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sábado, 25 de julio de 2015

Cooperstown recibe a nuevos inmortales


Finalmente el día llegó…

Este domingo 26 de julio, Craig Biggio, Randy Johnson, Pedro Martínez y John Smoltz serán formalmente entronizados en el Salón de la Fama de Cooperstown.

La investidura tendrá lugar en los jardines del Centro de Deportes Clark, que se encuentra en la parte baja de la avenida Susquehanna, a sólo una milla del Museo de la Fama, donde reposan las placas de los peloteros exaltados por la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), así como objetos de jugadores que han conseguido alguna hazaña.

La pequeña localidad de Cooperstown, ubicado en el condado de Otsego en el estado de Nueva York, se preparó para un fin de semana con aroma a béisbol, miles de fanáticos han colmado las calles de esta pequeña villa para compartir con otras figuras y amigos, el reconocimiento que el béisbol ha hecho con los nuevos exaltados.

La ceremonia comenzará a la una de la tarde y contará con la presencia de 49 miembros de Cooperstown, incluyendo cuatro latinoamericanos presentes (Roberto Alomar, Luis Aparicio, Juan Marichal y Tany Pérez), quienes presenciarán los discursos de Biggio, Martínez, Smoltz y Johnson.

Se espera que la ceremonia tenga un récord de asistencia, debido a que la carrera de los peloteros exaltados concluyera hace menos de diez años, por lo que serán varios los fanáticos que asistan a apoyar a sus figuras, sobre todo de la República Dominicana, donde Martínez es oriundo.

Smoltz, Johnson y Martínez, se retiraron en 2009, mientras que Biggio lo hizo en 2007.

El récord de asistencia para la ceremonia de exaltación de Cooperstown fue establecido en 2007, cuando más de 80 mil personas vitorearon a Cal Ripken Jr y Tony Gwynn; alrededor de 50.000 acudieron al llamado de 1999, cuando correspondió el turno a Nolan Ryan, George Brett, Robin Yount y el puertorriqueño Orlando Cepeda, mientras que un estimado de 48.000 asistieron el año pasado a la ceremonia de Greg Maddux, Tom Glavine, Frank Thomas y los managers Joe Torre, Bobby Cox y Tony La Russa.

Otra gran asistencia ocurrió en 1995, cuando 40 mil personas presenciaron la exaltación de Mike Schmidt y Richie Ashburn.

Ellos son los exaltados:

Randy Johnson: 534 votos de 549 posibles para 97.3%
22 temporadas: 1988-2009
En sus inicios Johnson lucho con el descontrol de sus
lanzamientos, intimidando a sus oponentes

10 Juegos de Estrellas, cinco premios Cy Young, 303 victorias, 4.875 abanicados (2do de todos los tiempos), 10.6 ponches por cada nueve entradas lanzadas (líder de todos los tiempos). Lanzó para los Expos de Montreal, Marineros de Seattle, Astros de Houston, Cascabeles de Arizona, Yankees de Nueva York y Gigantes de San Francisco.

Randy Johnson era un atleta de élite que utilizó su altura a su favor, tanto en el béisbol como el baloncesto. Rechazó los Bravos de Atlanta después de que lo seleccionaran cuarto en la ronda de 1982, por lo que optó a continuar su beca para béisbol y baloncesto en la Universidad del Sur de California

Comenzó a concentrarse únicamente en el béisbol tras su segundo año y fue seleccionado por los Expos en la segunda ronda en 1985. Esta vez, Johnson se convirtió en profesional.

Los problemas de control que plagaron su carrera como colegial emergieron en ligas menores, pero con una recta en 97 mph, su condición de prospecto floreció rápidamente. En 1988, asciende con los Expos y es cambiado a mitad de la temporada de 1989 a los Marineros de Seattle, pese al descontrol de sus lanzamientos y su tamaño en el montículo, intimidaba a los bateadores cada vez que lanzaba, hasta que rozo la gloria el 2 de junio de 1990, cuando lanzó un juego sin hits contra los Tigres de Detroit.

En agosto de 1992, Johnson buscó consejos del lanzador Nolan Ryan, que estaba lanzando su última temporada con los Rangers de Texas, y este le sugirió hacer ajustes al momento de lanzar. En septiembre de ese año, ambos lanzadores se enfrentaron y Johnson lanzó 160 pitcheos en ocho entradas, incluido 18 ponches para que Seattle ganara ese juego 3 a 2.

"Le dije a Randy que podría ser el lanzador más dominante del béisbol si se enfoca en trabajar en su juego", dijo Ryan en 1992.  

En 1993, dejó registro de 19-8, liderando la Liga Americana en ponches con 308 y finalizando segundo en la votación al premio Cy Young. Al año siguiente, la huelga producida en agosto, le permitió a Johnson conseguir su segundo liderato consecutivo en abanicados con 204, terminando con marca de 13-6. En 1995 dejaría marca de 18-2 y 294 abanicados, liderando la liga con 2.48 de efectividad, suficientes para ganar el premio Cy Young.

En 1996 se perdió la mayor parte de la temporada al someterse a una cirugía de espalda, pero se recuperó en 1997 para dejar marca de 20-4 con 291 abanicados. Sería traspasado a los Astros de Houston en julio de 1998 y dejaría marca de 10-1 con 1.28 de efectividad en 11 salidas, ayudando a Houston a llegar a la postemporada.

