viernes, 1 de septiembre de 2023

Ronald Acuña Jr, escribe una nueva historia en las mayores

Ronald Acuña con su trigésimo cuadrangular para hacer historia como el primer pelotero en tener una temporada de 30 o más jonrones y 60 o más bases robadas. Fuente. MLB.com

La noche del jueves 31 de agosto de 2023 será recordada por los amantes del béisbol como HISTÓRICA, Ronald Acuña Jr, se convirtió en el primer jugador de las Grandes Ligas en registrar una temporada de 30 o más jonrones y 60 o más bases robadas, algo que jamás habían conseguido los 23.006 jugadores, que han disputado al menos un encuentro en las mayores, antes del primero de septiembre de este año.

Y vaya que hay nombres sonoros que combinaron velocidad y poder, pero que no se acercaron a lo conseguido por el venezolano, más si tomamos en cuenta, que aún resta un mes de temporada, y Acuña va en busca de establecer nuevos registros y alcanzar porque no, otros.

Ya el pasado dos de agosto, el jugador nacido en La Sabana, estado Vargas, se había convertido en el octavo pelotero que consigue en una temporada 25 o más jonrones y 50 o más bases robadas, algo que no se veía desde 2007, uniéndose a:
  • Joe Morgan: 26 jonrones y 67 robos (1973)
  • César Cedeño: 25 / 56 (1973)
  • César Cedeño: 26 / 57 (1974)
  • Joe Morgan: 27 / 60 (1976)
  • Ryne Sandberg: 26 / 54 (1985)
  • Rickey Henderson: 28 / 87 (1986) 
  • Eric Davis: 27 / 80 (1986)
  • Eric Davis: 37 / 50  (1987)
  • Barry Bonds: 33 / 52 (1990)
  • Rickey Henderson: 28 / 65 (1990)
  • Hanley Ramírez: 29 / 51 (2007)
  • Ronald Acuña Jr: 25 / 51 (2023)
En el caso de Acuña, había firmado la doceava temporada en la historia de las Ligas Americana y Nacional de al menos 25 cuadrangulares y 50 o más robos, pero lo destacado del registro, es que el venezolano lo consiguió en sus primeros 106 juegos.

El nuevo registro del venezolano se logró ante los Dodgers de Los Ángeles en el mítico Dodger Stadium, cuando descargó en su segundo turno un grand slam ante los lanzamientos de Lance Lynn, para entrar en los registros del béisbol.
El venezolano fue entrevistado después del juego por Jeff Pasan de MLB.com sobre la hazaña alcanzada.
Fuente: MLB.com

El histórico cuadrangular fue el número 150 de su carrera de seis temporadas, que aunado a los 169 robos que tiene en ese trayecto, lo convirtieron en el segundo jugador en conseguir 150 o más jonrones y 150 o más robos, a la edad de 25 años. El primero en la lista es Mike Trout que lo consiguió en la campaña de 2017.

Acuña Jr, no solo inauguro el nuevo club 30/60, sino que también se estafó una base en el juego para arribar a 62, líder de la Liga Nacional y quedarse a cuatro del registro de más robos para un venezolano, en poder de Roger Cedeño, conseguido en 1999.

En ese entonces, el jardinero valenciano, que jugaba su quinta campaña en las mayores, la primera con los Mets de Nueva York, dejó atrás el registro de 57 robos, impuesto por Luis Aparicio en 1964.

Y todo esto ocurrió en un día memorable para el jugador de los Bravos de Atlanta, que en horas de la mañana sorprendió a todos al contraer nupcias, en una ceremonia privada.

Hazañas y más hazañas

Jugando su sexta campaña en las mayores, el venezolano está viviendo su mejor temporada como profesional, tanto así que es uno de los favoritos para alzarse con el premio al Jugador Más Valioso del viejo circuito, premio que parecía tener asegurado antes del Juego de las Estrellas, pero que ha encontrado en las últimas semanas a nuevos rivales como Mookie Betts y Freddie Freeman de los Dodgers de Los Ángeles y su propio compañero de los Bravos, Matt Olson.

Tras haber conseguido su gesta, Acuña dio sus primeras impresiones a la cadena que cubre los juegos de Atlanta por TV, "Súper contento, de verdad, privilegiado de que Dios me dé la oportunidad de jugar el juego que amo todos los días". "De verdad que siempre que vengo con el mismo entusiasmo para darle un buen espectáculo a los fanáticos para hacer que el equipo gane y gracias a Dios pudimos ganar el primero de la serie", agregó.

El venezolano aseveró además que jugar libre de lesiones, le ha permitido mostrar todo su potencial como jugador. “Me siento bastante contento y agradecido con Dios”, declaró Acuña. “De verdad, pasé por un momento difícil. Yo creo que el año pasado fue uno de mis momentos más difíciles al luchar con la rodilla, porque a veces me levantaba bien, a veces con dolor. Pero este año ya estoy bien, gracias a Dios”.
Acuña Jr, busca ser el tercer venezolano en llevarse el premio al Jugador Más Valioso, pero tendrá dura competencia con su compañero Matt Olson y los jugadores de Los Ángeles, Mookie Betts y Freddie Freeman. Fuente: lasmayores.com

Ahora mismo, tiene como meta alcanzar el 40-40, donde solo cuatro peloteros en la historia de las mayores lo han realizado, siendo estos:
  • José Canseco (1988)
  • Barry Bonds (1996)
  • Alex Rodríguez (1998) 
  • Alfonso Soriano (2006)
“Uno se fija todos los días, porque cuando tú vas a jugar, hay una pantalla gigante que te pone todos tus números”, sentenció el venezolano a LasMayores.com. “Pero, yo creo que si Dios quiere que lo logre, en algún momento eso se va a dar”.

En 2019, jugando su segunda temporada, se quedó corto de unirse a ese club cuando consiguió 41 jonrones y 37 robos.

