sábado, 27 de septiembre de 2014

¿Afectó Jeter a los Yankees de 2014?



SAN LUIS -- Algunas personas empleadas por los Orioles de Baltimore en 1995 han hablado con reverencia a lo que ocurrió el 5 y 6 de septiembre, cuando Cal Ripen jugó en sus partidos consecutivos 2,130 y 2,131. La respuesta de los fanáticos a Ripken y la celebración del béisbol en esos dos días no pudieron haber sido más especiales y la manera en la cual Ripken manejó esas 48 horas fue excepcional, desde los cuadrangulares que pegó hasta su disponibilidad para salirse de su rutina y compartir ese momento.

Y muchas de esas mismas personas que trabajaron para los Orioles también te hubieran dicho que jamás quisieran volver a tener un rol en un jugador construyendo una racha partidos consecutivos como la de Rikpen.

Porque creen que para el equipo -- el grupo de jugadores cuyo propósito teóricamente es ganar partidos -- la racha de Ripken no fue algo bueno, y que debió de haber tenido días libres, por el bien del equipo. Te dirían que la racha de Ripken se convirtió en una carga para las operaciones de béisbol porque la racha tenía que ser parte de la fórmula al momento de tomar decisiones y hasta sobrepasaba la visión del manager.

Dentro de varios años, habrá gente que trabajaba por los Yankees de Nueva York esta temporada que diría lo mismo sobre la última temporada de Derek Jeter -- que la devoción ampliamente establecida por la organización de ganar partidos ha tomado un rol secundario al esfuerzo de presentar a Jeter bajo la mejor luz posible y pretender que, poniéndolo en el campo de juego, que le da a los Yankees la mejor oportunidad de ganar.

Los Yankees se han ganado un campeonato en ceremonias esta temporada, creando más recordatorios para los fanáticos y una narrativa importante en un momento en el cual quizás se siente como que es lo más correcto. Mientras las imágenes de la temporada de la NFL del 2014 hasta el momento son dominadas por un pedazo de video de una cámara de seguridad en Atlantic City, el béisbol ha tenido la capacidad de pausar y honrar a Jeter por sus glorias y como le ha servido bien al deporte.

Pero en algún momento en ese camino, los Yankees se salieron de curso y el ganar se convirtió en algo secundario al cuento de hadas de Derek Jeter 2014. Joe Girardi dijo al comienzo de la temporada que "a mí no me contrataron para montar una gira de despedida", pero en esencia, eso es exactamente lo que ha ocurrido.

Una decisión de ponerlo a jugar otra posición o bajarlo en la alineación hubiera complicado todo y hubiera tenido que ser una decisión organizacional. En última instancia, sin embargo, esta decisión está en manos de Girardi, y es Girardi el que firma las tarjetas de alineación con Jeter bateando segundo y jugando el campo corto toda la temporada.

A menos que los Yankees hagan la remontada más impresionante en la historia, serán eliminados de contención para los playoffs en la próxima semana y, mientras nunca en realidad sabremos si una utilización de Jeter hubiera hecho alguna diferencia en la tabla de posiciones, los números están claros: en el día a día, fue uno de los peores jugadores en las Grandes Ligas este año.

Con Jacoby Ellsbury fuera de la alineación en los próximas, es probable que Jeter termine la temporada con más turnos al bate que cualquier otro Yankee y termine entre los primeros 50 en apariciones al plato en las mayores con más de 600.

Casi todas las apariciones de Jeter han sido desde la segunda posición en la alineación y tiene un OPS de .615, el tercer peor entre los 25 bateadores con más de 200 apariciones bateando segundo -- solo Omar Infante (.586) y B.J. Upton (.612) han estado peor. A pesar del peor OPS de su carrera, Jeter tiene el tercer mayor número de apariciones en la segundo en MLB (Mike Trout está primero con 688 y Elvis Andrus segundo con 632).

El juego defensivo de Jeter también ha sido un problema esta temporada, un hecho del cual el personal de los Yankees está seguramente en conocimientoñ en ocasiones Girarde removió a Jeter a cambio de defensa. Según Baseball Info Solutiones, Jeter tiene un rating de -9 en términos de carreras defensivas salvads, empate por 17mo entre los 22 torpederos que cualifican. En las últimas cinco temporadas, Jeter tiene un rating de -56, el peor entre los torpederos en ese espacio de tiempo.

El que Jeter haya sido un jugador mediocre esta temporada no pudo haber sido una gran sorpresa para los Yankees. Solo tuvo 73 apariciones al plato en el 2013 al recuperarse de la fractura de su tobillo y lució terrible, con un OPS de .542. La posibilidad de que la regresión de Jeter -- y la realidad de que necesitaba ser movido a un rol de menor responsabilidad -- fue discutida aquí y en otros lugares en enero y en los primeros días de mayo.

Cuando Jeter tuvo un mal comienzos, con un OPS de .588 el 4 de myo, Girardi debió haber hecho los ajustes. Para ese momento, los Yankees ya tenían un medida amplia para pasar juicio -- los entrenamientos primaverales y un mes de la temporada regular. Girardi debió haberlo movido más abajo en la alineación. Debió haberlo utilizado menos en el campo corto y más en la primera base, en dónde los Yankees tuvieron una necesidad constante y utilizaron jugadores con poca experiencia en esa posición, como Francisco Cervelli, Brian McCann y hasta Carlos Beltrán, quienes se cantaron voluntarios para jugar allí. En total, ocho Yankees jugaron la primera base esta temporada.

