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miércoles, 25 de enero de 2017

Bitácora de la final occidental – Parte V


Cardenales toma oxigeno

Un hit del segunda base Ildemaro Vargas remolcó dos carreras en la parte alta de la undécima entrada y los Cardenales de Lara derrotaron a las Águilas del Zulia, con pizarra 3-1, en el cuarto juego de la serie final de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP).

Vargas, que apenas batea para .143 de promedio en la serie, conectó un sencillo al jardín derecho, ante los envíos del relevista Wilfredo Ledezma, y llevó al plato al dominicano Denis Phipps y al cubano Rangel Ravelo con las rayitas del triunfo crepuscular.
Foto: lvbp.com

Los larenses con este triunfo evitaron la barrida del conjunto rapaz, que horas antes había colocado la serie 3-0, tras la conclusión del juego suspendido el pasado lunes.

El cerrador Hassán Pena retiró sin complicaciones el último turno al bate para las Águilas, apuntándose el salvado.

Toma y dame
Los larenses se fueron arriba en la segunda entrada producto de un cuadrangular de Carlos Rivero – el primero de Lara en la final -, pero un sencillo de José Pírela y doblete de Mario Lissón en el cierre del cuarto, permitió que el encuentro se igualará, en la que ambas divisas tuvieron oportunidades de irse arriba, pero tanto el pitcheo como la defensa de ambos conjuntos evito dicho desenlace hasta el episodio once.

Por Lara abrió Omar Bencomo Jr, que había retirado a once rivales en fila antes del imparable de Pírela. Culminó su actuación con cinco entradas, cuatro imparables, una carrera limpia y tres abanicados.

El mexicano Rolando Valdez, lanzó por los rapaces, y trabajó por seis tramos, toleró cinco hits, incluido el vuelacercas de Rivero, y fusiló a tres.

Ambos salieron sin decisión: ganó Pedro Rodríguez y perdió Wilfredo Ledezma.

Claves
Más allá de los abultados marcadores que se registraron en los juegos 1 y 2 en Barquisimeto, los dos partidos efectuados en Maracaibo, han reflejado el verdadero duelo que fue pronosticado por los entendidos, duelos de pitcheo y donde la defensa marcaría la diferencia.

El out en la goma de Ronny Cedeño tras el batazo de Freddy Galvis, si ese tiro de Dennis Phipps no hubiera sido preciso, el antesalista zuliano hubiera marcado en el sexto la carrera que probablemente hubiera colocado arriba a las Águilas y a la postre a las puertas de su sexto gallardete.

Lara tenía 15.2 innings sin poder completar una jugada de doble play.

Endy Chávez elevó a 254 los turnos al bate. Actual líder en la LVBP.

Mario Lissón conectó su jonrón número cinco en finales igualando a Robinson Chirinos, Alex Cabrera, René Reyes, Eliézer Alfonzo, Ramón Hernández y Miguel Cabrera. El líder del departamento en los anales de la liga es Robert Pérez, con 11 cuadrangulares.

Hassan Pena consiguió su primer salvado en estas instancias. De esta forma, elevó a 11 los rescates en postemporada, colocándose a uno de Ugueth Urbina y Giovanni Carrara. El monarca del departamento es Francisco Rodríguez con 31.

21.647 aficionados compraron entradas para ver el partido en el Estadio Luis Aparicio “El Grande”.


@beisboladentro

martes, 24 de enero de 2017

Bitácora de la final occidental - Parte IV

Zulia a ley de un triunfo

Foto: Diario La Verdad


Solo seis pitcheos de José Cisnero bastaron para que Ali Castillo pudiera conectar el sencillo que trajo la carrera del triunfo de las Águilas, luego de toda la polémica que enmarcó el tercer encuentro de la final, que inició el lunes a las 7:02 pm y concluyó el martes a las 5:13pm.

Jordany Valdespin anotó desde tercera la carrera de la victoria en extrainning para los rapaces, luego de que Castillo llevara la pelota a los jardines que quedó a escasos metros de ser atrapada por Paulo Orlando.

La victoria fue para Francisco Butto quien sacó el útlimo out de la parte alta del décimo episodio se quedó con el triunfo, mientras que el revés se sumó a la cuenta de Hassan Pena al permitir las tres carreras limpias que voltearon las acciones a favor de los marabinos. 

El partido se efectúo tal como lo programo la liga en horas de la tarde a puerta cerrada, debido a los sucesos ocurridos la noche del lunes que desencadenaron en la suspensión del encuentro.

Los jugadores rapaces celebraron el hit y están a ley de un triunfo de conseguir su sexto campeonato en la LVBP.

El partido se jugará a las siete de la noche.

La última barrida en serie finales ocurrió en la temporada 1992-1993, con Águilas del Zulia barriendo a los Navegantes del Magallanes, siendo Wilson Álvarez el encargado de cerrar la barrida en suelo valenciano.

