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martes, 22 de abril de 2014

Pujols 5° latinoamericano en disparar 500 jonrones




El martes 22 de abril de 2014 será una fecha importante en la carrera de Albert Pujols, ya que se convirtió en el pelotero 26 en arribar a los 500 cuadrangulares en las Grandes Ligas y en apenas el 5° latinoamericano en llegar a la marca.

Por si fuera poco, el dominicano de los Angelinos de Los Ángeles de Anaheim es el primer jugador que consigue sus jonrones 499 y 500 en un juego.

La víctima de los dos batazos fue el derecho de los Nacionales de Washington, Taylor Jordan, en el Nationals Park, escenario donde Pujols había conseguido el 26 de agosto de 2010 su vuelacercas 400. El inicialista finalizo con cinco remolcadas en el partido y con su octavo cuadrangular, todos en los últimos 13 juegos, lo hacen liderar ese departamento en las mayores.

En una época donde los esteroides han ensombrecido diversas marcas, Pujols inscribe su nombre en una lista que tuvo a Gary Sheffield como el último integrante de este club el 17 de abril de 2009.

El jugador de 34 años se une a Alex Rodríguez (654), Sammy Sosa (609), Manny Ramírez (555) y Rafael Palmeiro (569), como los únicos latinos con medio millar de cuadrangulares.
Esta temporada su promedio es de 265 con ocho vuelacercas y 17 remolcadas en 14 partidos.

El inicialista que fue condecorado con el premio Novato del Año en 2001, cuando vestía el uniforme de los Cardenales de San Luis, maravillo a propios y extraños al batear sobre 300 con 30 o más jonrones y 100 o más remolcadas en sus primeras diez temporadas como profesional.

En 2011 se quedó a una remolcada de las cien para lograr su onceava campaña sucesiva con dichos registros. Al año siguiente firmó contrato con los Angelinos de Los Ángeles de Anaheim, por diez años y 240 millones de dólares, que lo convirtió en ese entonces en el segundo mejor contrato del béisbol.
Club 500 jonrones

Aunque no ha podido desplegar su ofensiva como hizo con San Luis, Pujols ha tenido que sortear diversas adversidades para mantener su estatus como jugador.

Lesiones y hasta difamación por sospechas de consumir esteroides han marcado su peregrinar con los celestiales desde entonces, en la que sus números ofensivos han decaído drásticamente, haciendo pensar que su contrato fuera exagerado.

La búsqueda de Pujols hacía los 500 cuadrangulares no ha acaparado muchos titulares, porque 10 de los 25 integrantes del club alcanzaron la marca en los últimos 15 años. Además, las sustancias para aumentar el rendimiento han manchado un poco esta marca.

El año pasado Pujols fue víctima de difamación cuando el ex jugador Jack Clark, acusará al dominicano de usar esteroides en un programa radial, aunque las sospechas no avanzaron más allá de un simple impasse, le costó a Clark su puesto como comentarista en la emisora WGNU (920 AM) de San Luis.

El inicialista jamás ha sido vinculado a esteroides y jamás ha estado involucrado en incidentes extradeportivos, siendo respetado por varios jugadores de béisbol.

Pujols, es el primer jugador de la historia en conectar 400 cuadrangulares en sus primeras 10 campañas, ha dado jonrón ante 315 lanzadores diferentes en 36 estadios diferentes y contra 29 de los 30 equipos (San Luis es la excepción). Disparó seis bambinazos en la postemporada del 2004, un récord de los Cardenales en ese entonces, antes de dar tres en el juego 3 de la Serie Mundial de 2001 ante Texas.

Si Pujols llega a 30 jonrones este año –nunca ha conectado menos jugando en una temporada completa- terminará el 2014 en el puesto 18 en la lista de todos los tiempos con 522, superando a Eddie Murray, Gary Sheffield, Mel Ott, Eddie Mathews, Ernie Banks, Ted Williams, Willie McCovey y Frank Thomas.

De los 25 que han dado al menos 500 cuadrangulares, 16 están en el Salón de la Fama. Los otros nueve: Alex Rodríguez, Ken Griffey Jr, Jim Thome, Sammy Sosa, Rafael Palmeiro, Manny Ramírez, Mark McGwire, Gary Sheffield y Barry Bonds, o aún no han llegado a la boleta del Salón o han sido vinculados de una u otra manera a los esteroides.

Con cuantos cuadrangulares cerrará Pujols su carrera.

Disfruta acá de su histórico batazo.

El dato
Pujols es el cuarto jugador que batea 500 jonrones en sus primeras 14 temporadas. Antes lo hicieron Mark McGwire, Alex Rodríguez y Willie Mays.
@beisboladentro

miércoles, 8 de enero de 2014

Cooperstown parece no tener espacio para los latinoamericanos


Candidatos al Salón de la Fama (IX Parte y última)

A principios de la década actual una proyección conservadora señalaba que los jugadores latinoamericanos por lo menos duplicarían su población en Cooperstown en los próximos quince años, y que a partir del 2010 habría por lo menos un gran candidato en la boleta anual.

Pero todo eso cambio cuando el lanzador de los Orioles de Baltimore, Steve Bechler falleció en pleno entrenamiento primaveral el 17 de febrero de 2003, y los fanáticos del béisbol conocieron el nombre de “androstenedione”,  una hormona sintética que aumenta la masa muscular; misma hormona que fue hallada en el casillero de Mark McGwire durante su batalla de jonrones con Sammy Sosa en la temporada de 1998.

