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miércoles, 18 de enero de 2017

Una serie entre alados


Treinta y tres años pasaron para que Águilas del Zulia y Cardenales de Lara volvieran a verse las caras en una final. En aquella ocasión se jugaba el campeonato 1983-1984, cuando ambos equipos buscaban su primer gallardete, premio que recayó en el equipo zuliano en cinco cotejos con Rubén Amaro como mánager.

Otro Amaro estará protagonizando la final de la temporada 2016-2017, pero no desde el banquillo sino desde la gerencia, pues Luis fue el encargado de confeccionar el equipo que hoy regresa a la máxima cita tras 17 años de ausencia, cuando alzaron el trofeo a expensas de los Navegantes del Magallanes.

Entretanto, Cardenales de Lara asistirá a su segunda final en los últimos cinco años, con el sabor de dejar atrás tres temporadas negativas en la que el equipo crepuscular no pudo acceder a la postemporada. Será su comparecencia 14 en finales mientras que Zulia asistirá por décima ocasión teniendo un saldo positivo de cinco campeonatos y cuatro subcampeonatos.
Cardenales buscará su quinto título en la LVBP.
Foto: elsoldemargarita.com

Lara buscará igualar a Águilas como el cuarto equipo con más títulos en la liga en una serie donde uno de ellos buscará cortar la sequía de títulos: Zulia tiene 17 años sin saborear las mieles del éxito, mientras que Lara cuenta con 16.

Por cierto, ambos equipos obtuvieron sus títulos a expensas del Magallanes, lo que agrega un colofón especial a una serie que promete sentar algunos registros.

Uno de ellos se unirá a Tiburones de La Guaira como los equipos con más años sin títulos. Los salados con su eliminación a manos de Cardenales, tienen  ahora 31 años sin conocer un campeonato, la segunda racha más larga en el Caribe, detrás de Estrellas Orientales, que se tituló por última vez en la campaña 1967-1968 en República Dominicana.

Los Tiburones no conocen un campeonato desde la temporada 1985-1986.

Si bien uno de ellos ocupará el segundo peldaño en esa estadística negativa, no se incluye el historial de Bravos de Margarita que esta temporada cumple diez años de fundada, pero que ya cuenta con 26 temporadas en la LVBP, al iniciar sus acciones bajo el nombre de Petroleros de Cabimas, Pastora de Occidente y Pastora de Los Llanos.

La primera final que jugaron Águilas y Cardenales fue definida en cinco compromisos por los rapaces y este año, ambos equipos accedieron a la final en cinco juegos, después de haber caído en el primer compromiso de sus semifinales.

Tanto Lara como Zulia dominaron durante toda la temporada la ronda eliminatoria, Águilas lideró la liga durante las primeras ocho semanas de campeonato, mientras que los pájaros rojos se mantuvieron en las últimas cuatro al frente de la tabla.

Aunque Cardenales arrancó con el favoritismo en esta postemporada por tener un sólido núcleo ofensivo y monticular, se vieron en aprietos en la primera vuelta ante Bravos, equipo al que vencieron en siete vibrantes encuentros.

Su registro en esta postemporada fue de 8-4.

Águilas por el contrario no salió favorito en su serie ante los Tigres de Aragua, actuales campeones del torneo, el fantasma de las sustituciones siempre rondo en el ambiente y las mismas quedaron despejadas por los resultados obtenidos con José Tábata (556 de promedio, 774 de slugging y 1.492 de OPS), Ronny Cedeño y Mitch Lively, al final barrieron a los aragüeños, gracias a los métodos empleados durante todo el año: defensa, pitcheo y ofensiva.

El registro zuliano en postemporada fue de 8-1, lo que mantiene la ilusión de alcanzar su sexta corona en la pelota criolla.
Águilas dejó marca de 8-1 en esta postemporada.
Foto: laverdad.com

Freddy Galvis sorprendió a todos al uniformarse para la parte final de la temporada, prometiendo dar todo por el título y su actuación fue determinante en la serie contra Aragua con su defensa en el campo corto. Contó con el apoyo de José Pírela, Jordany Valdespin y de las actuaciones de los relevistas Gabriel Alfonzo (0.00 de efectividad en cuatro relevos), Rómulo Sánchez (1-0 y 0.00 de efe), Arcenio León, Leonel Campos y Silvino Bracho (tres salvados y 0.00 de efectividad).