Además del registro de robos para venezolanos, Acuña va tras la marca de la organización, en poder de Otis Nixon, que en la temporada de 1991, consiguió 72. Por lo pronto, Acuña, con su 150/150, es el cuarto miembro de Atlanta con esos registros. Hank Aaron consiguió en su carrera 733 jonrones y 240 robos, Chipper Jones registró 468 y 150, mientras que Dale Murphy obtuvo 371 y 160 respectivamente.

Acuña es además el primer jugador en la historia de las mayores con 20 jonrones y 50 robos antes de iniciar el mes de agosto. 

Todavía hay más para resaltar el buen año que vive el jardinero de los Bravos, según Sarah Langs, periodista de MLB.com, Acuña firmó su segunda campaña de 30 jonrones y 30 bases robadas con 25 años de edad, siendo el pelotero 14 con múltiples temporadas de ese calibre. 

La lista la encabezan Bobby y Barry Bonds, padre e hijo se encuentran igualados con cinco campañas de 30-30. Ron Gant, es el otro miembro de Atlanta en tener dos campañas de 30-30, solo que Acuña es el más joven en lograrlo.

Como primer bate, ha anotado 37 carreras en la primera entrada, ubicándose a ocho de empatar a Rickey Henderson (1985) y Lenny Dykstra (1993), ambos con 45.

En su carrera tiene 22 juegos en los que ha conseguido un jonrón y una base robada, igualando a Barry Bonds con la sexta mayor cantidad para jugadores de 25 años o menos en la historia de las mayores. Los otros que integran esa lista son:
  • César Cedeño (32)
  • Darryl Strawberry (26)
  • Alex Rodríguez (26)
  • José Canseco (24)
  • Mike Trout (24)
Con su jonrón y base robada la noche del jueves, dejó atrás a Hank Aaron, firmando su noveno juego esta temporada en conseguir ambos hitos. Aaron lo había hecho en 1963 con ocho. Otros jugadores de los Bravos que integran ese club, además de los dos mencionados, son Gary Sheffield y Ron Gant con 7.

Mejores combinaciones de poder y velocidad

Ronald Acuña es el único integrante del club, 30 jonrones y 60 bases robadas, con un mes para que la campaña 2023 culmine, ahora queda por ver si el venezolano es capaz de establecer otro nuevo club el 30/70, el 40/60 o el 40/70. 

Como bien señalamos Acuña tiene en mente el 40/40, está a diez jonrones de conseguir ese hito, no podemos dar por hecho que lo conseguirá, pero en el béisbol hay 50% de probabilidades.

Las proyecciones indican que Acuña terminará la temporada con 37 jonrones y 75 bases estafadas, por lo que repasemos aquellas temporadas de poder y velocidad en los más de cien años de béisbol de las Grandes Ligas.
  • 30 jonrones y 30 bases robadas, marca que se ha conseguido 44 veces, siendo Acuña el último en alcanzarlo la noche del jueves. Antes que Acuña lo hiciera, Cedric Mullins de los Orioles de Baltimore fue el último en hacerlo en 2021.
Es quizás la marca más común en las mayores, aproximadamente una media de 1.5 jugadores han alcanzado esa marca desde 1987, por lo que de esos 44 peloteros, 14 lo han hecho en más de una ocasión. La lista se puede ampliar dentro de poco con Bobby Witt, Kyle Tucker y Julio Rodríguez, que están cerca de las tres decenas de cuadrangulares.
  • 40 jonrones y 20 bases robadas, esta marca ha sido alcanzada en 33 oportunidades por 22 jugadores, siendo Shohei Othani y Fernando Tatis Jr, los últimos en conseguirlo en 2021.
Alex Rodríguez es quien más veces ha sumado estos registros con cuatro. Othani pudiera conseguir su segunda este año y Luis Robert Jr, pudiera sumar su primera.
  • 30 jonrones y 40 robos, registro que se ha hecho 20 veces por 14 jugadores, siendo Ronald Acuña Jr, el más reciente, antes que él Mike Trout, firmó la última campaña en 2012.
Dentro de esta marca, Bobby Bonds es quien más veces lo ha conseguido con cuatro entre 1969 y 1978. Bobby Witt Jr y Julio Rodríguez, están más cerca de este registro.
  • 20 jonrones y 50 robos, doce jugadores lo han realizado en 20 ocasiones, siendo el venezolano Acuña el último de ellos. 
Rickey Henderson es quien más veces ha conseguido esta proeza con cuatro, entre 1985 y 1993. Desde la campaña de 2000, solo dos peloteros han hecho este registro, siendo Hanley Ramírez y Eric Byrnes, ambos en 2007.
  • 40 jonrones y 30 bases robadas, se ha conseguido 13 veces por once jugadores. Ronald Acuña y Christian Yelich fueron los últimos en hacerlo en 2019.
Barry Bonds y Jeff Bagwell, tienen dos temporadas en su haber entre 1996 y 1999. Hank Aaron inauguro dicha lista en 1963 y José Canseco la catapultó con su 40/40 en 1988. Esta temporada no se vislumbra a ningún pelotero acercarse a ese registro.
  • 20 jonrones y 60 robos, se ha conseguido en seis ocasiones por tres jugadores, siendo Acuña el más reciente del grupo.
Rickey Henderson es quien más veces lo ha conseguido con tres, seguido de Joe Morgan con dos.
  • 50 jonrones y 20 robos, cuatro jugadores lo han hecho en cuatro ocasiones, siendo Alex Rodríguez el último en hacerlo en 2007.
Sabían que hay 47 campañas individuales de 50 jonrones y más de ellas fueron con dos o menos robos (15) que con 10 o más (14). Es un registro único, que han conseguido además de A-Rod, Willie Mays, Ken Griffey Jr y Brady Anderson, que también forma parte del club 20/50. Othani estuvo cerca en 2021 de unirse al grupo, por lo que no hay que descartarlo cuando resta un mes de temporada y suma 44 jonrones y 19 bases robadas.
  • 40 jonrones y 40 bases robadas, es la lista más famosa y que solo cuatro peloteros lo han realizado, siendo Alfonso Soriano el último en 2006.
José Canseco la inauguró en 1988 con 42 jonrones y 40 robos para llevarse le Más Valioso de la Americana, lo emularía en 1996 con los mismos registros, Barry Bonds. A-Rod tuvo 42 jonrones y 46 robos en 1998, mientras que Soriano consiguió 46 vuelacercas y 41 robos en 2006. Cuatro años antes, Vladimir Guerrero estuvo cerca de ser el cuarto miembro cuando consiguió 39 jonrones y 40 robos. 