Ni siquiera los jerarcas del béisbol tomaron medidas de precaución ante este hecho, que trajo un impacto negativo en los latinoamericanos y sus potenciales candidaturas.

Hoy esos acontecimientos son una muestra de cómo MLB ha señalado a los peloteros latinos como consumidores de esteroides y culpables del deterioro del béisbol. Pero se olvidan que McGwire, Barry Bonds, Roger Clemens, entre otros aparecieron en un informe presentado por un senador estadounidense, haciendo más culpables a jugadores americanos de cometer engaño contra este deporte.

De allí a que todos caigan en “sospechas” cuando aparecen por primera vez en las boletas. La era de los esteroides trajo consecuencias catastróficas para los latinos, cada día las pruebas realizadas arrojan un determinado números de peloteros de habla hispana y la gran mayoría pertenece a República Dominicana.

Trece latinoamericanos poseen placas en el museo del Salón de la Fama, solamente la mitad fueron exaltados por sus logros como jugadores en el mejor béisbol del mundo: los puertorriqueños Roberto Clemente (1973), Orlando Cepeda (1999) y Roberto Alomar (2011), el dominicano Juan Marichal (1983), el venezolano Luis Aparicio (1984), el panameño Rod Carew (1991) y el cubano Tany Pérez (2000). 

El resto fue reconocido a través del Comité de Veteranos: Martín DiHigo, José Méndez, Rafael “Felo” Ramírez y Cristóbal Torrientes (Cuba), Orlando Cepeda (Puerto Rico), Eli “Buck” Canel (Argentina) y Jaime Jarrín (Ecuador).

A horas de conocer nuevos exaltados, la boleta de 2014 no se ve benévola para los latinos. Es probable que después de conocer los resultados sólo Edgar Martínez y Moises Alou se mantengan con esperanzas de ver sus placas en el templo de los inmortales.

Ni siquiera los logros de Rafael Palmeiro y Sammy Sosa los salvará de ser marginados este año.
Sosa y Palmeiro mancharon su legado al jugar sucio

El cubano Palmeiro es uno de los cuatros jugadores con 3.000 hits y 500 vuelacercas, y eso es suficiente para establecer lo grande que fue en el terreno de juego. Pero Palmeiro pasó a la historia por ser el primer jugador importante suspendido por violar el programa de detección de sustancias, y lo más irónico es que eso ocurrió en agosto del 2005, apenas cinco meses después de que el habanero ofreciera un contundente testimonio de que nunca había usado tales drogas. Entretanto el dominicano Sosa es sexto en la lista de los jonroneros de todos los tiempos con 609, pero se conoció en 2009 que es uno de los 104 peloteros que dieron positivo en pruebas exploratorias en 2003.

Sosa es el único pelotero con tres temporadas de 60 jonrones que no se llevó la corona en ese departamento y declaro en 2005 que jamás había usado sustancias para mejorar su rendimiento.

Las expectativas latinoamericanas no son muy altas tomando en cuenta los antecedentes contra Edgar Martínez, a quien no le perdonan haberse desempeñado como bateador designado; pero fueron los mismos votantes quienes lo consideraron el mejor bateador designado del béisbol, desde que se comenzó a usar esta figura durante la década de los años 70.

Jugó 18 temporadas en las mayores, dejando promedio de 312 con 309 cuadrangulares, 1.261 remolcadas. Fue el pelotero emblema de Seattle que vio partir a otras estrellas con megacontratos como Ken Griffey, Jay Buhner, Randy Johnson y Alex Rodríguez.

Tanto fue su aporte que al momento de su retiro en 2004, las grandes ligas decidió colocar su nombre al premio del mejor bateador designado del béisbol, sin duda un honor que pocos merecen. Ser catalogado el mejor designado fue un delito para la carrera de Martínez, tanto fue el aporte de este pelotero que luego de su retiro el mejor designado es actualmente David Ortiz, otro latinoamericano y nadie lo ha bajado de ese trono.

A lo mejor no hallaremos ningún Guante de Oro, pero aún así se las ingenio para dos títulos de bateo, siete elecciones al Juego de Estrellas, cinco Bates de Plata y ganador del premio Roberto Clemente en 2004.
De que valió ser el mejor designado a
Martínez si ha sido ignorado en las boletas

Los votantes parecen olvidarse que Paul Molitor fue electo al Salón de la Fama en su primer año  con un 85.2% de los votos en 2004. Jugó en 1.174 partidos como designado de los 2.683 encuentros que tuvo en las mayores. Frank Thomas, uno de los debutantes en la boleta de 2014 tuvo 1.351 partidos como designado de los 2.322 juegos, mientras que Martínez quien aparece en su quinto año en las boletas participaría en 1.463 encuentros de los 2.055 que vio acción.

Entonces Cooperstown no tiene cabida para el designado o es simplemente hipocresía.

Esto es todo lo que hay que saber, su OPS + ajustado de carrera fue de 147. El miembro del Salón de la Fama que califica como el segundo mejor bateador designado de la historia, Paul Molitor, marco un OPS + así de bueno en sólo dos de sus 21 temporadas.

