martes, 8 de febrero de 2011

Puerto Rico espera resurgir el béisbol nuevamente

Cuando se conoció que Puerto Rico organizaría la Serie del Caribe de este año, las dudas comenzaron a surgir en varios países e incluso en la Confederación del Caribe, desde si el evento sería un éxito, y si nuevamente la afición se volcaría hacía los estadios.

El escenario se diluiría en febrero de 2011: se pudo notar que aún la afición boricua sigue alejada del béisbol, atrás quedaron aquellas celebraciones donde se recuerda la edición de 1995 cuando los Senadores de San Juan formaron aquel “Dream Team” donde figuraban Roberto Alomar, Carlos Baerga, Rey Sánchez, Juan González, Carlos Delgado, Carmelo Martínez, Rubén Sierra, Juan González, Bernie Williams y Edgar Martínez.

El último título para los boricuas en estos eventos sucedió en el 2000 cuando los Cangrejeros de Santurce, dirigidos por Mako Oliveras ganaron el evento en Dominicana con registro de 6-0; desde entonces dominicanos, mexicanos y venezolanos se han repartido los trofeos en esta nueva década.

La pelota de la Isla del Encanto, vive en un limbo del cual aún no haya una salida. Misma situación que impacto en la cancelación del torneo hace tres años atrás. El motivo la poca inversión de patrocinantes, quienes ven al torneo como un mecanismo poco viable para invertir.

La afición respondió a medias durante la Serie del Caribe
Además hay muchas razones para subrayar la debacle de la liga puertorriqueña, desde un mal manejo de las autoridades de la liga, hasta la exclusión de grandeligas; pero tampoco podemos obviar la inclusión del draft universitario estadounidense, situación que ha incidido en el éxodo de jóvenes promesas boricuas al sistema norteamericano.

Recordemos que Puerto Rico, al ser un estado perteneciente a los Estados Unidos, deben regirse las mismas leyes norteamericanas, por lo tanto, a partir de esta década la pelota boricua comenzó a sucumbir al ver el talento emergente yéndose al draft universitario, donde los jugadores que quieran participar en el torneo profesional de la isla, tienen que haber sido seleccionado primero por alguna casa de estudio en la nación norteamericana.

Es decir, si ellos no pueden conseguir un acuerdo universitario no tienen la oportunidad de participar en el torneo local. Esto, según las personas cercanas al campeonato puertorriqueño, ha afectado mucho la cantidad de peloteros que tiene la isla y, por ende, el apego de los propios peloteros con la liga de su país.

“Antes no pasaba esto. Eso es una nueva modalidad que también se une a la situación negativa que está pasando el béisbol de Puerto Rico en la actualidad. No es como en otros países que pueden firmar con un equipo profesional sin tener contrato afuera” relato el periodista Rubén Rodríguez, del periódico Nuevo Diario.

Ante esta situación, es obvio que el draft ha sido uno de los culpables que la liga puertorriqueña haya decaído, ya que los jóvenes que desean incursionar en la pelota se ven limitados a actuar en una liga si no tienen asegurado su educación primero, por lo cual la fuga de promesas que sueñan con emular a Juan González, Iván Rodríguez, Roberto Alomar entre otros, desaparece y prefieren irse a otras disciplinas al ver que sus sueños no pueden hacerse realidad.

Evento a medias

Se pudo constatar que en los primeros dos compromisos de la serie, el público no abarroto el estadio Isidoro “Cholo” García, tal como venía sucediendo en otros escenarios como Dominicana, Venezuela y México; pero en el tercer cotejo de los boricuas frente a los quisqueyanos se pudo volver a apreciar el público ávido de pelota.

Pero aún así el escenario no se lleno en su totalidad.


En los Juegos Centroamericanos la afición lleno el estadio

Rodríguez aseguro que “Esta temporada hubo poca asistencia, pero si supieras que fue mejor que el año anterior. Digamos que fue menos peor, si queremos verlo de alguna manera. Lamentablemente, el organismo que lleva las riendas del béisbol puertorriqueño ya no cuenta con la credibilidad del público ni de los anunciantes”.

Aseguro que la falta de grandeligas en el torneo afecta también, ya que juegan durante sus primeros años en Puerto Rico, pero cuando llegan al estrellato, una parte de ellos no sienten aprehensión sobre su camisa en la isla, amén de la falta de público en los estadios.