Con 35 años, se convirtió en agente libre y firmó con los Cascabeles de Arizona por cuatro años; de 1999 a 2002, Johnson capturó cuatro premios consecutivos Cy Young, tres títulos de efectividad y poncho a 1.417 bateadores (cuatro lideratos consecutivos en ese departamento 364, 347, 372 y 334 ponches respectivamente).

Fue pieza vital en el título de Arizona frente a los Yankees de Nueva York en la Serie Mundial de 2001, cuando dejó marca de 3-0 en ese evento y compartió el MVP con Curt Schilling.

Su carrera en Arizona concluyó en 2004 y llegaría a los Yankees en 2005 con 41 años de edad.

Ganaría 34 partidos en dos temporadas con los del Bronx antes de regresar a los Cascabeles por dos campañas más. A los 45 años lanzaría su última campaña en 2009 con San Francisco, donde ganaría su juego 300.

En 22 temporadas, fue líder en abanicados en nueve ocasiones, ganó cuatro títulos de efectividad, obtuvo 100 juegos completos con 37 blanqueos. Sólo Warren Spahn, Steve Carlton, Eddie Plank y Tom Glavine, tienen más partidos ganados que Johnson entre los lanzadores zurdos.

Johnson es dueño de seis de las 33 temporadas registradas con 300 ponches en las mayores. El único que tiene similar registro al espigado zurdo es Nolan Ryan.

Pedro Martínez: 500 votos de 549 posibles para 91.1%
18 temporadas: 1992-2009
Debido a su cotización tras ganar el
premio  Cy Young Martínez fue
cambiado a Boston

8 Juegos de Estrellas, tres premios Cy Young, 219 victorias, 3.154 abanicados, 10.0 ponches por cada nueve entradas lanzadas (3° de todos los tiempos). Lanzó para Dodgers de Los Ángeles, Expos de Montreal, Medias Rojas de Boston, Mets de Nueva York y Filis de Filadelfia.

El talento de Pedro Martínez y de su hermano Ramón llamo la atención de los cazatalentos. Mientras su hermano se convertía en estrella rápidamente, Pedro fue considerado uno de los mejores prospectos de la organización. En 1993 estuvo en el bullpen de los Dodgers registrando marca de 10-5 en 65 partidos con 119 abanicados en 107 entradas de labor. Su actuación le abrió los ojos a los Expos de Montreal que lo adquieren por Delino DeShields en noviembre de 1993. En las siguientes cuatro temporadas, ganó 55 y perdió 33. Asistió a su primer Juego de Estrellas en 1996 y en 1997 obtuvo su primer premio Cy Young al dejar registro de 17-8 con 1.90 de efectividad, 13 juegos completos y 305 abanicados.

Su recta de 97 millas por hora, combinada con cambio de velocidad hizo a Martínez casi imbateable.

"Cada bola rápida duele, duele mucho", dijo Martínez al New York Post en 2005. "Imagínese lanzar una pelota a 90 millas por hora, una y otra vez. La gente no sabe que cada vez que se trata de lanzar una bola, se rompen los vasos sanguíneos. Es por eso que tenemos nuestros hielos en los brazos".

Tras ganar el Cy Young y a sabiendas de que su valor aumentaba considerablemente, Martínez es cambiado a los Medias Rojas, convirtiéndose en los siguientes siete años en uno de los lanzadores más dominantes del béisbol.

Dejó registro de 19-7 en 1998 y terminó segundo en la votación del premio Cy Young, al año siguiente se llevaría el premio con 23-4 y efectividad de 2.07 además de liderar la liga en ponches con 313, ganando la Triple Corona de Pitcheo. Se convirtió ese año en el octavo lanzador en tener dos temporadas de 300 ponches y estableció una marca de 13.2 ponches por cada nueve entradas lanzadas, para finalizar segundo en la premiación al Jugador Más Valioso.

En 2000, Martínez dejó marca de 18-6 con 1.74 de efectividad y 284 abanicados para sumar su tercer Cy Young en los últimos cuatro años. Una lesión en el hombro lo marginó en 2001, regresando al año siguiente con registro de 20-4, siendo líder en efectividad (2.26) y abanicados (239), para finalizar segundo en la votación al Cy Young.

Es el primer lanzador que registra un WHIP de 0.92 con un porcentaje de triunfos de 833, que no gana el Cy Young que recayó en Barry Zito de Oakland que dejó marca de 23-5 con 2.75 de efectividad.

Después de liderar la Liga Americana de nuevo en WHIP, efectividad y porcentaje de victorias en 2003 con registro de 14-4, Martínez comenzó a mostrar desgaste en 2004 - una efectividad de 3.90 mientras dejaba 16-9 como registro, aún así terminó cuarto en la votación del Cy Young - y ayudó al final los Medias Rojas a acabar con una frustración de 86 años cuando capturaron el título de la Serie Mundial por primera vez desde 1918.

Firmó contrato con los Mets de Nueva York al siguiente año y su marca quedó en 15-8 con 2.82 de efectividad.

