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martes, 24 de enero de 2017

Bitácora de la final occidental – Parte III

Suspenso
 
Foto: Prensa Águilas
El tercer encuentro de la final entre Cardenales de Lara y Águilas del Zulia, quedará grabado en los anales de estos eventos, por las situaciones que se presentaron y que arrojaron como punto final la suspensión del mismo, tras altercados de orden público.

Por segunda vez en estas instancias una suspensión pasa a decidir el destino de los dos finalistas y, a diferencia de lo acontecido en la temporada 99-2000, la conclusión del tercer partido se jugará a puerta cerrada el martes en horas de la tarde.

Las acciones se reanudaran como quedaron ante de los incidentes que provocaron la suspensión. Cierre del décimo, dos outs, corredores en tercera y primera y Alí Castillo al bate. De anotar los zulianos el encuentro se dará por concluido y las Águilas colocarían la serie 3-0, para posteriormente jugar 40 minutos después el cuarto encuentro de la final.

En caso de ganar Lara, la serie se colocaría 2-1.

Tras una ofensiva de 23 carreras en los dos primeros encuentros, la afición zuliana asistió masivamente al parque Luis Aparicio “El Grande”, que recibía un encuentro de serie final por primera vez en 17 años. El aforo del parque se quedó pequeño al establecerse un nuevo récord en asistencia con 21.740 personas, dejando atrás el registro que la misma afición zuliana había establecido una semana antes en la serie ante Caribes de Anzoátegui en el quinto de la semifinal.

El partido tuvo movimiento de ambos lados, Lara tenía todo para concretar su primer lauro en esta final, pero el bate de Ronny Cedeño acabó con esas intenciones al dar un sencillo con las bases llenas para igualar el encuentro a siete carreras, lo que desató el altercado en las tribunas que llevo a suspender el encuentro por alrededor de 40 minutos, cuando se jugaba la parte baja del décimo capitulo.

El umpire principal, Jorge Terán, en su rol de máxima figura nunca hizo el llamado de atención tras el primer y segundo incidente, tampoco se vio movimientos en los órganos de seguridad en atacar la situación cuando se produjo el tercer altercado entre jugadores de Lara y público, acción que motivo a Luis Dorante a retirar a sus jugadores, amparado por las reglas de la liga.

En el ambiente circulaba la opción de confiscar el encuentro. Una opción que los árbitros deseaban evitar, los estatutos son claros con respecto a esta situación, el partido podía confiscarse a favor de Lara, debido a que no había seguridad para sus peloteros, pero también el equipo larense podía perderlo si se negaba a salir a jugar.
La liga decidió jugar a puerta cerrada la conclusión del
tercer encuentro para la tarde de este martes
Foto: Diario Panorama

Al final se optó por la decisión más salomónica, evitando así daños al espectáculo, que quizás las fuerzas del orden público no hubieran podido controlar si el juego terminaba bajo las decisiones de la liga y no en el terreno de juego.

A pesar de los intentos infructuosos por parte de la gerencia zuliana de reanudar las acciones, la larga espera era otro factor a tomar en cuenta.

Sin ánimos de caer en fanatismo y apelando a la imparcialidad, estos hechos hay que repudiarlos sea el escenario que sea. La afición marabina no controlo sus emociones, hablamos de 17 años sin una instancia final, por más llamados que se hicieron, la afición siguió excitada por la reacción del equipo rapaz y los hechos que pudieron controlarse jamás se lograron porque nunca hubo el llamado de atención. Quizás algunos digan que en Barquisimeto se vivió lo mismo, pero a diferencia de lo sucedido el pasado sábado en el segundo juego, las fuerzas del orden público controlaron la situación y se pudo continuar el partido, algo que no estaba claro en el coso marabino, tras tres interrupciones.

Dorante apeló a la lógica y al resguardo de sus peloteros, más allá del sainete que algunos periodistas zulianos y personas quisieron mostrar por las redes sociales, la actitud del público zuliano dejo mucho que desear.

Queda ahora de parte del equipo zuliano garantizar la seguridad para el encuentro de este martes, ya con la situación vivida la noche del lunes, hay un precedente que podría traer sanciones al conjunto naranja e incluso la potestad de los árbitros de confiscar el encuentro a favor del equipo visitante si estos hechos vuelven a ocurrir.

Por supuesto son suposiciones las que comentó pero que están latentes en estos momentos.

El episodio de la discordia
La situación comenzó en la parte alta del octavo, cuando los pájaros rojos voltearon el juego y se pusieron arriba 5 por 4, con hit productor de dos rayitas por parte de Jesús Montero. Allí empezaron a caer objetos al campo desde la grada del left.

Los locales forzaron el empate con un jonrón de Mario Lissón, para ir al extrainning.

Como sucedió antes en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez, de Barquisimeto, hubo desadaptados que siguieron hostigando a los peloteros visitantes, las fuerzas del orden público poco pudieron hacer para solventar la situación.

Tubey de Denis Phipps y sencillo productor de Elvis Escobar empujaron dos más para los crepusculares en la alta del décimo. Pero los anfitriones castigaron a cerrador Hassán Pena en la baja, igualando el marcador y dejando el rancho en llamas, cuando la euforia volvió a hacer de las suyas.
El arbitraje tampoco fue el más acertado, no hubo
advertencias ante los dos incidentes anteriores.
Foto: lvbp.com

Claves
Los Cardenales tuvieron todo para ganar y/o para poner el juego bajo protesta ante situaciones irregulares. Un batazo de Héctor Giménez que tomo el lanzador Carlos Hernández, que posteriormente tiró a segunda para completar una doblematanza, mostró en la repetición de las televisoras que Alí Castillo jamás tocó la segunda almohadilla.