@beisboladentro

Bitácora de la final occidental – Parte III

Suspenso
 
Foto: Prensa Águilas
El tercer encuentro de la final entre Cardenales de Lara y Águilas del Zulia, quedará grabado en los anales de estos eventos, por las situaciones que se presentaron y que arrojaron como punto final la suspensión del mismo, tras altercados de orden público.

Por segunda vez en estas instancias una suspensión pasa a decidir el destino de los dos finalistas y, a diferencia de lo acontecido en la temporada 99-2000, la conclusión del tercer partido se jugará a puerta cerrada el martes en horas de la tarde.

Las acciones se reanudaran como quedaron ante de los incidentes que provocaron la suspensión. Cierre del décimo, dos outs, corredores en tercera y primera y Alí Castillo al bate. De anotar los zulianos el encuentro se dará por concluido y las Águilas colocarían la serie 3-0, para posteriormente jugar 40 minutos después el cuarto encuentro de la final.

En caso de ganar Lara, la serie se colocaría 2-1.

Tras una ofensiva de 23 carreras en los dos primeros encuentros, la afición zuliana asistió masivamente al parque Luis Aparicio “El Grande”, que recibía un encuentro de serie final por primera vez en 17 años. El aforo del parque se quedó pequeño al establecerse un nuevo récord en asistencia con 21.740 personas, dejando atrás el registro que la misma afición zuliana había establecido una semana antes en la serie ante Caribes de Anzoátegui en el quinto de la semifinal.

El partido tuvo movimiento de ambos lados, Lara tenía todo para concretar su primer lauro en esta final, pero el bate de Ronny Cedeño acabó con esas intenciones al dar un sencillo con las bases llenas para igualar el encuentro a siete carreras, lo que desató el altercado en las tribunas que llevo a suspender el encuentro por alrededor de 40 minutos, cuando se jugaba la parte baja del décimo capitulo.

El umpire principal, Jorge Terán, en su rol de máxima figura nunca hizo el llamado de atención tras el primer y segundo incidente, tampoco se vio movimientos en los órganos de seguridad en atacar la situación cuando se produjo el tercer altercado entre jugadores de Lara y público, acción que motivo a Luis Dorante a retirar a sus jugadores, amparado por las reglas de la liga.

En el ambiente circulaba la opción de confiscar el encuentro. Una opción que los árbitros deseaban evitar, los estatutos son claros con respecto a esta situación, el partido podía confiscarse a favor de Lara, debido a que no había seguridad para sus peloteros, pero también el equipo larense podía perderlo si se negaba a salir a jugar.
La liga decidió jugar a puerta cerrada la conclusión del
tercer encuentro para la tarde de este martes
Foto: Diario Panorama

Al final se optó por la decisión más salomónica, evitando así daños al espectáculo, que quizás las fuerzas del orden público no hubieran podido controlar si el juego terminaba bajo las decisiones de la liga y no en el terreno de juego.

A pesar de los intentos infructuosos por parte de la gerencia zuliana de reanudar las acciones, la larga espera era otro factor a tomar en cuenta.

Sin ánimos de caer en fanatismo y apelando a la imparcialidad, estos hechos hay que repudiarlos sea el escenario que sea. La afición marabina no controlo sus emociones, hablamos de 17 años sin una instancia final, por más llamados que se hicieron, la afición siguió excitada por la reacción del equipo rapaz y los hechos que pudieron controlarse jamás se lograron porque nunca hubo el llamado de atención. Quizás algunos digan que en Barquisimeto se vivió lo mismo, pero a diferencia de lo sucedido el pasado sábado en el segundo juego, las fuerzas del orden público controlaron la situación y se pudo continuar el partido, algo que no estaba claro en el coso marabino, tras tres interrupciones.

Dorante apeló a la lógica y al resguardo de sus peloteros, más allá del sainete que algunos periodistas zulianos y personas quisieron mostrar por las redes sociales, la actitud del público zuliano dejo mucho que desear.

Queda ahora de parte del equipo zuliano garantizar la seguridad para el encuentro de este martes, ya con la situación vivida la noche del lunes, hay un precedente que podría traer sanciones al conjunto naranja e incluso la potestad de los árbitros de confiscar el encuentro a favor del equipo visitante si estos hechos vuelven a ocurrir.

Por supuesto son suposiciones las que comentó pero que están latentes en estos momentos.

El episodio de la discordia
La situación comenzó en la parte alta del octavo, cuando los pájaros rojos voltearon el juego y se pusieron arriba 5 por 4, con hit productor de dos rayitas por parte de Jesús Montero. Allí empezaron a caer objetos al campo desde la grada del left.

Los locales forzaron el empate con un jonrón de Mario Lissón, para ir al extrainning.

Como sucedió antes en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez, de Barquisimeto, hubo desadaptados que siguieron hostigando a los peloteros visitantes, las fuerzas del orden público poco pudieron hacer para solventar la situación.