En cuanto a la baja asistencia, Karla Pacheco, periodista del diario Primera Hora, manifestó que la asistencia a los parques fue muy pobre. Aunque para la Serie del Caribe ha sido baja, inclusive en los encuentros boricuas, ésta representa un incremento significativo, si se compara con lo que se ve durante una ronda regular en su país.

“En el juego inaugural de Puerto Rico, donde habían 1.000 o 2.000 personas, representa un llenazo, si lo comparamos con lo que se vive en la ronda regular”.

Qué hacer

Ante este panorama poco alentador, es necesario que se tomen medidas para que el rescate de la pelota boricua vuelva, misma que formo una generación de oro en el béisbol y que brillo en las mayores, es inaudito que una liga semiprofesional llame más la atención que una profesional donde se han formado peloteros de renombre.

Dicha liga se juega con un formato similar al de las Grandes Ligas y participan jóvenes, veteranos y drafteado y la afición se desvive por esa pelota de categoría Doble A que por la profesional.

Que hubiera sucedido si Puerto Rico se hubiera alzado contra todos los pronósticos campeón de la Serie del Caribe, sin duda alguna hubiera servido de aliento para el resurgir de una liga que exhibió una cantera de figuras que hoy son consideradas luminarias.


@Adonisalejandro

Una serie con sabor azteca


No había un claro favorito, un torneo donde carecían las estrellas, una sede donde la pelota boricua estaba en el limbo; en fin una Serie del Caribe con un nuevo escenario cada vez más desgastado, donde México demostró que fue el mero macho del torneo.

Aunque, por primera vez la celebración no se hizo en el campo, debido a que los aztecas ganaron a primera hora su partido; y tuvieron que esperar en su hotel para celebrar la victoria de Dominicana sobre Puerto Rico, y darles de esta forma su sexta corona, la primera desde 2005 y coincidencialmente la primera para los Yaquis de Ciudad de Obregón en su historial del Caribe.

Llegaron sin estrellas y fueron los monarcas del Caribe
El evento estaba a punto de presenciar un cuádruple empate en su última jornada ya que Yaquis de Ciudad de Obregón (México) y Criollos de Caguas (Puerto Rico) estaban igualados en el primer lugar con 3-2; mientras que Toros del Este (República Dominicana) y Caribes de Anzoátegui (Venezuela) estaban segundos con 2-3; lo que significaba que si venezolanos y quisqueyanos ganaban sus respectivos encuentros se jugaría la jornada extra para conocer el campeón.

Pero nunca sucedió, ya que Venezuela cayó en su compromiso y facilito la victoria azteca, permitiendo a los manitos celebrar nuevamente un trofeo caribeño, por primera vez en suelo boricua.

Un escenario distinto

Por decisiones como está es que la Serie del Caribe, continúa en un limbo del cual pareciera no salir, amén de una mala administración de su presidente Juan Francisco Puello Herrera, quien parece responder a intereses personales que favorecer a las ligas caribeñas.

En caso de que el escenario de un cuádruple empate se diera, la Confederación aseguró que tienen el juego de desempate para dos conjuntos que finalicen empatados en el primer puesto; pero si hay cuatro simplemente a través de una fórmula poco ortodoxa se eliminarían dos equipos sin jugar.

“Los reglamentos de la Serie del Caribe establecen que si cuatros equipos terminan empatados, se eliminarían dos por las series particulares o el promedio de carreras anotadas y permitidas y los dos mejores avanzarían en un juego extra… si el empate es entre tres, se elimina al que perdió en las series particulares o el promedio de carreras y los otros dos se van a la final”, aseguro Puello Herrera.

Ante semejante aberración el esfuerzo de todos los equipos se esfumaría por una regla antideportiva, es decir, después de tanto bregar con una temporada regular, unos play off y llegar a la serie caribeña, para ser eliminados por esta fórmula; no tiene el perdón de Dios.

Puello Herrera, aseguro que las limitaciones se deben a que el acuerdo con las Grandes Ligas (MLB) es de no pasar del ocho de febrero el evento; por lo cual la opción de dos partidos de desempate nunca iba a prosperar.