Ronny Cedeño, fue puesto out por regla en el primer capítulo por adelantarse su turno en la alineación.

Jordany Valdespin corrió en la novena entrada fuera de su línea de carrera viéndose claramente como choca con Rangel Ravelo, si bien Dorante apeló a la revisión, jamás pidió a los árbitros constatar si el jugador iba corriendo en su línea de carrera.

Una sola vez en la historia de la LVBP ha ocurrido que un equipo visitante ha barrido con los dos primeros juegos de la final y, a pesar de ello, no ha resultado ganador de la corona, lo que es un buen augurio para las Águilas del Zulia en su duelo sobre los Cardenales de Lara.

La tropa que dirige el manager Lipso Nava pisó el plato 23 veces en Barquisimeto, para convertirse en el quinto escuadrón que empieza fuera de su casa con dos triunfos en las series decisivas que se han disputado a un máximo de siete compromisos para ganar cuatro.

Los Leones del Caracas vencieron dos veces en Maracaibo, en la temporada 1972-1973, para terminar llevándose el duelo 4 por 1 ante las Águilas. Los melenudos repitieron en la 81-82, en la casa de los Cardenales de Lara, para cargar con el título también con resultado final de 4 por 1. Zulia lo hizo en la 92-93, serie que terminó invicto, barriendo ante los Navegantes del Magallanes. No sucedió así en la siguiente oportunidad, en el campeonato 1993-1994, en el que los melenudos ganaron los primeros dos choques en Valencia, sólo para caer al máximo de siete cotejos ante los turcos.

Águilas llegó al tercer juego anotando diez o más carreras en juegos consecutivos en finales desde que lo hizo el 24-01 y 26-01-93 ante Magallanes. De igual modo, Zulia estando 2-0 en series finales presenta un campeonato (1992-93 ante Magallanes por barrida) y derrota en 1994-1995 ante Leones en seis juegos.

La ofensiva zuliana sigue encendida y llegaron al tercer encuentro con un promedio colectivo de 375, mientras que Lara presenta 221. El cuerpo de abridores de los zulianos presenta 1.50 de efectividad colectiva, mientras que Lara tiene 7.50.

Reynaldo Rodríguez presenta una lesión en su hombro y fue sustituido por el lanzador de Bravos de Margarita, Luis Ramírez.

El toque de bola de Juniel Querecuto que le permitió embasarse, y el posterior robo de Phipps, fueron determinantes en la reacción de los larenses que se fueron arriba en la parte alta del décimo episodio.

La liga prevé desde hace más de una década que un juego confiscado por los umpires se debe reanudar posteriormente.

José Pírela supero a Carlos Quintana como el pelotero de Águilas con más hits en una postemporada con 93.

Hassan Pena ha permitido 10 carreras limpias, catorce en general, en 8 innings en series finales. No ha podido traducir su éxito a esta fase.

Los cuadrangulares de Ronny Cedeño y Mario Lisson en el tercer juego los ubica como el sexto y séptimo jugador naranja en dar jonrones en una final en el Luis Aparicio: La lista la integran Carlos Quintana, Eduardo Zambrano, Jesús González, José Luis Zambrano y Joe Girardi.

Los bates zulianos han despachado tres jonrones en esta final, por Lara no ha habido vuelacercas.


@beisboladentro

sábado, 21 de enero de 2017

Bitácora de la final occidental


Águilas picotean al cardenal

Este viernes arrancó la final de la LVBP y las Águilas del Zulia capitalizaron los errores de los Cardenales de Lara, para irse arriba en el primero de la final, al apabullarlas 12 carreras por 2 en encuentro celebrado a casa llena en el Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto.

Los crepusculares abrieron la pizarra en el primer capítulo, gracias a sencillo de Jesús Montero que trajo  Paulo Orlando al plato. Los zulianos no tardaron en igualar las acciones en el inicio del segundo por un tubey de Jesús Flores.

En el tercer episodio, Endy Chávez decretó la salida del abridor Raúl Rivero, al conectarle cuadrangular de dos carreras para que los rapaces se colocarán arriba y jamás perdieran la ventaja del encuentro.
Endy Chávez sigue haciendo historia en la LVBP
Foto: liderendeportes.com

El refuerzo de los Navegantes del Magallanes llegó a ocho vuelacercas en finales y sus dos imparables en cuatro turnos le permitieron iguala a César Tovar, en el primer lugar de todos los tiempos con más hits en una final con 72.

“Estoy muy contento por entrar en los libros de récords, es un honor para mí”, recalcó el jardinero.

José Pírela también tuvo protagonismo ofensivo por el lado de los zulianos al conectar de 5-3  con doble y triple, ambos en el sexto episodio para convertirse en el primer jugador en conectar dos extravases en una misma entrada de un partido final en la historia de la LVBP.

En el pitcheo destacó la actuación de Mitch Lively, el abridor norteamericano se guardó su mejor salida para el primero de la final ante los crepusculares, con siete entradas de trabajo de seis hits, dos carreras, un boleto y cuatro ponches, recibiendo castigo, principalmente de Jesús Montero.