Tubey de Denis Phipps y sencillo productor de Elvis Escobar empujaron dos más para los crepusculares en la alta del décimo. Pero los anfitriones castigaron a cerrador Hassán Pena en la baja, igualando el marcador y dejando el rancho en llamas, cuando la euforia volvió a hacer de las suyas.
El arbitraje tampoco fue el más acertado, no hubo
advertencias ante los dos incidentes anteriores.
Foto: lvbp.com

Claves
Los Cardenales tuvieron todo para ganar y/o para poner el juego bajo protesta ante situaciones irregulares. Un batazo de Héctor Giménez que tomo el lanzador Carlos Hernández, que posteriormente tiró a segunda para completar una doblematanza, mostró en la repetición de las televisoras que Alí Castillo jamás tocó la segunda almohadilla.

Ronny Cedeño, fue puesto out por regla en el primer capítulo por adelantarse su turno en la alineación.

Jordany Valdespin corrió en la novena entrada fuera de su línea de carrera viéndose claramente como choca con Rangel Ravelo, si bien Dorante apeló a la revisión, jamás pidió a los árbitros constatar si el jugador iba corriendo en su línea de carrera.

Una sola vez en la historia de la LVBP ha ocurrido que un equipo visitante ha barrido con los dos primeros juegos de la final y, a pesar de ello, no ha resultado ganador de la corona, lo que es un buen augurio para las Águilas del Zulia en su duelo sobre los Cardenales de Lara.

La tropa que dirige el manager Lipso Nava pisó el plato 23 veces en Barquisimeto, para convertirse en el quinto escuadrón que empieza fuera de su casa con dos triunfos en las series decisivas que se han disputado a un máximo de siete compromisos para ganar cuatro.

Los Leones del Caracas vencieron dos veces en Maracaibo, en la temporada 1972-1973, para terminar llevándose el duelo 4 por 1 ante las Águilas. Los melenudos repitieron en la 81-82, en la casa de los Cardenales de Lara, para cargar con el título también con resultado final de 4 por 1. Zulia lo hizo en la 92-93, serie que terminó invicto, barriendo ante los Navegantes del Magallanes. No sucedió así en la siguiente oportunidad, en el campeonato 1993-1994, en el que los melenudos ganaron los primeros dos choques en Valencia, sólo para caer al máximo de siete cotejos ante los turcos.

Águilas llegó al tercer juego anotando diez o más carreras en juegos consecutivos en finales desde que lo hizo el 24-01 y 26-01-93 ante Magallanes. De igual modo, Zulia estando 2-0 en series finales presenta un campeonato (1992-93 ante Magallanes por barrida) y derrota en 1994-1995 ante Leones en seis juegos.

La ofensiva zuliana sigue encendida y llegaron al tercer encuentro con un promedio colectivo de 375, mientras que Lara presenta 221. El cuerpo de abridores de los zulianos presenta 1.50 de efectividad colectiva, mientras que Lara tiene 7.50.

Reynaldo Rodríguez presenta una lesión en su hombro y fue sustituido por el lanzador de Bravos de Margarita, Luis Ramírez.

El toque de bola de Juniel Querecuto que le permitió embasarse, y el posterior robo de Phipps, fueron determinantes en la reacción de los larenses que se fueron arriba en la parte alta del décimo episodio.

La liga prevé desde hace más de una década que un juego confiscado por los umpires se debe reanudar posteriormente.

José Pírela supero a Carlos Quintana como el pelotero de Águilas con más hits en una postemporada con 93.

Hassan Pena ha permitido 10 carreras limpias, catorce en general, en 8 innings en series finales. No ha podido traducir su éxito a esta fase.

Los cuadrangulares de Ronny Cedeño y Mario Lisson en el tercer juego los ubica como el sexto y séptimo jugador naranja en dar jonrones en una final en el Luis Aparicio: La lista la integran Carlos Quintana, Eduardo Zambrano, Jesús González, José Luis Zambrano y Joe Girardi.

Los bates zulianos han despachado tres jonrones en esta final, por Lara no ha habido vuelacercas.


@beisboladentro

domingo, 22 de enero de 2017

Bitácora de la final occidental – Parte II


Águilas siguen volando alto

Por segunda noche consecutiva, las Águilas del Zulia dieron una demostración de ofensiva ante unos Cardenales de Lara que siguieron pagando caro sus errores y cayeron 11-2 en el segundo juego de la gran final.

Los zulianos se apoyaron en 13 imparables para capitalizar once anotaciones y viajar a su nido con la serie a dos, y con opciones de culminarla ante su público.

Nuevamente el pitcheo larense dejó deudas, mientras que la defensa volvió a hacer de las suyas en un conjunto que ha recibido 23 carreras y solo ha podido producir tres.  

Wilfredo Ledezma fue el protagonista del encuentro.
Ledezma celebró en grande su cumpleaños 36
Foto: liderendeportes.com

El lanzador zurdo, tomado como refuerzo por los rapaces, completó seis sólidas entradas en las que permitió apenas cuatro hits y una carrera, con par de boletos y cuatro ponches, siendo  relevado por Rómulo Sánchez, Leonel Campos y Silvino Bracho, quienes mantuvieron el cero en los últimos tres actos.

