domingo, 29 de julio de 2012

Santana calienta motores para su regreso



Aún se encuentran frescas las imágenes de aquel viernes primero de junio de 2012, cuando Johan Santana se convirtió en el cuarto lanzador venezolano en conseguir un juego sin hits ni carreras, era un claro indicio que el Gocho estaba de vuelta y que la lesión en su brazo de lanzar había desaparecido.

Aunque el escepticismo reinaba en el ambiente, los Mets debían manejar a precaución al lanzador, pues su operación ameritaba un riguroso plan para que volviera al tope de sus condiciones.

Tras 134 lanzamientos – cifra tope en su carrera -, la duda persistía en cómo iba a responder el hombro en las siguientes aperturas.

Antes del juego sin hits, Santana tenía una efectividad de 2.38 en ocho aperturas donde había dejado registro de tres victorias y dos derrotas. Los contrarios le bateaban para 200 mientras abanicaba a 68 en 68.0 entradas lanzadas. Números llamativos que demostraban que el serpentinero había superado su lesión y estaba de vuelta.

Pero desde el juego sin hits, Santana no ha encontrado el dominio en sus lanzamientos siendo bateado con suma facilidad. En ocho salidas su registro es de tres ganados y cinco derrotas con 5.54 de efectividad. Los contrarios le bateaban para 305, pero mantenía el dominio ponchador con 37 abanicados en 42.2 entradas lanzadas.

Que sucedió realmente para que Santana perdiera el dominio de sus lanzamientos.

La gerencia determinó que el lanzador presentaba algo de fatiga en su hombro izquierdo, además de un esguince en el tobillo derecho que le imposibilitaba terminar bien su mecánica al momento de lanzar; se estima que su regreso este pautado para el 7 de agosto, cuando los Mets inicien una serie en casa contra los Marlins.

Ya Terry Collins tiene el plan de trabajo del lanzador, pero la incógnita por saber si estará al tope de sus condiciones sigue en dudas. Se estima que el merideño haga tiros largos en los próximos días, luego realice algunos envíos desde la lomita y después, dependiendo de cómo se sienta, regresar a la rotación.

Cabe recordar que el criollo fue apaleado en sus últimas tres salidas, por lo cual la organización desea que recupere la energía y fortaleza en su brazo, tras la agotadora jornada del juego sin hits, que significo además el primero para la organización metropolitana.

Tendrá limitaciones

En una era donde los lanzadores son cuidados celosamente por las organizaciones, Santana pudiera regresar con ciertas condiciones.

Un ejemplo tajante es Stephen Stransburg, lanzador de los Nacionales de Washington, a quien los Nacionales le notificaron que sería parado al llegar a los 160 episodios lanzados. La razón el joven lanzador fue sometido a una operación del codo o mejor conocida como la operación Tommy John, y desean cuidarlo para evitar lesiones posteriores.

Santana no escapa a esa realidad, su hombro ha sufrido las consecuencias de 110 episodios; y si los Mets se encuentran fuera de pelea a mediados de agosto, lo más probable es que sea detenido para que descanse su brazo, a fin de fortalecerlo para la próxima temporada.

Los Mets sabían los riesgos de Santana para esta temporada y lo han llevado paso a paso, para justificar su inversión.

La madurez del lanzador

Otra prueba que tendrá que demostrar Santana es que la experiencia cuenta, si bien ha sido vapuleado en sus últimas tres aperturas, el criollo es consciente que su velocidad ha disminuido, así como la colocación de sus pitcheos en la zona de strike – le han conectado 11 vuelacercas después de su juego sin hits -, y aunque los Mets saben que el lanzador esta en un proceso de recuperación, ellos aseguran que la fuerza de sus envíos llegará para la venidera temporada.

Quedará por demostrar cómo afronta Santana su regreso a los diamantes en esta etapa en la que los Mets necesitan de su brazo.

Metas pendientes…

Santana tiene marca de 6-7 con 3.98 de efectividad en 19 aperturas
Tiene 105 abanicados en 110.2 de episodios lanzados con 38 boletos otorgados
Ha permitido 15 cuadrangulares en la temporada – 11 de ellos han sido después de su juego sin hits -, en 2010, fue víctima de 16 vuelacercas en 29 salidas. Su cifra más alta de jonrones permitidos fue de 33 en 2007, con los Mellizos de Minnesota.
Esta próximo a convertirse en el primer lanzador con 2.000 ponches en las Grandes Ligas. Tiene 1.982.
Ha empleado en un 46% su recta de cuatro costuras y el cambio de velocidad en un 22%.

@beisboladentro

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