Lively (1-0) sumó su primer triunfo de la final, segundo de por vida en postemporada de la LVBP, mientras que el derrotado fue Raúl Rivero (0-1).

Claves
Relevo de Franklin Morales: Desde que fue tomado como refuerzo de los Leones del Caracas, el zurdo Morales había cumplido una gran labor en el relevo intermedio de Cardenales, pero este viernes enfrentó a tres bateadores y los tres anotaron, incluyendo dos pelotazos contra bateadores siniestros.

Ofensiva rapaz: Los visitantes anotaron un total de 12 rayitas y conectaron hasta 17 inatrapables, de los cuales cuatro fueron extrabases. Seis integrantes del line up (Galvis, Chávez, Pírela, Romero, Valdespin y Cedeño) por los menos duplicaron y solo José Tábata se fue en blanco en la jornada.

Quedaron a una carrera de igualar el tope de anotaciones de la serie semifinal contra los Caribes de Anzoátegui (13) en cinco compromisos, luego de que el bullpen larense tolerara ocho rayitas sin dejar chance alguno para que su ofensiva revirtiera la situación.

Nava histórico: Lipso Nava se convirtió en el primer jugador y mánager en disputar una final con el uniforme zuliano.

Debut soñado: Freddy Galvis se estrenó en finales en LVBP con cuatro imparables, mientras que José Pírela es el segundo jugador de Águilas con al menos 90 imparables en postemporaa. Es superado por Carlos Quintana con 92.

La tarde de este sábado se realizará el segundo cotejo con Wilfredo Ledezma por las Águilas y el cubano Jorge Martínez por Lara. El lanzador crepuscular tiene marca de 5-1 y 1.71 de efectividad cuando lanza en Barquisimeto.


El dato

Es la sexta victoria para Águilas del Zulia en un partido inaugural de una final. Su récord ahora es de 6-4. Mientras que la global en diez finales (contando el primer juego) es de 28-24. Cardenales de Lara tiene 5-9 en juegos inaugurales y su registro global es de 33-46.

@beisboladentro

miércoles, 18 de enero de 2017

Una serie entre alados


Treinta y tres años pasaron para que Águilas del Zulia y Cardenales de Lara volvieran a verse las caras en una final. En aquella ocasión se jugaba el campeonato 1983-1984, cuando ambos equipos buscaban su primer gallardete, premio que recayó en el equipo zuliano en cinco cotejos con Rubén Amaro como mánager.

Otro Amaro estará protagonizando la final de la temporada 2016-2017, pero no desde el banquillo sino desde la gerencia, pues Luis fue el encargado de confeccionar el equipo que hoy regresa a la máxima cita tras 17 años de ausencia, cuando alzaron el trofeo a expensas de los Navegantes del Magallanes.

Entretanto, Cardenales de Lara asistirá a su segunda final en los últimos cinco años, con el sabor de dejar atrás tres temporadas negativas en la que el equipo crepuscular no pudo acceder a la postemporada. Será su comparecencia 14 en finales mientras que Zulia asistirá por décima ocasión teniendo un saldo positivo de cinco campeonatos y cuatro subcampeonatos.
Cardenales buscará su quinto título en la LVBP.
Foto: elsoldemargarita.com

Lara buscará igualar a Águilas como el cuarto equipo con más títulos en la liga en una serie donde uno de ellos buscará cortar la sequía de títulos: Zulia tiene 17 años sin saborear las mieles del éxito, mientras que Lara cuenta con 16.

Por cierto, ambos equipos obtuvieron sus títulos a expensas del Magallanes, lo que agrega un colofón especial a una serie que promete sentar algunos registros.

Uno de ellos se unirá a Tiburones de La Guaira como los equipos con más años sin títulos. Los salados con su eliminación a manos de Cardenales, tienen  ahora 31 años sin conocer un campeonato, la segunda racha más larga en el Caribe, detrás de Estrellas Orientales, que se tituló por última vez en la campaña 1967-1968 en República Dominicana.

Los Tiburones no conocen un campeonato desde la temporada 1985-1986.

Si bien uno de ellos ocupará el segundo peldaño en esa estadística negativa, no se incluye el historial de Bravos de Margarita que esta temporada cumple diez años de fundada, pero que ya cuenta con 26 temporadas en la LVBP, al iniciar sus acciones bajo el nombre de Petroleros de Cabimas, Pastora de Occidente y Pastora de Los Llanos.

La primera final que jugaron Águilas y Cardenales fue definida en cinco compromisos por los rapaces y este año, ambos equipos accedieron a la final en cinco juegos, después de haber caído en el primer compromiso de sus semifinales.

Tanto Lara como Zulia dominaron durante toda la temporada la ronda eliminatoria, Águilas lideró la liga durante las primeras ocho semanas de campeonato, mientras que los pájaros rojos se mantuvieron en las últimas cuatro al frente de la tabla.

Aunque Cardenales arrancó con el favoritismo en esta postemporada por tener un sólido núcleo ofensivo y monticular, se vieron en aprietos en la primera vuelta ante Bravos, equipo al que vencieron en siete vibrantes encuentros.

Su registro en esta postemporada fue de 8-4.

Águilas por el contrario no salió favorito en su serie ante los Tigres de Aragua, actuales campeones del torneo, el fantasma de las sustituciones siempre rondo en el ambiente y las mismas quedaron despejadas por los resultados obtenidos con José Tábata (556 de promedio, 774 de slugging y 1.492 de OPS), Ronny Cedeño y Mitch Lively, al final barrieron a los aragüeños, gracias a los métodos empleados durante todo el año: defensa, pitcheo y ofensiva.

