Este domingo Andre Dawnson verá cristalizado un sueño de 21 temporadas, cuando su placa este inmortalizada en el templo de los inmortales en Cooperstown, Nueva York. Un sueño que tardó trece años en llegar, al fin los periodistas reconocieron la labor de Dawson que al retirarse dejo números llamativos como 438 cuadrangulares, 1.591 carreras producidas y un sólido 279 de average, un pelotero que en la década de los ochenta fue un vendaval en el campo.
Su exaltación se hará con el uniforme de los desaparecidos Expos de Montreal, siendo apenas el segundo miembro de la extinta franquicia (el primero fue Gary Carter en 2003) que hoy lleva el nombre de los Nacionales de Washington.
Fue el único pelotero que recibió los votos necesarios para su exaltación, recibió 420 votos de 539 miembros que votaron para un 77,9%. Junto a él lo acompañaran el árbitro Doug Harvey y el manager Whitey Herzog.
Dawson, muestra el uniforme de los Expos
Apodado el “Halcón”, estuvo en cuatro equipos durante su exitosa carrera de 21 temporadas (Montreal, Chicago, Boston y Florida), pero fue durante sus años con los Expos y Cachorros cuando se convirtió en uno de los bateadores más temibles del béisbol, poseía todas las herramientas que requería un jugador y mezclo muy bien su velocidad con el bateo, aunque nunca fue un 30-30 supo correr bien las almohadillas para robarse de por vida 314 almohadillas.
Novato del Año en 1977 como miembro de los Expos de Montreal, dejando números de 326 de ave, 19 jonrones, 65 remolcadas y 21 robos en 139 partidos, números que de una vez comenzarían a catapultarlo dentro de una alineación que contaba con Gary Carter, Tany Pérez y Larry Parish. Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1987 con los Cachorros que finalizaron ese año en el último lugar, a 18, 5 juegos del primer lugar que ocuparon los Cardenales de San Luís, pero tuvo unos guarismo de 49 jonrones y 137 impulsadas (líder) suficientes para vencer a Ozzie Smith. Ganador de ocho Guantes de Oro por su excelente defensa en el jardín central y de cuatro Bates de Plata. Obviamente no podemos olvidar sus ocho participaciones al Juego de las Estrellas. Números nada mal para este pelotero de 55 años de edad.
Kirk Gibson, quien jugó durante la época de los ochenta y fue testigo de las proezas de Dawson señalo que “Era un tipo a quien respetábamos competitivamente”, "Es muy merecedor. Ese es el tipo de persona que cualquiera apoyaría para el Salón de la Fama. Es un tipo muy profesional que hacía las cosas bien, jugaba duro en cada juego y tenía sus cualidades". Reseño el actual manager de los Cascabeles de Arizona.
Desde hace unos años los directivos de Cooperstown decidieron que el pelotero no tendría la potestad de usar la gorra que deseaba ser exaltado, ya que algunos equipos daban bonos extras al pelotero por usar la gorra de una franquicia. Dawson quería ser exaltado como miembro de los Cachorros, pero los directores del Salón decidieron que en la placa llevará la gorra de los Expos; uniéndose a Gary Carter, como los únicos miembros que fueron exaltados con esa franquicia y que por los siguientes candidatos, ya no habrá miembros que pertenezcan a esa organización.
El impacto que tuvo Dawson se sintió en 2005 cuando en su discurso de exaltación, Ryne Sandberg, compañero de El Halcón en los Cachorros, dedico parte de su discurso a este pelotero.
“Ningún jugador en la historia del béisbol trabajó más fuerte, sufrió más o lo hizo mejor que Andre Dawson. Él es el mejor que jamás he visto. El Halcón. Yo lo vi ganar el JMV para un equipo de último lugar en 1987, y es la cosa más increíble que jamás he visto en el béisbol. Él lo hizo de la forma correcta, de la forma natural, y lo hizo en el terreno y en las bases y de muchas maneras, y yo espero que algún día se pare allá arriba. "
Dawson será el jardinero derecho número 24 en ingresar a Cooperstown. La lista por posiciones la conforman 71 lanzadores, 23 campocortos, 23 jardineros derechos, 21 jardineros izquierdos, 21 primeras bases, 19 segunda bases, 13 terceras bases, 16 receptores y un bateador designado (Paul Molitor)
Quienes lo acompañan
Herzog fue un ganador donde estuvo
Whitey Herzog, ex manager en las mayores que debuto en 1956 como jugador de los Senadores de Washington, en 1963 comenzaría su peregrinar en los puestos de directivo, scout, gerente hasta ser manager con los Reales de Kansas City, a los que llevo a tres apariciones a playoff de manera consecutiva (1976-1978). En 1980 llega a los Cardenales de San Luís, con quienes obtiene la Serie Mundial de 1982. Se retiraría en 1990 como manejador, aunque se rumoreo su vuelta en 1993 con Boston pero no fue así.