Nuevamente se evidencia la falta de compromiso de la Confederación con las ligas caribeñas, junto a lo ajustados torneos de cada liga, cuestión que deberán revisar en el futuro.

México el monarca del Caribe


Celebraron su campeonato ante Venezuela

Que tenían en común los equipos de Caribes de Anzoátegui, Yaquis de Ciudad Obregón, Toros del Este y Criollos de Caguas; pues tanto venezolanos, dominicanos y mexicanos iban a buscar su primer trofeo como campeones en este evento, ya que los boricuas tenían un trofeo que data desde los años 80; haciendo especial el evento para los restantes equipos.

Pues esa espera termino para los Yaquis que se unen a otros equipos que han obtenido el trofeo caribeño para el país azteca, y a pesar de que la celebración no fue hecha en el terreno de juego, se constato el trabajo de equipo que a pesar de no tener figuras de renombre, supieron administrar bien los encuentros, incluyendo el inaugural donde vencieron a los dominicanos en quince entradas.

El balance oficial de México en este evento se constato en par de victorias sobre República Dominicana y Venezuela, mientras que los boricuas los vencieron en los dos encuentros que realizaron; por lo cual, una jornada de desempate entre Puerto Rico y México hubiera sido un trago amargo para los aztecas que no pudieron imponerse a los de casa.

El quisqueyano Eddy Díaz, al frente de la selección mexicana supo realizar los cambios justos y sobreponerse de las lesiones de Iker Franco y Oscar Robles para llevarse el título.


Julio Franco no pudo dar la misma satisfacción a su afición

Caribes lucho hasta el final

No se puede negar que los monarcas venezolanos dieron su último aliento hasta el final, quedo en evidencia el desgaste de sus jugadores, el equipo jamás bateo como lo hicieron en el torneo local y en la final. Aunque los bates de Kroeger, Salazar, Chávez y Herrera no estaban, la representación que se llevó no deslució en el papel, pero se noto que algunos jugadores aún no tenían el timming ajustado.

Algo claro se debe señalar, el bateo no se produjo; eso quedo demostrado para los Caribes de Anzoátegui, no fue el mismo equipo que repartió batazos en la final ante Aragua, Alex Romero, Alexi Amarista, José Castillo, César Suárez, Eliézer Alfonzo, jamás se encontraron con el hit; se noto en el caso de Castillo y Suárez que son bateadores del primer lanzamiento y a sabiendas de que los contrarios lo sabían no hicieron los ajustes y se fueron con pitcheos malos; Niuman Romero demostró porque aún no es una estrella en las mayores, por falta de decisión en las jugadas de rutina. Sólo Luís Jiménez fue factor de alegría para la representación criolla, junto a Jackson Melian, Henry Rodríguez (único en el todos estrellas), Luís Núñez, Seth Etherton, Orber Moreno, Alex Herrera y Francisco Buttó.

El pollito único criollo en el All Star
A pesar de albergar una esperanza en la jornada final, Julio Franco no pudo dar ese aliciente a sus peloteros tal como lo hizo en la temporada regular y junto a los fallos arbitrales que perjudicaron a la tribu, se pudo haber llegado más lejos.

Pero la premisa es clara, si no bateas y fabricas carreras, corres el riesgo de perder, tal como sucedió en su ante penúltimo compromiso ante Puerto Rico que gracias a los boletos y no batear en el momento oportuno cayeron derrotados ante un equipo que nunca dio de hit para ganar el partido.

Será hasta la próxima cita en República Dominicana, aún sin escenario confirmado ya que La Romana no quedo ratificada como sede del clásico número 53, quedando ahora Santo Domingo o el mismo escenario a la espera de que la Confederación apruebe la sede.


@Adonisalejandro

jueves, 3 de febrero de 2011

La tribu por el cetro del Caribe


Dos jornadas se han efectuado el registro 1-1, las opciones continúan aún para los Caribes de Venezuela, son cuatro jornadas donde los criollos deberán eximirse al máximo para cosechar esos triunfos y coronarse campeón de este evento.

No sería descabellado que los orientales concluyeran el torneo, ganando los restantes cuatro encuentros y concluir con 5-1, una marca con la cual muchos se han coronado campeones y el peor escenario sería un 4-2; con lo cual son pocos los equipos que han conseguido el título caribeño con esa marca.