El registro zuliano en postemporada fue de 8-1, lo que mantiene la ilusión de alcanzar su sexta corona en la pelota criolla.
Águilas dejó marca de 8-1 en esta postemporada.
Foto: laverdad.com

Freddy Galvis sorprendió a todos al uniformarse para la parte final de la temporada, prometiendo dar todo por el título y su actuación fue determinante en la serie contra Aragua con su defensa en el campo corto. Contó con el apoyo de José Pírela, Jordany Valdespin y de las actuaciones de los relevistas Gabriel Alfonzo (0.00 de efectividad en cuatro relevos), Rómulo Sánchez (1-0 y 0.00 de efe), Arcenio León, Leonel Campos y Silvino Bracho (tres salvados y 0.00 de efectividad).

Lara apeló a la cábala y uso su uniforme alternativo en la serie ante Tiburones, misma que empleó en los últimos tres compromisos de su serie ante Bravos.

Aunque ambos equipos llegan con limitantes en cuanto a jugadores, hay que tomar en cuenta que fueron los más consistentes del torneo y que lograron superar adversidades durante todo el año.

Los crepusculares se apoyaron en el sorpresivo Gustavo Molina que tomó el puesto de receptor por un tocado Manuel Piña y terminó la postemporada con promedio de 368 con un cuadrangular y cuatro producidas.

Jesús Montero (368/368/777), Carlos Rivero (350/450/859), Luis Valbuena (267/400/942) y Paulo Orlando (364 y ocho producidas) serán parte del peso ofensivo del club sin obviar el bate de Rangel Ravelo que dejó 353 de promedio.

El pitcheo abridor es quizás el punto fuerte de los crepusculares, cuatro abridores criollos tendrán la responsabilidad de llevar a Lara a la máxima gloria, algo que pocos equipos pueden darse el lujo de tener.

Omar Bencomo, Raúl Rivero, Nestor Molina y Jorge Martínez serán los encargados de abrir los partidos de esta final y cada uno cubrió los cinco episodios de labor en la serie ante los salados, permitiéndole a Luis Dorante, mánager de los larenses apelar al relevo con Luke Irvine, Franklin Morales y Hassan Pena.

Las dos últimas veces que Cardenales ha ido a una final (2007-08 y 2012-13) lo ha hecho clasificando en la capital.

Desde que Águilas se coronó campeón en la 99-2000 y Cardenales en la 2000-01, la disputa de la final había estado repartida entre Tigres (diez finales), Navegantes (nueve), Leones del Caracas (cuatro) y Caribes de Anzoátegui (cuatro).

Tiburones asistió a la cita de 2011-2012, mientras que Bravos aún no conoce lo que es estar en una final.

La primera final en tres años que no tenga a Magallanes, Caracas, Aragua o Anzoátegui, habla del buen momento que viven los equipos que protagonizarán a partir de este viernes la final 71 en la historia de la LVBP.

Y siguiendo con las cábalas, Águilas clasificó el día del cumpleaños de Luis Amaro Machado, gerente deportivo del club, diputarán el campeonato en honor a la desaparecida Doña Lilia Silva de Machado, presidenta honorífica del club y por el cual lleva su nombre el torneo 2016-2017. Se clasificaron a la final un 17 de enero de 2017 y su mánager Lipso Nava, utiliza el 17 en su uniforme y espera acabar con la racha de 17 años sin título.

Otro registro que pudiera dejar sentada esta final será su asistencia.

Tanto Cardenales como Águilas ofrecieron llenos en sus parques durante los partidos tres, cuatro y cinco de sus series, siendo el cuadro rapaz el vencedor al establecer la cifra récord para la liga de 20.772 fanáticos en el quinto de la semifinal.

Como diría Ernesto Jérez: “Que no se diga más, sólo playball”


@beisboladentro

Cardenales sueña con su quinto título

Foto: cardenalesdice

Cardenales de Lara venció a Tiburones de La Guaira en un apretado juego 2 carreras por 1 en el Parque de la Ciudad Universitaria y se instaló en la gran final de la pelota criolla tras despachar a los escualos 4-1 en la serie de semifinales.

Los dirigidos por Luis Dorante enfrentarán en un duelo de alados a las Águilas del Zulia que también despacharon en cinco compromisos a los Caribes de Anzoátegui.

Los pájaros rojos vuelven a una final del béisbol venezolano tras cuatro años, cuando cayeron en siete juegos ante Navegantes del Magallanes y buscarán un título que les es esquivo desde hace 16 años, siendo el último en la temporada 2000-2001, precisamente ante los turcos.

El centro del diamante del estadio Universitario se tiñó de rojo, mientras que un pedazo de Barquisimeto parecía haberse instalado en la tribuna de la izquierda, luego de que Hassan Pena sacara el noveno inning sin apuros. Fue la recompensa a un arduo trabajo de la directiva crepuscular que dejó atrás tres años de decepciones en los que el equipo finalizó con marca positiva sin acceder a la postemporada.

Estoy muy contento, todo el crédito se lo llevan los muchachos. Ha sido una postemporada competitiva, de hecho desde octubre guerreamos. La meta es una sola: quedar campeón”, dijo José “Chato” Yépez, gerente deportivo de los barquisimetanos al departamento de prensa de la liga, “Tenemos un equipo muy completo. Solo trabajamos fuerte y ahora tenemos a un club para el futuro”.