Los siguientes tres años estuvieron plagados de lesiones, consiguiendo su abanicado 3.000 en 2007. Firmaría con los Filis de Filadelfia en julio de 2009 y su registro fue de 5-1 en nueve salidas.

Es el décimo lanzador que suma 100 triunfos en ambas ligas.

Intentó lanzar nuevamente en 2010 y 2011, pero fue infructuoso, optando por el retiro en diciembre de 2011.

Terminó su carrera con un récord de 219-100, para un porcentaje de victorias de 0.687 que es el sexto de todos los tiempos. Ganó cinco títulos de efectividad, capturó seis títulos WHIP y un promedio de 10.04 ponches por cada nueve entradas (3° de todos los tiempos detrás de Randy Johnson y Kerry Wood).

John Smoltz: 455 votos de 549 posibles para 82.9%
21 temporadas: 1988-2009
Smoltz es el único lanzador en ganar más de 200
juegos y salvar más de 150 encuentros

8 Juegos de Estrellas, un premio Cy Young, 213 victorias, 154 juegos salvados, 3.084 abanicados. Lanzó con Bravos de Atlanta, Medias Rojas de Boston y Cardenales de San Luis.

John Smoltz se estableció como un caballo de batalla para un equipo joven, por desgracia, en medio de ese éxito prolongado, una operación en el codo, lo hizo convertirse en cerrador durante unos años convirtiéndolo en el único jugador en la historia con al menos 200 triunfos y 150 salvamentos.

"Ciertamente estoy orgulloso de ello. Ni siquiera sé si tengo una palabra para ello. Quiero decir, literalmente, le di todo lo que tenía cada vez que iba a lanzar”, comentó Smoltz en los últimos años de su carrera. "En la vida, sin duda, no todo va bien, pero este ha sido el mejor momento de mi vida."

Proveniente de una familia beisbolera, Smoltz fue un fans de los Tigres de Detroit, equipo al que vio ganar la Serie Mundial de 1984, su padre y él cavaron un pedazo de césped del Tiger Stadium y lo sembraron en el patio trasero de su casa.

De acuerdo a sus planes, tenía intenciones de asistir a Michigan State para desempeñarse como jugador de béisbol y baloncesto, pero al ser seleccionado por Detroit en la ronda 22 del draft de 1985, todo cambio.

Después de casi dos temporadas consolidado en el sistema de ligas menores de los Tigres, sería  adquirido por los Bravos de Atlanta.

"Yo estaba muy decepcionado", señalo Smoltz años más tarde. "Pensé, voy a el peor equipo del béisbol… Luego cambié mis pensamientos, dándome cuenta de que puedo llegar a las grandes ligas más rápido y ayudar a convertir esta franquicia en ganador".

En 1988, Smoltz estaba lanzando en las Grandes Ligas, culminando ese año con marca de 2-7. Pese al registro estaría lanzando en el Juego de Estrellas al siguiente año.

Durante sus primeras cinco temporadas, de 1989 a 1993, Smoltz promedió 14 victorias, 34 aperturas y 182 ponches con una efectividad de 3.42. Este tramo también incluyó la notable campaña de 1991, una temporada en la que Atlanta perdió el título de la Serie Mundial ante los Mellizos de Minnesota. El Clásico de Otoño de ese año es recordado por la actuación de Jack Morris que lanzó 10 entradas en el séptimo juego en la que Minnesota ganaría por la mínima, y donde Smoltz actuó durante 7 entradas y media para salir sin decisión.

Atlanta fue liderada por sus tres grandes abridores: Greg Maddux, Tom Glavine y Smoltz para conseguir 14 títulos divisionales consecutivos desde 1991 hasta 2005. Apareció en 41 juegos de postemporada, dejando registro de 15-4 con 2.67 de efectividad y 199 abanicados. En cinco Series Mundiales, incluyendo la ganada en 1995 ante los Indios de Cleveland, Smoltz deja marca de 2-2 con 2.47 de efectividad en ocho aperturas.

Las lesiones comenzaron a hacerse sentir en su carrera. En septiembre de 1994 le removieron un espolón óseo y algunas astillas de su codo derecho.

Dos años más tarde, Smoltz capturó el premio Cy Young de la Liga Nacional al dejar un registro 24-8 (incluyendo 14 victorias consecutivas desde el 9 de abril al  19 de junio), una efectividad de 2.94 y 276 ponches. Smoltz terminó la cadena de Maddux de cuatro premios Cy Young consecutivos. Sumando los obtenidos por Glavine en 1991 y 1998, los lanzadores de los Bravos ganaron seis premios Cy Young en ocho años.

"Todo el mundo sentía que necesitaba esto para estar a la par con Greg y Tommy", dijo Smoltz después de ganar el Cy Young. "Por lo menos ganar el premio quita la presión de eso. Sé que en el camino que va será un honor haber jugado con esos dos chicos".

Tras un 1997 discreto en donde dejó marca de 15-12, Smoltz dejó registro de 43-23, en los siguientes tres años, pese a tener varias visitas a la lista de lesionados y someterse a una cirugía de codo para remover astillas de sus huesos.