Hasta los momentos, el panorama no luce descabellado, pero la tribu dirigida por un conocedor del béisbol como Julio Franco, sabe muy bien que para ganar este torneo es necesario batear y hasta los momentos los bates criollos aún no han despertado.

A excepción de Luís Jiménez, quien continúa su tórrida ofensiva desde que arranco el campeonato; los restantes jugadores de Caribe aún no han conectado los batazos necesarios para tener una victoria contundente. El triunfo ante Puerto Rico se debió en parte por los errores boricuas, ante los dominicanos las cinco anotaciones llegaron, gracias a dos cuadrangulares de Luís Jiménez y uno de Jackson Melián.

En cuanto al pitcheo, el conjunto anzoatiguense tiene los elementos necesarios para controlar los bates de los quisqueyanos, mexicanos y boricuas, pero para que esto es necesario que el bateo se ponga de manifiesto y que el octavo título sea una realidad.

Lo cierto es que si vamos a analizar al conjunto nacional, tiene las piezas para luchar el título, a pesar de lo precario que fue el proceso para armar al equipo definitivo.

En la lucha para conseguir ese cetro Caribes deberá igualar las actuaciones de:

Magallanes, el primer campeón

Tras su mudanza a Valencia desde Caracas, y ceñirse con su cuarta corona en la pelota criolla, los Navegantes del Magallanes de la temporada 1969-1970, le dio la mayor satisfacción a Venezuela al ser el primer equipo criollo en coronarse en el Caribe.

El poder negro se hizo sentir en el Caribe
En febrero de 1970, se dio inicio a la segunda etapa del clásico que retornaba nuevamente después de varios años, cuando Cuba se retiro de la cita caribeña, en su primera edición, los turcos se enfrentaron en el Universitario de Caracas a las oncenas de Licey de de República Dominicana y Ponce de Puerto Rico. Los dirigidos por el cubano “Patato” Pascual ganaron siete de los ocho partidos, donde se destaco el bate de Gonzalo Márquez y el camarero Gustavo Gil, además del aporte del lanzador Aurelio Monteagudo.

La nave vuelve a tomar el Caribe

El segundo título caribeño llegó nuevamente de la mano de los magallaneros quienes de la mano de Willie Horton, mejor conocido como el “Brujo”, se impusieron con marca de 5-1 en febrero de 1979, en el estadio Hiram Bithorn, para dejar en el camino a Ponce (Puerto Rico), Cibao (Dominicana) y Navojoa (México).

La nave conto con el aporte de Mike Norris, Pablo Torrealba, Manuel Sarmiento, Jim Umbarger y Larry Rotschild en el cuerpo de lanzadores; mientras que la ofensiva la encabezaron Mitchel Page, Baudilio Díaz, Oswaldo Blanco, Jerry White, Dave Coleman, Félix Rodríguez y Oswaldo Olivares.

Por cierto Olivares fue la estrella del equipo con dos portentosos disparos desde los jardines para liquidar a dos corredores mexicanos que trataron de anotar en el partido donde se coronaron.

Ruge el león en Hermosillo

Seis intervenciones, incluyendo dos en la primera etapa, terminaron en 1982, cuando los Leones del Caracas se coronaran en la edición de Hermosillo.

Los melenudos obtuvieron su undécimo título en la LVBP, y viajaron a Hermosillo, México en febrero del 82 con un conjunto blindado en el montículo con Luís Leal, Buddy Black, Dennis Burt y Tom Dixón; mientras que en la ofensiva destacaron los nombres de Luís Salazar, Antonio Armas, Baudilio Díaz, Ron Gardenhire, Leonardo Hernández, Steve Sax y Andrés Galarraga.

Dirigidos magistralmente por Alfonso “Chico” Carrasquel, quien se convirtió en el primer manager criollo en obtener este cetro; los caraquistas ganaron cinco de seis partidos ante Escogido (Dominicana), Hermosillo (México) y Ponce (Puerto Rico).

El debut soñado para los zulianos

Son pocos los equipos que debutan en la Serie del Caribe y quedan campeones; las Águilas del Zulia es uno de ellos, el único equipo venezolano que ha saboreado el título en su primera incursión.