Se cree que parte de su discurso pueda ser dedicado a Roger Maris a quien considero su gran amigo y fue un excelente jardinero, del cual ha promocionado para que sea insertado al Templo de los Inmortales.
Doug Harvey
Finalmente Doug Harvey, ex árbitro que trabajo en la Liga Nacional desde 1962 a 1992. Siempre fue autoritario en cuanto a su manera de seguir las reglas de juego, estuvo como umpire en 4.670 juegos, ocupando el tercer lugar en la historia de las mayores.
Estuvo en cinco Series Mundiales (1968,74,81,84 y 88), y seis Juegos de Estrellas (1963,64,71,77,82 y 92), parte de una dilatada historia como árbitro de las mayores.
La primera vez que escuche el nombre de George Steinbrenner, me vino a la mente un episodio de Los Simpons, donde se satirizo las polémicas frases que este sostenía con Don Mattingly; también aquellas frases hilarantes que tenía en varios episodios de Seinfeld, donde el “Jefe”, como fue llamado por muchos, hacía de las suyas con una manera humorística que sólo Larry David (interpreto su personaje), podría realizar sobre el amor que Steinbrenner profetizó a sus amados Yankees, situación similar vi cuando fue invitado por el programa Saturday Night Live y en un sketch Steinbrenner estaba en el campo nueve veces en todas las posiciones.
Polémico como ninguno por su manera de dirigir el equipo desde la presidencia, y considerado un ícono de esta franquicia, falleció la mañana del martes, víctima de un fuerte infarto a la edad de 80 años. En un comunicado emitido por su familia, señalaron que "Fue un hombre increíble y muy caritativo. Fue un visionario y un gigante de los deportes. Tomó a una franquicia hundida en conflictos y la regresó a la ruta ganadora".
Según los reportes, Steinbrenner, quien celebró su cumpleaños 80 el pasado 4 de julio, fue llevado a la sala de emergencia del hospital St. Joseph en Tampa el lunes en la noche, luego de que las unidades de emergencias médicas respondieran a un llamado emitido desde su residencia.
Steinbrenner se hizo famoso por sus peleas. Se enemistó con Yogi Berra, gloria yanqui, y despidió dos veces al irascible mánager Billy Martin, a pesar de que este una vez los llevo a ganar la Serie Mundial.
Steinbrenner estaba delicado de salud desde hacía años y realizaba pocas presentaciones públicas. Visitó solo cuatro veces el nuevo estadio de los yanquis, inaugurado en el 2009. Con su blazer azul y su jersey de cuello alto, fue sinónimo de éxito empresarial. En 2007 cedió el control de las operaciones diarias de la legendaria franquicia a sus hijos Hal y Hank.
Un visionario que enrumbo una legendaria franquicia
Bajo su mandato, los Yankees conquistaron 11 banderines de la Liga Americana y siete títulos de Serie Mundial. Cuando Steinbrenner encabezó un grupo empresarial que adquirió el equipo en enero de 1973, prometió que los nuevos propietarios no se involucrarían demasiado en el manejo del equipo. Pero no fue así.
Durante más de 30 años Steinbrenner hizo honor a su apodo de "El Jefe", dirigiendo el club con mano de hierro.
Tuvo peleas constantes con Berra por más de una década y pagó para que le encontrasen trapitos sucios a Dave Winfield, a quien denostó públicamente, diciendo que se achicaba en los momentos decisivos.
Donó millones de dólares a obras de caridad, a menudo a condición de que no se diese a conocer su aporte. Bajo su conducción, el valor de los yanquis se multiplicó 100 veces en relación con los 8,7 millones de dólares que su grupo pagó en 1973. Gastó dinero con libertad, invirtiendo fortunas en figuras como Derek Jeter, Reggie Jackson, Alex Rodríguez, Torre y otros, en la esperanza de sumar otro título.
Uno de los objetivos principales de Steinbrenner fue reparar el estadio, que se había deteriorado mucho a finales de la década de 1960. CBS inicialmente propuso reformas, pero el equipo habría tenido que jugar en otro lugar, y los Mets se negaron a abrir su casa, el Shea Stadium, a los Yankees. Un nuevo estadio en Meadowlands, a través del río Hudson, en Nueva Jersey, se sugirió. Por último, a mediados de 1972, el alcalde John Lindsay intervino. La ciudad compró el estadio y comenzó un extenso período de dos años de renovación. Los Mets tenían que permitir a los Yankees jugar dos temporadas allí. Las renovaciones modernizaron el aspecto del estadio y reconfiguraron algunos de los asientos.