Tuvo ocho temporadas con un OPS+ de 150 o más que Reggie Jackson (7), Willie McCovey (7), Ken Griffey (4), George Brett (4), Carl Yastrzemski (4), Ernie Banks (2) y Johnny Bench (1).

La candidatura de Martínez es única. En 2010, su primer año en las boletas registro un 36.2%, los votantes midieron el WARP (Wins Above Replacement Player) de Martínez con otros antesalistas exaltados y su promedio fue de 57.7, mientras que los demás antesalistas promediaron 59.5.

No hay duda que era realmente un bateador especial. Entre aquellos con al menos 8.000 turnos, Martínez ocupa el puesto 13 en OBP y el 17 en True Average que representa cuántas carreras generó un jugador por cada aparición al plato. Los nombres que están por encima de él son Babe Ruth, Ted Williams, Mickey Mantle, Rogers Hornsby, Willie Mays, Ty Cobb y Hank Aaron.

Es uno de los ocho jugadores que tiene 300 jonrones, 500 dobles y un promedio superior a los 300. En 18 temporadas sus números hablan por sí solo; si hubieran alcanzado los 3.000 hits y 500 cuadrangulares fuera otra la historia. 
¿Será Alou un inmortal?

Sus 2.247 imparables son superiores a los conseguidos por otros inmortales como Mike Schmidt (2.234), Willie Stargell (2.232), Joe Sewell (2.226), Joe DiMaggio (2.214) y Bill Terry (2.193), por nombrar sólo algunos.

Sus 309 cuadrangulares superan a algunos inmortales como Al Simmons (307), Rogers Hornsby (301), Chuck Klein (300) entre otros.

Para los estadistas, Martínez es uno de los quince peloteros en la historia del béisbol que se retiró con un promedio de bateo superior a 300, un porcentaje de embasarse por encima de 400 y un slugging por encima de 500; dicho grupo están Ty Cobb, Babe Ruth, Lou Gehrig, Ted Williams entre otros.

También está en un club de bateadores de 300 de average, 400 de porcentaje de embase y slugging de 500, que tiene a Nap Lajoie, George Sisler, Joe DiMaggio, Mickey Mantle, Willie Mays, George Brett, Willie McCovey y Kirby Puckett.

Ante estos números contundentes, me pregunto ¿Por qué se niega su ingreso?

Moises Alou desafió graves lesiones para batear 303 con 332 jonrones, 421 dobles y 1.287 carreras impulsadas en 17 temporadas, fue seis veces convocado al Juego de Estrellas y peleó al menos tres veces por una corona de bateo. El hijo de Felipe acumuló estadísticas parecidas a otros que ya están en Cooperstown y se mantuvo alejado de acusaciones de uso de sustancias, algo imprescindible en estos tiempos.

Anotó 1.109 carreras, 39 triples, 106 robos, 516 de slugging, OBP de 369, OPS de 885 y dos Bates de Platas, son parte de sus registros en las mayores.

Sabían que medio centenar de inmortales, incluidos los mismísimos Willie Mays y Mickey Mantle, tuvieron promedios de bateo inferiores al de Alou, mientras que 53 miembros no consiguieron igualar sus 332 bambinazos.

Al igual que Martínez, negar el ingreso de Alou generará constantes debates.

Otros que fueron ignorados

Durante la última década hemos sido testigo de ver como los electores desecharon varios nombres que en su momento fueron considerados material para Cooperstown, ni siquiera se tomaron el atrevimiento de mantenerlos en las boletas para futuras elecciones.

Allí cayeron Andrés Galarraga, José Canseco, Juan González, Vinny Castilla, Bernie Williams, Javier López, Fernando Valenzuela, Julio Franco, José Mesa, Tino Martínez, Raúl Mondesí, Wilson Álvarez, Ugueth Urbina, entre otros.

Con ese panorama, los latinoamericanos no tendrán una genuina oportunidad de celebrar la entrada de otro de los suyos al templo de los inmortales del béisbol hasta enero del 2015, cuando se anunciarán los resultados de una generación que incluirá al lanzador dominicano Pedro Martinez, un triple ganador de Cy Young y para muchos, una línea segura para Cooperstown.

Pero habrá más de uno en ignorar a Martínez por aquel encontronazo que tuvo con Don Zimmer o por sus constantes peleas en el terreno.

Otros latinos que cuentan con suficiente credencial para ser tomados en cuenta cuando sean elegibles son Omar Vizquel, Mariano Rivera e Iván Rodríguez.

Quizás la suerte no sea generosa con Álex Rodríguez, Manny Ramírez y Miguel Tejada, quienes con sus declaraciones y confesiones desecharon sus posibles ingresos a la inmortalidad.

Camino a Cooperstown 2014

@beisboladentro

sábado, 4 de junio de 2011

El club de los 3000… VII parte

Derek Jeter está cerca de convertirse en el vigésimo octavo miembro que ingresa al club de los 3000, club que hoy cuenta con 27 miembros. Hoy les presentaré la última parte de este trabajo especial, que quise llevarles para que conozcan algunas virtudes de sus miembros.

Los méritos alcanzados por estos últimos tres peloteros lo hacen admirables, debido a la consistencia con la que trabajaron su carrera, la cual fue molde de muchos que crecieron idolatrándolos.