Desde entonces, solo dos peloteros han estado cerca de unirse a esa cofradía: Matt Kemp, que se quedó a un jonrón en 2011 y Acuña con tres robos en 2019. Este año parece que nadie lo alcanzará, aunque como venezolanos deseamos ver al "Abusador" conseguirlo.
  • 20 jonrones y 70 estafadas. Dos jugadores lo han ejecutado en tres ocasiones, siendo Rickey Henderson y Eric Davis, los últimos en hacerlo en 1986.
Henderson había conseguido esta marca un año antes y en 1986, estuvo cerca de inaugurar el 30/90, quedandose corto con 28 jonrones y 87 robos. Acuña tiene el ritmo para ser el tercer jugador en unirse a estas dos leyendas.
  • 30 jonrones y 50 bases robadas, tres jugadores están en este grupo, siendo Acuña el último recientemente.
Eric Davis inauguró el club en 1987 y Barry Bonds se unió en 1990. Hay quienes aseguran que si las lesiones no hubieran perjudicado la carrera de Davis, pudo haber sido el primer pelotero con 50 jonrones y 100 bases robadas en una campaña.
  • 30 jonrones y 60 robos. Acuña es el fundador del club esta temporada.
Lo más cerca que estuvo un pelotero de inaugurar este registro fue Rickey Henderson en 1986 y 1990, quedandose en ambas campañas a dos jonrones.

Nunca ha pasado
  • 40 jonrones y 50 robos. A-Rod se quedó corto en 1998, Eric Davis le faltaron tres robos, pero las lesiones hicieron mella esa temporada de 1987. Nadie está temporada se vislumbra para conseguir esa marca... A menos que Acuña encienda turbinas.
  • 50 jonrones y 30 robos. Lo mas cerca sucedió en 1997, cuando Larry Walker consiguió 49 jonrones y 33 robos, llevandose el MVP de la Liga Nacional.
  • 60 jonrones y 20 robos. En 1998 Ken Griffey Jr, consiguió 56 jonrones y 20 robos. Mientras que Sammy Sosa tuvo 60 jonrones y 18 estafadas. Aaron Judge tuvo el año pasado 62 jonrones y 16 bases hurtadas.
  • 30 jonrones y 70 bases robadas. Con Acuña inaugurando el club 30/60, es probable que también tenga intenciones de acercarse a esta marca y ser también el primero. Rickey Henderson (28 jonrones y 87 robos) y Eric Davis (27/80) estuvieron cerca de conseguirlo en 1986.

El dato

La combinación de poder y velocidad esta temporada ha tenido a Ronald Acuña Jr, como protagonista. Pero debemos hacer mención especial a la lista de 20 o más jonrones y 30 o más bases robadas, donde hay cuatro peloteros esta temporada con esas cifras. Acuña con 30 jonrones y 62 bases robadas, Bobby Witt que juega su segunda temporada tiene 27 jonrones y 38 robos, Julio Rodríguez, también en su segunda campaña con 24 y 35 y Corbin Carroll, principal candidato al Novato del Año en la Liga Nacional con 23 y 41.

@beisboladentro 

martes, 6 de junio de 2023

Arráez rememora a las grandes leyendas del bateo

La semana pasada, Luis Arráez, consiguió su primer encuentro de cinco hits en su carrera. Foto: lasmayores.com 

Sabías que, desde su debut en 2019, nadie batea más que Luis Arráez.

El venezolano promedia .325 (1621-527), siendo uno de los bateadores más prolíficos en ese periodo, superando a Freddie Freeman (.300), Xander Bogaerts (.299), Trea Turner (.298), Mike Trout (.291) y Tim Anderson (.287).

En la actual temporada, el criollo promedia .399, gracias a los tres hits conseguidos la noche del lunes ante los Reales de Kansas City. Si bien, aún queda mucha temporada, no sería descabellado pensar qué Arráez podría culminar la temporada con promedio superior a los .400, algo que no se ve desde la campaña de 1941, cuando Ted Williams con los Medias Rojas de Boston bateó para .406.

Arráez ha participado en 56 de los 61 encuentros de los Marlins de Miami, consiguiendo 83 hits, para ser líder de la Liga Nacional, siendo repartidos en 66 sencillos, quince dobles, un triple y un cuadrangular. En sus 56 partidos, Arráez se ha ido en blanco en diez encuentros, pero a su favor tiene un partido de cinco hits, proeza realizada hace poco días, dos partidos de cuatro imparables, cinco de tres hits, 17 partidos de dos hits y 21 encuentros de un imparable.

El despliegue del segunda base rememora a los grandes bateadores del pasado como Ty Cobb, Honus Wagner, Ted Williams, Joe DiMaggio, Rod Carew, Tony Gwynn, Wade Boggs, Paul Molitor, entre otros.

Para rectificar lo mencionado, en los últimos cinco partidos, Arráez batea .578 (19-11) con cuatro dobles, tres anotadas y nueve producidas, incluido el mencionado partido de los cinco imparables.

En la élite de los bateadores

Con .399 de promedio, Arráez mantiene una brecha de 68 puntos por encima de sus perseguidores Freddie Freeman y Ronald Acuña Jr. ambos con .331 de promedio, la última vez que se vio una brecha tan grande entre dos bateadores ocurrió en 1990, de acuerdo a Elias Sports Bureau, Lenny Dykstra jugando su primera campaña con los Filis de Filadelfia bateaba para .418 el 4 de junio, 64 puntos por encima de Barry Larkin, campocorto de los Rojos de Cincinnati que tenía .354.