Aunque los zulianos finalizaron con marca de 8-1 esta postemporada, los larenses fueron el equipo más consistente en la temporada regular, al terminar con el mejor registro del campeonato, y pese a afrontar dificultades ante los Bravos de Margarita en su primera llave, superaron las adversidades y lograron maniatar a una ofensiva de Tiburones que jamás pudo ser la misma tras el primer encuentro de la semifinal.

La afición larense cifran sus esperanzas en una fuerte ofensiva blindada con nombres como Luis Valbuena, Paulo Orlando, Carlos Rivero, Jesús Montero y Rangel Ravelo, que hacen de este equipo un rival de temer. 

Mientras que su pitcheo abridor a diferencia del zuliano se ve más robustecido con Omar Bencomo, Raúl Rivero, Néstor Molina y Jorge Martínez, cuatro brazos criollos que muy pocos equipos pueden darse el lujo de tener.

De hecho, los abridores larenses en la serie contra Tiburones llegaron al quinto tramo.

El relevo de cierre con Hassan Pena que ha demostrado en su pasantía por la LVBP ser uno de los mejores cerradores de todos los tiempos, da garantía de éxito para cualquier equipo en la liga.

La primera incursión de Pena en la pelota venezolana fue con Águilas hace cuatro temporadas atrás.

Será apoyado en los episodios finales por Luke Irvine y Franklin Morales.

Aunque ambos equipos irán con limitantes, Lara deberá afrontar la perdida de Idelmaro Vargas, su segunda base durante toda la temporada, que se marchó por recomendación de su organización, Cascabeles de Arizona durante el cuarto compromiso de la serie para realizarse exámenes físicos, recordemos que Vargas jugó con molestias durante la serie ante Bravos, recibiendo un fuerte golpe en su muslo derecho que hizo temer perderse el resto de la postemporada. De igual modo, Paulo Orlando deberá marcharse el 26 de enero para Estados Unidos, debido a que participará en el festival del fanático de Reales de Kansas City, entre el 27 y 28. Eso quiere decir que el brasileño deberá abandonar al equipo en plena final.

Si bien Luis Núñez fue el elegido por el manager Dorante para cubrir la segunda base, ha dejado claro que su intención es seguir reforzando el cuerpo de lanzadores para la final, considerando que su ofensiva sigue siendo productiva.

Claro está que esa decisión será tomada tanto por la directiva como por el cuerpo técnico.

Hay que recordar que Lara jugó la serie ante Bravos sin Juan Carlos Gutiérrez que fue tomado como primera escogencia desde los Leones del Caracas, pese a que el lanzador manifestó su disposición nunca se uniformó de cardenal, ya que se encuentra en Estados Unidos, solventando su visa.

De allí el deseo de Dorante de seguir agregando brazos a su bullpen.

Todo está servido para la final; quien picoteará más alto, el cardenal o el águila. Uno de ellos se unirá a Tiburones con la sequía de títulos más larga del campeonato venezolano, los salados ya tienen 31 años, y aunque Bravos tiene diez años como franquicia, si unimos su inicio como Petroleros de Cabimas, pasando por Pastora de Occidente y Pastora de Los Llanos, hablaríamos de 26 años sin una corona.

El dato
Será la segunda final entre Cardenales y Águilas. La primera ocurrió en la campaña 1983-1984, cuando ambos equipos buscaban su primer gallardete, que al final correspondió al equipo zuliano, que lograría también el título del Caribe con Rubén Amaro como mánager.

@beisboladentro

sábado, 17 de diciembre de 2016

Quienes ganarán los principales premios en la LVBP


Cuando resta una semana y media de acción en la LVBP, es hora de ir desglosando a los principales candidatos a los premios que anualmente entrega la liga. Salvo los galardones que se eligen por fórmula directa como Setup, Cerrador y Productor del Año, el resto de los premios son producto votación, he aquí algunos candidatos que considero deben erigirse en la temporada 2016-2017.

Novato del Año
Luis Arraéz
Foto: Prensa Magallanes
Desde que su nombre se coló entre los mejores bateadores del torneo, Luis Arraéz aseguró su premio. En una alineación como los Navegantes del Magallanes donde varios nombres son más sonoros, el segunda base novato, se las arregló para ser el regular y dejar números sólidos, a pesar de no seguir jugando por recomendación de su organización Mellizos de Minnesota.

Sus 61 imparables era la máxima cifra en la liga. En 45 cotejos dejó promedio de 335 con 31 anotadas y 22 producidas. Con 19 años tiene un futuro prometedor y su partida dejó un hueco grande en una alineación que lo extraña.

Tendrá como rivales a Carlos Tocci de los Tigres de Aragua que presenta una línea de 317 de promedio con 388 de OBO y 388 de SLG, Harold Castro, uno de los favoritos a comienzo de zafra y que perdió tiempo de juego con los Leones del Caracas, y el lanzador de los turcos, Greyfer Eregua.