Revoluciono la agencia libre
Steinbrenner sin duda construyó la franquicia para ganar y así fue con numerables contrataciones con un solo objetivo la Serie Mundial; no importaba cuánto costará el pelotero, la intención era tenerlo y así lo hizo durante los siguientes años.
La temporada 1974, Steinbrenner hizo un movimiento que comenzó la era moderna de la agencia libre, firmando al lanzador estrella James Augustus "Catfish" Hunter desde los Atléticos de Oakland. A mediados de 1975 Steinbrenner hizo otro movimiento, la contratación de ex segunda base Billy Martin como manager. Con Martin a la cabeza, los Yankees llegaron a la Serie Mundial de 1976, pero fueron barridos por los Rojos de Cincinnati y su famosa “Gran Maquinaria Roja".
Después de la campaña de 1976, Steinbrenner agregó a la estrella de Oakland, el jardinero Reggie Jackson a su lista. Durante el entrenamiento de primavera de 1977 Jackson apartó a sus compañeros de equipo con las controvertidas declaraciones sobre el capitán de los Yankees, el cátcher Thurman Munson. Tenía mala sangre con el manager Billy Martin, que había dirigido a los Tigres de Detroit, cuando los Atléticos de Jackson los derrotaron en la postemporada 1972.
Jackson, Martin, y Steinbrenner en repetidas ocasiones se pelearon durante el tiempo del contrato de cinco años de Jackson. Martin sería contratado y despedido por Steinbrenner cinco veces en los próximos 13 años. Este conflicto, junto con la afición muy ruidosa de los Yankees de finales de 1970 y las malas condiciones del Bronx, llevó a la organización y al estadio Yankee a ser llamado como el "parque Zoológico de Bronx”. A pesar de las turbulencias, Jackson protagonizó la Serie Mundial de 1977, cuando bateó tres jonrones en el mismo juego, y, en general, cuatro jonrones en cuatro lanzamientos consecutivos de cuatro lanzadores diferentes. La gran actuación de Jackson en la postemporada le valió el premio MVP de la serie, y el apodo de "Mr. Octubre".
En 1979 continuaron los cambios, el ex ganador del premio Cy Young Sparky Lyle, fue canjeado a Texas por varios jugadores, incluyendo a Dave Righetti. Tommy John fue adquirido de los Dodgers y Luis Tiant de Boston, mientras que Bob Lemon reemplazo a Billy Martin.
La temporada 1980 trajo más cambios a los Yankees. Billy Martin fue despedido una vez más y Dick Howser tomó su lugar. Chris Chambliss fue cambiado a los Azulejos de Toronto; al final de la temporada los Yanquis firmaron a Dave Winfield por diez años.
Los cambios siguieron Howser sale de la franquicia y Gene Michael lo reemplaza. En la segunda parte de la temporada de 1981 Bob Lemon toma el control del equipo; esta pequeña lista continuaría constantemente.
Era un Yankee sobre todo
"Ganar es lo más importante en mi vida, después de respirar", le gustaba decir. "Primero respirar, luego ganar".
Steinbrenner estuvo interesado en otros deportes también. Fue asistente del técnico en fútbol estadounidense con las universidades de Northwestern y de Purdue en la década de 1950 e integró un grupo que compró a los Cleveland Pipers de la Liga Americana de Béisbol en los años 60.
Fue vicepresidente del Comité Olímpico Estadounidense entre 1989-96 e inscribió seis caballos en el Derby de Kentucky Derby, sin ganarlo nunca.
Su nombre, no obstante, estará asociado para siempre con los Yankees.
La afición aplaudió su estilo y su empeño en ganar a cualquier costo. Sus detractores le echan en cara que desató una escalada de salarios y acabó con el equilibrio competitivo en el béisbol.
Nunca dirigió un partido, como hizo una vez Ted Turner cuando era propietario de los Bravos de Atlanta. Pero controló todo lo demás. Una vez le pareció que había demasiados autos en la playa de estacionamiento del estadio y fue con un empleado y controló personalmente las credenciales de cada conductor, para asegurarse de que tenía el permiso correspondiente.
Jamás se disculpó por su estilo avasallador, que le costó varios sinsabores.