Arráez comenzará la jornada del martes 6 de junio con promedio de .399, la última vez que algún pelotero llegó con un promedio tan alto para esta fecha, fue Chipper Jones, que en 2008, promediaba .409, consiguiendo su único título de bateo ese año con .368.

Además de Jones y Arráez, otros bateadores han registrado un promedio igual o superior que Arráez desde 1947, en los primeros 60 encuentros de sus equipos, son:

Paul O’Neil, Yankees de Nueva York, 1994: .417
Larry Walker, Rockies de Colorado, 1997: 417
Ted Williams, Medias Rojas de Boston, 1948: .412
Rod Carew, Angelinos de California, 1983: .411
Chipper Jones, Bravos de Atlanta, 2008: .409
Tony Gwynn, Padres de San Diego, 1997, 403
Henry Aaron, Bravos de Atlanta, 1959: .402
Stan Musial, Cardenales de San Luis, 1948: .399
Luis Arráez, Marlins de Miami, 2023: .399
Rod Carew, Mellizos de Minnesota, 1975: .398
Roberto Alomar, Orioles de Baltimore, 1996: .397
Ricardo Carty, Bravos de Atlanta, 1970: .395
John Olerud, Azulejos de Toronto, 1993: .395

De esa lista Williams (.369), Musial (.376), Aaron (.355), Carty (.366), Carew (.359 en 1975), O´Neill (.359), Olerud (.363) Gwynn (.372) y Jones (.364), terminaron de alzar el cetro de bateo. Es decir, Arráez va encaminado no solo a unirse a esta lista, sino a ser el primero en llevarse el título de bateo en ambas ligas y en años consecutivos.

Una de las cosas más llamativas de la campaña de Arráez es que solo se ha ponchado en once ocasiones, tres de esos ante lanzadores zurdo. De acuerdo a Baseball-Reference, desde 1974 solo dos bateadores zurdos que calificaron al título de bateo se poncharon en 10 o menos ocasiones contra derechos en una campaña: George Brett (6) en 1980 y Tony Gwynn (10) en 1984.

Esta campaña ha sido la consagratoria en la carrera de Arráez, el pasado 11 de abril se convirtió en el primer jugador de los Marlins en conseguir el ciclo; también el 18 de mayo llegó a 500 hits de por vida, para ser el venezolano en arribar más rápido a esa marca en 1557 turnos al bate y 1.729 apariciones legales, demostrando que el cambio realizado con los Mellizos de Minnesota fue sin duda productivo para la gerencia de los peces.

Hay más estadísticas asombrosas en lo realizado por el venezolano.

Con su .399 (208-83) de bateo, Arráez tiene el segundo mejor promedio en sus primeros 56 partidos, ubicándose detrás de Ted Williams, que en 1941, tenía .407 (189-77). Otros notables bateadores que integran esa lista son:

Rod Carew, 1977, .388 (232-90)
Tony Gwynn, 1994, .386 (210-81)
George Brett, 1980, .375 (216-81)
Ichiro, 2004, .341 (252-86)

Aún hay más, desde 1990, solo ocho bateadores han promediado .390 en sus primeros 56 juegos, con un mínimo de 150 turnos al bate. De acuerdo a Elias Sport Bureau, la lista la integran:

Andrés Galarraga, 1993 (.420)
Chipper Jones, 2008 (.418)
Larry Walker, 1997 (.411)
Roberto Alomar, 1996 (.408)
Paul O´Neill, 1994 (.405)
Tony Gwynn, 1997 (.403)
Todd Helton, 2000 (.400)
Luis Arráez, 2023 (.399)

Arráez también busca ser el sexto criollo en culminar una temporada con 200 o más hits, y el primero desde José Altuve y Ender Inciarte que terminaron sobre ese registro en 2017. El año pasado culminó con 173 imparables, marca que parece será batida este año.

Asimismo, el nativo de San Felipe va tras la marca de Andrés Galarraga, que ostenta el promedio más alto para un jugador venezolano. En 1993, el Big Cat, promedio .370, para ganar el título de bateo y ser el primer venezolano en conseguirlo con el equipo debutante Rockies de Colorado. 

Han pasado 82 años desde la última vez que alguien se coronó campeón bate con .400 de promedio, podrá Arráez unirse a la leyenda de Ted Williams.

El dato

Luis Arráez, se convirtió en el primer jugador en registrar 10 hits y ocho impulsadas sin conectar jonrón en un lapso de tres encuentros desde 1990. Además de ser el quinto venezolano con 10 hits y ocho impulsadas en un lapso de tres encuentros uniendo su nombre a: Wilson Contreras (10 hits y 11 impulsadas, 2018), Avisaíl García (10 hits y 8 impulsadas, 2017), David Peralta (10 hits y 8 impulsadas, 2015) y Melvin Mora (10 hits y 10 impulsadas, 2008).

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jueves, 4 de mayo de 2023

Mantendrá Othani su dominio de las dos vias en 2023

Othani lidera la Liga Americana en abanicados con 59. Crédito Getty Images


Shohei Othani continúa escribiendo su historia de las Grandes Ligas. 

La noche del miércoles, el jugador de las dos vías logro un hito que no sé vía desde hace mucho tiempo. Actuando como lanzador, consiguió recetar 13 ponches a los jugadores de los Cardenales de San Luis para arribar a 500 en su carrera de cinco años y ser el segundo jugador en las mayores en tener 500 abanicados como lanzador y 100 vuelacercas como bateador, algo que solo había logrado un señor llamado Babe Ruth.

Aunque Othani salió sin decisión, en el encuentro en que su club Angelinos de Los Ángeles de Anaheim ganaron 6-4 a los Cardenales. El japonés mantiene su registro como lanzador en 4-0 con 2.54 de efectividad en siete aperturas con 59 ponches (líder de la Americana) en solo 39.0 entradas de actuación.

Mientras que como bateador, su promedio es de .307, con siete jonrones y 19 producidas en 29 encuentros.