La peor de las lesiones se produjo en 2000 cuando se perdió toda la temporada tras romperse el ligamento colateral media en su codo derecho en el entrenamiento primaveral y someterse a una cirugía Tommy John en marzo. Una reaparición en 2001 no fue placentera al volver a la lista de lesionados tras cinco aperturas. Regreso en julio convertido en relevista para preservar su brazo.

Tras 159 victorias como abridor, Smoltz transito un nuevo camino como cerrador ese año dejando 10 salvados en 11 oportunidades con 1.59 de efectividad.

"Ha sido un ajuste mental. Realmente no ha sido tan malo", dijo Smoltz en el momento. "Como aperitivo, ya sabes cuándo vas a lanzar. Eso ha sido probablemente la transición más difícil”.

En 2002, su primera temporada como cerrador, estableció registro para la Liga Nacional con 55 salvados. En el lapso de tres temporadas y media salvó 154 encuentros en 168 oportunidades. Pese a que las lesiones volverían como la tendinitis en 2003 y la cirugía de 2004 para limpiar el tejido cicatrizal.

Regreso a la rotación en 2005 y promedio 15 victorias y 222 entradas de labor en los siguientes tres años, ganando en ese periodo su partido 200 en mayo de 2007, antes que la tendinitis volviera a mandarlo a la lista de lesionados.

En 2008 es el decimo sexto lanzador con 3.000 abanicados, y esa temporada acortada por varias lesiones, se anunció que sería sometido nuevamente a una cirugía de hombro al finalizar la temporada, con esto su relación con Atlanta llegaría a su fin.

Firmó como agente libre con los Medias Rojas de Boston en 2009 y tras ocho salidas sería cambiado a los Cardenales de San Luis donde solo realizó siete aperturas. Dejo registro de 3-8 con 6.35 de efectividad.

"Me encanta competir", dijo Smoltz. "Pero no puedo competir contra mi cuerpo nunca más."

Ese sería su último año como profesional.

Smoltz terminó su carrera de 21 años en Grandes Ligas con un récord de 213-155, 154 salvamentos, 3,084 ponches y una efectividad de 3.33. Ganador de 14 o más juegos en 10 ocasiones y dos veces lideró la Liga Nacional en victorias (1996 y 2006), entradas lanzadas (1996 y 1997) y ponches (1992 y 1996). Además de ganar un Bate de Plata en 1997. También fue honrado por sus esfuerzos humanitarios, con el Premio de Lou Gehrig y el Premio Roberto Clemente ambos en 2005 y el Premio Rickey Sucursal 2007.

Es el único lanzador en ser sometido a la Tommy John en ser exaltado al Salón de la Fama.

Craig Biggio: 454 votos de 549 posibles para 82.7%
20 temporadas: 1988-2007

7 Juegos de Estrellas, cuatro Guantes de Oro, cinco Bates de Plata, 3.060 hits, 668 dobles (5° de todos los tiempos), 285 golpeados (2° de todos los tiempos). Jugó para los Astros de Houston.

Biggio estaba destinado a convertirse en jugador de futbol americano. Se destaco como uno de los mejores corredores de King Park High School en Long Island, pero sus calificaciones no estuvieron a la altura de los logros deportivos.
 
Biggio es el único pelotero de Houston con 3.000 hits
Tras perder esa oportunidad, Biggio se enfoco en obtener una beca para jugar al béisbol en la Universidad

Tras perder esa oportunidad Biggio se decidió por una beca para jugar al béisbol en la Universidad de Seton Hall, posicionándose rápidamente entre los favoritos de los scouts. En 1987 sería seleccionado en la primera ronda (22 en la selección global) por los Astros de Houston.

Después de tan sólo 141 juegos de ligas menores más de dos temporadas - durante el cual registro un promedio de bateo de .344 - Biggio fue llamado a los Astros en junio de 1988. Participó en 50 encuentros , suficientes para asumir el puesto de receptor titular de los siderales en 1989, año en consiguió 13 cuadrangulares y 60 remolcadas para ser acreedor del Bate de Plata en el viejo circuito.

En la campaña de 1991, Biggio promedio .295, consiguiendo su primer Juego de Estrellas. Y rápidamente, se hablaba de cambiarlo de posición para alargar su carrera, debido al desgate que producía la receptoría. Para la campaña de 1992, se transformó en el segunda base regular de Houston y participó en todos los 162 encuentros de su club, coronando ese año con su segunda asistencia al Juego de Estrellas.

“No puedo explicar lo difícil que era la transición de cátcher a segunda”, dijo Biggio en 2003. “Es como si fueras a batear contra Randy Johnson para conseguir ser exitoso”.

"Ahora que todo ha terminado, te puedo decir que era bastante difícil."

Biggio, sin embargo, hizo que pareciera increíblemente fácil el cambio. De 1993 a 1999, incremento su ofensiva sin sacrificar su velocidad. Tuvo un promedio de 17 jonrones y 33 bases robadas, más 116 anotadas como primer bate de los Astros. Fue un bateador de muchos extrabases, tanto que sus 668 dobles, son la quinta marca de todos los tiempos, pero son lo máximo para un bateador derecho en el béisbol.

En 2003, Biggio volvería a demostrar su polivalencia al cambiar de posición, tras la firma de Jeff Kent, paso al jardín central durante las siguientes dos temporadas, antes de regresar a la segunda base, para los tres últimos años de su carrera.