Fue suspendido dos veces por períodos prolongados. En una ocasión lo inhabilitaron por dos años y medio por pagarle a un individuo para que le buscase trapitos sucios a Winfield. En otra, lo suspendieron 15 meses tras declararse culpable de haber hecho contribuciones ilegales a políticos durante la era de Watergate.
"No siempre hice las cosas bien y no siempre tuve éxito, pero lo intenté", declaró Steinbrenner en el 2005.
Jamás se disculpó por su estilo avasallador, que le costó varios sinsabores.
Steinbrenner negoció un acuerdo sin precedentes por 12 años y 486 millones de dólares con la cadena televisiva de cable Madison Square Garden Network en 1988 y en el 2002 lanzó la cadena YES, de los Yankees.
Los Yankees fueron el primer equipo con una nómina de más de 200 millones de dólares, que provocó la envidia y el malestar de los otros propietarios de equipos.
Cambió de mánager 21 veces y se deshizo de más de una docena de gerentes generales.
Luego de que despidió a Berra como mánager tras apenas 16 juegos en la temporada de 1985, Berra juró que no volvería a pisar el Yankee Stadium si Steinbrenner no se disculpaba.
Pero conseguía resultados.
Cuando Steinbrenner compró la novena, llevaban ocho años sin terminar primeros.
"George fue alguien polémico, pero hizo lo que se propuso: revivir a los Yankees", comentó Selig.
Steinbrenner fue un amigo fiel, que ayudó a sus ex compañeros de su época en el fútbol estadounidense, a quienes les daba trabajo. También le dio una segunda oportunidad a gente que había echado, como Darryl Strawberry y Dwight Gooden.
Además de sus hijos, le sobreviven su esposa Joan, sus hijas Jennifer y Jessica, y 13 nietos.
Así lo vieron otros
"Fue el propietario de una institución deportiva más influyente e innovador", sostuvo el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani.
"La muerte de George Steinbrenner marca el fin de una era en la historia del béisbol de Nueva York", expresaron los dueños de los Mets Fred y Jeff Wilpon y Saul Katz.
"Pocas personas tuvieron un impacto más grande en Nueva York en las últimas cuatro décadas que George Steinbrenner", manifestó el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg. "George sentía un gran cariño por Nueva York y su determinación de acero combinada con su gran respeto por el talento y el esfuerzo hicieron de él un neoyorquino por excelencia".
Bud Selig, comisionado de Grandes Ligas:
"Será por siempre un Yankee, igual que Babe Ruth, Lou Gehrig, Joe DiMaggio, Mickey Mantle, Yogi Berra, Whitey Ford y todas las otras leyendas Yankees. Si bien tuvimos discrepancias a lo largo de los años, eso nunca interfirió con nuestra amistad".
Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York:
"Pocas personas tuvieron un impacto más grande en Nueva York en las últimas cuatro décadas que George Steinbrenner. George sentía un gran cariño por Nueva York y su determinación de acero combinada con su gran respeto por el talento y el esfuerzo hicieron de él un neoyorquino por excelencia".
Tom LaSorda, ex dirigente de los Dodgers:
"George era un amigo a quien admiraba mucho. Era un visionario, un constructor y un gigante en nuestro deporte. Todo lo que quería era ganar, y lo hizo".
Jeff Wilpon y Saul Katz, dueños de los Mets:
"El fallecimiento de George Steinbrenner marca el final de una era en la historia de béisbol en ciudad de Nueva York. George era una figura de proporciones épicas y una fuerza en la industria. El ascenso y el éxito de sus equipos en el terreno y en el Mercado de negocios bajo su liderazgo son un testamento a sus destrezas, su ambición y determinación".
Yogi Berra, ex jugador de los Yankees:
"George era El Jefe, no se equivoque. Armó a los Yankees en campeones y eso es algo que nadie puede negar. Era un hombre muy generoso, bondadoso y apasionado. George y yo tuvimos nuestras diferencias, pero ¿quién no? Nos convertimos en grandes amigos en la última década y lo voy a extrañar mucho".
Joe Torre, ex dirigente de NY y mánager de los Dodgers:
"Siempre recordaré a George Steinbrenner como un hombre apasionado, un jefe estricto, un veradero visionario, un gran humanista y un amigo querido. Siemore estaré agradecido de que me confió sus Yankees durante 12 años. Mi corazón se abre a toda su familia. Se le extrañará profundamente en Nueva York, Tampa y por todo el mundo de béisbol. Es correcto que se haya ido como un campeón mundial".
Dave Winfield, ex jugador y analista de ESPN:
"No quería perder de ninguna manera. (Un jugador) tenía que entrar allí y querer ganar, saber cómo ganar y darlo todo. De otra manera, estaban en problemas& van a recordarlo como uno de los principales propietarios en el deporte".
