El
bateador designado de los Yankees de Nueva York, Alex Rodríguez, informó la
mañana del domingo su retiro del béisbol, cuando el próximo viernes 12 de
agosto, dispute ante los Rayas de Tampa Bay su último encuentro como pelotero
profesional.
El
dominicano de 41 años finaliza así una carrera controvertida y mancillada por
el escándalo de dopaje que le costó una suspensión por toda la temporada 2014.
Asimismo, se informó que seguirá en la organización como asistente especial e
instructor de todo el sistema de la organización cobrando lo que resta de su
salario que culmina el próximo año.
En
una semana donde además la mítica franquicia recibió el anunció del retiro del
también inicialista Mark Teixeira, al finalizar la temporada, aquejado por
lesiones que le han impedido jugar por completo en los últimos años.
De
igual modo, la salida de estas dos figuras es un claro mensaje de que el
proceso de renovación en la organización es inminente, después de que salieran
de varios peloteros veteranos y obtener a cambios jóvenes valores que devuelven
las esperanzas de formar una prometedora generación como la vivida a mediados
de los años noventa con Derek Jeter, Mariano Rivera, Andy Pettitte y compañía,
que le valió seis títulos en ocho años.
Rodríguez
que había sido relegado al banco esta temporada tiene apenas un inicio y siete
turnos al bate desde el 22 de julio. Se encuentra a cuatro vuelacercas de los
700, una cifra que ahora luce lejana con el retiro anunciado.
El
año pasado regresó de una suspensión de 162 partidos por violar la política
antidopaje de las ligas mayores y pegó 33 jonrones, además de superar la
barrera de los tres mil hits, dos mil impulsadas y dos mil anotadas, pero este
año las cosas han sido diferentes. El descendiente de padres dominicanos batea
.204 con nueve jonrones y 29 impulsadas en 62 juegos.
Sin
contar el partido del domingo, el antesalista de Yanquis posee 3.114 hits, 696
jonrones, 547 dobletes, 2.084 impulsadas y 2.021 anotadas, en 22 años de
carrera compartido con Marineros de Seattle (1994-2000), Rangers de Texas
(2001-2003) y Yanquis de Nueva York (2004-2016).
El
manager Joe Girardi, anunció recientemente que prefiere dar turnos a jugadores
más jóvenes, incluso si Rodríguez está a cuatro jonrones de ser el cuarto
pelotero con 700 o más cuadrangulares.
“Amo
este juego, amo este equipo. Hoy les estoy diciendo adiós a ambos” dijo el
pelotero en una rueda de prensa en el Yankee Stadium. “Es un día difícil, un
día de mucho orgullo”, sentenció.
Rodríguez
tiene un salario de 20 millones de dólares este año y se le adeuden otros 20 en
2017, la última de su contrato por 10 campañas y 275 millones de dólares.
Mentor de nuevas figuras
En
su nuevo rol, que comenzará el sábado 13 de agosto, Rodríguez será asignado a
trabajar con varios jugadores en todos los niveles del sistema de fincas de los
Yankees, incluyendo muchos de los mejores prospectos del equipo. Se reportará
directamente a Hal Steinbrenner y ayudará a los jugadores junto con la oficina
de operaciones deportivas de los Yankees. Además estará en el campo primaveral
de los Yankees como instructor especial en el 2017.
Se
mantendrá en la organización hasta el 31 de diciembre de 2017.
Se quedó corto de sus aspiraciones de llegar a los 700 jonrones algo solo logrado por Barry Bond, Hank Aaron y Babe Ruth en las mayores |
Merece ir a Cooperstown
Estadísticamente
hablando, Rodríguez debería ser candidato seguro en la primera oportunidad al
Salón de la Fama, pero es muy posible que nunca sea exaltado tras haber sido
suspendido por una temporada completa en 2014 por el uso de sustancias para
mejorar el rendimiento. Fue la segunda vez que admitió el uso de esteroides.
Ninguno
de esos números y logros se los pueden quitar; le pertenecen. Por un periodo de
quizás una década, fue el mejor jugador de la Liga Americana y la mercancía más
codiciada: un jugador del cuadro que podía batear con poder y para promedio y con
un fildeo elite, ganando dos Guantes de Oro.
Sin
embargo, hasta tanto ocurra un cambio dramático en la manera de pensar,
Rodríguez jamás será electo al Salón de la Fama por un grupo de escritores que
han demostrado una y otra vez que no votarán por un jugador sustancialmente
vinculado a drogas para mejorar el rendimiento. Por eso es que Barry Bonds
jamás se ha acercado a ser electo, ni tampoco Roger Clemens, dos jugadores que
predominaron sobre el béisbol durante dos décadas.
Rodríguez
inicialmente confesó el uso en el 2009 y cinco años después fue suspendido tras
otra ronda de dopaje, ésta a través de la Clínica Biogenesis.
Rodríguez
nunca será recordado sencillamente como uno de los mejores jugadores de todos
los tiempos; en cambio, será recordado como uno de los mejores jugadores que
utilizó drogas para mejorar el rendimiento -no precisamente una descripción
para plasmar en el bronce del Salón de la Fama-.
Elegido
como primera selección del draft amateur de 1993 por los Marineros de Seattle,
A-Rod parecía destinado desde un principio a ser uno de los mejores jugadores
de la historia.
Y
casi lo logró, aunque para ello recurrió tanto al engaño y la trampa, que ya
nadie sabe cuánto consiguió a base de talento y trabajo y cuánto a golpe de
fraude.
Esta
temporada, Rodríguez ha registrado un promedio de .204 con 9 jonrones, 29
carreras impulsadas, slugging de .356 y .OPS de .609 en 62 partidos, los peores
números en su carrera desde sus primeros dos años en Grandes Ligas con los Marineros
de Seattle (1994-1995).
El dato
Alex Rodríguez cuenta con 696 cuadrangulares, y solamente Barry Bonds, Hank Aaron y Babe Ruth han conectado más. Suma 3,114 hits, solamente superado por 19 jugadores. Tiene 2,084 impulsadas, más que nadie que no lleve por apellido Aaron o Ruth. Acumula 2,021 carreras anotadas, el octavo mejor en toda la historia. Tiene tres premios de Jugador Más Valioso y un anillo de campeonato de la temporada 2009 con los Yankees.
@beisboladentro
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