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martes, 28 de marzo de 2017

En Baltimore hay optimismo con 2017

Camino al Opening Day 2017

Si hay algo que ha caracterizado a los Orioles de Baltimore en los últimos años ha sido su poder ofensivo. El año pasado cinco peloteros alcanzaron los 25 o más jonrones, siendo estos: Mark Trumbo (47), Chris Davis (38), Manny Machado (37), Adam Jones (29) y Jonathan Schoop (25).

Pero de jonrón no se vive y eso lo sabe la gerencia oropéndola a pesar de tener a un integrante del club como líder jonronero en las últimas cuatro campañas: Davis (dos veces), Trumbo y Nelson Cruz, que se marchó a los Marineros de Seattle hace dos campañas.

Así somos, (pero) nuestro fin es ensamblar el mejor equipo posible", señaló el vicepresidente ejecutivo Dan Duquette. "Desde luego que nos gusta el buen pitcheo, la defensa y los jonrones de tres carreras".

Y no dejó de resultar irónico que su temporada de 2016 acabó con un palo de jonrón, el que Edwin Encarnación disparó ante Ubaldo Jiménez en el 11mo inning del juego de comodines contra los Azulejos de Toronto.

Fue la tercera postemporada de los Orioles en los últimos cinco años. De allí a que los correctivos hayan sido solventados.
Manny Machado es el rostro del equipo oropendola
Foto: thebaltimorewire.com

La ofensiva sigue siendo el plato fuerte con Machado, Trumbo -que no encontró ofertas en la agencia libre, tras haber rechazado la oferta calificada del club-, Davis y Schoop. Dejaron partir en la agencia libre a Matt Wieters, quien había sido su receptor de 2009. El reemplazo es el dominicano Welington Castillo, quien viene de una campaña con promedio de .264, 14 jonrones y 68 impulsadas con Arizona. También adquirieron al jardinero Seth Smith en un canje con Seattle.

El otro fuerte del equipo es su bullpen, liderado por Zach Britton. El cerrador estuvo perfecto en 2016 al convertir sus 47 oportunidades de salvamento. También estableció un récord de las mayores al hilvanar 43 apariciones consecutivas sin permitir carreras limpias y otra marca histórica al redondear una efectividad de 0.54 con al menos 50 inning lanzados, tras permitir apenas cuatro (¡CUATRO!) carreras limpias en todo el año. Brad Brach (2.05 de efectividad y seleccionado para el Juego de Estrellas), Darren O'Day, Mychal Givens y Donnie Hart completan el grupo.

Hasta allí todo luce bonito, pero todo puede quedarse en el camino si los abridores no cumplen. Tuvieron la tercera peor efectividad (4.72) de la Americana en 2016. Sus abridores fueron segundos en bases por boletos. Chris Tillman (16-6, 3.77) fue su abridor más confiable y ahora mismo apura su recuperación tras una cirugía en el hombro durante el invierno. Cruzan dedos por la consolidación de Kevin Gausman (9-12, 3.61) y Bundy, de 26 y 24 años, respectivamente. Mantienen al dominicano Jiménez y a Wade Miley, de pésimas campañas, pero es que sencillamente no tiene otras variantes.

En una división Este del joven circuito donde Medias Rojas de Boston lucen como los rivales más fuertes, Baltimore se presenta como un serio candidato y acabar su racha negativa de títulos.


@beisboladentro

Evitar el sótano la consigna de Tampa Bay

Camino al Opening Day 2017

Gracias al pitcheo y la defensa, los Rays lograron erigirse entre los mejores equipos de las mayores, clasificándose a los playoffs cuatro veces entre 2008 y 2013 con el manager Joe Maddon.

Pero llevan tres años seguidos sin avanzar a los postemporada y perdieron 94 juegos, sólo superando a los Mellizos de Minnesota en todo el béisbol.

Las expectativas no son claras con un cuerpo de abridores donde Chris Archer emerge como la única garantía. El as de los Rays viene de su temporada más frustrante desde que entró a la rotación en 2013, con una marca de 9-19 y 4.02 de efectividad. Archer y James Shields fueron los lanzadores con más derrotas en las mayores.

No todo fue negativo, ya que sus 233 ponches le dejaron en el segundo lugar de la Liga Americana. Pero muchos de sus reveses obedecieron al poco respaldo ofensivo que recibió, un promedio de 3.5 carreras por juego.