Lanzador del Año
Raúl Rivero (Cardenales de Lara) y William Cuevas (Tiburones de La Guaira) disputarán el premio. El primero ha sido uno de los pilares en el buen desempeño de los crepusculares, que aseguraron su pase a la siguiente fase la noche del viernes.
Raúl Rivero
Foto: Prensa Cardenales

Lidera la liga en efectividad con 1.83, episodios lanzados con 73.2, abanicados con 60 y victorias con 6. Solo tiene una derrota en la temporada y si termina la campaña con efectividad por debajo de 2.00, se convertirá en el décimo lanzador en la historia de la franquicia que acumula 70 o más entradas y menos de 2.00 de efectividad. Será el quinto criollo en alcanzarlo, uniéndose a Oswald Peraza, Giovanni Carrara, Benito Malavé y Luis Leal, que lo hizo en dos ocasiones.

Rivero tiene una seguidilla de 19 entradas sin ceder carreras y sumó su juego 25 en forma consecutiva con 5 o más entradas completas. Se encuentra a dos tercios de labor de igualar su mayor cadena de ceros en Venezuela conseguida entre el 2 y 23 de diciembre de 2008. Ya estableció topes en abanicados esta campaña.

Ya ganó el premio el año pasado al dejar marca de 7-4 con 2.03 de efectividad y 54 abanicados.

En cuanto a Cuevas, al momento de su salida de los guaristas marchaba líder en triunfos y era una de las razones del buen desempeño de La Guaira que ha adolecido de su brazo desde que los Tigres de Detroit le prohibieron seguir lanzando.

Otro que sumará votos son Austin Bibens-Dirxx de los Tigres de Aragua y Omar Bencomo Jr de los Bravos de Margarita.

Regreso del Año
Quizás un premio que tenga muchos candidatos a ganarlo y en la que me inclinó por Heiker Meneses, de los Tiburones de La Guaira.

Antes de iniciar su octava zafra con el conjunto del Litoral Central, el infielder tenía de por vida 13 carreras remolcadas, y esta temporada ya cuenta con 31, además de establecer cifra topes en algunos renglones ofensivos.

Ha sido un fijo en la alineación de Oswaldo Guillén y uno de los favoritos de la afición de Tiburones que no ha extrañado a Alcides Escobar y Carlos Sánchez, peloteros que le quitarían tiempo de juego al caraqueño.

Meneses batea para 265 con 31 producidas –colider junto a José Martínez-, dos cuadrangulares y 25 carreras anotadas.

Como posibles rivales figuran, Mario Lissón de los Navegantes del Magallanes y Henry Rodríguez de los Leones del Caracas.

Mánager del Año
Hasta la semana pasada ese premio recaía en Lipso Nava, pero el mal desempeño de las Águilas del Zulia, ha hecho que su nombre pase a un segundo plano y sea Luis Dorante el nuevo favorito para los medios, la clasificación de los Cardenales de Lara a solo semana y media de concluir la temporada, hace pensar que sumará unos cuantos votos que Nava tenía asegurado.

Los pájaros rojos han sido en las últimas tres semanas el equipo más consistente del torneo, tanto el pitcheo como el bateo ha funcionado en un conjunto que no cuenta con grandes nombres en su haber.

Omar López (Caribes de Anzoátegui) y Oswaldo Guillén (Tiburones de La Guaira) deberán decidir el tercer puesto.

Jugador Más Valioso
Un premio con varios favoritos. Denis Phillps (Caribes de Anzoátegui), Henry Rodríguez (Leones del Caracas), Jesús Montero (Cardenales de Lara), Raúl Rivero (Cardenales de Lara) y Reinaldo Rodríguez (Águilas del Zulia).
Miguel Montero
Foto: Prensa Cardenales

En lo personal el premio debería recaer en Jesús Montero que ha sido una de las principales razones para que Lara este en ese primer lugar.

Ha sido durante gran parte de la temporada el principal referente ofensivo de la franquicia. Es cuarto en remolcadas con 38, segundo en imparables con 66, quinto en promedio con 333, cuarto en carreras creadas con 36.9, completa sus números ofensivos con seis cuadrangulares en 53 encuentros en los que ha defendido de manera impecable la inicial.

Montero apenas está participando en su tercera zafra en la LVBP, segunda con los larenses, después de ser considerado una de las mayores promesas del país, el premio sería un aliciente para el valenciano de 27 años que aún no ha podido consolidarse en el mejor béisbol del mundo.

Será uno de ellos los ganadores de los premios, en unas semanas despejaremos la duda.


@beisboladentro

Lara es el primer clasificado en la LVBP

Foto: Prensa Cardenales

Tres temporadas transcurrieron para que los Cardenales de Lara volvieran a festejar una nueva clasificación a los playoff. Fueron tres años de frustraciones para una afición larense que hoy festeja la conquista alcanzada y los hace soñar con una nueva final.

Los pájaros rojos se afianzan en el primer lugar de la tabla con marca de 33-22, gracias a su triunfo ante los Tiburones de La Guaira en la noche del viernes, la victoria fue la sexta consecutiva para los dirigidos por Luis Dorante y la número 17 en sus últimos 22 cotejos.

Los líderes de la edición 2016-2017 celebraron a lo grande y como una verdadera familia ese pase, fraguado a la usanza de lo que se ha visto en la campaña, entre atinado pitcheo, defensa prodigiosa y ofensiva implacable en los momentos claves, con una dosis de fuerza de la mano del barquisimetano Carlos Rivero, quien conectó dos cuadrangulares y empujó cuatro carreras para apoyar al abridor cubano Jorge Martínez (ganador, 5-2) y otros cuatro lanzadores en ruta al laurel.