Lara apeló a la cábala y uso su uniforme alternativo en la serie ante Tiburones, misma que empleó en los últimos tres compromisos de su serie ante Bravos.

Aunque ambos equipos llegan con limitantes en cuanto a jugadores, hay que tomar en cuenta que fueron los más consistentes del torneo y que lograron superar adversidades durante todo el año.

Los crepusculares se apoyaron en el sorpresivo Gustavo Molina que tomó el puesto de receptor por un tocado Manuel Piña y terminó la postemporada con promedio de 368 con un cuadrangular y cuatro producidas.

Jesús Montero (368/368/777), Carlos Rivero (350/450/859), Luis Valbuena (267/400/942) y Paulo Orlando (364 y ocho producidas) serán parte del peso ofensivo del club sin obviar el bate de Rangel Ravelo que dejó 353 de promedio.

El pitcheo abridor es quizás el punto fuerte de los crepusculares, cuatro abridores criollos tendrán la responsabilidad de llevar a Lara a la máxima gloria, algo que pocos equipos pueden darse el lujo de tener.

Omar Bencomo, Raúl Rivero, Nestor Molina y Jorge Martínez serán los encargados de abrir los partidos de esta final y cada uno cubrió los cinco episodios de labor en la serie ante los salados, permitiéndole a Luis Dorante, mánager de los larenses apelar al relevo con Luke Irvine, Franklin Morales y Hassan Pena.

Las dos últimas veces que Cardenales ha ido a una final (2007-08 y 2012-13) lo ha hecho clasificando en la capital.

Desde que Águilas se coronó campeón en la 99-2000 y Cardenales en la 2000-01, la disputa de la final había estado repartida entre Tigres (diez finales), Navegantes (nueve), Leones del Caracas (cuatro) y Caribes de Anzoátegui (cuatro).

Tiburones asistió a la cita de 2011-2012, mientras que Bravos aún no conoce lo que es estar en una final.

La primera final en tres años que no tenga a Magallanes, Caracas, Aragua o Anzoátegui, habla del buen momento que viven los equipos que protagonizarán a partir de este viernes la final 71 en la historia de la LVBP.

Y siguiendo con las cábalas, Águilas clasificó el día del cumpleaños de Luis Amaro Machado, gerente deportivo del club, diputarán el campeonato en honor a la desaparecida Doña Lilia Silva de Machado, presidenta honorífica del club y por el cual lleva su nombre el torneo 2016-2017. Se clasificaron a la final un 17 de enero de 2017 y su mánager Lipso Nava, utiliza el 17 en su uniforme y espera acabar con la racha de 17 años sin título.

Otro registro que pudiera dejar sentada esta final será su asistencia.

Tanto Cardenales como Águilas ofrecieron llenos en sus parques durante los partidos tres, cuatro y cinco de sus series, siendo el cuadro rapaz el vencedor al establecer la cifra récord para la liga de 20.772 fanáticos en el quinto de la semifinal.

Como diría Ernesto Jérez: “Que no se diga más, sólo playball”


@beisboladentro

Cardenales sueña con su quinto título

Foto: cardenalesdice

Cardenales de Lara venció a Tiburones de La Guaira en un apretado juego 2 carreras por 1 en el Parque de la Ciudad Universitaria y se instaló en la gran final de la pelota criolla tras despachar a los escualos 4-1 en la serie de semifinales.

Los dirigidos por Luis Dorante enfrentarán en un duelo de alados a las Águilas del Zulia que también despacharon en cinco compromisos a los Caribes de Anzoátegui.

Los pájaros rojos vuelven a una final del béisbol venezolano tras cuatro años, cuando cayeron en siete juegos ante Navegantes del Magallanes y buscarán un título que les es esquivo desde hace 16 años, siendo el último en la temporada 2000-2001, precisamente ante los turcos.