Tras su peor campaña desde 2007, su último año con el nombre de Devil Rays, Tampa Bay, se reforzó en búsqueda de reverdecer lo hecho hace tres temporadas; adquirió al receptor venezolano Wilson Ramos y al jardinero Colby Rasmus en la agencia libre. En sendos canjes, los Rays se desprendieron del segunda base Logan Forsythe y del abridor Drew Smyly para añadir al prometedor pitcher puertorriqueño José De León y al veloz jardinero Mallex Smith.
 
Tampa Bay dependerá ofensivamente de lo que Evan
Longoria pueda hacer. Foto: tampabaytimes.com
Tampa aseguró algunos peloteros que fueron útiles el año pasado, evitando perderlos en un mercado competitivo. Uno de ellos fue el jardinero central Kevin Kiermaier, líder en carreras evitadas las últimas temporadas. Los Rays tenían foja de 20-19 ante que una fractura de la mano le costara 48 juegos, y en su ausencia se fueron al fondo de la tabla en la división Este.

En cuanto a la rotación, los Rays siempre son capaces de presentar una rotación de calidad.

David Price, Matt Moore, James Shields y Jeremy Hellickson fueron canjeados en los últimos cuatro años. Ahora, Archer lidera un grupo que completan Jake Odorizzi, Alex Cobb, Blake Snell y Matt Andriese.

Cobb reapareció el año pasado tras una cirugía Tommy John y busca recuperar la aureola que lo tenía señalado para ser el abridor del juego inaugural de 2015. Odorizzi mejoró ostensiblemente tras la pausa por el Juego de Estrellas (efectividad de 2.71 tras un 4.47 inicial). La gerencia dejó partir a Moore (en agosto) y Smyly (este invierno), confiando en el potencial de Snell y Andriese.

La ofensiva es quizás su parte más endeble tras haber cambiado a Fosythe a los Dodgers, después que esté conectará 20 jonrones con 52 remolcadas en 127 encuentros, que ocasiono el enojo de Evan Longoria, que después medito sobre los cambios hechos.

"La salida de Logan causo cierta conmoción. Pero al mismo tiempo, al analizarlo en su totalidad, creo hemos mejorado un poco. No puedo decir que somos mejores tras perderlo, pero me gusto cómo hemos quedado con las nuevas fichas. Estamos en condiciones de estar a la par de los demás".

El tercera base de 31 años es la máxima figura de los Rays y el eje de su ofensiva. Su total de 36 jonrones en 2016 fue el más alto de su carrera, además de remolcar 98 anotaciones.

La afirmación de Longoria se sustenta con los pergaminos que exhibe José De León de 24 años, que comenzará la campaña en las menores. El boricua hizo su debut en las mayores al final del año pasado, y los Rays creen que no está lejos de afianzarse al máximo nivel.Su gerente general Erik Neander defendió la decisión de canjear a Forsythe por De León: "Lo había evaluado bastante... Era un oportunidad que no podíamos dejar pasar".

Hay dudas sobre el estado de Wilson Ramos que regresará al terreno en mayo y para una posición como la receptoría donde su rodilla operada sufrirá los rigores, es mejor llevarlo con calma. Rasmus, Matt Duffy y el relevista Brad Boxberger son prospenso a lesionarse y no cuentan con jugadores de recambio que igualen su producción.

Asimismo, el relevo genera ciertas dudas siendo Alex Colomé la única garantía.

El destino de Tampa Bay se definirá el primer mes de campaña, con 14 juegos frente a los Yankees de Nueva York, Azulejos de Toronto y Medias Rojas de Boston, seguidos por series contra los Tigres de Detroit y Astros de Houston, equipos con nóminas más abultadas que la que maneja la gerencia de los Rays.


@beisboladentro

lunes, 27 de marzo de 2017

Washington son grandes aspirantes al título

Camino al Opening Day 2017

La última vez que los Nacionales se coronaron campeones de una Serie Mundial fue en 1969, en ese entonces, eran llamados los Expos de Montreal. Ahora junto a los Indios de Cleveland, ostenta el honor de ser los equipos con más años sin conocer un campeonato.

Para conseguir ese anhelado sueño, los capitalinos esperan que su rotación esté libre de lesiones y que su ofensiva responda a la labor encomendada.

Max Scherzer y Stephen Strasburg encabezan una rotación de lujo, que cuenta también con Tanner Roark, que viene de ser el abridor revelación en la pasada zafra. Si Joe Ross se mantiene saludable y Gio González levanta vuelo, los abridores de Washington serán un gran dolor de cabeza para los bateadores rivales.
Stransburg y Harper fueron firmas valiosas para los Nacionales
por lo que es hora que este dúo comience a generar dividendos
Foto: Washigtonpost.com

Bryce Harper vuelve a ser la figura del equipo, pero necesitan su versión de 2015, cuando ganó el premio como Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. Pero el jardinero no está solo estará respaldado en el medio de la alineación por Anthony Rendón y Daniel Murphy. Sin olvidar a Ryan Zimmerman y Derek Norris, quienes vienen de una temporada decepcionante pero saben lo que es dejar buenos números al máximo nivel.