Rivero, quien llegó a 50 cuadrangulares de por vida en la LVBP (31 con Cardenales), recibió respaldo de Jesús Montero con un par de cohetes y una rayita impulsada y del brasileño Paulo Orlando, quien extendió a 16 su racha de juegos con hit en la 2016-2017 (19 al incluir los últimos tres de la temporada 2015-2016).

Los crepusculares son en estos momentos el equipo más sólido de la liga. Por séptimo juego consecutivo consiguieron diez o más imparables, y en 22 de sus 32 victorias el equipo ha dado 10 o más hits para totalizar 150 imparables en 12 juegos, de los cuales 121 son sencillos.

De igual modo amanecieron como líder en bateo colectivo de la liga con .284 de promedio; líder en efectividad con 3.63 y segundo en fildeo colectivo con .977

Ante tal despliegue y cuando le restan ocho encuentros luce improbable que pierdan ese primer lugar pese a los tres juegos de ventajas que tienen sobre las Águilas del Zulia, equipo que si bien dominó durante casi nueve semanas la tabla, ha venido cediendo espacio ante sus rivales.

Con la primera meta establecida, la gerencia no se duerme, para este sábado se prevé el debut de Luis Valbuena que participará en su décima campaña con los larenses y espera ser ese bate que les permita ilusionarse con una nueva final, instancia a la que no acceden desde la 2012-2013, cuando perdieron en siete juegos ante los Navegantes del Magallanes.

La última corona larense fue en la 2000-2001, cuando de la mano de Nick Leyva dejaron en cinco cotejos a los turcos.


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martes, 4 de octubre de 2016

Cardenales de Lara: No hay excusas para clasificar

La temporada 2016-2017 de la LVBP está a punto de comenzar y desde beisboladentro.blogspot.com, iniciamos el respectivo análisis de los equipos que buscarán coronarse esta campaña que se jugará en honor a Doña Lilia de Machado, principal accionista de las Águilas del Zulia y que falleciera este año. 


Ya son quince años sin un título y en las últimas tres temporadas se han quedado a un paso de la clasificación, los Cardenales de Lara iniciarán la zafra 2015-2016, con una deuda pendiente después de quedar eliminado con récord positivo tras un polémico sistema de puntos que ellos promovieron y que fue eliminado para la campaña que arranca este jueves.

Luis Dorante cuenta con las herramientas para hacer borrón y cuenta nueva. Se mostró optimista con el material conformado por lo que cree que este año no hay excusas para clasificar y cortar la sequía de títulos.

Contará dentro del cuerpo técnico con el apoyo de José Rosado como coach de pitcheo asistido por Oswald Peraza en el bullpen, Robert Pérez que será el instructor de bateo junto a Selwyn Langaigne. José Alguacil será el coach de tercera, Luis Hurtado estará en la inicial.

En el receso los larenses realizaron varios movimientos para fortalecer su plantilla, la salida de Félix Hernández que solo lanzo una campaña antes de su estrellato en las mayores, les permitió obtener desde los Navegantes del Magallanes a David Martínez, Jesús Sánchez y Ali Sánchez. Otras piezas que llegaron fueron Manuel Piña, Ángel Calero, Celis Flames, Williams Pérez y Kendy Batista.

Del grupo Piña y Pérez jugaron este año en las mayores, por lo que son esperados a mediados de temporada.
Jairo Pérez será junto a Carlos Rivero la dupla criolla
para impulsar a Lara a la siguiente instancia

Foto: cardenalesdelara.com

La importación larense tendrá a los jugadores Hoby Milner, Cedric Hunter, Jorge Martínez, Darren Ford, John Kuchno, Mike Demark, Paulo Orlando, Rangel Ravelo Tiago Da Silva.
Rivero y Orlando se sumarán al club crepuscular para la segunda o tercera semana de acción y ya cuentan con experiencia en la liga.

La ofensiva será comandada por Carlos Rivero, Jairo Pérez y Jesús Montero que jugará desde el primer día listo para recuperar su estatus como jugador. Estarán acompañados Hunter,  Idelmaro Vargas, Manuel Piña y Gabriel Lino, mientras esperan el arribo de Ravelo y Orlando.

Juniel Querecuto será otra pieza a seguir, después de hacer el grado esta campaña. Tiene todo el talento para triunfar, es un buen corredor y su defensa es de las mejores, aún sigue haciendo los ajustes como bateador, por lo que esta campaña será importante en su carrera.

El pitcheo es la parte fuerte de los larenses. Tanto el abridor como el relevo cuenta con nombres que pueden ser vitales en la clasificación y evitar el descalabro de las últimas tres temporadas.

Se prevé que la rotación tenga a Tiago Da Silva, Hoby Milner, Mike Demark, David Martínez y Jesús Sánchez.

En el relevo los criollos César Jiménez, Richard Castillo, Johndaniel Medina, Nestor Medina y Osmer Morales serán determinantes junto a los foráneos.

Morales vendrá como apagafuegos debido a las limitaciones que le impusieron por lo que Dorante aprovechará su brazo en los tramos finales y no desde la rotación.

Vicente Campos quedó descartado tras la lesión sufrida a finales de temporada. Sobre Luis Valbuena se espera su arribo para diciembre.

La promesa: Ildemaro Vargas
Ya cuenta con una experiencia en la liga, y representa la sangre emergente de los larenses.
Vargas espera tener una buena temporada para seguir posicionándose como uno de los líderes del equipo. El año pasado recibió la oportunidad y no defraudo


Grandeligas 2016: Luis Valbuena (Astros de Houston), Manuel Piña (Cerveceros de Milwaukee), Vicente Campos (Cascabeles de Arizona), Williams Pérez (Bravos de Atlanta), Juniel Querecuto (Rayas de Tampa Bay).