Solo tuvo problemas en el tercer capítulo, cuando permitió dos sencillos corridos y concedió una anotación después de un wildpitch y con dos outs en la pizarra.

Tras ese parpadeo, Ledezma, que celebraba su cumpleaños 36, completó, sin dudas, su mejor salida en un juego final de la LVBP.

“Me ayudó bastante estar consistente en mis pitcheos”, dijo el lanzador a Augusto Cárdenas, del Diario Panorama, “Me ayudó bastante (Jesús) Flores, estuvimos mezclando los pitcheos, lanzando adentro y afuera, cambiando las velocidades, y gracias a Dios se dieron los frutos”.

Con la serie dos a cero, las Águilas suman un importante triunfo que los coloca más cerca de su sexto gallardete en la LVBP. Ahora, la serie se mudará a Maracaibo, escenario donde los rapaces marchan invictos (5-0) en esta postemporada.

Si bien la explosión mostrada en Barquisimeto da alientos a un conjunto que aspira a cortar la racha de 17 años sin título, Freddy Galvis, uno de los líderes del club, sabe que no hay que confiarse del rival, y siguen llevando las cosas partido por partido.

“Tenemos que ganar dos juegos más. Hay que pasar la página y pensar en el juego siguiente”, recalcó el campocorto Freddy Galvis al Diario Panorama. “Vamos a salir a jugar fuerte, como si fuera el primer juego de la final. No nos estamos confiando, tenemos un rival bastante bueno y vamos a salir a dar el 100% para tratar de seguir ganado juegos”.

Claves
Ofensiva: En dos partidos de la final, Águilas tienen 23 carreras, en las series ante Tigres de Aragua y Caribes de Anzoátegui en esta postemporada, produjeron 32.

Picada: Con la serie 0-2, Luis Dorante, mánager de los Cardenales deberá hacer los ajustes necesarios para evitar una nueva derrota que los ponga contra la pared. Perder con los dos mejores lanzadores del torneo fue sin duda un golpe moral y quedó demostrado en los dos juegos en Barquisimeto.

Histórico: Endy Chávez se convirtió en el líder de todos los tiempos en imparables en finales de la LVBP, dejó atrás a César Tovar.

Intraficable: En cinco entradas lanzadas, el relevo zuliano sigue demostrando porque fue el mejor de la postemporada. No han permitido carrera en estos dos partidos realizados.

Incorporación: Se espera que Luis Valbuena se una al club en el tercer cotejo, tras ausentarse por la firma de un nuevo contrato en las Grandes Ligas con los Angelinos de Anaheim.


@beisboladentro

sábado, 21 de enero de 2017

Bitácora de la final occidental


Águilas picotean al cardenal

Este viernes arrancó la final de la LVBP y las Águilas del Zulia capitalizaron los errores de los Cardenales de Lara, para irse arriba en el primero de la final, al apabullarlas 12 carreras por 2 en encuentro celebrado a casa llena en el Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto.

Los crepusculares abrieron la pizarra en el primer capítulo, gracias a sencillo de Jesús Montero que trajo  Paulo Orlando al plato. Los zulianos no tardaron en igualar las acciones en el inicio del segundo por un tubey de Jesús Flores.

En el tercer episodio, Endy Chávez decretó la salida del abridor Raúl Rivero, al conectarle cuadrangular de dos carreras para que los rapaces se colocarán arriba y jamás perdieran la ventaja del encuentro.
Endy Chávez sigue haciendo historia en la LVBP
Foto: liderendeportes.com

El refuerzo de los Navegantes del Magallanes llegó a ocho vuelacercas en finales y sus dos imparables en cuatro turnos le permitieron iguala a César Tovar, en el primer lugar de todos los tiempos con más hits en una final con 72.

“Estoy muy contento por entrar en los libros de récords, es un honor para mí”, recalcó el jardinero.

José Pírela también tuvo protagonismo ofensivo por el lado de los zulianos al conectar de 5-3  con doble y triple, ambos en el sexto episodio para convertirse en el primer jugador en conectar dos extravases en una misma entrada de un partido final en la historia de la LVBP.

En el pitcheo destacó la actuación de Mitch Lively, el abridor norteamericano se guardó su mejor salida para el primero de la final ante los crepusculares, con siete entradas de trabajo de seis hits, dos carreras, un boleto y cuatro ponches, recibiendo castigo, principalmente de Jesús Montero.

Lively (1-0) sumó su primer triunfo de la final, segundo de por vida en postemporada de la LVBP, mientras que el derrotado fue Raúl Rivero (0-1).

Claves
Relevo de Franklin Morales: Desde que fue tomado como refuerzo de los Leones del Caracas, el zurdo Morales había cumplido una gran labor en el relevo intermedio de Cardenales, pero este viernes enfrentó a tres bateadores y los tres anotaron, incluyendo dos pelotazos contra bateadores siniestros.