El jugador, que ya consiguió, un premio MVP en 2021, va camino a conseguir su segundo galardón, además de buscar su primer premio Cy Young. El año pasado, culminó segundo al premio MVP y cuarto en la votación al Cy Young.

La pregunta que muchos se hacen es si lo conseguirá, pues por lo pronto no ha defraudado en su actuación de las dos vías, siendo una excepción que no se veía desde los tiempos de Ruth.

Mantendrá su hegemonía

Pese a que aún no conoce la derrota, Othani no tuvo una salida como otras anteriores, en cinco episodios, toleró cuatro carreras y cinco hits, permitiendo dos jonrones por segunda apertura al hilo. El pasado 27 de abril, permitió cinco carreras limpias y ocho hits en una victoria ante Oakland.

Es la tercera vez en sus 70 aperturas como lanzador que le hacen más de tres carreras en salidas consecutivas. Esto incidió en que su efectividad subiera a 2.54, después de marcar 0.64 en sus primeras cinco salidas.

Los 13 abanicados son la mayor cantidad de ponches esta temporada para lanzador alguno, además de igualar ese registro personal por segunda ocasión. Si bien es una máquina para recetar ponches, es preciso saber si continuará ese dominio o cederá en cualquier momento.

Las últimas aperturas indican que poco a poco los bateadores han ido haciendo los ajustes ante el japonés, que dejó en 10 su racha de salidas seguidas, cediendo tres hits o menos, una marca que lo tenía empatado con Jacob de Grom, que lo hizo en 2021. Un claro ejemplo de ello es que tenía 12 aperturas seguidas sin permitir jonrón, hasta que cedió dos contra Oakland en su penúltima salida, algo que se repitió ante los Cardenales, quienes también consiguieron otros dos extrabases.

Ya ante Oakland se había quedado a un batazo de conseguir la escalera en un juego como abridor, hazaña que fue realizada por Jimmy Ryan de los Chicago White Stockings el 28 de julio de 1888, aunque Ryan, inició el partido como jardinero central y actuó como lanzador en relevo.

Othani también se convirtió en el lanzador japonés 13 en arribar a los 500 abanicados, así como el quinto jugador en la era moderna (desde 1900) con 500 hits como bateador y 500 ponches como lanzador de por vida, uniendo su nombre a Smoky Joe Wood, Red Ruffing, Walter Johnson y Ruth.

Adjetivos seguirán para este jugador, que va vía a establecer para la próxima temporada, una marca en cuanto a salario se refiere, cuando sea agente libre y varios equipos vayan tras sus servicios. Los especialistas indican que su valor está entre los $500 y $550 millones. 

Y vaya que los vale...

El dato

Othani alcanzó los 500 ponches en 388.2 de entradas de labor, siendo el segundo lanzador que consigue la marca con tan pocas entradas lanzadas, siendo superado por Corbin Burnes de los Cerveceros de Milwaukee que lo hizo con 365.0 entradas de labor.

@beisboladentro 

lunes, 1 de mayo de 2023

Arráez sueña con una segunda corona de bateo consecutiva

El venezolano Luis Arráez quiere conseguir su segundo título de bateo y unirse a una prestigiosa lista de múltiples ganadores de bateo, donde están sus compatriotas Miguel Cabrera y José Altuve. Foto: www.sandiegouniontribune.com

Terminó el primer mes de temporada y Luis Arráez arrancó como terminó el año anterior.

El venezolano se coronó campeón bate con .316, arrebatándole la Triple Corona a Aaron Judge; con su valor aumentando, los Mellizos de Minnesota lo cambiaron a los Marlins de Miami, el 20 de enero del presente año, por sus compatriotas Pablo López, Bryon Chourio y José Salas, el resultado ha sido beneficioso para ambas organizaciones, pero a nivel personal, Arráez quiere hacer historia demostrando que su corona de bateo no fue una casualidad.

Actualmente, el criollo marcha líder en promedio en el viejo circuito con .438, la mejor marca al finalizar el mes de abril, desde que Barry Bonds bateara para .472 en 2004. Eso no es todo, también es líder en OBP (.500) y en hits (colíder, 39), demostrando una excepcional defensa en el segundo cojín, abriéndose desde ya como candidato al Guante de Oro.

Su más cercano competidor es otro criollo, Ronald Acuña Jr, que antes de la jornada del primero de mayo bateaba para .352, siendo esta una brecha de 86 puntos, que como señala el Elias Sports Bureau, es la más alta desde la temporada de 1959, cuando Hank Aaron encabezaba la Liga Nacional con promedio de .538, 122 puntos más que su compañero de los Bravos de Milwaukee, Bill Bruton con .386.

Aún hay más. Desde 1959 no existía una ventaja tan amplía para un primer mes de temporada en cuanto a promedio se refiere. Pues en 2004, Bonds no era el único con .400 de promedio, también estaban Paul Lo Duca (.416) y Sean Casey (.414) en la Nacional, mientras que Lew Ford (.419) y Ronnie Belliard (.417) luchaban en la Liga Americana.

Arráez se unió a Ryan Zimmerman (2017), Cody Bellinger (2019), Charlie Blackmon (2020) y Mike Trout (2021), como los únicos bateadores desde 2017 en promediar sobre los .400 en sus primeros 25 encuentros de la temporada. Este hecho ha ocurrido en 16 ocasiones, la última vez fue en 2004.

Solo en abril, Arráez conecto 36 de los 39 hits, quedándose a un imparable del registro para venezolanos en poder de Miguel Cabrera con 37, conseguidos en 2013, un año después de haber conquistado la Triple Corona.

La marca lo ubica segundo entre los venezolanos, igualado con José Altuve, que lo consiguió en 2015, y Ronald Acuña Jr, que esta misma temporada también consiguió 36 imparables en abril. 

De continuar su tórrida ofensiva, Arráez podría concluir con 200 o más imparables, marca a la que solo han accedido cinco criollos, siendo estos: Cesar Tovar, Magglio Ordoñez, Miguel Cabrera, José Altuve y Ender Inciarte, este último lo consiguió en 2017.