“Cada cambió que realice fue un reto”, señalo Biggio. “Empiezas como receptor, luego a la segunda base y posteriormente al jardín central… son las tres posiciones más importantes en el beisbol. Estoy orgulloso de haberlo hecho con solvencia”.

Biggio se unió al club de los 3,000 hits en 2007, su último año en las Grandes Ligas. En total, pasó 20 temporadas con los Astros, promediando 281 con 1,844 carreras anotadas (15o de todos los tiempos), 291 jonrones y 414 bases robadas. Fue golpeado por un lanzamiento en 285 ocasiones - segundo de todos los tiempos - ganó cinco premios Bate de Plata (uno en la receptoría y cuatro en la segunda base) y cuatro premios Guante de Oro en la segunda base (1994-1997).

Nunca pudo ganar una Serie Mundial, su única participación fue en 2005, en la que Medias Blancas de Chicago los barrió. Se retiro sin remordimientos, siendo el único jugador en la historia en tener 3.000 hits, 600 dobles, 400 bases robadas y 250 cuadrangulares.

Se retiro para pasar más tiempos con sus hijos, afirmando que ser padre es una de las cosas más importantes para él.


El dato

El dominicano Pedro Martínez será el séptimo latinoamericano en ser electo por la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), uniéndose a Roberto Clemente (1972, Puerto Rico), Juan Marichal (1983, República Dominicana), Luis Aparicio (1984, Venezuela), Rod Carew (1991, Panamá), Tany Pérez (2000, Cuba) y Roberto Alomar (2011, Puerto Rico). Otros latinos que fueron exaltados vía Comité de Veteranos son: Martin Dihigo (1977, Cuba), Ely “Buck” Canel (1985, Argentina), Jaime Jarrín (1998, Ecuador), Orlando Cepeda (1999, Puerto Rico), Rafael “Felo” Ramírez (2001, Cuba), José Méndez (2006, Cuba), Cristóbal Torrentes (2006, Cuba).


@beisboladentro

martes, 6 de enero de 2015

La inmortalidad le sonrió a Johnson, Martínez, Smoltz y Biggio



Este martes se dieron a conocer los nombres de los nuevos integrantes al Salón de la Fama en su edición de 2015.

Randy Johnson, Pedro Martínez, John Smoltz y Craig Biggio confirmaron su favoritismo al superar el 75.0% de los votos necesarios para su entronización.

Se trata de la primera vez desde 1955 que la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica (BBWAA, como se conoce en sus siglas en inglés) selecciona a cuatro peloteros en una votación; en ese año Joe DiMaggio, Gabby Hartnett, Ted Lyons y Dazzy Vance fueron los privilegiados.

Para la edición de este año no hubo sorpresas Johnson, Martínez y Smoltz estaban debutando en las papeletas, mientras Biggio lo hacía en su tercer intento después de quedarse a solo dos votos el año pasado de la inmortalidad.

La votación de este año vio nuevamente el rechazo a algunos peloteros involucrados en esteroides siendo Sammy Sosa el más afectado al recoger solamente 6.6% de los votos y mantenerse por encima del 5% necesario. También las boletas presenciaron por última vez el nombre de Don Mattingly, quien en su decimoquinto año no logró los votos necesarios para su exaltación, y deberá aguardar ahora por el Comité de Veteranos para lograr su cometido.

Johnson junto a Nolan Ryan, el destino
le uniría al otrora expreso en abanicados
Ases calientes
Johnson, galardonado con el premio Cy Young en cinco oportunidades y ganador de 303 encuentros y 4.875 guillotinados, recibió respaldo en 534 de las 549 papeletas para un porcentaje de 97.5%, siendo la octava más alta en la historia de la votación.

En su primer año en las boletas, el espigado zurdo coronó una carrera de 22 temporadas repartidas en Expos de Montreal, Marineros de Seattle, Astros de Houston, Cascabeles de Arizona, Yankees de Nueva York y Gigantes de San Francisco. Tuvo tres campañas de 20 triunfos e igualo una marca al conquistar cuatro premios Cy Young consecutivos (1999-2002).

Participó en diez Juegos de Estrellas (1990, 93-95, 97, 99-2002 y 2004), y lideró la liga en abanicados en nueve ocasiones (1992-95, 99-2002 y 2004), finalizando tercero en ese renglón de todos los tiempos detrás de Walter Johnson que lo hizo en 12 ocasiones y Nolan Ryan, quien consiguió 11.

Su capacidad para abanicar quedo reflejado al liderar el departamento de ponches por cada nueve episodios lanzados en nueve ocasiones (1992-95, 97, 99-2002) y tiene el récord de todos los tiempos en ese rubro con 10.6; así como ser líder en efectividad en cuatro ocasiones (1995, 1999, 2001-02).

Ganó además la Triple Corona de Pitcheo en 2002 al liderar la liga en victorias (24), efectividad (2.32) y abanicados (334). Johnson tuvo seis campañas de 300 o más abanicados para igualar a Nolan Ryan en ese apartado. Sus 4.875 ponches son la segunda cifra más alta detrás de los 5.714 de Ryan.