Ofensiva rapaz: Los visitantes anotaron un total de 12 rayitas y conectaron hasta 17 inatrapables, de los cuales cuatro fueron extrabases. Seis integrantes del line up (Galvis, Chávez, Pírela, Romero, Valdespin y Cedeño) por los menos duplicaron y solo José Tábata se fue en blanco en la jornada.

Quedaron a una carrera de igualar el tope de anotaciones de la serie semifinal contra los Caribes de Anzoátegui (13) en cinco compromisos, luego de que el bullpen larense tolerara ocho rayitas sin dejar chance alguno para que su ofensiva revirtiera la situación.

Nava histórico: Lipso Nava se convirtió en el primer jugador y mánager en disputar una final con el uniforme zuliano.

Debut soñado: Freddy Galvis se estrenó en finales en LVBP con cuatro imparables, mientras que José Pírela es el segundo jugador de Águilas con al menos 90 imparables en postemporaa. Es superado por Carlos Quintana con 92.

La tarde de este sábado se realizará el segundo cotejo con Wilfredo Ledezma por las Águilas y el cubano Jorge Martínez por Lara. El lanzador crepuscular tiene marca de 5-1 y 1.71 de efectividad cuando lanza en Barquisimeto.


El dato

Es la sexta victoria para Águilas del Zulia en un partido inaugural de una final. Su récord ahora es de 6-4. Mientras que la global en diez finales (contando el primer juego) es de 28-24. Cardenales de Lara tiene 5-9 en juegos inaugurales y su registro global es de 33-46.

@beisboladentro

miércoles, 18 de enero de 2017

Una serie entre alados


Treinta y tres años pasaron para que Águilas del Zulia y Cardenales de Lara volvieran a verse las caras en una final. En aquella ocasión se jugaba el campeonato 1983-1984, cuando ambos equipos buscaban su primer gallardete, premio que recayó en el equipo zuliano en cinco cotejos con Rubén Amaro como mánager.

Otro Amaro estará protagonizando la final de la temporada 2016-2017, pero no desde el banquillo sino desde la gerencia, pues Luis fue el encargado de confeccionar el equipo que hoy regresa a la máxima cita tras 17 años de ausencia, cuando alzaron el trofeo a expensas de los Navegantes del Magallanes.

Entretanto, Cardenales de Lara asistirá a su segunda final en los últimos cinco años, con el sabor de dejar atrás tres temporadas negativas en la que el equipo crepuscular no pudo acceder a la postemporada. Será su comparecencia 14 en finales mientras que Zulia asistirá por décima ocasión teniendo un saldo positivo de cinco campeonatos y cuatro subcampeonatos.
Cardenales buscará su quinto título en la LVBP.
Foto: elsoldemargarita.com

Lara buscará igualar a Águilas como el cuarto equipo con más títulos en la liga en una serie donde uno de ellos buscará cortar la sequía de títulos: Zulia tiene 17 años sin saborear las mieles del éxito, mientras que Lara cuenta con 16.

Por cierto, ambos equipos obtuvieron sus títulos a expensas del Magallanes, lo que agrega un colofón especial a una serie que promete sentar algunos registros.

Uno de ellos se unirá a Tiburones de La Guaira como los equipos con más años sin títulos. Los salados con su eliminación a manos de Cardenales, tienen  ahora 31 años sin conocer un campeonato, la segunda racha más larga en el Caribe, detrás de Estrellas Orientales, que se tituló por última vez en la campaña 1967-1968 en República Dominicana.

Los Tiburones no conocen un campeonato desde la temporada 1985-1986.

Si bien uno de ellos ocupará el segundo peldaño en esa estadística negativa, no se incluye el historial de Bravos de Margarita que esta temporada cumple diez años de fundada, pero que ya cuenta con 26 temporadas en la LVBP, al iniciar sus acciones bajo el nombre de Petroleros de Cabimas, Pastora de Occidente y Pastora de Los Llanos.

La primera final que jugaron Águilas y Cardenales fue definida en cinco compromisos por los rapaces y este año, ambos equipos accedieron a la final en cinco juegos, después de haber caído en el primer compromiso de sus semifinales.

Tanto Lara como Zulia dominaron durante toda la temporada la ronda eliminatoria, Águilas lideró la liga durante las primeras ocho semanas de campeonato, mientras que los pájaros rojos se mantuvieron en las últimas cuatro al frente de la tabla.

Aunque Cardenales arrancó con el favoritismo en esta postemporada por tener un sólido núcleo ofensivo y monticular, se vieron en aprietos en la primera vuelta ante Bravos, equipo al que vencieron en siete vibrantes encuentros.

Su registro en esta postemporada fue de 8-4.