El dato

Si Luis Arráez consigue el título de bateo en la Liga Nacional, será el segundo pelotero en la historia de las mayores en conseguir esta gesta. El primero fue Ed Delahanty cuando bateó .410 en 1899 con los Filis de Filadelfia (Liga Nacional) y .376 con los Senadores de Washington en 1902, (en el segundo año de la Liga Americana)

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domingo, 19 de marzo de 2023

Se acabó el sueño

Estados Unidos vino de atrás para dejar en el camino a Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol
Foto: AS.com

No hay nada que reprochar.

Venezuela se quedó a seis outs de acceder por segunda vez a semifinales en la historia del Clásico Mundial de Béisbol, al caer 9 carreras por 7, ante los Estados Unidos, que vino de atrás para mantener sus aspiraciones de revalidar el título alcanzado en 2017.

El equipo nacional entró en ventaja 7-5 al octavo, gracias a dos cuadrangulares y cuatro impulsadas de Luis Arraez, que consiguió por primera vez en su carrera dos jonrones en un partido, algo que no ha hecho en las mayores. Pero el relevista José Quijada, que cerró el séptimo con un importante ponche a Kyle Tucker, empezó la entrada dando boleto a Tim Anderson, sencillo al bateador emergente Pete Alonso y golpeando al receptor J.T. Realmulto para llenar las bases sin out.

Con esa situación, López trajo a Silvino Bracho y este dejó un lanzamiento en 0-2 a Trea Turner, quien conectó cuadrangular con las bases llenas para voltear las acciones a favor del equipo de las barras y estrellas.

Con ese batazo, Turner se convirtió en el tercer jugador de los Estados Unidos en dar cuadrangular con las bases llenas, después de que lo hiciera Jason Varitek en 2006 y David Wright en 2013. Además de ser el tercer pelotero en la historia del Clásico Mundial en conseguir un grand slam en la octava entrada, lo antecedieron Víctor Martínez de Venezuela en 2006 y James Beresford de Australia en 2017, siendo el primero para tomar la ventaja en un partido.

Lamentablemente, la reacción venezolana no llegó y con ello las aspiraciones de poder llegar a una instancia final.

Venezuela en el plano ofensivo dejó una línea de .274 de promedio con OBP .359, SLG .476 y OPS .835, producto de 30 carreras, siete vuelacercas y 46 imparables en los cinco partidos realizados, mientras que el pitcheo estuvo impecable hasta la ronda de cuartos de final, permitiendo 18 carreras (17 limpias), con 48 imparables permitidos y tres jonrones recibidos para una efectividad colectiva de 3.40.

Omar López, mánager de Venezuela, alabó la entrega de su plantilla. Su único error fue dejar a José Quijada en ese octavo episodio y no traer desde el inicio a Silvino Bracho. Foto @TeamVenezuela

Con esos números es imposible hablar de fracaso, Venezuela cae en un partido de eliminación directa ante el actual campeón, quizás si se hubiera mantenido la misma fórmula usada en las otras ediciones de un todos contra todos, en segunda ronda, esta derrota nos hubiera dado razones para afrontar un nuevo partido, pero no fue así, todos los países se sometieron a este formato que deja un sabor agridulce, pues Venezuela nunca dejo de atacar, pero encontró bien parado al relevo norteamericano, que solo tuvo a Daniel Bard, como su lado débil y del cual pudimos aprovechar para ponernos arriba en el marcador.

Tampoco se puede menospreciar el trabajo de Omar López y del cuerpo técnico, que supo armar un team work, donde se pudo ver un grupo cohesionado y unido, donde cada jugador sabía su rol. No me cabe la menor duda de que Omar López merece una nueva oportunidad para el próximo torneo, los resultados fueron evidentes en el terreno de juego, algo que sus predecesores Luis Sojo y Omar Vizquel no consiguieron.

Venezuela terminó invicta la fase de grupo, algo que jamás se había logrado en la historia de este torneo. El único error de López fue haber dejado de más a José Quijada, pues cuando trajo a Silvino Bracho, este con dos strikes, dejó un lanzamiento que quedo en la zona de poder y Turner no desaprovechó, por lo que el daño ya estaba hecho.

Toca pensar en el próximo torneo, en lo personal, esta plantilla pudo haber hecho historia y unir su nombre a los héroes de 1941, 1944, 1945 y 1958, el béisbol venezolano sigue en deuda, pero más temprano que tarde, ese título tendrá color vinotinto.

@beisboladentro

lunes, 13 de marzo de 2023

Venezuela nos hace soñar en el CMB

Venezuela es líder de grupo D con marca de 2-0. Foto: MLB.com

Por primera vez en la historia del Clásico Mundial de Béisbol, la delegación de Venezuela suma dos triunfos consecutivos, para colocarse como líder del grupo D. Los dirigidos por Omar López han sabido engranar ofensiva y pitcheo en una misma página, por lo que soñar con un título es latente, tomando en cuenta que se logró superar a dos adversarios históricos, quedando pendiente dos partidos ante Nicaragua e Israel, dos naciones que en el papel lucen inferiores al elenco nacional.

Pero el clásico, con su infinita sabiduría, nos ha mostrado no solo en esta edición, sino en ediciones anteriores, que no se debe menospreciar al rival, por lo que cito aquellas palabras del mánager Omar López, cuando anunció el roster oficial, ir juego a juego para ganar. Venezuela depende de sí misma, por lo que una victoria ante Nicaragua le dará un pie en la siguiente fase, instancia a la que hemos accedido en tres de las cuatro ediciones anteriores.

Se rompió el yugo

Si había un elefante blanco para Venezuela en este Clásico Mundial, era República Dominicana, conjunto al que no habíamos podido vencer en cuatro compromisos previos, si bien los dominicanos partieron con el favoritismo junto a Japón y Estados Unidos, Venezuela demostró que también hay que contar con ellos en esta edición.

