asistió a cuatro Juegos de Estrellas en 14 campañas, fue considerado uno de los mejores camareros con una mezcla de poder, pero que estuvo opacado por jugar al mismo tiempo que Alomar. Lamentablemente no recibió ningún voto y quedo descartado para futuras elecciones.
Benito Santiago, también de Puerto Rico, fue Novato del Año en 1987, gano tres Guantes de Oro y asistió a cinco Juegos de Estrellas en 20 campañas, quedo descartado de la lista al recibir un voto. El cubano Constantino “Tino” Martínez, tuvo 339 cuadrangulares, 1.271 empujadas, además de haber ganado cuatro anillos de Serie Mundial con los Yankees de Nueva York; recibió seis votos pero no fueron suficientes para obtener el 5% necesario para seguir en las papeletas.

El dominicano Raúl Mondesí, también ganador del Novato del Año, fue dos veces un 30-30 (jonrones y bases robadas), ganó dos Guantes de Oro con los Dodgers de Los Ángeles, tampoco recibió votos; al igual que los venezolanos Wilson Álvarez que ganó 102 partidos en las mayores y Ugeth Urbina que rescato 240 partidos.

Antes de la exaltación de Alomar, en Cooperstown habían trece hispanos con su placa en el pabellón, seis de ellos fueron electos por la BBWAA siendo ellos: Roberto Clemente de Puerto Rico (elección especial en 1971), Juan Marichal de República Dominicana (1983), Luís Aparicio de Venezuela (1984), Rod Carew de Panamá (1991) y Atanasio “Tany” Pérez de Cuba (2000). Mientras que el puertorriqueño Orlando Cepeda fue electo por el Comité de Veteranos.

El resto fue reconocido por su desempeño en las extintas Ligas Negras (los cubanos Martín DiHigo, José Méndez y Cristóbal Torrientes) y como narradores el argentino Eli “Buck” Canel, el ecuatoriano Jaime Jarrín y el cubano Rafael “Felo” Ramírez.

El último latino en participar en una ceremonia de Cooperstown fue Tany Pérez en el 2000. Carew por su parte no es solamente el único latino electo en su primera oportunidad en la boleta, sino además es quien tiene el porcentaje más alto para su entronización con un 90.5%.

@Adonisalejandro