Águilas por el contrario no salió favorito en su serie ante los Tigres de Aragua, actuales campeones del torneo, el fantasma de las sustituciones siempre rondo en el ambiente y las mismas quedaron despejadas por los resultados obtenidos con José Tábata (556 de promedio, 774 de slugging y 1.492 de OPS), Ronny Cedeño y Mitch Lively, al final barrieron a los aragüeños, gracias a los métodos empleados durante todo el año: defensa, pitcheo y ofensiva.

El registro zuliano en postemporada fue de 8-1, lo que mantiene la ilusión de alcanzar su sexta corona en la pelota criolla.
Águilas dejó marca de 8-1 en esta postemporada.
Foto: laverdad.com

Freddy Galvis sorprendió a todos al uniformarse para la parte final de la temporada, prometiendo dar todo por el título y su actuación fue determinante en la serie contra Aragua con su defensa en el campo corto. Contó con el apoyo de José Pírela, Jordany Valdespin y de las actuaciones de los relevistas Gabriel Alfonzo (0.00 de efectividad en cuatro relevos), Rómulo Sánchez (1-0 y 0.00 de efe), Arcenio León, Leonel Campos y Silvino Bracho (tres salvados y 0.00 de efectividad).

Lara apeló a la cábala y uso su uniforme alternativo en la serie ante Tiburones, misma que empleó en los últimos tres compromisos de su serie ante Bravos.

Aunque ambos equipos llegan con limitantes en cuanto a jugadores, hay que tomar en cuenta que fueron los más consistentes del torneo y que lograron superar adversidades durante todo el año.

Los crepusculares se apoyaron en el sorpresivo Gustavo Molina que tomó el puesto de receptor por un tocado Manuel Piña y terminó la postemporada con promedio de 368 con un cuadrangular y cuatro producidas.

Jesús Montero (368/368/777), Carlos Rivero (350/450/859), Luis Valbuena (267/400/942) y Paulo Orlando (364 y ocho producidas) serán parte del peso ofensivo del club sin obviar el bate de Rangel Ravelo que dejó 353 de promedio.

El pitcheo abridor es quizás el punto fuerte de los crepusculares, cuatro abridores criollos tendrán la responsabilidad de llevar a Lara a la máxima gloria, algo que pocos equipos pueden darse el lujo de tener.

Omar Bencomo, Raúl Rivero, Nestor Molina y Jorge Martínez serán los encargados de abrir los partidos de esta final y cada uno cubrió los cinco episodios de labor en la serie ante los salados, permitiéndole a Luis Dorante, mánager de los larenses apelar al relevo con Luke Irvine, Franklin Morales y Hassan Pena.

Las dos últimas veces que Cardenales ha ido a una final (2007-08 y 2012-13) lo ha hecho clasificando en la capital.

Desde que Águilas se coronó campeón en la 99-2000 y Cardenales en la 2000-01, la disputa de la final había estado repartida entre Tigres (diez finales), Navegantes (nueve), Leones del Caracas (cuatro) y Caribes de Anzoátegui (cuatro).

Tiburones asistió a la cita de 2011-2012, mientras que Bravos aún no conoce lo que es estar en una final.

La primera final en tres años que no tenga a Magallanes, Caracas, Aragua o Anzoátegui, habla del buen momento que viven los equipos que protagonizarán a partir de este viernes la final 71 en la historia de la LVBP.

Y siguiendo con las cábalas, Águilas clasificó el día del cumpleaños de Luis Amaro Machado, gerente deportivo del club, diputarán el campeonato en honor a la desaparecida Doña Lilia Silva de Machado, presidenta honorífica del club y por el cual lleva su nombre el torneo 2016-2017. Se clasificaron a la final un 17 de enero de 2017 y su mánager Lipso Nava, utiliza el 17 en su uniforme y espera acabar con la racha de 17 años sin título.

Otro registro que pudiera dejar sentada esta final será su asistencia.

Tanto Cardenales como Águilas ofrecieron llenos en sus parques durante los partidos tres, cuatro y cinco de sus series, siendo el cuadro rapaz el vencedor al establecer la cifra récord para la liga de 20.772 fanáticos en el quinto de la semifinal.

Como diría Ernesto Jérez: “Que no se diga más, sólo playball”


@beisboladentro

Cardenales sueña con su quinto título

Foto: cardenalesdice

Cardenales de Lara venció a Tiburones de La Guaira en un apretado juego 2 carreras por 1 en el Parque de la Ciudad Universitaria y se instaló en la gran final de la pelota criolla tras despachar a los escualos 4-1 en la serie de semifinales.

Los dirigidos por Luis Dorante enfrentarán en un duelo de alados a las Águilas del Zulia que también despacharon en cinco compromisos a los Caribes de Anzoátegui.

Los pájaros rojos vuelven a una final del béisbol venezolano tras cuatro años, cuando cayeron en siete juegos ante Navegantes del Magallanes y buscarán un título que les es esquivo desde hace 16 años, siendo el último en la temporada 2000-2001, precisamente ante los turcos.