Anthony Santander consiguió el primer cuadrangular de Venezuela en el torneo. Foto: MLB.com

Sandy Alcántara, actual Cy Young de la Liga Nacional, declaro días atrás a los fanáticos que no apagaran sus televisores, que serían protagonistas de lo que sucedería, y la verdad fue así, el lanzador dominicano trago grueso su osadía y solo estuvo en el morrito por espacio de 3.2 episodios, permitiendo cinco hits, tres carreras (un cuadrangular de Anthony Santander), tres boletos y dos ponches, para cargar con la derrota.

Venezuela superó 5 a 1 a Dominicana para sumar su primer triunfo en el evento y primera victoria ante los merengues en cinco partidos del Clásico Mundial.

La ofensiva nacional fue comandada por Santander, que bateó de 4-2 con dos anotadas y remolcadas, incluyendo un vuelacerca para igualar las acciones en el segundo capítulo. David Peralta fue otro protagonista, al irse de 3-2 con tres remolques, y Eugenio Suárez, que sonó de 3-1 con anotada y remolcada.

En el pitcheo destacó la labor de Martín Pérez, que en 3.1 entradas de labor, permitió cuatro hits, una carrera, dos boletos y cuatro abanicados, siendo relevado por el ganador José Ruiz, que lanzó dos tercios y un Luis García, con un relevo de tres entradas en las que enfrentó a nueve bateadores y poncho a siete, estableció un récord de abanicados para un relevista en este torneo. 

Los dos últimos capítulos fueron lanzados por José Quijada y José Alvarado.

Dominicana se vio ansioso en todo el partido y se fue de 12-0 con corredores en posición anotadora, recibiendo además quince ponches, una cifra inédita en la historia de este evento.

Borinque querido

El siguiente rival era Puerto Rico, que venía de humillar a Nicaragua en su estrenó 9 a 1. A diferencia de lo sucedido ante los dominicanos, la ofensiva venezolana madrugo al abridor José Berríos con cuatro carreras en la misma primera entrada, incluyendo un cuadrangular de tres carreras de Anthony Santander, su segundo del torneo.

Berríos solo duraría una entrada en los que permitió cinco hits, seis carreras (cinco limpias) con boleto y abanicado, habiendo realizado 38 lanzamientos, mientras su rival Pablo López apenas había hecho nueve en la misma primera entrada.

Pablo López tuvo una destacada actuación en el montículo ante Puerto Rico, siendo ovacionado por los presentes en el LoanDepot Park. Foto: MLB.com

Venezuela amplió el marcador en el segundo con tres carreras más, gracias a un vuelacerca de Salvador Pérez que encontró a José Altuve y Luis Arráez en las bases para sumar siete, haciendo presagiar un desenlace rápido que recordó el nocaut que nos propinó Puerto Rico en el primer partido de 2017, celebrado en México, donde el cuadrangular de Yadier Molina (hoy mánager de los boricuas) sentencio el encuentro 11-1.

Con eso, presente, Venezuela fue triturando lentamente a su rival, mientras que Pablo López, lanzaba 4.2 entradas, permitiendo solo dos imparables, una carrera (jonrón de Eddie Rosario) y seis abanicados. Salió del partido con 58 lanzamientos, de los cuales 44 fueron en strikes y recibiendo una sonora ovación de los presentes, se quedó a un tercio de llevarse el juego, pero Omar López, apegado a su plan, fue por el bullpen.

Andrés Machado falló y en un terció, Puerto Rico volvió al juego con cinco carreras, cuatro de ellas limpias, mientras que Jhoulys Chacín y Silvino Bracho con dos episodios cada uno apagaron cualquier rebelión borinqueña. Bracho se apuntó el primer rescate en estos eventos.

Pablo López se llevó la distinción del juego, ya que el más valioso fue para Salvador Pérez, que bateó de 4-4, faltándole el triple para la escalera. Pérez se convirtió en el primer criollo en estos eventos en remolcar cinco carreras en un juego.

Salvador Pérez bateó de 4-4 ante Puerto Rico con cinco remolcadas. Foto: MLB.com

Venezuela ganó el encuentro con marcador de 9-6.

El partido también tuvo un aliciente, fue la participación de Miguel Cabrera, convirtiéndose en el único pelotero en disputar cinco ediciones del Clásico Mundial de Béisbol. El aragüeño, que ya está en su temporada final, consiguió un hit en cuatro turnos.

En la misma página

Debo confesar que las expectativas con Venezuela no estaban cien por ciento para este evento, pero como mencione anteriormente, las declaraciones de Omar López, cuando anunció el roster para el torneo, me dio el beneficio de la duda, pues note algo que no había en las ediciones anteriores: un trabajo previo.

Cuando López fue nombrado mánager, fui uno de los primeros en aplaudir su designación, en parte porque cuenta con un amplió bagaje como dirigente en el béisbol norteamericano, algo que en su momento carecía Luis Sojo y Omar Vizquel, su predecesores en el puesto.

Las reuniones previas realizadas con varios peloteros, fue un compromiso no solo con el país, sino con el desempeño de la selección en este torneo. López supo confeccionar un grupo en el que cada pelotero entendió su rol, dejando de lado los egos que puede haber, y el resultado ha sido más que evidente en estos dos compromisos.

Venezuela se colocó como favorita del torneo, gracias a su despliegue ofensivo .295 (71-21) con tres jonrones, seis dobles, un triple, 14 anotadas y 14 impulsadas. Pero su pitcheo ha estado mejor con una efectividad colectiva de 3.00 con 22 ponches en 18 entradas de labor.

Ambos registros son una marca personal en la historia de este evento, lo cual demuestra que la Federación Venezolana de Béisbol, realizó los movimientos acertados para conseguir resultados en corto tiempo.

La mejor actuación de Venezuela fue en 2009, cuando finalizó tercero, soy de los que considero que esa actuación puede ser superada. Hay el material para pensar en ello, ya que hay otro elemento adicional para ver a Venezuela con mucho favoritismo: la armonía que hay en la plantilla, eso jamás se vio en las ediciones anteriores.

