domingo, 19 de marzo de 2023

Se acabó el sueño

Estados Unidos vino de atrás para dejar en el camino a Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol
Foto: AS.com

No hay nada que reprochar.

Venezuela se quedó a seis outs de acceder por segunda vez a semifinales en la historia del Clásico Mundial de Béisbol, al caer 9 carreras por 7, ante los Estados Unidos, que vino de atrás para mantener sus aspiraciones de revalidar el título alcanzado en 2017.

El equipo nacional entró en ventaja 7-5 al octavo, gracias a dos cuadrangulares y cuatro impulsadas de Luis Arraez, que consiguió por primera vez en su carrera dos jonrones en un partido, algo que no ha hecho en las mayores. Pero el relevista José Quijada, que cerró el séptimo con un importante ponche a Kyle Tucker, empezó la entrada dando boleto a Tim Anderson, sencillo al bateador emergente Pete Alonso y golpeando al receptor J.T. Realmulto para llenar las bases sin out.

Con esa situación, López trajo a Silvino Bracho y este dejó un lanzamiento en 0-2 a Trea Turner, quien conectó cuadrangular con las bases llenas para voltear las acciones a favor del equipo de las barras y estrellas.

Con ese batazo, Turner se convirtió en el tercer jugador de los Estados Unidos en dar cuadrangular con las bases llenas, después de que lo hiciera Jason Varitek en 2006 y David Wright en 2013. Además de ser el tercer pelotero en la historia del Clásico Mundial en conseguir un grand slam en la octava entrada, lo antecedieron Víctor Martínez de Venezuela en 2006 y James Beresford de Australia en 2017, siendo el primero para tomar la ventaja en un partido.

Lamentablemente, la reacción venezolana no llegó y con ello las aspiraciones de poder llegar a una instancia final.

Venezuela en el plano ofensivo dejó una línea de .274 de promedio con OBP .359, SLG .476 y OPS .835, producto de 30 carreras, siete vuelacercas y 46 imparables en los cinco partidos realizados, mientras que el pitcheo estuvo impecable hasta la ronda de cuartos de final, permitiendo 18 carreras (17 limpias), con 48 imparables permitidos y tres jonrones recibidos para una efectividad colectiva de 3.40.

Omar López, mánager de Venezuela, alabó la entrega de su plantilla. Su único error fue dejar a José Quijada en ese octavo episodio y no traer desde el inicio a Silvino Bracho. Foto @TeamVenezuela

Con esos números es imposible hablar de fracaso, Venezuela cae en un partido de eliminación directa ante el actual campeón, quizás si se hubiera mantenido la misma fórmula usada en las otras ediciones de un todos contra todos, en segunda ronda, esta derrota nos hubiera dado razones para afrontar un nuevo partido, pero no fue así, todos los países se sometieron a este formato que deja un sabor agridulce, pues Venezuela nunca dejo de atacar, pero encontró bien parado al relevo norteamericano, que solo tuvo a Daniel Bard, como su lado débil y del cual pudimos aprovechar para ponernos arriba en el marcador.

Tampoco se puede menospreciar el trabajo de Omar López y del cuerpo técnico, que supo armar un team work, donde se pudo ver un grupo cohesionado y unido, donde cada jugador sabía su rol. No me cabe la menor duda de que Omar López merece una nueva oportunidad para el próximo torneo, los resultados fueron evidentes en el terreno de juego, algo que sus predecesores Luis Sojo y Omar Vizquel no consiguieron.

Venezuela terminó invicta la fase de grupo, algo que jamás se había logrado en la historia de este torneo. El único error de López fue haber dejado de más a José Quijada, pues cuando trajo a Silvino Bracho, este con dos strikes, dejó un lanzamiento que quedo en la zona de poder y Turner no desaprovechó, por lo que el daño ya estaba hecho.

Toca pensar en el próximo torneo, en lo personal, esta plantilla pudo haber hecho historia y unir su nombre a los héroes de 1941, 1944, 1945 y 1958, el béisbol venezolano sigue en deuda, pero más temprano que tarde, ese título tendrá color vinotinto.

@beisboladentro

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