El centro del diamante del estadio Universitario se tiñó de rojo, mientras que un pedazo de Barquisimeto parecía haberse instalado en la tribuna de la izquierda, luego de que Hassan Pena sacara el noveno inning sin apuros. Fue la recompensa a un arduo trabajo de la directiva crepuscular que dejó atrás tres años de decepciones en los que el equipo finalizó con marca positiva sin acceder a la postemporada.

Estoy muy contento, todo el crédito se lo llevan los muchachos. Ha sido una postemporada competitiva, de hecho desde octubre guerreamos. La meta es una sola: quedar campeón”, dijo José “Chato” Yépez, gerente deportivo de los barquisimetanos al departamento de prensa de la liga, “Tenemos un equipo muy completo. Solo trabajamos fuerte y ahora tenemos a un club para el futuro”.

Aunque los zulianos finalizaron con marca de 8-1 esta postemporada, los larenses fueron el equipo más consistente en la temporada regular, al terminar con el mejor registro del campeonato, y pese a afrontar dificultades ante los Bravos de Margarita en su primera llave, superaron las adversidades y lograron maniatar a una ofensiva de Tiburones que jamás pudo ser la misma tras el primer encuentro de la semifinal.

La afición larense cifran sus esperanzas en una fuerte ofensiva blindada con nombres como Luis Valbuena, Paulo Orlando, Carlos Rivero, Jesús Montero y Rangel Ravelo, que hacen de este equipo un rival de temer. 

Mientras que su pitcheo abridor a diferencia del zuliano se ve más robustecido con Omar Bencomo, Raúl Rivero, Néstor Molina y Jorge Martínez, cuatro brazos criollos que muy pocos equipos pueden darse el lujo de tener.

De hecho, los abridores larenses en la serie contra Tiburones llegaron al quinto tramo.

El relevo de cierre con Hassan Pena que ha demostrado en su pasantía por la LVBP ser uno de los mejores cerradores de todos los tiempos, da garantía de éxito para cualquier equipo en la liga.

La primera incursión de Pena en la pelota venezolana fue con Águilas hace cuatro temporadas atrás.

Será apoyado en los episodios finales por Luke Irvine y Franklin Morales.

Aunque ambos equipos irán con limitantes, Lara deberá afrontar la perdida de Idelmaro Vargas, su segunda base durante toda la temporada, que se marchó por recomendación de su organización, Cascabeles de Arizona durante el cuarto compromiso de la serie para realizarse exámenes físicos, recordemos que Vargas jugó con molestias durante la serie ante Bravos, recibiendo un fuerte golpe en su muslo derecho que hizo temer perderse el resto de la postemporada. De igual modo, Paulo Orlando deberá marcharse el 26 de enero para Estados Unidos, debido a que participará en el festival del fanático de Reales de Kansas City, entre el 27 y 28. Eso quiere decir que el brasileño deberá abandonar al equipo en plena final.

Si bien Luis Núñez fue el elegido por el manager Dorante para cubrir la segunda base, ha dejado claro que su intención es seguir reforzando el cuerpo de lanzadores para la final, considerando que su ofensiva sigue siendo productiva.

Claro está que esa decisión será tomada tanto por la directiva como por el cuerpo técnico.

Hay que recordar que Lara jugó la serie ante Bravos sin Juan Carlos Gutiérrez que fue tomado como primera escogencia desde los Leones del Caracas, pese a que el lanzador manifestó su disposición nunca se uniformó de cardenal, ya que se encuentra en Estados Unidos, solventando su visa.

De allí el deseo de Dorante de seguir agregando brazos a su bullpen.

Todo está servido para la final; quien picoteará más alto, el cardenal o el águila. Uno de ellos se unirá a Tiburones con la sequía de títulos más larga del campeonato venezolano, los salados ya tienen 31 años, y aunque Bravos tiene diez años como franquicia, si unimos su inicio como Petroleros de Cabimas, pasando por Pastora de Occidente y Pastora de Los Llanos, hablaríamos de 26 años sin una corona.

El dato
Será la segunda final entre Cardenales y Águilas. La primera ocurrió en la campaña 1983-1984, cuando ambos equipos buscaban su primer gallardete, que al final correspondió al equipo zuliano, que lograría también el título del Caribe con Rubén Amaro como mánager.

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martes, 17 de enero de 2017

17 años después…

Foto: Prensa Águilas


Pasaron 17 años para que las Águilas del Zulia volvieran a una instancia final.

17 años de sequía que adormecieron a una afición que en las últimas temporadas vio cómo su equipo accedía a la postemporada y se quedaban varados a causa de deserciones y malas escogencias.

Todas esas frustraciones quedaron atrás, gracias al triunfo conseguido ante Caribes de Anzoátegui (1-0) en el quinto juego de la semifinal, en un estadio Luis Aparicio que rompió récord de asistencia esta temporada al registrar 20.772 espectadores.