El centro del diamante del estadio Universitario se tiñó de rojo, mientras que un pedazo de Barquisimeto parecía haberse instalado en la tribuna de la izquierda, luego de que Hassan Pena sacara el noveno inning sin apuros. Fue la recompensa a un arduo trabajo de la directiva crepuscular que dejó atrás tres años de decepciones en los que el equipo finalizó con marca positiva sin acceder a la postemporada.

Estoy muy contento, todo el crédito se lo llevan los muchachos. Ha sido una postemporada competitiva, de hecho desde octubre guerreamos. La meta es una sola: quedar campeón”, dijo José “Chato” Yépez, gerente deportivo de los barquisimetanos al departamento de prensa de la liga, “Tenemos un equipo muy completo. Solo trabajamos fuerte y ahora tenemos a un club para el futuro”.

Aunque los zulianos finalizaron con marca de 8-1 esta postemporada, los larenses fueron el equipo más consistente en la temporada regular, al terminar con el mejor registro del campeonato, y pese a afrontar dificultades ante los Bravos de Margarita en su primera llave, superaron las adversidades y lograron maniatar a una ofensiva de Tiburones que jamás pudo ser la misma tras el primer encuentro de la semifinal.

La afición larense cifran sus esperanzas en una fuerte ofensiva blindada con nombres como Luis Valbuena, Paulo Orlando, Carlos Rivero, Jesús Montero y Rangel Ravelo, que hacen de este equipo un rival de temer. 

Mientras que su pitcheo abridor a diferencia del zuliano se ve más robustecido con Omar Bencomo, Raúl Rivero, Néstor Molina y Jorge Martínez, cuatro brazos criollos que muy pocos equipos pueden darse el lujo de tener.

De hecho, los abridores larenses en la serie contra Tiburones llegaron al quinto tramo.

El relevo de cierre con Hassan Pena que ha demostrado en su pasantía por la LVBP ser uno de los mejores cerradores de todos los tiempos, da garantía de éxito para cualquier equipo en la liga.

La primera incursión de Pena en la pelota venezolana fue con Águilas hace cuatro temporadas atrás.

Será apoyado en los episodios finales por Luke Irvine y Franklin Morales.

Aunque ambos equipos irán con limitantes, Lara deberá afrontar la perdida de Idelmaro Vargas, su segunda base durante toda la temporada, que se marchó por recomendación de su organización, Cascabeles de Arizona durante el cuarto compromiso de la serie para realizarse exámenes físicos, recordemos que Vargas jugó con molestias durante la serie ante Bravos, recibiendo un fuerte golpe en su muslo derecho que hizo temer perderse el resto de la postemporada. De igual modo, Paulo Orlando deberá marcharse el 26 de enero para Estados Unidos, debido a que participará en el festival del fanático de Reales de Kansas City, entre el 27 y 28. Eso quiere decir que el brasileño deberá abandonar al equipo en plena final.

Si bien Luis Núñez fue el elegido por el manager Dorante para cubrir la segunda base, ha dejado claro que su intención es seguir reforzando el cuerpo de lanzadores para la final, considerando que su ofensiva sigue siendo productiva.

Claro está que esa decisión será tomada tanto por la directiva como por el cuerpo técnico.

Hay que recordar que Lara jugó la serie ante Bravos sin Juan Carlos Gutiérrez que fue tomado como primera escogencia desde los Leones del Caracas, pese a que el lanzador manifestó su disposición nunca se uniformó de cardenal, ya que se encuentra en Estados Unidos, solventando su visa.

De allí el deseo de Dorante de seguir agregando brazos a su bullpen.

Todo está servido para la final; quien picoteará más alto, el cardenal o el águila. Uno de ellos se unirá a Tiburones con la sequía de títulos más larga del campeonato venezolano, los salados ya tienen 31 años, y aunque Bravos tiene diez años como franquicia, si unimos su inicio como Petroleros de Cabimas, pasando por Pastora de Occidente y Pastora de Los Llanos, hablaríamos de 26 años sin una corona.

El dato
Será la segunda final entre Cardenales y Águilas. La primera ocurrió en la campaña 1983-1984, cuando ambos equipos buscaban su primer gallardete, que al final correspondió al equipo zuliano, que lograría también el título del Caribe con Rubén Amaro como mánager.