Rudy Giuliani, ex alcalde de Nueva York:
"El ralmente era el más influyente y e innovativo propietario en todos los deportes. Hizo de los Yankees una fuente de gran orgullo en ser niuyorquino".
Don Mattingly, ex jugador de los Yankees y entrenador de bateo de los Dodgers:
"Estoy profundamente triste al escuchar la noticia del fallecimiento de George Steinbrenner. Su visión, pasión y compromiso con ganar, recargó a los Yankees y revolucionó el deporte.
"Recuerdo un hombre que empujaba hacia el éxito. Era el dueño, "El Jefe" y fanático número uno de los Yankees. Nuestra relación estaba basada en respeto mutuo. Nunca olvidaré y siempre estaré agradecido de la manera en que me trató a mí y a mi familia durante mis días de jugador y después que me retiré.
"Lo voy a extrañar mucho y extiendo mis profundas condolencias a su esposa Joan, y a todos los miembros de la familia Steinbrenner".
Comité Olímpico de EEUU:
"Su influencia en el movimiento olímpico de Estados Unidos, su devoción al deporte y la búsqueda de excelencia será recordada siempre".
Mark Cuban, propietario de los Dallas Mavericks:
"Amo al señor Steinbrenner. Pude pasar tiempo con él en una sola ocasión, pero hizo una gran impresión en mí. Hacía correctamente el rol de propietario. Amaba lo que hacía e hizo cosas de la manera que amaba hacerlas".
Daniel Snyder, dueño de los Washington Redskins en la NFL:
"Me apena escuchar el fallecimiento de George Steinbrenner. Tengo un gran respeto por lo que pudo lograr, tanto en los negocios como en los deportes profesionales. Era muy caluroso y amigable conmigo, escribiendo personalmente cartas alentadoras de apoyo a ser propietario de los Washington Redskins. Mis pensamientos y oraciones están con su familia".
Robinson Canó, 2B de los Yankees de Nueva York:
"Es un gran dolor para todos los fanáticos de los Yankees, los jugadores, y alguien que siempre guardaremos para siempre como alguien quien fue alguien bien fajador y alguien que siempre tenía esa mentalidad y siempre hacia lo que sea para ganar."
"La primera vez que yo lo conocí fue una gran emoción porque tu escuchas: 'El Jefe'; 'El Jefe'; 'El Jefe'. Y lo conoces porque pocas personas lo ven. De verdad para mí fue un gran momento en mi vida, nunca lo olvidare y es a quien le doy gracias por estar aquí hoy en día."
"Lo conocí en las menores. Me acuerdo que estaba sentado en un mueble yo y otro compañero. No me acuerdo quien exactamente era el compañero y Steinbrenner me preguntó que como estábamos y eso. Estábamos jugando bien en la Liga 'Rookie'. Él se quitó el anillo y me dijo: 'bueno miren, yo espero que algún día ustedes se van a ganar uno como este. Sigan fajados'."
"Él siempre iba allá (en Tampa) a hacer sus 'workouts' en el complejo de las Ligas Menores. Allí él tenia sus oficinas y otras cosas y iba al estadio."
El triste episodio protagonizado el pasado 25 de junio por Carlos Zambrano, es digno para que David Dorfman, escriba Anger Management II (Locos de Ira II), aquella comedia protagonizada en 2003 por Jack Nicholson y Adam Sandler, donde un hombre de negocios es menospreciado en su trabajo, además de sentirse inseguro y con sentimientos reprimidos al cual le es asignado un terapista de ira para que lo ayude a controlar sus arranques explosivos.
Dorfman, no puede quejarse ya tiene el guión casi terminado, lo único que debe agregar es el final de la historia, y eso ocurrirá después del Juego de las Estrellas, pautado para el 13 de julio en Anaheim; pero refresquemos un poco ese libreto e imaginemos a Carlos Zambrano ser asignado a un terapista experto en ira… su nombre Buddy Rydell personificado en Jack Nicholson.
Acto I. La presentación
Rydell es asignado a vivir en el departamento de Zambrano, al llegar este lo recibe, lo invita a desayunar y Rydell dice que no le gusta el desayuno y tira el plato contra la pared, ¿Cuál sería la reacción del Toro?.... solo Dorfman pudiera imprimir un ataque de ira en Zambrano o hacer un acto gracioso y que Zambrano pida disculpa si ofendió a su invitado.
Acto II. Las terapias
Rydell comienza la terapia insultando a Zambrano y este tratará de contener el mayor tiempo los insultos y groserías del doctor, tratando de una manera actuar sin provocar escándalo e incitación a provocar una pelea.