Rickey Henderson: 7 de octubre de 2001

Posee el récord del mayor número de bases robadas de todos los tiempos (1406) y de carreras anotadas (2295). Desde su estrenó con los Atléticos de Oakland en 1979, Henderson estaba predestinado a triunfar.

Ya en 1980 tenía el registro para la Liga Americana de 100 robos en una campaña, dos años después fijó el tope actual en 130, mientras que en 1983 lograría otra campaña con 100 o más estafadas.

Ganador de dos títulos de Serie Mundial (Oakland y Toronto), Henderson militó con Oakland, Yankees, Toronto, Anaheim, Mets, Seattle, Boston, San Diego y Los Ángeles. Su carrera finalizó en la campaña de 2003 y en 2009 fue electo al Salón de la Fama.

Rompió el récord de Lou Brock el primero de mayo de 1991, al estafarse su base 939.

Basto un solo turno al bate para que Henderson ingresará al club de los 3000, jugando con los Padres de San Diego conectó un doble en la primera entrada ante John Thomson de los Rockies de Colorado, era el último día de temporada regular (igualando la gesta de Roberto Clemente). Además en el partido participó otro miembro del club, Tony Gwynn quien falló en un turno.

Nació el 25 de diciembre de 1958.

Rafael Palmeiro: 15 de julio de 2005

Uno de los swings más espectaculares y compactos que se haya podido ver en el béisbol; Rafael Palmeiro tuvo una carrera a la sombra de Frank Thomas, Jeff Bagwell, Mark McGwire, J.T. Snow y otros inicialistas que se encontraban en divisas con tradición.

Cuatro veces convocado al Juego de Estrellas y ganador del Guante de Oro en tres ocasiones, Palmeiro puede darse el lujo de ser uno de los cuatro miembros que han dado al menos 500 cuadrangulares y 3000 imparables (los otros son Hank Aaron, Willie Mays y Eddie Murray).

Además suma más de 500 dobles y ha conectado sobre los 20 vuelacercas durante 14 temporadas sucesivas.

Se convirtió en el tercer latinoamericano en ingresar al club (detrás de Roberto Clemente y Rod Carew) el 15 de julio de 2005, al conectarle un doble al lanzador Joel Piñeiro de los Marineros de Seattle.

Su carrera estaba sólida y enrumbada al Salón de la Fama, pero días después de haber llegado a la gloria, su nombre quedo manchado al dar positivo el primero de agosto a causa de un potente esteroide que lo suspendió por diez días, al volver el jugador recibió constantes abucheos en los escenarios donde los Orioles jugaban, era el primer pelotero de renombre que salía positivo por esteroides, su carrera estaba llegando a su fin esa misma temporada.

Hasta el sol de hoy a señalado que jamás ha consumido pero eso no fue suficiente para recibir el rechazo del electorado para exaltarlo a Cooperstown… ¿Podrá ser entronizado y comprobar su inocencia?

Craig Biggio: 28 de junio de 2007

La carrera de Craig Biggio tendrá su punto máximo en enero de 2013, cuando su nombre aparezca por primera vez en las boletas para la exaltación de nuevos miembros al Salón de la Fama; sin duda será el pináculo de una carrera llena de éxitos, donde su nombre figura junto a Jeff Bagwell en la historia de los Astros de Houston en varias categorias.

Inicio su carrera en 1988 como receptor, a pesar de jugar en una posición donde las rodillas sufren constantemente, se las ingenio para ser un excelente robador de bases, teniendo su primera distinción en 1989 cuando le entregan el Bate de Plata.

Era su primera campaña como titular y era alternado en los jardines y la receptoría para aprovechar sus habilidades como robador. Después de tantos experimentos los Astros deciden convertir al jugador en segunda base en 1992, siendo quizás el mejor acierto hecho por la gerencia de los siderales. Biggio se convirtió en uno de los mejores intermedista del viejo circuito y fue electo a cinco Juegos de Estrellas como camarero, eso sin contar su participación en 1991 como receptor.

Era la primera vez que un jugador era convocado al clásico de mitad de temporada jugando en dos posiciones diferentes.

En la campaña de 2003 es mudado al jardín central ante la adquisición de Jeff Kent, y en 2004 es cambiado al jardín izquierdo ante la llegada de Carlos Beltrán. Volvería a la segunda base en 2005, estableciendo topes en cuadrangulares con 26. Ese año llegó a mil remolcadas, convirtiéndose en el segundo Astro en llegar a la marca después de Jeff Bagwell.

Participó en la Serie Mundial de 2005, la primera para él y para los Astros en su historia. Al año siguiente llegó a 10.000 turnos al bate, siendo el jugador 23 en llegar a la marca.

El momento más culminante en su carrera sucedió el 28 de junio de 2007, cuando se convirtió en el miembro 27 en el club de los tres mil. Un sencillo ante Aaron Cook de los Rockies de Colorado y en su casa el Minute Park de Houston. Biggio quiso alargar el batazo y fue puesto out en la segunda, quizás la emoción del hit, hizo que Biggio no se diera cuenta que lo harían out ante un batazo corto. Fue la primera vez que un jugador alcanza la marca de tres mil hits siendo retirado en una jugada.