@beisboladentro

martes, 7 de marzo de 2023

Venezuela a redimirse en el Clásico Mundial de Béisbol

Omar López, mánager de Venezuela, reunido con los jugadores en la sede de los Astros de Houston 
en West Palm Beach, Florida. Foto: @TeamBeisbolVe


La espera terminó, este miércoles se sube el telón a la quinta edición del Clásico Mundial de Béisbol, evento que se debía realizar en 2021, y que por la pandemia generada por el COVID-19, se reprogramó para 2023.

Japón, Estados Unidos y República Dominicana, parten como favoritos al evento, por algo ya han sido campeones en las ediciones anteriores. Pero encontrarán resistencia en selecciones como Cuba, Venezuela y Países Bajos, este último finalizando cuarto en las dos últimas ediciones.

En el caso de Venezuela, la selección que dirige por primera vez Omar López, espera dejar atrás el mal desempeño de las dos últimas ediciones. En 2013, fueron eliminados en la fase de grupo, mientras que en 2017, accedieron a la segunda ronda mediante el TQB, para posteriormente caer en tres compromisos ante República Dominicana, Estados Unidos y Puerto Rico, por cierto los boricuas le propinaron el primer nocaut a los criollos, en la fase de grupo de 2017.

Con récord de 12-12, en cuatro eventos, Venezuela tiene muchos argumentos para soñar en grande, si bien tendrá dos rivales de peso como dominicanos y boricuas, hay que tener en cuenta que todas las selecciones sufrieron bajas considerables, que en el caso de los dominicanos son vitales para acceder a la siguiente fase.

Posiciones históricas en el 
Clásico Mundial de Béisbol


La bestia negra

Venezuela afronta varios retos para la edición de 2023, la primera de ellas es conseguir su primera victoria ante los dominicanos, quienes, de por vida en la historia del evento, han ganado cuatro encuentros a los criollos.

Puerto Rico, a quienes se le había jugado bien en las primeras ediciones, tuvo su venganza en 2017, ganando los dos encuentros que disputaron ante los venezolanos. El primero en la fase de grupo, donde le propinaron un nocaut en siete episodios y la segunda victoria en segunda ronda, por la vía del blanqueo.

Otra de las tareas pendiente es el despertar ofensivo, el cual ha quedado a deber en cada una de las ediciones realizadas. Pese a los pergaminos de varios bateadores, ese éxito no se ha trasladado a la historia del Clásico Mundial, ni hablar del cuerpo de lanzadores, sobre todo después de lo sucedido en 2017.

De acuerdo a los entendidos, el cuerpo de lanzadores es la mayor fortaleza del cuadro nacional. Esperemos que sea cierto.

Venezuela tiene marca de 12-12 en la historia del Clásico
Mundial, aquí las victorias y derrotas ante los países involucrados

Entre los grandes

Miguel Cabrera jugará su última temporada en las Grandes Ligas, una coincidencia que también participe en su quinto torneo, siendo junto a Oliver Pérez de México, las únicas figuras en conseguir esa hazaña, sin olvidar que Ernie Witt, mánager de Canadá, dirigirá por quinta ocasión al equipo de la hoja de maple.

En las estadísticas históricas, Cabrera ocupa un sitial importante, por algo figura como el primera base de todos los tiempos. El aragüeño ha sido también el único pelotero en conseguir cuadrangular en cada torneo, por lo que si se anexa uno en la edición de 2023, integrará una lista única. 

Aquí algunos registros que persigue el venezolano:

En cuadrangulares, Cabrera está igualado en el segundo puesto con el cubano Frederich Cepeda con seis. El líder es el antillano Alfredo Despaigne con siete y que está convocado para esta edición. Hace unos días, Despaigne aseguro querer extender su registro, a sabiendas de la peligrosidad que existe con el venezolano.

El máximo total de encuentros para una selección en el Clásico Mundial (incluyendo fase de grupo, segunda ronda, semifinal y final) es de siete encuentros, por lo que si Cabrera juega en cinco de ellos, estaría igualando a Carlos Beltrán que participó en 28 partidos.

Tiene 15 carreras impulsadas, por lo que si consigue siete, igualará al líder en ese apartado, el cubano Frederich Cepeda, que dejó 23.

Quizás lo que juegue en contra de Cabrera, es que por su edad, ya no tendrá el rol principal que tenía en las ediciones anteriores. Omar López, mánager del equipo nacional, alternará al criollo en el puesto de designado con Gleyber Torres y Luis Rengifo, dejando claro, que el aragüeño solo se desempeñará en ese puesto en el torneo.

Miguel Cabrera en la sesión de fotos del 
equipo nacional en West Palm Beach.
Foto: @TeamBeisbolVe


Todo o nada

Venezuela abre fuego el próximo sábado 11 de marzo ante República Dominicana, que como mencione anteriormente, la serie vitalicia la dominan los dominicanos 4-0, por lo que una victoria podría dar una reacción valiosa para enfrentar en su segundo encuentro a Puerto Rico, otro rival histórico al que se le ha jugado bien.

Estos dos países serán los rivales de mayor peso del combinado nacional, ya que posteriormente tendrá un día de descanso antes de enfrentar a Nicaragua e Israel, dos conjuntos que si bien luces débiles en cuanto a su plantel, la historia de este torneo ha demostrado que esa premisa no se cumple.

Las aspiraciones del cuadro nacional pasan por lo que hagan ante dominicanos y boricuas, serán dos encuentros de vida y muerte, que definirán las aspiraciones de acceder a la siguiente fase.

La marca

3-7, es el registro de Venezuela en las últimas dos ediciones del Clásico Mundial. En 2013, cerró con marca de 1-2, siendo eliminados en la fase de grupo; mientras que en 2017, registraron 2-5, los dos triunfos fue ante Italia, conjunto al que se le ha ganado en cinco ocasiones.

@beisboladentro
clasicovinotintoblog.wordpress.com