@beisboladentro

martes, 4 de octubre de 2016

Cardenales de Lara: No hay excusas para clasificar

La temporada 2016-2017 de la LVBP está a punto de comenzar y desde beisboladentro.blogspot.com, iniciamos el respectivo análisis de los equipos que buscarán coronarse esta campaña que se jugará en honor a Doña Lilia de Machado, principal accionista de las Águilas del Zulia y que falleciera este año. 


Ya son quince años sin un título y en las últimas tres temporadas se han quedado a un paso de la clasificación, los Cardenales de Lara iniciarán la zafra 2015-2016, con una deuda pendiente después de quedar eliminado con récord positivo tras un polémico sistema de puntos que ellos promovieron y que fue eliminado para la campaña que arranca este jueves.

Luis Dorante cuenta con las herramientas para hacer borrón y cuenta nueva. Se mostró optimista con el material conformado por lo que cree que este año no hay excusas para clasificar y cortar la sequía de títulos.

Contará dentro del cuerpo técnico con el apoyo de José Rosado como coach de pitcheo asistido por Oswald Peraza en el bullpen, Robert Pérez que será el instructor de bateo junto a Selwyn Langaigne. José Alguacil será el coach de tercera, Luis Hurtado estará en la inicial.

En el receso los larenses realizaron varios movimientos para fortalecer su plantilla, la salida de Félix Hernández que solo lanzo una campaña antes de su estrellato en las mayores, les permitió obtener desde los Navegantes del Magallanes a David Martínez, Jesús Sánchez y Ali Sánchez. Otras piezas que llegaron fueron Manuel Piña, Ángel Calero, Celis Flames, Williams Pérez y Kendy Batista.

Del grupo Piña y Pérez jugaron este año en las mayores, por lo que son esperados a mediados de temporada.
Jairo Pérez será junto a Carlos Rivero la dupla criolla
para impulsar a Lara a la siguiente instancia

Foto: cardenalesdelara.com

La importación larense tendrá a los jugadores Hoby Milner, Cedric Hunter, Jorge Martínez, Darren Ford, John Kuchno, Mike Demark, Paulo Orlando, Rangel Ravelo Tiago Da Silva.
Rivero y Orlando se sumarán al club crepuscular para la segunda o tercera semana de acción y ya cuentan con experiencia en la liga.

La ofensiva será comandada por Carlos Rivero, Jairo Pérez y Jesús Montero que jugará desde el primer día listo para recuperar su estatus como jugador. Estarán acompañados Hunter,  Idelmaro Vargas, Manuel Piña y Gabriel Lino, mientras esperan el arribo de Ravelo y Orlando.

Juniel Querecuto será otra pieza a seguir, después de hacer el grado esta campaña. Tiene todo el talento para triunfar, es un buen corredor y su defensa es de las mejores, aún sigue haciendo los ajustes como bateador, por lo que esta campaña será importante en su carrera.

El pitcheo es la parte fuerte de los larenses. Tanto el abridor como el relevo cuenta con nombres que pueden ser vitales en la clasificación y evitar el descalabro de las últimas tres temporadas.

Se prevé que la rotación tenga a Tiago Da Silva, Hoby Milner, Mike Demark, David Martínez y Jesús Sánchez.

En el relevo los criollos César Jiménez, Richard Castillo, Johndaniel Medina, Nestor Medina y Osmer Morales serán determinantes junto a los foráneos.

Morales vendrá como apagafuegos debido a las limitaciones que le impusieron por lo que Dorante aprovechará su brazo en los tramos finales y no desde la rotación.

Vicente Campos quedó descartado tras la lesión sufrida a finales de temporada. Sobre Luis Valbuena se espera su arribo para diciembre.

La promesa: Ildemaro Vargas
Ya cuenta con una experiencia en la liga, y representa la sangre emergente de los larenses.
Vargas espera tener una buena temporada para seguir posicionándose como uno de los líderes del equipo. El año pasado recibió la oportunidad y no defraudo


Grandeligas 2016: Luis Valbuena (Astros de Houston), Manuel Piña (Cerveceros de Milwaukee), Vicente Campos (Cascabeles de Arizona), Williams Pérez (Bravos de Atlanta), Juniel Querecuto (Rayas de Tampa Bay).

@beisboladentro