Biggio se convirtió en el primer jugador de los Astros en llegar a la marca, algo que luce imbatible por algunos años. Además se convirtió en el miembro 13 en llegar a la marca con una misma franquicia. Le antecedieron Ty Cobb (Detroit), Stan Musial (San Luís), Hank Aaron (Bravos de Atlanta / Milwaukee), Carl Yastrzemski (Boston), Pete Rose (Cincinnati), Willie Mays (San Francisco), Cal Ripken (Baltimore, George Brett (Kansas City), Robin Yount (Milwaukee), Tony Gwynn (San Diego), Al Kaline (Detroit) y Roberto Clemente (Pittsburgh).

Sabias que el hit 3000 de Biggio, sucedió el mismo día en que Frank Thomas bateara su cuadrangular 500, es la segunda vez que dos hitos que garantizan un boleto a Cooperstown se hacen un mismo día. Primero fueron Rod Carew y Tom Seaver quienes llegaron el 4 de agosto de 1985 a tres mil hits y 300 triunfos.

Además Biggio se convirtió en el único miembro con 3000 hits, 600 dobles, 400 bases robadas y 250 cuadrangulares. Jugó 1.800 partidos antes de lesionarse en el año 2000. Nació el 14 de diciembre de 1965

@beisboladentro

miércoles, 5 de enero de 2011

Merece Palmeiro ser exaltado a Cooperstown

Inició una serie de trabajos especiales donde iré analizando la carrera de algunos candidatos que estuvieron en las papeletas para ser exaltados al Salón de la Fama en su clase 2011. Sin duda muchos de ellos han hecho una carrera meritoria para que su nombre sea reconocido durante años, incluso después de muerto está figura sin duda alguna es un inmortal.

Llegar a Cooperstown no es fácil, ni siquiera es un camino rutinario; de las decenas de millones de peloteros que han tenido momentos grandes en siglo y medio de béisbol profesional en los Estados Unidos, apenas - sin contar la elección de este año -, 293 personas han recibido su exaltación (203 jugadores, 27 ejecutivos, 35 miembros de las Ligas Negras, 19 managers y 9 árbitros).

Más difícil es entrar a través de la BBWAA donde solamente 109 candidatos han sido reconocidos por el grupo de electores, y no hablemos de cuántos de ellos han sido electos en su primer año en la papeleta. 

Con Baltimore llegó a los 3.000 hits
Rafael Palmerio, originario de la isla de Cuba, es uno de los cuatro peloteros en las mayores que han pegado 3.000 hits y 500 cuadrangulares, en dicha lista se encuentran Willie Mays, Hank Aaron y Eddie Murray (los tres están en Cooperstown). El habanero bateó para 288 con 3.020 imparables, 569 jonrones y 1.835 remolcadas en veinte campañas. Además obtuvo dos Bates de Plata y tres Guantes de Oro.

Pero lo increíble del asunto es que Palmeiro fue señalado por José Canseco en su libro como uno de sus “clientes” que consumían esteroides para mejorar notoriamente en el terreno de juego, hecho que el pelotero negó frente al Congreso norteamericano hace unos años atrás y que luego fuera hallado culpable de usar una sustancia ilegal, situación que el pelotero aclaro en reiteradas ocasiones pero que nunca se demostró su inocencia, hasta tal punto que en 2005 (su último año) fue abucheado en los terrenos de juego, mermando su actuación a 110 partidos con 18 cuadrangulares (su cifra más baja desde los 14 que dio en 1990), se fue al olvido del béisbol sin retirarse como un grande.

A diferencia de Mark McGwire (quien lleva cuatro años ignorado por los electores), la carrera de Palmeiro es mucho más contundente que el gigante de Pomona. El hecho de dejar semejantes números y vivir a la sombra de McGwire y Frank Thomas, quienes se llevaron los grandes anuncios en la prensa o las votaciones al Juego de Estrellas; Raffy siguió bajo la sombra demostrando año tras año promedios de 30 jonrones y 100 remolcadas para los Rangers de Texas y posteriormente para los Orioles de Baltimore.

Un bateador selectivo

El cubano conecto 30 o más jonrones en diez de sus veinte campañas en las mayores, sus 569 cuadrangulares ocupan en la actualidad el puesto 12 entre los mayores jonroneros en la historia; todos los peloteros que han conectado 500 cuadrangulares y que son elegibles al Salón de la Fama, se encuentran en Cooperstown – a excepción de McGwire -, sus 3.020 hits lo ubican en el puesto 23 de todos los tiempos; todos los que han llegado a la marca y son elegibles también se encuentran en el Salón de la Fama – con excepción de Rose, Biggio y Palmeiro -. 
En el Congreso aseguro no usar esteroides

Palmeiro tiene números superiores o similares a Frank Robinson a Joe Morgan, Rogers Hornsby, Carl Yastrzemski, Dave Winfield y compañía. Ocupa el puesto 15 en carreras empujadas con 1.835, de hecho se ubica en una lista de peloteros que coleccionaron 3.000 hits y 1.800 remolcadas; dicho grupo lo conforman Willie Mays, Hank Aaron, Eddie Murray, Ty Cobb, Stan Musial, Carl Yastrzemski y Dave Winfield.