Claro, quizás había preocupación sobre cuál sería la respuesta de Jeter, si se sentiría humillado. Y lo que se pudo haber dicho es esto: Esto no es un insulto. Es una concesión a lo que es inevitable. Todo miembro del Salón de la FAma que jugó por décadas se tuvo que mover a un rol menor al final de sus carreras. Hank Aaron, el líder en cuadrangulares de todos los tiempos en 1976, bateó tan abajo como sexto en su última temporada. Willie Mays, quizás el mejor jardinero central de todos los tiempo, jugó mucho en la primera base en su última temporada, y jugó a tiempo parcial. Babe Ruth fue dejado en libertad por los Yankees en 1934, terminando su carrera con los Bravos de Boston. Ripken cambió de posiciones.

¿Habría esto causado incomodidad en la relación entre Girardi y Jeter? Absolutamente. Al igual que lo hizo para Casey Stengel y Joe DiMaggio luego de que DiMaggio se diera cuenta que prefería utilizar al más juvenil Mickey Mantle. DiMaggio, quien vio su propio descenso en el futuro, se retiró tras jugar su último partido a la edad de 36 años. Jeter tiene 40 años y está jugando la posición defensiva más difícil y crucial de todo el diamante.

Jeter pudo haberle hecho la vida más fácil a Girardi si hubiera ido a donde su dirigente para darle libertad de moverlo en la alineación o de posición; Girardi dijo el fin de semana pasado que eso nunca ocurrió.

La duradera excelencia de Jeter, como es el caso de los grandes jugadores, fue construida en su capacidad de creer en si mismo. EL obvio que no reconoció lo absurdo de estos momentos cuando Brendan Ryan -- uno de los mejores torpederos en el juego -- fue utilizado en primera base, mientras Jeter estaba en el campo corto.

Pero si Girardi hubiera hecho los cambios, quizás con las objeciones de Jeter y otros en la organización, los Yankees hubieran estado en un mejor lugar para ser competitivos -- algo que Girardi reflexiona en quizás cualquier otra situación. Todos los días, envía a la banca a jugadores que preferirían estar jugandoñ casi todos los días va a la lomita a quitarle la bola a los lanzadores que preferirían continuar. Girarde toma esas decisiones porque quiere darle a los Yankees una mejor oportunidad de ganar.

En última instancia, el manejo de Girardi no ha ayudado a Jeter tampoco. Con Jeter pasando por un mal momento competitivo entre ovaciones en agosto, más y más columnistas miraron detrás de la cortina y cuestionaron el por qué Jeter estaba siendo expuesto a un rol que va mucho más allá que sus destrezas a estas alturas.

La respuesta de Girardi ha sido que otros en la alineación han tenido problemasñ McCann, Mark Teixeira y Beltrán todos jugaron por debajo de las expectativas esta temporada.

Pero el punto aquí es que en mayo, todavía había una esperanza de que McCann, Teixeira y Beltrás mejorarías -- y, por otro lado, el personal de los Yankees debió de haber reconocido la probabilidad de que Jeter no rebotaría después de lo que vieron el año pasado. Y Girardi movió a McCann, Teixeira y Beltrán en su alineación a medida que Jeter se quedad en el mismo puesto.

Jacoby Ellsbury fue firmado por $153 millones para batear primero y Brett Gardner tiene las destrezas perfectas para batear segundo, pero Gardner bateó noveno al principio del año y Ellsbury tercero porque Jeter tenía que batear segundo.

Ya para agosto, era demasiado tarde para bajar a Jeter en la alineación o moverlo a primera base porque hubiera sido una distracción demasiado significativa en su últimas días, y probablemente no hubiera valido la pena. Nadie hubiera querido contestar esas preguntas incómodas en la última vuelta victoriosa.

El año pasado, Girardi estuvo excepcional en su manejo de Alex Rodriguez, quien estaba en medio de su pelea contra la suspensión, MLB y los Yankees. Rodríguez estaba disparando demandas entre partidos, y aún con eso, la respuesta de Girardi siempre fue que su trabajo siempre era dirigir al jugador y al equipo y que no se podía preocupar por factores externos.

Esta temporada, sin embargo, Girardi perdió ese objetivo de vista.

La semana pasada en Baltimore, Girardi relató el cuento de cuando un día en Kansas City le dio un día libre a Jeter. Un fanático que había comprado taquillas para ver a Jeter le gritó al dirigente el juego completo, desde la primera hasta la última entrada. Girardi resistió las ganas de complacer al fanático.

Debió haber resistido las ganas durante toda la temporada.

El hecho sencillo aquí es que el uso que los Yankees le dieron a Jeter -- el uso que Girardi le dio a Jeter -- no le dio a los Yankees del 2014 una oportunidad para ganar. No hay forma de esconderlo.


Por Buster Olney
ESPN.com

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