Sus 303 triunfos ocupan el puesto 22 de todos los tiempos y es el quinto zurdo más ganador del béisbol.

Martínez hace poco fue electo al
Salón de la Fama de los Medias Rojas
Lanzó dos juegos sin hits, incluido un perfecto ante los Bravos de Atlanta el 18 de mayo de 2004. Participo en once postemporadas y dejó registro de 7-9. Compartió el MVP de la Serie Mundial de 2001 con Curt Schilling, cuando Arizona derrotó en siete juegos a los Yankees de Nueva York.

Entretanto Martínez es apenas el segundo dominicano en ser elegido al Salón de la Fama, después que Juan Marichal lo consiguiera en 1983.

Ganador tres veces del premio Cy Young, Martínez recibió 500 votos para un 91.1%. El derecho registró una marca de 219-100 en su carrera, con efectividad de 2.93, 3.154 ponches y 760 boletos en 2.827 innings. También fue pieza esencial del equipo de los Medias Rojas de Boston que en 2004 conquistó su primera Serie Mundial en 86 años.

Jugó 18 temporadas con Dodgers de Los Ángeles, Expos de Montreal, Medias Rojas de Boston, Mets de Nueva York y Filis de Filadelfia. Tuvo dos temporadas de 20 victorias (1999 y 2002). Participó en ocho Juegos de Estrellas (1996-2000, 02, 05-06) y es recordado en la edición de 1999 cuando abanico a cinco bateadores consecutivos para ser el Más Valioso de esa edición. Líder en seis ocasiones en WHIP y efectividad, Martínez también fue un excelente ponchador en su carrera a liderar el departamento de ponches propinados por cada nueve episodios de labor en cinco ocasiones (1997, 99-2000, 02-03). Al igual que Johnson, el dominicano se llevó la Triple Corona de Pitcheo en 1999 cuando ganó 23 y tuvo efectividad de 2.07 y 313 abanicados.

Registro un WHIP  de 0.737 en el año 2000, siendo la mejor marca para cualquier lanzador en la historia, mientras su 687 de porcentaje de victorias ocupa la sexta mejor marca de todos los tiempos.

Dos campañas de 300 o más abanicados, Martínez fue parte de 10 series de postemporadas donde dejó registro de 6-4 con efectividad de 3.46.

Smoltz se unirá a sus ex compañeros Greg Maddux y
Tom Glavine electos el año pasado junto a su
ex manager Bobby Cox
Otro que estuvo por primera vez en las boletas fue John Smoltz, único pitcher en la historia con 200 victorias y 150 salvados, alcanzó 455 votos (82.2%) y entra a Cooperstown un año después que Greg Maddux y Tom Glavine, sus compañeros de rotación con los Bravos de Atlanta que fueron elegidos el año pasado.  

Lanzó durante 21 temporadas con los Bravos de Atlanta, Medias Rojas de Boston y Cardenales de San Luís. En 1996 ganó el premio Cy Young pero la competencia con Maddux y Glavine le privó de otros galardones.

Participó en ocho Juegos de Estrellas (1989, 92-93, 96, 2002-03, 05 y 07); dos veces lideró la liga en abanicados, entradas lanzadas y porcentaje de victorias, fue un ganador de 20 encuentros en una ocasión, pero registro cinco campañas de 200 o más ponches en cinco ocasiones (1992-93, 96-97 y 2006).

Cuando su brazo presentó problemas a causa de una operación en 2000 fue movido al bullpen y se convirtió en el cerrador de Atlanta rescatando 40 o más encuentros en tres ocasiones para volver al rol de abridor en 2005.

Figura en el puesto 16 de todos los tiempos en ponches (3.084) y ocupa el puesto 75 en salvados con 154. Sus 55 salvados consecutivos en 2002 le permitió empatar una marca en las mayores, siendo galardonado ese año como el Relevista del Año.

Lanzó en 25 series de postemporada para dejar marca de 15-4 (27 como abridor) con promedio de 2.67 y cuatro rescates. En Series Divisionales su marca es de 7-0 con tres salvados.

Fue el MVP de la Serie de Campeonato en la Liga Nacional en 1992 y fue parte del equipo campeón de 1995.

Un bateador donde lo pusieran a jugar
Craig Biggio debió aguardar tres años para conseguir su anhelo de Cooperstown.

Logró 454 votos y por 42 superó el 75% necesario. Biggio totalizó 3.060 hits en su carrera con un mismo equipo, los Astros de Houston. Con su incorporación, Pete Rose (vedado de por vida), Rafael Palmeiro (quedó fuera tras cuatro votaciones) y Derek Jeter (recién retirado) son los únicos peloteros con 3.000 hits en no estar en el Salón.
En su tercer año Biggio consiguió la inmortalidad

En veinte temporadas fue electo a siete Juegos de Estrellas y ganó cinco Bates de Plata. Jugó como receptor, segunda base y jardinero central en su carrera siendo un virtuoso a la defensa, lo que le valió cuatro Guantes de Oro (todos como camarero).

Nunca ganó un premio MVP, pero figuro en el top ten en tres ocasiones. Fue líder anotador en dos ocasiones, dobles en tres oportunidades y en una ocasión lidero las bases robadas.