Acto III. La convivencia
Resulta que Zambrano vive sólo en su departamento y tiene un solo dormitorio…. He aquí el detalle donde dormirá Rydell…. Las carcajadas en las salas de cine serán enormes, cuando Rydell le pida que duerman juntos e insinué que el Toro se sienta inseguro de su hombría… imaginemos ese rostro aguerrido, acongojado de dormir con un hombre que esta tratándolo…., lo mejor está por venir Buddy Rydell duerme desnudo… sin duda Zambrano hace una división con su sabana y duerme recto y protegido por cualquier situación incómoda…..
Acto IV. El final
Rydell le enseña a Zambrano que a pesar de las presiones que se ha sumergido por demostrar que vale 91 millones de dólares, no deben ser tomadas a la ligera… le enseña a divertirse en el terreno como si fuera un niño, acepta volver a su equipo pidiendo disculpa por sus ofensas y se encamina a recibir ayuda para demostrar que sigue siendo aquel lanzador dominante y futuro ganador de veinte compromisos… en un futuro cercano el Cy Young será entregado a Zambrano y este en su agradecimiento, le da la gracias a su club por todo el apoyo brindado y a Buddy Rydell por enseñarle a contener su ira.
Fin….
Independientemente de que si esto sea ficción o realidad, Zambrano inicia un camino empinado en busca de encontrar ese yo que se desvaneció, ese pelotero que se paseaba humorísticamente y aguerrido al momento de lanzar. Aquel Toro, que se ganó la admiración de Maddux por su energía al lanzar y aquel que demostró a un club que valía lo que pedía. Quedará departe de Carlos Zambrano aceptar sus errores, pero aunque se escudo en decir que lo hecho por él, fue para alentar a sus compañeros, muchos que vieron los videos no lo pensaron así.
Inclusive su compañero de equipo Alfonso Soriano, declaro que él no lo vio así; y que con esa actitud no debería estar compartiendo con el equipo, era preferible verlo en su hogar o en otro equipo, pero el club aunque no ha pronunciado que harán con Zambrano, las posibilidades de un cambio están latentes, quedará ver si Zambrano acepta el cambio o si finalmente seguirá siendo un Cachorro hasta que finalice su contrato.
Es lamentable ver como el talento de un lanzador como Carlos Zambrano se pierda por culpa de su temperamento, y nada pareciera hacerlo cambiar. Lo acontecido el pasado viernes en el U.S. Cellular Field de Chicago es un claro ejemplo de una persona arrogante que sólo piensa en sí y no en un colectivo.
Está en la mitad de un contrato de 91.5 millones de dólares que firmo con los Cachorros en 2007 por cinco años, siendo uno de los lanzadores mejores pagados del equipo; pero de nada le ha servido porque no ha respondido a las expectativas planteadas.
No ha sido un ganador de veinte encuentros y constantemente ha perdido el control por jugadas como la ocurrida el viernes, Zambrano permitió doble de Juan Pierre para abrir la parte de abajo del primer episodio. La bola eludió a Lee por la raya de la primera. Después de un out, el boricua Alexis Ríos conectó tubey para empujar a Pierre, Paul Konerko conectó sencillo y Carlos Quentin disparó jonrón para poner el juego 4-0 a favor de los Medias Blancas.
Acto seguido poncharía a Mark Kotsay y retiró a Pierzynski. Al llegar al dogout cargó ante su compañero Lee, produciendo un intercambio entre ambos, Lou Piniella, manager de los ozenos, lo mando para su casa y puso a otro lanzador a calentar. (Haz click acá para ver el altercado de Zambrano)
No es la primera vez que Zambrano carga contra un compañero, hace tres años se enfrento a Michael Barrett por cruces en los lanzamientos, tanto así que tuvieron que ser separados por sus compañeros. Lamentablemente las relaciones entre el lanzador y el club están divorciadas, lo más seguro es que el Toro, como es llamado el venezolano cambie de equipo en el mes de julio.
Aunque el mismo lanzador anunció este año que se retiraría del beisbol una vez culminado su contrato, la pregunta en el ambiente es cumplirá su palabra. Acaso ya el lanzador perdió esa pasión por lanzar, acaso su temperamento lo está llevando por un camino donde él mismo sabe que los altaneros son marginados del béisbol.
La directiva del club, suspendió indefinidamente al criollo, el gerente general del club, Jim Hendry señalo que la conducta de Zambrano es inaceptable, sobre las opciones de que sea cambiado, Hendry afirmó que no lo descartan.