Los números están allí, ha sido una carrera meritoria que se inició en 1986, cuando los Cachorros de Chicago le dieron la oportunidad de jugar en las mayores, Palmeiro es el único jugador en la historia en conectar al menos 38 jonrones y remolcar al menos 100 carreras en nueve temporadas seguidas; según Bill james, experto en sabermetría, Palmeiro se ubica en un nivel que usualmente resulta en la elección a Cooperstown en la primera oportunidad.

Además tuvo veinte o más cuadrangulares en catorce campañas consecutivas, remolco cien o más carreras en diez ocasiones (nueve consecutivas), recibió votos para el premio al Jugador Más Valioso en diez campañas, siendo en 1993 la mejor posición que tuvo al concluir sexto. En veinte campañas, jugó con un equipo que tuvo récord ganador en apenas siete temporadas, participo en tres juegos divisionales con Baltimore (96-97) y Texas (99) y dos Series de Campeonato con Baltimore (96-97). Nunca pudo jugar una Serie Mundial.

Excelso fildeador

Entre todos los inicialistas, Rafael Palmeiro se destaco por un guante seguro y brindaba seguridad al infield de Texas y Baltimore. A pesar de obtener tres Guantes de Oro (1997-1999), Palmeiro también vivió de la sombras de otros grandes fildeadores en su posición como Don Mattingly, John Olerud y J.T. Snow, antes de alternarse entre la primera y el rol de designado.

Uso tapones para no escuchar las pitas en su contra
Entre los números ofensivos para los jugadores de esa posición, Palmeiro posee la quinta mayor cantidad de remolcadas, la cuarta mayor cantidad de jonrones y la segunda mayor cantidad de hits. Amén de un swing compacto sin esfuerzo, característico de un bateador de contacto.

Muchos fueron los escépticos que no creyeron que llegaría a los 500 cuadrangulares y 3.000 hits, de inmediato se cobro con fuerza su ingreso al Salón de la Fama, a la calladita y sin ninguna publicidad, dejo números abrumadores, fue el eje ofensivo en Baltimore y Texas,  y nunca tuvo el protagonismo en dicho equipos; en Texas vivió a la sombra de Juan González, Iván Rodríguez y Nolan Ryan, mientras que en Baltimore el líder era Cal Ripken Jr, seguido de  Roberto Alomar, Brady Anderson, Mike Mussina y compañía.

Buck Showalter, quien fue su manager en Texas aseguró que tenía manos grandes para la inicial, “Tenía un gran tempo, era muy consistente y hacía lucir todo muy fácil”.

Brady Anderson quien fuera compañero de Palmeiro en Baltimore alegó que “El fue súper consistente por mucho tiempo, fue un jugador duradero y fildeo bien en su posición. Fue un gran bateador en momentos claves. Su swing era muy repetible, lo vi muchas veces abanicar y fallar y uno podía ver que generaba mucha velocidad”.

Era de esteroides

Canseco cuando presento su libro
El fallecimiento de un lanzador de liga menor, perteneciente a los Orioles de Baltimore, quien en la autopsia revelo que su deceso ocurrió por una sobredosis en unos esteroides, destapo una olla sobre el uso de esteroides en el béisbol. Ese escándalo retumbo aún más cuando en 2005, cuando el cubano José Canseco admitió en una entrevista que uso esteroides anabólicos durante su carrera como profesional.

La confesión de Canseco provoco una fuerte reacción en las Grandes Ligas, ya que el admitió que el 85% de los peloteros profesionales usaban esteroides, a sabiendas de los dueños de equipos y del Comisionado del béisbol; estas declaraciones fueron rechazadas contundentemente por los equipos y jugadores y tildaron a Canseco de embustero y lo execraron del béisbol.

Pero el cubano a través de su libro Juiced: Wild Times, Rampant`Roids, Smash Hits & How Baseball Got Big, señalo a varios jugadores como consumidores entre los que se destacan sus ex compañeros Mark McGwire, Jason Giambi, Rafael Palmeiro, Iván Rodríguez y Juan González, afirmó Canseco que él mismo los ayudaba a inyectárselos. Aunque la mayoría de los jugadores que el cubano menciono han negado el uso de esteroides a través del Congreso de los Estados Unidos, las confecciones de McGwire, Alex Rodríguez, Jason Giambi, Andy Pettite y otros han puesto a Canseco como una persona que dijo la verdad.

El caso más notorio fue Palmeiro quien en una audiencia en el Congreso sobre el uso de esteroides en los deportes, negó categóricamente el uso de drogas para la mejora del rendimiento deportivo, otros de los que estuvieron allí se negaron a contestar las preguntas concernientes al caso como McGwire.

El 1 de agosto de 2005, meses después de su comparecencia, Palmeiro fue suspendido por las Ligas Mayores por diez días por dar positivo en unas pruebas de control de dopaje, el jugador señalo a Miguel Tejada de haberle dado unas vitaminas, y aunque este negó haberlas entregado, ya la reputación de Palmeiro quedo mancillada, pues al volver de su suspensión las pitas no se hicieron esperar y el pelotero fue apartado del equipo y más nunca volvió a jugar al béisbol.

El caso de Palmeiro para entrar al Salón de la Fama es convincente, pero para muchos votantes, el caso en su contra es igual de fuerte, tan claro como queda que sus números son dignos de Cooperstown, esto es igualmente claro. No entrará a Cooperstown en su primer año de elegibilidad y es más probable que tenga muchos problemas para mantenerse en los próximos quince años.