Biggio es conocido por ser líder en bolazos en cinco ocasiones (1995-97, 2001 y 2003) para totalizar 285 en su carrera. Participó en 150 o más encuentros en 11 temporadas y anotaría 100 o más carreras en ocho ocasiones. Bateó sobre los 300 en cuatro ocasiones y es quinto de todos los tiempos en doble (pero primero entre bateadores derechos).

Así quedó la votación
Biggio es además el único jugador con al menos 3.000 hits, 600 dobles, 400 bases robadas y 250 cuadrangulares que recibe la exaltación a Cooperstown.

Participó en nueve series de postemporadas donde dejó promedio de 234 y fue parte del equipo que en 2005 alcanzó la Serie Mundial, cayendo  barridos ante los Medias Blancas de Chicago.

Ken Griffey Jr y Mike Piazza lucen ahora como los candidatos fijos a conseguir la entronización en 2016, Griffey irá a su primera comparecencia, mientras que Piazza estaría en su cuarto intento.

Este año el receptor se quedó a 28 votos del 75%.

El Dato
La elección de 2015 tuvo 549 electores y se necesitaba 412 para ser entronizado. El año pasado participaron 571 electores y se necesitaban 429 para lograr la inmortalidad.

@beisboladentro

lunes, 31 de marzo de 2014

Félix listó para el Opening Day


Desde hace mucho tiempo Félix Hernández no veía a sus Marineros de Seattle como un equipo competitivo. En 2013, contó con uno de los peores respaldos ofensivos entre todos los pitchers de las mayores – recibió 3.84 carreras cuando lanzaba -, sin embargo, el “Rey” sigue fiel a su organización, después de todo, la gerencia naviera se mantuvo activa en el mercado y realizó diversos movimientos para ser competitivos este año, la firma de Robinson Canó, alimenta esperanzas en el lanzador venezolano, quien pudiera tener una campaña fructífera desde 2009, año en que ganó 19 partidos, tope en su carrera.

Hernández estará abriendo su séptimo opening day, dejando atrás la marca para la franquicia que tenía Randy Johnson (6), durante estas aperturas el venezolano ha registrado cuatro triunfos sin derrotas,  con 1.33 de efectividad, lo que sin duda genera una adrenalina adicional para el valenciano.

“Hay que tocar madera porque ya se acerca el séptimo y hay que tratar de hacer uno mismo, haciendo el mismo trabajo de siempre”, relato el lanzador durante los entrenamientos primaverales. “La emoción no ha cambiado desde la primera vez que me tocó lanzar en un opening day, es divertido, hay televisión nacional y un montón de ojos sobre ti”.
Hernández es además el primer criollo en abrir
siete juegos inaugurales en las Grandes Ligas

Sobre el hecho de dejar atrás un registro dentro de la franquicia Hernández se ha mostrado orgulloso de dejar atrás a una leyenda como Randy Johnson.

“Él (Randy Johnson) fue un gran lanzador, él va a estar en el Salón de la Fama, así que es bueno estar allí al lado de él”

Pese a ser uno de los lanzadores con menor soporte ofensivo, Hernández ha tenido que sortear adversidades para mantener esa imbatibilidad en los juegos de apertura. Las dos últimas temporadas han sido desastrosas, debido a la inconsistencia de los relevistas incidiendo en que tuviera que lanzar un poco más de lo normal en sus aperturas. Su registro en las dos últimas campañas 25-19, refleja la falta de apoyo recibido.

Agosto y septiembre han sido los meses donde el cansancio parece hacer mella en el criollo, este año espera que las cosas mejoren gracias a que contrató un trainer personal que lo ayudará a que su brazo no presente el agotamiento característico de una ardua temporada.
Esa preocupación por aguantar físicamente todo el año y no desvanecerse contrata con su despreocupación respecto a la disminución de la velocidad en su recta, pero él tiene una razón para ello.

“Ya es obvio que he perdido un poquito de velocidad en la recta, pero no necesito lanzar duro y no me importa hacerlo, porque igual puedo ser efectivo”, expresó Hernández, quien agregó: “Todavía tengo la recta, pero ya  no la uso mucho. No tengo que esforzarme tanto, porque hay que cuidarse. Ya no son 20, ni 30 innings, son mil y pico de innings (1824.2). Pero no ha cambiado nada, solo que ahora tengo un poquito más de inteligencia, un poco más de madurez”.

La velocidad del lanzador paso de 95.1 millas en 2010 a 91.9 millas por hora el año pasado.
Aseguró que la disminución en la potencia de la recta, le auguró mejores resultados en otros lanzamientos.

Retos pendientes
Los Marineros no han jugado una postemporada desde 2001, cuando Ken Griffey Jr era una de las estrellas del club. Hernández llegó a las mayores en 2005 y aún no sabe que se siente jugar en postemporada. Si bien el desespero no ha llegado, El “Rey” tiene razones de sobra para pensar que esta campaña las cosas pudieran cambiar.

“Creo en este equipo y lo que estamos haciendo”, dijo Hernández.