Independientemente de cuál sea el camino, Carlos Zambrano pudo haber llegado lejos en su carrera en el béisbol en diez temporadas tiene marca de 108 victorias y 74 derrotas. Su mayor cantidad de triunfos fue en 2007 cuando ganó 18, allí la gerencia le extendió el contrato que actualmente está cumpliendo. ¿Qué equipo tomará el riesgo de tener a Zambrano en su roster?, o simplemente estaríamos viendo el final de una carrera donde el temperamento acabo con un lanzador que pudo haber sido el mejor, si se hubiera enfocado en su trabajo.
Tal y como estaba predestinado, Stephen Strasburg al fin tocará el montículo de un equipo de las grandes ligas; y qué manera de debutar en casa frente a miles de fanáticos, que desde ya ven a este lanzador como el futuro de esta organización. El prospecto de 21 años, firmado como el número uno del draft de 2009 por 15.1 millones de dólares para los próximos cuatro años y que supero los 10.5 millones de Mark Prior en 2001, ha despertado desde ya un interés por conocer el talento innato que pueda mostrar al mundo del béisbol.
Claro que para que Strasburg brille en las mayores tendrá que contar con un equipo competitivo, Washington, cuenta con una de las nóminas más bajas del béisbol y por lo momento la estrella del montículo tendrá que demostrar esas proyecciones que lo asoman como el nuevo Mark Prior del béisbol, siempre y cuando las lesiones no aparezcan.
Alrededor de 200 solicitudes de medios de prensas fueron enviadas la semana pasada, cuando la gerencia del equipo de la capital anunció el debut del lanzador para este martes. Tanto así que uno de los lugares para comida rápida del estadio tuvo que ser habilitado para los medios, además de entradas para personas que pagaron por estar de pie para ver el debut de este talento.
En 2008, fue el único universitario que perteneció al equipo estadounidense que participó en las Olimpiadas de Beijing, culminando con marca de 1-1 y efectividad de 1.67. Los norteamericanos consiguieron la medalla de Bronce. Ese año con el equipo de la Universidad de San Diego State tiene registro de 8-3 y 1.57 de efectividad con 133 ponches en 97 1/3 de entradas lanzadas. El 11 de abril de ese año, estableció una marca para la liga al ponchar a 23 bateadores de la Universidad de Utah. Su fama estaba comenzando apenas.
En 2009 copilo marca de 13-1, de inmediato, los ojos de los cazatalentos estaban sobre el joven, Washington se gano el derecho de tenerlo por los próximos cuatro años cuando faltando 77 segundos para expirar la hora límite, estampa su rúbrica con Washington de la mano del super agente Scott Boras, el muchacho a quien los medios ya han señalado como el debut más esperado por el béisbol, por encima de otros prospectos como Matt Wietters (el año pasado), Mark Prior (2001) o Kerry Wood (a finales de los noventa) sabe de la presión que esta sobre sus hombros, sólo tendrá que salir y hacer su trabajo.
“Estoy ansioso porque pasen las primeras salidas”, comento Jim Riggleman, manager de los Nacionales, afirmo que adelantar el debut de un número del draft, que ha llenado los estadios en las menores, como si fuera una estrella de rock, son indicios del talento del lanzador que cuenta con una recta promedio de 100 millas por hora.
Horas antes de su debut señalo que “he estado listo desde hace tiempo, es mi debut en las grandes ligas, qué más puedo decir con algo que he soñado toda mi vida”, con marca combinada en doble A y triple A de 7-2 y 1.30 de efectividad con 65 ponches en 55 entradas 1/3 tercio, Stransburg se tomará las cosas con calma, no es un chico que le guste llamar la atención, pero sus actuaciones han hablado por si sólo y es imposible pasar por desapercibido.
Al final de la temporada, sabremos el impacto que ha causado este joven de 21 años y del camino que acaba de iniciar. Al menos Stransburg no tendrá que esperar mucho para la llegada de un nuevo fenómeno del béisbol, porque el lunes en la tarde los Nacionales eligieron a otro mega prospecto que asombro a varios scouts a finales del año pasado cuando desapareció varias esféricas en el Tropicana Field a distancias de 430 pies, el receptor Bryce Harper de 18 años de edad, escogido como el número uno del draft, lo que hace pensar que Washington está invirtiendo en un futuro inmediato. Este joven de quien se compara con el mismo Witters y Joe Mauer, es la nueva camada de receptores que invadirá dentro de poco el béisbol (algo así como lo fue Alex Rodríguez, Derek Jeter, Miguel Tejada y Nomar Garciaparra en el campo corto), bateo para 443 con 31 jonrones, 98 empujadas y 20 robos.