La baja de Wilson Ramos le restará ofensiva y confianza a los lanzadores capitalinos pero para suplir su ausencia la gerencia trajo a Matt Wieters.

Sin embargo, la contratación que hizo más ruido fue la de Adam Eaton, quien es el llamado a ser el nuevo primer bate y jardinero central del equipo.

Para aportar profundidad en el cuadro, los Nacionales tomaron desde la agencia libre al experimentado Stephen Drew y también trajeron al relevista Joe Nathan
.
La duda del equipo dirigido por Dusty Baker se encuentra en su cerrador. Blake Treinen es quien batalla por ese puesto en el spring training. El setup Shawn Kelly también podría prepararse para ese rol.

De no conseguir una pieza apetecible en el mercado, los capitalinos podría a mitad de campaña buscar un brazo como lo hicieron en 2016 cuando contrataron a Mark Melacon.

El plan es claro, no conformarse con jugar en los playoffs si no ganar la Serie Mundial y acabar con la sequía. Tienen las herramientas y cuentan con un estratega conocedor del juego.


@beisboladentro

A la callada los Bravos apuntan alto

Camino al Opening Day 2017

Reconstrucción, es la palabra que define la temporada 2017 para los Bravos de Atlanta. El equipo, que se ha centrado en adquirir brazos jóvenes, quiere recuperar su prestigio luego de quedar últimos en la División Este de la Liga Nacional, con marca de 68-93.

Para este año estrenan nuevo parque el SunTrust Park, y se espera que el plantel que salga al terreno de juego, plante la semilla que espera germinar en poco tiempo. Si bien Atlanta tendrá veteranos y jóvenes en ascenso, hay expectativas por lo que puedan hacer en una división Este del viejo circuito en la que solamente Nacionales de Washington y Mets de Nueva York, parten con cierta ventaja.

Durante el receso, Atlanta adquirió a Bartolo Colón, Jaime García y R.A. Dickey, trío de lanzadores con experiencia en Grandes Ligas que formarán parte de la rotación junto a Julio Teherán y Mike Foltynewicz. Sin duda movimientos optimistas para la afición, que el año pasado vio cómo su equipo pudo terminar fuerte y mostrar con ello un signo de lo que vendrá en 2017. 
Bartolo Colón será la experiencia de una rotación
con mucho talento. Foto: zimbio.com

Freddie Freeman, el jugador franquicia del conjunto bravo, cargará con el peso ofensivo por una zafra más, luego de culminar 2016 con .302 de promedio y liderar el club en hits (178), dobles (43), triples (6), jonrones (34), carreras anotadas (102) porcentaje de embasado (.400), porcentaje de slugging (.569). 

Se espera mucho de Matt Kemp, quien llegó la temporada pasada desde los Padres de San Diego, y Brandon Phillips, proveniente de los Rojos de Cincinnati antes de la primavera, podrían acompañar a Freeman en su lucha por traer carreras al home, luego de que el conjunto dirigido por Brian Snitker solo anotara en 334 ocasiones el año pasado; para quedar en el puesto 25 de todo el beisbol. 

A pesar de ello, la gerencia apuesta al accionar de Jace Peterson y Dansby Swanson, quienes aún no han logrado ser contundentes con el madero, a pesar de ser considerados talento de exportación, por ser jugadores provenientes de las granjas.

Lo difícil para Atlanta en 2017 será mantener su plantilla lejos de lesiones para conseguir la estabilidad necesaria que les permita avanzar en una división liderada en gran medida por los Mets y los Nacionales.

Si la ofensiva responde, no sería descabellado pensar que la gerencia sume un bate más a esa alineación, al fin y al cabo se está apostando por revivir los años mozos de comienzos de los años noventa.


@beisboladentro

sábado, 8 de agosto de 2015

El plan de Anthopoulos


En 1993, los Azulejos de Toronto se coronaban por segundo año consecutivo campeones de la Serie Mundial. Una prometedora generación de jugadores que se encontraban en el cenit de sus carreras y la sapiencia de un gerente general como Pat Gillick, que hizo los cambios necesarios para consolidar el team work, fueron motivos suficientes para que los entendidos dieran a Toronto como la nueva potencia del béisbol.