El valenciano está cerca de varios registros esta temporada. Con 175 entradas lanzadas arribará a los 2000 en las mayores, cifra que se da por descontada dado que tiene al menos 200 episodios trabajados en las últimas seis campañas, algo que solo él y Justin Verlander han logrado, así como ser los únicos con tener en dicho periodo 200 ponches y 200 entradas lanzadas por campaña. De igual modo lidera las aperturas de calidad en ese trayecto con 124 y tiene la segunda menor efectividad de todas las mayores en ese lapso con 2.85, detrás de Clayton Kershaw.

La Serie Mundial también está entre las metas del criollo, así como un nuevo premio Cy Young.

Solo resta esperar unas horas y ver si el trabajo realizado con el entrenador Rafael Álvarez durante el invierno comienza a rendir frutos, Hernández quiere dejar atrás el registro de 1-6 y 5.16 de efectividad en sus últimas nueve aperturas el año pasado, que le incidió terminar con marca de 12-10 y lo alejó de la posibilidad de un segundo premio Cy Young.

El dato
5-9 es el registro de Félix Hernández en los meses de agosto y septiembre en las dos últimas temporadas.
La cifra
297 abanicados le faltan para arribar a los 2000 en las mayores
Contrato
El año pasado firmó una extensión de su contrato por 175 millones dólares que lo mantendrá en Seattle hasta la temporada de 2019.
@beisboladentro

viernes, 26 de abril de 2013

Seattle llevará con cautela a Félix Hernández



Tras conseguir su triunfo cien en las Grandes Ligas, Félix Hernández no sólo entro en los umbrales del béisbol, sino que continua firme su camino para consolidarse como el mejor lanzador de todo el béisbol.

Si bien no se encuentra en un equipo competitivo que le ha restado por lo menos cincuenta victorias, Hernández ha demostrado poseer uno de los mejores repertorios y liderazgo, pese a no ser uno de los lanzadores con mayor respaldo ofensivo. El venezolano ha sabido lanzar y ha sabido afrontar las adversidades de unos Marineros de Seattle que luchan por confeccionar un team work, por lo pronto; el Rey continúa demostrando que puede gobernar sin tener los recursos.

Con 27 años y 14 días es el venezolano más joven en obtener la centena de lauros, allí comparte honores con Freddy García (152), Johan Santana (139), Carlos Zambrano (132), Wilson Álvarez (102) y Kelvim Escobar (101). De igual modo en la historia de los Marineros  (37 años), es apenas el tercer lanzador en arribar a dichos triunfos. Por encima de él se encuentran Jamie Moyer (145) y Randy Johnson (130).
Fuente: Líder en Deportes

Con su ganancia Hernández supero por 47 días a C.C. Sabathia y Mark Buehrle.

Este inicio de temporada también ha sido fructífero para el carabobeño, pues arribo a los 1500 abanicados para ser el más joven en lograrlo.

Según cifras de Baseball-Reference, desde 1901 apenas nueve lanzadores han logrado obtener 100 victorias y propinar mil 500 abanicados antes de cumplir los 28 años; de esa prestigiosa lista, cinco son parte del Salón de la Fama.

Meritos suficientes para pensar que Hernández en cuestión de unos años tendrá números contundentes para ser considerado legitimo candidato al Salón de la Fama.

Y esos números se incrementarán si Seattle confecciona un equipo competitivo.

Y la velocidad
En su última apertura, el Rey despejo dudas acerca de la velocidad de sus envíos, si bien es cierto que la campaña apenas está entrando en su primer mes. El venezolano poco a poco ha ido tomando el ritmo en sus aperturas.

Durante las primeras tres salidas de la temporada 2013, una de las mayores armas del criollo  la recta había perdido brillo, optando por usar con frecuencia el cambio de velocidad.

De 2007 a 2012, Félix perdió un total de 3.5 millas por hora su promedio en su principal lanzamiento, aunque dicho bajón no ha incidido en la merma de su rendimiento. En ese periodo obtuvo el Cy Young de la Liga Americana, ha lanzado en 1.359.0 episodios y su efectividad es de 3.06.

Tiene una seguidilla de 200 o más episodios teniendo como tope 249.2 en 2010, año que obtuvo el galardón al mejor lanzador.

Y es que cuando Hernández recibe dos o más rayitas de apoyo su marca es de 92-24 con 2.95 de efectividad en 153 aperturas.

Razones suficientes para que el cuerpo técnico le de mayor libertad de actuar.
Lanzadores con 1.500 ponches antes de cumplir 28
años. Fuente: Diario Líder en Deportes

Pero a pesar de esto, Seattle sabe que deberá llevar con precaución a su lanzador, tomando en cuenta la millonaria inversión y que aún no llega a los 30 años, edad en la cual sus condiciones cambian.

Cada apertura de Félix su hombro y codo son sometido a esfuerzos constantes que le irán desgastando las articulaciones, los tejidos y la musculatura, haciendo que sus lanzamientos ya no sean tan veloces.

Su promedio actual es de 90.3 millas por hora. Cifra que luce escandalosa si lo comparamos con sus últimos cuatro años. 95.3 mph (2009), 95.1 mph (2010), 94.6 mph (2011) y 92.3 mph (2012), de acuerdo a la página Fangraphs.com.

Seattle es consciente de esta situación y llegará un momento que la inversión deberá ser controlada si quiere sacar el mayor provecho del talento del venezolano.

@beisboladentro