Los zulianos regresan a una final desde la campaña 1999-2000, cuando conquistaron su quinto y último campeonato en el torneo venezolano. Nuevamente el éxito del conjunto rapaz radico en la ejecución de cada uno de los aspectos del juego: defensa, pitcheo y bateo oportuno, más el aporte de algunos nombres en esa alineación.

Las Águilas cierran la postemporada como el equipo más consistente al sumar un solo revés en enero (marca de 8-1), situación que mantiene la ilusión de una fanaticada que esta hambrienta de título.

Lipso Nava, mánager de los rapaces fue claro en sus metas cuando fue designado estratega de los rapaces en marzo de 2016.

“Quiero devolverles a los jugadores esa mística de trabajo arduo para alcanzar buenos resultados, de sentir compromiso por el nombre que se lleva por delante del uniforme y no por el que está detrás”,

Y vaya que lo logró, el exinfielder conoce perfectamente el entorno de las Águilas y la idiosincrasia de la afición, por lo que estuvo claro en el reto que afrontó. Reto que le permitió erigirse esta temporada como Mánager del Año, y que está a solo cuatro triunfos de dejar atrás una racha de decepciones.

Nava siempre estuvo familiarizado con el núcleo de peloteros, en las últimas temporadas había ejercido el rol de coach de tercera, por lo que esa experiencia le permitió cambiarle la mentalidad al grupo, adicionando al cuerpo técnico a otros ex peloteros que se entregaron por completo a la camiseta zuliana.

Esa mentalidad les permitió cerrar la postemporada invictos en su “nido” con marca de 5-0, convirtieron el Luis Aparicio en su fuerte, después que las últimas temporadas fuera un escenario inhóspito para ellos.

Por algo fueron el equipo más consistente durante gran parte de la temporada y pese a los traspiés que tuvieron en la recta final, lograron enrumbar nuevamente el vuelo y hoy parten como los grandes favoritos para proclamarse campeones.

Confianza
En su primera experiencia como mánager interino, Nava levantó el vuelo rapaz luego del descalabro de Mako Oliveras al frente de la novena. Después de iniciar la campaña 2011-2012 con marca de 11-12, Lipso logró enderezar el rumbo con un registro de 29-17, que sirvió para la clasificación a la postemporada.
Lipso Nava, buscará ser el segundo criollo que le de
un título a las Águilas después que lo hiciera Pompeyo
Davalillo. Foto: panodi.com.ve

“Había ansiedad por volver con el equipo, pero la oportunidad llegó en su momento justo. Ahora me siento más preparado, con más aplomo y una mayor experiencia. Solo que esta vez el reto es muy diferente. Uno debe ganarse el respeto de la afición y transmitir a los muchachos que ese respeto de la gente se gana con resultados, con esfuerzo y trabajando duro”, puntualizó Nava, en su primera práctica en el mes de septiembre.

La razón siempre estuvo de su lado, y quedó demostrado durante la celebración de los peloteros tras concretar su pase a la final. Cada uno de ellos agradeció a la afición esa entrega que les brindaron en los tres cotejos efectuados en “El Grande” que se quedó pequeño con la respuesta de la fanaticada.

Tras caer en el primer compromiso de la serie en Puerto La Cruz, José Pírela, cargó con el peso ofensivo y fue el principal responsable de las cuatro victorias rapaces. El Águila Negra, sin contar el partido del martes tenía promedio de 385, con un cuadrangular y cuatro remolcadas.

Los diez imparables conseguidos durante los nueve encuentros disputados por los zulianos en esta postemporada, le permitió llegar a 87 hits, ubicándose segundo en ese departamento dentro del equipo zuliano, muy cerca de Carlos Quintana que lidera esa estadística con 94.

Tras la victoria del pasado lunes, el jardinero aseguro que la mística del equipo sigue intacta.

“Vamos a seguir hacia delante, haciendo las cosas de la misma manera que lo hicimos a lo largo de la campaña, ejecutando las jugadas de rutina, moviendo a los corredores y haciendo los outs claves”, manifestó el “Águila Negra” al departamento de prensa de los rapaces.

Pirela explicó que la cohesión que ha logrado cada uno de los peloteros dentro clubhouse ha sido un factor, que si bien es intangible dentro del terreno de juego, sin duda ha tenido un efecto positivo dentro del equipo.

Una cohesión que parece no tener fisuras para enfrentar a unos Cardenales de Lara, que si bien fueron el equipo más compacto durante toda la temporada, es un equipo al que no se le puede hacer ningún error.

Uno de ellos terminará con su maleficio, Cardenales tiene 16 años que no celebra un campeonato, mientras que Águilas tiene 17.

Por cierto, la clasificación de las Águilas llega un 17 de enero de 2017, su mánager usa el número 17 y han pasado 17 años de su último campeonato, una cábala… lo sabremos en los próximos días.

La cifra
9 finales han disputado las Águilas del Zulia, ganando cinco de ellas. Será la segunda vez que enfrente a los Cardenales de Lara,a quienes ganaron en la temporada 1983-1984, cuando sumaron su primer gallardete.

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