Por lo pronto Harper será otra historia digna de contar, pero mientras tanto la capital de los Estados Unidos, disfrutará a granel el debut de Stransburg, así como el béisbol en general.
La semana pasada al consultar la actuación de los venezolanos en las mayores en la prensa, me sorprendí mucho por el accionar que está teniendo el criollo Carlos Silva con los Cachorros de Chicago, hasta el 31 de mayo, el nacido en Ciudad Bolívar llevaba marca de siete ganados sin derrotas con una efectividad de 3.12. Tal actuación hizo que la prensa de la ciudad de los vientos recordará a Ken Holtzman que en sus primeras doce aperturas dejo registro de 9-0 en 1967.
Ya han pasado 48 años de ese registro, y Silva esta cerca de igualarlo y quizás de superarlo, lo hecho por el oriental me hizo recordar lo vivido por otro lanzador nacido en la tierra de Bolívar y que tuvo un inició espectacular, Wilson Álvarez, quien 1994 marco en sus primeras diez salidas marca de 8-0; su seguidilla se paro en junio cuando los Medias Blancas de Chicago visitaron el mítico Yankee Stadium y Álvarez sucumbió ante los mulos y su as Jimmy Key. Al final culminó con marca de 12 triunfos y 8 reveses, en una temporada acortada por la huelga.
Podrá Carlos Silva con el inicio que está viviendo, darle a Venezuela la posibilidad de conseguir otro premio Cy Young y unirse al conseguido por Johan Santana en las campañas de 2004 y 2006. Todo parece indicar que el camino hasta los momento luce sólido, los rivales que tiene de peso el venezolano son Roy Halladay (7-3 y 1.99 de efec) de los Filis de Filadelfia, Ubaldo Jiménez (10-1 y 0.78) de Colorado y Tyler Clippard (7-3 y 1.89) de Washington.
Filadelfia es líder en la división este con marca de 28 triunfos y 21 derrotas, Washington es último con 25 triunfos y 26 reveses a cuatro juegos de Filadelfia. Colorado es cuarto en la división oeste con registro de 26-24, mientras que los Cachorros son terceros en el centro con marca de 24-27, cada equipo ha tenido una figura de relevancia y estos cuatros lanzadores van en camino no sólo por llevar a sus equipos a la clasificación, sino de escribir sus nombre como ganadores del premio Cy Young, coincidencialmente de este grupo Halladay sabe lo que es ganar el premio.
Ahora quedará de parte de Silva demostrar con todo ese arsenal que puede luchar por ese premio, para ello deberá exigirse en cada salida y con su registro inmaculado sumar adeptos para un premio, recordemos que el año pasado Zack Greinke se alzó con el galardón en la Americana con un equipo sotanero, superando en cerrado duelo a Félix Hernández. Ubaldo Jiménez con Colorado es el máximo ganador en el béisbol y aunque su equipo este en la cola en su división ha demostrado que está en su momento y cada salida suma centimetraje a los medios, por lo que el resto deberá demostrar con enrumbar a sus respectivos equipos a la conquista de octubre.
Manuel González hizo historia este lunes al convertirse en el primer árbitro en participar en un encuentro oficial de las grandes ligas, un hecho importante, si destacamos que Venezuela ha sido cuna de grandes peloteros, iniciándonos en el campo corto y luego por las diferentes posiciones.
Salón de la Fama, Campeón Bate, un premio Cy Young, Regreso del Año, Novato del Año, Manager del Año, Guantes de Oro, Bates de Plata, son algunos reconocimiento que ha tenido nuestro país en esta disciplina.
Desde la década del 2000, el béisbol criollo vivió una nueva etapa, ya no era solamente la exportación de peloteros, sino que comenzaba el auge de técnicos y así llegaron a las mayores, Luís Salazar, Oswaldo Guillen, Alfredo Pedrique, Carlos García, Luís Dorante, Omar Malavé y compañía, tanto que de ese grupo Guillen y Pedrique llegaron a convertirse en los primeros managers criollos en las mayores en un mismo año.
Ahora la experiencia de González, quien estará por los menos quince días en funciones, será aprovechada al máximo. El número 79 de un momento a otro tendrá el honor de dirigir un encuentro detrás del plato y causar buena impresión en el cuerpo de árbitros, quienes decidirán si se queda en las mayores o seguirá tomando experiencia a nivel Triple A. Lo cierto es que ya el camino esta hecho y será cuestión de que se establezca y claro esta es el pionero ahora para muchos que de seguro querrán imitar lo alcanzado por este valenciano de 29 años de edad.