McGwire es el primer pelotero que está siendo humillado por los cronistas de béisbol, Palmeiro y Juan González comienzan su calvario, pero dentro de poco estarán en una lista nueva Sammy Sosa, Barry Bonds y Roger Clemens, quienes tienen al igual que los ya nombrados números de sobra para la inmortalidad pero que el hecho de no admitir el uso de sustancias ilegales, mermarán su estatus de inmortales; si Pete Rose fue vetado del béisbol por apuestas ilegales y Canseco no reunió el 5% de votos para su elección; los peloteros de la era de esteroides que califican en la lista Mitchell o en el libro del cubano estarán a la luz por la manera en que consiguieron sus hazañas.

Por lo pronto, los 64 votos que recibió Palmeiro en su primer año y que representa un 11% de los votos para ser exaltado al Salón de la Fama, serán el inicio de un calvario humillante, ya que el pelotero fue el primero que mintió descaradamente sobre el uso de esteroides debido a que le fue comprobado posteriormente el dopaje; a diferencia de McGwire que se mantuvo callado y en su primer año obtuvo más del 20% de votos; Palmeiro corre peligro de ser el segundo pelotero que uso esteroides en ser eliminado de las papeletas, el primero fue José Canseco que no logro el porcentaje para continuar con vida en las boletas.

@Adonisalejandro                            


miércoles, 11 de febrero de 2009

Miguel Tejada enfrenta acusaciones por mentir ante el Congreso de EEUU

El estelar torpedero dominicano Miguel Tejada fue acusado el martes de mentirle al Congreso sobre consumo de esteroides y se indicó que el miércoles comparecerá ante un tribunal para declararse culpable.

Los cargos contra Tejada, quien actualmente juega con los Astros de Houston, fueron presentados el martes ante un tribunal federal en Washington.

El auto de acusación indica que se llegó a un acuerdo por el cual Tejada se declarará culpable. Se trató de contactar al abogado de Tejada, Mark Tuohey, pero no hubo respuesta inmediata. El jugador más valioso de la Liga Americana en el 2002 encara una sentencia de hasta un año en la cárcel si es hallado culpable de mentirle al Congreso. Según las guías de sentencias federales, probablemente recibiría un castigo menos severo. La acusación se produjo en un documento legal llamado una "información criminal", que sólo puede ser radicado con el consentimiento del acusado y usualmente significa que existe un acuerdo.

Hay un audiencia programada para el miércoles a las 11.00 (1600 GMT) en Washington, y Tejada y su abogado tendrán una rueda de prensa más tarde el mismo día en Houston. La acusación contra el jugador de los Astros de Houston se produjo un día después que Alex Rodríguez reconoció que en el pasado consumió sustancias para mejorar el rendimiento. Tejada no es el único en la mira del FBI por mentirle al Congreso. Roger Clemens, siete veces ganador del premio Cy Young a la excelencia como lanzador, es investigado por la veracidad de su testimonio ante un comité de la cámara baja el año pasado, cuando negó haber consumido esteroides y la hormona de crecimiento humano. A Tejada se le acusa específicamente de mentirle a los investigadores del comité de supervisión y reforma del Congreso en 2005, cuando negó tener conocimiento sobre si un compañero utilizaba sustancias para mejorar el rendimiento. El compañero no fue identificado en la acusación, pero se le menciona como jugado con Tejada en los Atléticos de Oakland.

Tejada "ilegalmente ocultó información pertinente al comité porque el acusado, antes y durante su entrevista con el personal del comité, sabía bien que el jugador número 1, uno de sus compañeros con los Atléticos de Oakland, consumió esteroides y HGH (siglas en inglés de la hormona)", menciona el auto de acusación. De fecho, los fiscales sostienen que durante la pretemporada en 2003, Tejada adquirió una sustancia, que se presume es la hormona, a ese jugador, con pagos de 3.100 y 3.200 dólares. En el informe Mitchell, que investigó el uso de esteroides en el béisbol, el jardinero de Oakland Adam Piatt dijo que habló con Tejada sobre el uso de esteroides, y alegó que le dio a Tejada testosterona y HGH. El informe Mitchell, publicado en diciembre de 2007, incluía copias de cheques alegadamente firmados por Tejada para Piatt en marzo de 2003 por las cantidades de 3.100 y 3.200 dólares. Los cargos se recogen en un documento de seis páginas que se requiere presentar cuando un acusado llega a un acuerdo con los fiscales para aceptar su culpabilidad.

Las sospechas comenzaron a caer sobre Tejada cuando otro ex compañero, Rafael Palmeiro con los Orioles de Baltimore, testificó ante el comité de la cámara baja. En enero de 2008, ese comité le pidió al Departamento de Justicia que investigara si el dominicano le mintió al Congreso cuando fue entrevistado con relación al caso de Palmeiro. Cuando el mismo comité congresional realizó una audiencia en marzo de 2005, Palmeiro aseguró nunca haber utilizado esteroides. El cubano fue suspendido ese mismo año por arrojar positivo a esteroides. Palmeiro dijo que su resultado positivo fue culpa de una inyección de vitamina B-12 que alegadamente le dio Tejada.