El equipo campeón de 1984
De la mano del mexicano Rubén Amaro como manager, los zulianos conquistaron su primera corona en la LVBP en la edición de 1983-1984, en febrero viajan a San Juan, Puerto Rico y con marca de 5-1 se coronan en su debut en la cita caribeña.

Los zulianos se enfrentaron a Licey (Dominicana), Mayagüez (Puerto Rico) y Los Mochis (México).

El jardinero Leonel Carrión fue designado el MVP del clásico, donde sobresalieron además de Carrión, Terry Francona, Jesús Marcano Trillo, Luís Salazar, Jerry White, Roberto Ramos, César Tovar y los lanzadores Porfirio Altamirano, Luís Leal y Derek Botelho.

Las Águilas vuelven a coronarse otra vez

En su segunda experiencia en este evento, las Águilas del Zulia reeditan su corona de monarcas del Caribe en febrero de 1989, está vez de la mano de Pete Mackanin como manager.

Fueron siete vibrantes encuentros que necesito el Zulia para acariciar el título nuevamente en la liga venezolana al superar a los Tigres de Aragua. En Mazatlán, México, los naranja ganaron cinco de seis choques, superando a Escogido (Dominicana), Mayagüez (Puerto Rico) y Mexicali (México).

Phil Stephenson se llevo los honores del Más Valioso, donde destacaron por los criollos, Dave Polley y Len Damian en el pitcheo; mientras que en la ofensiva se hicieron sentir Carlos “Café” Martínez, Carlos Quintana, Joe Girardi, Raúl Pérez Tovar y Gustavo Polidor que con aquel cuadrangular en el penúltimo partido decidió la corona del clásico a mano de los zulianos y a expensa de los dominicanos.

El invicto fue para el Caracas

En 52 ediciones de la Serie del Caribe que se han jugado en las dos etapas (1949-1960 y 1979-2010), sólo diez equipos han sido campeones de manera invicta; para orgullo venezolano, los Leones del Caracas es uno de esos conjuntos.

En febrero de 2006, los melenudos se titularon por segunda vez en un evento que se organizo por primera vez en dos ciudades; Maracay-Valencia.

Carlos Subero, se convirtió en el segundo manager criollo en obtener el cetro del Caribe, cuando Caracas termino con marca de 6-0, por encima de Licey (Dominicana), Carolina (Puerto Rico) y Mazatlán (México).

La ofensiva la encabezo Ramón Hernández, electo MVP del clásico, además de haber conectado la escalera en el primer encuentro de los criollos, el receptor e inicialista obtuvo la Triple Corona de Bateo, donde además sobresalieron sus compañeros Henry Blanco, Alex González, Alex Cabrera, Luís Rodríguez, Geremi González y Francisco Rodríguez.

Los felinos celebraron

El equipo de la década, los Tigres de Aragua asistió a su octava incursión en la Serie del Caribe; que ese año jugaba su edición 51; después de tantas intervenciones infructuosas en este evento, el 2009 fue todo lo contrario, el título les llego con un equipo sin estrellas.

Luego de haber estado en siete finales durante la década del 2000, el éxito de este conjunto, llegó con un Buddy Bailey que manejo sin titubeo el cuerpo de lanzadores, hasta tal punto que en un partido donde no tenía abridor confirmado, salió con puros relevistas. Además se recuerda cuando saco a Brad Knox del morrito, cuando este lanzaba un juego sin hits.

Aragua se título a expensas de Mexicali (México), Licey (Dominicana) y Ponce (Puerto Rico). Los aragüeños aseguraron el título en su quinto compromiso ante los mexicanos, quienes eran su fuerte rival. De hecho se pensó que igualarían al Caracas de 2006 y terminar invictos en el evento.

Pero cayeron en su último choque ante Puerto Rico para concluir con marca de 5-1; en parte la celebración criolla los hizo desvelarse y a pesar de salir y batallar duramente, no pudieron ante los boricuas.

Francisco Buttó quedo electo como el MVP al rescatar los cuatro últimos partidos, en un equipo donde se destaco Luís Ugeto, Selwyn Langaigne, Rodney Medina, Marcos Carvajal, Iván Blanco, Orber Moreno, Andrew Lorraine, Brad Knox, Ronald Belisario y Erick Arteaga.