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miércoles, 30 de septiembre de 2015

Cardenales aspirar mucho más

El nuevo formato que tendrá la liga para la 2015-2016 fue aupado por la gerencia crepuscular, buscando una clasificación que ha sido imposible de lograr en las últimas tres campañas. Pese a contar con un nutrido grupo de jóvenes en franco ascenso, los larenses no han podido cerrar la temporada como la directiva ha deseado.

Luis Dorante será el encargado de llevar las riendas de los pájaros rojos está temporada. El técnico oriental es un conocedor de esta liga y ha sido galardonado en dos ocasiones como Mánager del Año, en parte por saber sacar provecho del talento de cada jugador.

Carlos Rivero fue el eje ofensivo de este club el año pasado, al promediar 282 con 15 cuadrangulares y 44 producidas. Junto a él se sumará el veterano Héctor Giménez que llegó procedente de un cambio con los Tigres de Aragua por el prospecto José Peraza.

El inicialista no tuvo una buena participación con Aragua en la 2014-2015, dejando promedio de 247 con cinco jonrones y 19 producidas, pero es un bateador probado en esta liga y recordemos que hace dos temporadas experimento su mejor campaña en la LVBP al sacar 15 pelotas y remolcar 51 carreras.

Rangel Ravelo (independiente) y Leon Landry (Marineros) estarán para brindarles apoyo, mientras los crepusculares esperan la llegada de Paulo Orlando, que promedio 319 con 8 vuelacercas y 40 remolcadas el año pasado.

Actualmente el brasileño se encuentra en el roster de los Reales de Kansas City, quienes disputarán la postemporada en las Grandes Ligas.
El brasilero Paulo Orlando será el foráneo de mayor cartel
esta temporada en la LVBP, viene de jugar con Kansas City

Luis Valbuena es otro que debe arribar a los larenses a finales de noviembre o principios de diciembre, mientras se desconoce si Jesús Montero jugará este año.

José Yepez y Gabriel Noriega son dos piezas que si bien no son ofensivos han dado aporte con su defensa, siendo indispensables en su posición.

Una vez se recupere de su lesión en los Estados Unidos, César Hernández apunta a ser el primer bate de los pájaros esta temporada. Por lo pronto, el experimentado César Izturis ocuparía ese rol en lo que se rumora sea su última temporada en la LVBP. Otros dos Izturis que esperan ver acción con los crepusculares son Maicer que no jugó este año por lesión y su hijo Daniel de quien se habla maravillas.

La gerencia está atenta con el desarrollo de los prometedores lanzadores Yonathan Mendoza, Osmel Morales, Liarvis Breto, Jefferson Medina y Wladimir Marrufo, que serán  de la partida en las primeras semanas del campeonato.

Junto a estos jóvenes estarán los experimentados Rómulo Sánchez y Richard Castillo apoyando en las labores de relevo, mientras Raúl Rivero se perfila como miembro de la rotación junto a Yoanner Negrín (lanzo en México), Tiago Da Silva (lanzo en México), Michael Lee (Azulejos) y Dayan Díaz (Medias Rojas). El otro lanzador foráneo será James Hoyt (Astros) que estará en el bullpen.

La gerencia aún no sabe si Luis Avilán jugará con el equipo al igual que Yoervis Medina y César Jiménez.

Puntos fuertes: Cuentan con una camada de jugadores jóvenes que comenzarán a despuntar en las primeras semanas de campeonato. Jairo Pérez es muestra de ello y ya demostró su valía el año pasado. La dupla Rivero-Giménez se ve prometedora y recordará los años de Robert Pérez y Luis Jiménez. Es un equipo sumamente defensivo garantizando la labor del cuerpo de lanzadores. Negrín y Da Silva conocen la liga y son lanzadores que inducen muchos roletazos. Se ha hablado maravillas de Rangel Ravelo. La llegada de Orlando a mediados de temporada será un aliciente de cara a la recta final del torneo.

Puntos débiles: Tanto Rivero como Giménez son propenso a lesiones. De igual manera solo ellos dos representan un peso ofensivo entre la plantilla criolla del club. Dependerán mucho del talento emergente en las primeras semanas del campeonato y con la ejecución de un nuevo formato, esto podría ser un arma de doble filo. Jugará Maicer Izturis este año. La ofensiva de Gabriel Noriega sigue siendo tarea pendiente. Carecen de brazos criollos experimentados. Si las piezas grandeligas se suman tarde y no producen es probable que Lara termine despidiéndose temprano de la postemporada. Volverá Lara a ver por estos predios a José Celestino López.

El cambio de formato trajo muchas diatribas en los medios, siendo Cardenales el que más incidió en su aprobación, aunque la gerencia negó que el calendario los beneficie a ellos, una eliminación bajo esta nueva modalidad sería un hecatombe dentro de su tren gerencial, por lo cual el trabajo será arduo para cerrar la primera fase con record positivo.

Grandeligas que jugaron en MLB: Luis Avilán (Bravos / Dodgers), Maicer Izturis (Azulejos, lesionado todo el año), César Hernández (Filis), César Jiménez (Filis), Yoervis Medina (Cachorros), Jesús Montero (Marineros) y Luis Valbuena (Astros).

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