Lamentablemente el escenario no fue así en 1994, una huelga de peloteros y un pobre desempeño del equipo que finalizo ese año con marca de 55-60 a 16 juegos de los Yankees de Nueva York, acabo con esas proyecciones trazadas.

Desde entonces, el talento de Toronto comenzó a apagarse, naufragando durante los siguientes 22 años.

Pero dicho naufrago pudiera tener su punto final esta temporada, después que la gerencia del equipo realizará algunos movimientos la semana pasada.

Toronto paso de ser una escuadra prácticamente sin debilidades a ser la mejor de las Grandes Ligas, cuando el gerente general Alex Anthopoulos dio el golpe a la mesa y adquirió durante la última semana de cambio a Troy Tulowitzki, David Price, Ben Revere y Mark Lowe y mandar un mensaje a las mayores: Toronto quiere romper la sequía de 22 años sin ganar.

Sin importar el sacrificio, Anthopoulos, se hizo de los servicios de uno de los lanzadores más codiciados del mercado David Price, quien llega para liderar una rotación que conforman R.A. Dickey, Mark Buehrle, Drew Hutchinson y Marcos Estrada; mientras que Tulowitzki brindará mayor respaldo ofensivo a una alineación que marcha líder en anotadas, embasado, slugging y OBP, y que es segunda en jonrones y tercera en promedio de bateo colectivamente.

Junto a este par llegaron también Mark Lowe que brindará respaldo al bullpen y Ben Revere que se avizora como ese primer bate que adolecieron durante toda la temporada.
Tulowitzki y Price llegaron en el momento justo para la causa
de los Azulejos que han ganado nueve de los últimos 10 juegos

La apuesta de Anthopoulos ha salido acertada, Toronto llegó este fin de semana al Yankee Stadium para tres partidos claves ante los líderes divisionales Yankees de Nueva York, y ya han salido airosos en los dos primeros cotejos.

Han recortado la ventaja a tres juegos y medio y aún quedan doce juegos entre ambos equipos.

Desde el arribo de Tulowitzki el pasado 29 de julio, Toronto tiene marca de 9-1, incluyendo una cadena de seis triunfos. En ese entonces, los Yankees tenían una ventaja de siete juegos sobre los Azulejos.

Es curioso cómo salen las cosas de vez en cuando.

Hace diez días este equipo tenía récord perdedor, ahora son el conjunto más encendido de las mayores y serios aspirantes al título divisional en el Este de la Liga Americana. Por si fuera poco, Toronto está a medio juego de los Angelinos de Anaheim, de ser el mejor comodín del joven circuito y ha sacado dos juegos y medio a los Orioles de Baltimore en la lucha por el segundo puesto.

Dichas adquisiciones llegaron en el momento justo, cuando Toronto comienza a mostrar su mejor juego en toda la temporada. Toronto era de por sí el mejor equipo ofensivo del campeonato y con Tulowitzki, se refuerza ese aspecto dándole un bate más a una alineación que tenía a José Bautista, Edwin Encarnación y Josh Donaldson, mientras que la llegada de Price le permitió al manager John Gibbons trasladar uno de sus mejores brazos, Aaron Sánchez, al cuerpo de relevistas para brindarle menos presión a un tambaleante bullpen.

Toronto ha anotado 63 carreras hasta el sábado, incluyendo 20 jonrones en sus últimos diez partidos. En ese lapso, sus abridores llevan marca de 8-0 con efectividad de 2.40, mientras tanto, el bullpen ha registrado 2.45.

Coincidencia o no, todo ha sucedido desde la llegada de Tulowitzki y Price. Pero tampoco podemos obviar la habilidad con la que Anthopoulos ha movido sus piezas desde el año 2013.
Alex Anthopoulos ha demostrado ser exitoso como gerente

A partir de ese año llegaron varias piezas que han brindado un nuevo rostro al equipo, teniendo material suficiente para competir en su división, siendo estos José Reyes, Melky Cabrera, Dickey, Buehrle, Donaldson, entre otros.

Toronto cerró con marca de 74-88 en 2013, mientras que el año pasado mejoró considerablemente a 83-79.

Para los entendidos Toronto fue el ganador en la jornada de cambios, pero un buen equipo no se construye de la noche a la mañana, no se hace exclusivamente con piezas de un draft, ni la agencia libre y muchos menos con cambios, pero Anthopoulos ha demostrado que se puede ser exitoso si combinas estos tres elementos.

El dato
50-51 era el registro de los Azulejos de Toronto antes del arribo de Tulowitzki y Price, situándose a siete juegos de los líderes divisionales Yankees de Nueva York. Hasta el sábado su marca es de 59-52, a tres juegos y medios de los mulos.

@beisboladentro