Al igual que el Caracas de 2006, Venezuela tuvo seis representantes en el equipo ideal. 

La historia sin lugar a duda es rica, Caribes al igual que Aragua tampoco tiene figuras de renombre y por allí la gesta de llegar a igualar a Zulia, Caracas, Magallanes y Aragua, aún está latente.

TIPS…
Sólo dos criollos han sido managers de equipos campeones en el Caribe, son Alfonso Carrasquel y Carlos Subero, ambos con el Caracas… De ganar Caribes de Anzoátegui, la Serie del Caribe, Julio Franco sería el sexto manager importado en llevar a un equipo criollo al título caribeño…Antonio Armas es el máximo exponente en estos eventos con 11 cuadrangulares en nueve ediciones; su registro se mantuvo hasta 2009, cuando Miguel Tejada la rompió y la estableció en 13… De los siete títulos que tiene Venezuela en Series del Caribe, han estado involucrados en cuatro ocasiones los Tigres del Licey (República Dominicana) y los Leones de Ponce (Puerto Rico) y en dos ocasiones Venados de Mazatlán (México) e Indios de Mayagüez (Puerto Rico).

@Adonisalejandro     

Entre retrasos y profesionalismo, peloteros venezolanos defienden su nacionalidad


Esto podría ser una medida de lo que año tras año, viene padeciendo el equipo campeón del torneo venezolano; un extenuante torneo que tiene una final sin un descanso obligatorio y que corona a un equipo que en medio de una celebración debe estar preparando maletas para en cuestión de horas irse al país sede y jugar la Serie del Caribe.

Díganme si esa serie se juega en Puerto Rico donde se entra con visa; definitivamente la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, está en el ojo del huracán, el eco que se está manifestando entre peloteros, directivos y medios de comunicación social, sobre la situación del calendario, será elemento a discutir en la convención de mayo próximo.

La directiva del equipo campeón, Caribes de Anzoátegui, aseguran que tuvieron que ingeniárselas para poder cubrir con todos los peloteros y familiares la situación de las visas para entrar a Puerto Rico; eso sucedió el martes ya que el lunes la embajada norteamericana se encontraba cerrada; con escasas horas para tomar su vuelo, nuevamente el equipo venezolano vivió un calvario que culmino con una llegada retrasada al país sede del evento, situación que se ha vivido en los últimos años, a excepción de cuando la sede es en suelo criollo.

Una travesía interminable

Caribes solo celebro a medias su primer título
Tigres de Aragua, máximos jerarcas de la liga en esta década vivió esta situación durante los años que fue campeón y actúo en el clásico caribeño, sólo pudieron salir airosos en una ocasión en el año 2009 donde con un equipo desmantelado se entrego de corazón para traer el título al país.

Misma situación la vivió los Navegantes del Magallanes, que con una llegada en horas de la madrugada y con sus peloteros aún con trasnocho por la movilización no tuvo una buena serie; tal vez los Leones del Caracas, la tuvieron más fácil en 2006, cuando la serie se hizo en el país y obtuvieron el título de forma invicta, pero hace un año y con varios días de descanso no lograron ese cometido y fueron humillados en suelo patrio.

Ahora el turno es para los Caribes de Anzoátegui, el equipo debutante en estos eventos, la llegada del equipo indígena a suelo boricua fue una total travesía extenuante y agotadora, debido a que el plan inicial era tomar un vuelo chárter en el aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía (todo esto pautado el día martes), a través de la línea Avior a las 9:50 de la noche. Pero el procedimiento de chequeo y registro de los pasajeros se volvió un proceso engorroso.  

Desde problemas con la lista de pasajeros del equipo oriental, la cual no coincidía con la línea aérea; por lo que el procedimiento tuvo que hacerse manual; una vez realizado este paso, la delegación fue retenida en la sala de espera de la terminal internacional durante hora y media; es decir eran las 11:30 de la noche y aún el equipo campeón no había salido del país a tierras boricuas.

Nuevamente más trabas

Cuando al fin parecía haberse solucionado los problemas, surgió otro inconveniente, pasaportes de peloteros que no estaban registrados en el sistema y se necesitaba enviar la información a los Estados Unidos para certificar a esos pasajeros.