Tomado de espndeportes.com

domingo, 8 de febrero de 2009

A-Rod ya no juega limpio

Alex Rodriguez era el tipo que se suponía que salvara el béisbol, de la manera que Mark McGwire lo hizo en el 1998. Se suponía que siguiera su marcha y rompiera el récord de jonrones que está en manos de un tipo sospechoso de uso de esteroides como Barry Bonds.

Se suponía que fuera el tipo que mostrara que los jugadores limpios podían ser tan prolíficos como los tramposos. Pero todo eso ha cambiado ahora, a la luz del reporte publicado este sábado por Selena Roberts y David Epstein en el portal SI.com que Rodríguez dio positivo a una prueba de esteroides en el 2003. Rodríguez no quiso responder a la información aparecida en el reporte, pero todo lo que diga no va a cambiar en nada el hecho de que esto se quedará con él por siempre. Todo lo que McGwire dijo fue que no quería hablar sobre el pasado, y ahora es una persona non grata, al igual que lo es Rafael Palmeiro, quien movió su dedo ante un congresista e insistió que nunca había utilizado esteroides.

Roger Clemens ya no es querido en los campos de entrenamiento primaveral de los Astros, de la manera que una vez fue, y probablemente nunca entre al Salón de la Fama tampoco. Probablemente, ninguno de ellos entrará, incluyendo a Bonds y Rodríguez. Esta es una mancha que nunca se desvanecerá. Uno puede argumentar que ese escrutinio es injusto, que el contexto de una prueba positiva de drogas de A-Rod está perdido. Todo el deporte ha hecho un mal trabajo, como dijo George Mitchell, desde los líderes de la unión a los propios jugadores limpios. Esencialmente el deporte apoyó una cultura de uso de drogas a través de su inacción, y muchos jugadores han dicho que el uso de drogas para mejorar el rendimiento, especialmente a principios de esta década, era rampante. En el 2003, los jugadores sabían que serían sometidos a pruebas de dopaje, y tenían una idea bastante clara de cuando serían sometidos a dichas pruebas -- y presumiblemente, al menos 104 de ellos se arriesgaron y orinaron dentro de botellas cuando ellos sabían que habían posibilidades de que estuvieran sucios; según se reporta, A-Rod estaba en ese grupo. Uno lo puede tildar de arrogancia, uno lo puede tildar de descarado -- o lo podemos tildar como típico de estos tiempos. Muchos jugadores estaban tomando cosas, muchos sabían lo que estaba pasando, y el deporte simplemente no reaccionó de la manera que debía hacerlo.

Pero el contexto no salvará a Rodríguez ahora, porque tenga los números más coloridos en la parte trasera de su tarjeta de pelotero, y como hemos visto en la caída de los esteroides, son las superestrellas quienes más tienen que perder. Otros jugadores han sido vinculados a los esteroides u hormonas de crecimiento humana y han seguido hacia adelante, tales como Andy Pettitte y Brian Roberts y Eric Gagne y Matt Herges. Sin embargo, los poseedores de récords, son tratados de un modo diferente, porque ellos han tenido actuaciones por encima de lo normal. Millones de dólares se han gastado en Pettitte y Roberts y Gagne y Herges, en compensación por su juego, mientras millones se han gastado en la persecusión de Clemens y Bonds, por investigadores federales.

Hace un par de años, ESPN.com encuestó a un gran número de votantes al Salón de la Fama acerca de por quien votarían para entrar a Cooperstown, y tan solo un 50 porciento de ellos dijeron que votarían por Sammy Sosa, quien ha sido objeto de sospechas de uso de esteroides por años. Hay evidencia de uso de esteroides vinculada a McGwire, y menos de un cuarto de los votantes puso su nombre en la boleta de votación, un fuerte indicador de que nunca logrará entrar al Salón. Probablemente nadie vinculado a este asunto entre algún día. Y ahora Alex Rodríguez ha sido vinculado a esto. Y él no dice nada, y todo es cierto -- y no hay razón para pensar que el reporte no es cierto -- Rodríguez podría tener preguntas legítimas acerca del por qué la unión no hizo un mejor trabajo a su favor, preguntas acerca de la razón por la cual la información que se suponía fuera confidencial salió a la luz pública. Si él reconoce que todo es cierto, eso podría hacer de su vida una más fácil; él vió de primera mano como Pettitte y Giambi reconocieron su uso de esteroides y siguieron adelante. Pero de cualquiera manera, ya sea que no diga nada o diga mucho, ha quedado manchado de por vida.

Le puede echar la culpa a la unión o a la gerencia del béisbol; podría echarle la culpa a alguien dentro del gobierno federal por hacer pública la información. Podría preguntarse con razón como algunos miembros de la prensa pudieron ponerlo en el pedestal de los Tipos Limpios en el 2007; aparentemente la lección fue no aprender que nunca podremos saber con certeza quien está limpio y quien no.

Él se puede echar la culpa a si mismo. Pero sin importar a quien le eche la culpa, Rodríguez no volverá a ser visto como el tipo que pueda salvar el récord de jonrónes de Bonds, quien, año tras año, está siendo rodeado más y más por contexto y no luce tan mal. A-Rod no volverá a ser visto de la misma manera. Podría ser justo, podría ser injusto, pero como diría Brian McNamee, es como es.

Tomado de espndeportes.com