Quienes eran los afectados, Orber Moreno, Francisco Buttó, Juan Pablo Camacho y Leonardo Mendoza, debían aguardar hasta verificar nuevamente sus credenciales; la espera seguía haciéndose larga para el equipo.

Lo insólito

El estadio Isidoro-Cholo-García de Mayaguez
Después de tanto esperar y pasar la noche acomodados en la terminal aérea, la delegación criolla salió el miércoles dos de febrero a las 5:30 de la madrugada (siete horas de retraso) con destino a Puerto Rico; su llegada a la isla fue a las 7.00 de la mañana y de allí, mientras eran enviados para los trámites de inmigración y embarque a los autobuses y registro al hotel, se hicieron dos horas más, ya que de San Juan a Mayagüez, son dos horas y media de viaje.

Con todo esto y un trasnocho que pudiera pasar factura, la tribu salió a jugar ante el equipo sede del torneo, los Criollos de Caguas, para vencerlos en su debut; las cosas por lo pronto salieron bien – sin contar el partido del jueves -, pero no sabemos aún cómo será el porvenir del equipo nacional en tierras boricuas.  

Medidas a tomar

Situaciones como están parecen estar a la orden del día para la Liga, como es posible que aún estos correctivos no hayan sido solventados, nuevamente cobra mayor importancia recortar el calendario o volver a un round robin de cuatro equipos, opción que permita retomar doce partidos por equipo y no 16 como se hace para que la final se juegue con días de descanso y exista por lo menos dos días para tramites de viaje.

Un equipo que llegó al hotel a las nueve de la mañana y que un descanso de ocho horas para retomar energías no fue cumplido, ya que entre desayuno, almuerzo y preparativos para ir al estadio (debían estar a las siete de la noche), no se cumplió a cabalidad; nuevamente nuestros campeones, demostraron su profesionalismo al salir al terreno con un desgate físico.

Es imposible controlar cualquier anomalía a última hora, pero se puede tomar los correctivos pertinentes y evitar esta situación si la liga nuevamente revisa que la final no coincida con la cercanía de la Serie del Caribe.

Solo horas tuvo Caribes de organizar al equipo. En 2009, ese calvario lo vivió los Tigres de Aragua quienes ganaron el séptimo partido y al día siguiente en la noche salieron a tierras mexicanas, porque el calendario fue programado para un séptimo partido a dos días de efectuarse la cita caribeña.

En ese entonces, Buddy Bailey elevo su malestar con la situación que término con la mitad del equipo desmantelado y tuvieron que escoger peloteros a última hora, y aunque el resultado fue el título del evento, no siempre esa situación se repetirá.

Ya Samuel Moscatel, gerente del equipo oriental, elevo su preocupación por cómo se manejo toda la organización; la liga sigue en deuda sobre como el calendario afecta la confección de un equipo atractivo y aunque Caribes salió bien en su debut, como señale anteriormente, no sabemos que seguirá después.

Calendario 2011-2012 prioridad

En este punto tuve mayor hincapié en otro artículo que escribí sobre los puntos negativos que dejo el torneo 2010-2011, sin duda todo lo vivido a horas del debut de Caribes en la serie se evidenció con un calendario exigente que sólo complace a la liga y a algunos dueños.

Hay que redefinir el calendario y que la Serie del Caribe, sea un punto de reflexión para que aquellos peloteros deseen ir, se manifiesten sin ver como un torneo los agota por los rigurosos juegos y traslado de sedes; no se justifica que una final arranque una semana antes de iniciarse el torneo si el hipotético séptimo juego se realizará el 31 de enero. Es hora que la liga y los dueños sacrifiquen sus intereses en pro de ir a un evento que está perdiendo el atractivo por falta de interés de algunos peloteros, el recortar el calendario a 60 partidos es una vialidad que en vez de 63 encuentros que desgastan, igualmente como señale la eliminación del comodín permitiría volver al esquema de doce juegos en el round robin y aunque el presidente de la liga, José Grasso Vechio, afirme que esa vialidad no se dará entonces señores comiencen a sacrificar un calendario que está pasando factura no sólo este año, sino que se viene arrastrando desde hace mucho y que hoy se evidencia esas cicatrices.

@Adonisalejandro