martes, 17 de enero de 2017

17 años después…

Foto: Prensa Águilas


Pasaron 17 años para que las Águilas del Zulia volvieran a una instancia final.

17 años de sequía que adormecieron a una afición que en las últimas temporadas vio cómo su equipo accedía a la postemporada y se quedaban varados a causa de deserciones y malas escogencias.

Todas esas frustraciones quedaron atrás, gracias al triunfo conseguido ante Caribes de Anzoátegui (1-0) en el quinto juego de la semifinal, en un estadio Luis Aparicio que rompió récord de asistencia esta temporada al registrar 20.772 espectadores.

Los zulianos regresan a una final desde la campaña 1999-2000, cuando conquistaron su quinto y último campeonato en el torneo venezolano. Nuevamente el éxito del conjunto rapaz radico en la ejecución de cada uno de los aspectos del juego: defensa, pitcheo y bateo oportuno, más el aporte de algunos nombres en esa alineación.

Las Águilas cierran la postemporada como el equipo más consistente al sumar un solo revés en enero (marca de 8-1), situación que mantiene la ilusión de una fanaticada que esta hambrienta de título.

Lipso Nava, mánager de los rapaces fue claro en sus metas cuando fue designado estratega de los rapaces en marzo de 2016.

“Quiero devolverles a los jugadores esa mística de trabajo arduo para alcanzar buenos resultados, de sentir compromiso por el nombre que se lleva por delante del uniforme y no por el que está detrás”,

Y vaya que lo logró, el exinfielder conoce perfectamente el entorno de las Águilas y la idiosincrasia de la afición, por lo que estuvo claro en el reto que afrontó. Reto que le permitió erigirse esta temporada como Mánager del Año, y que está a solo cuatro triunfos de dejar atrás una racha de decepciones.

Nava siempre estuvo familiarizado con el núcleo de peloteros, en las últimas temporadas había ejercido el rol de coach de tercera, por lo que esa experiencia le permitió cambiarle la mentalidad al grupo, adicionando al cuerpo técnico a otros ex peloteros que se entregaron por completo a la camiseta zuliana.

Esa mentalidad les permitió cerrar la postemporada invictos en su “nido” con marca de 5-0, convirtieron el Luis Aparicio en su fuerte, después que las últimas temporadas fuera un escenario inhóspito para ellos.

Por algo fueron el equipo más consistente durante gran parte de la temporada y pese a los traspiés que tuvieron en la recta final, lograron enrumbar nuevamente el vuelo y hoy parten como los grandes favoritos para proclamarse campeones.

Confianza
En su primera experiencia como mánager interino, Nava levantó el vuelo rapaz luego del descalabro de Mako Oliveras al frente de la novena. Después de iniciar la campaña 2011-2012 con marca de 11-12, Lipso logró enderezar el rumbo con un registro de 29-17, que sirvió para la clasificación a la postemporada.
Lipso Nava, buscará ser el segundo criollo que le de
un título a las Águilas después que lo hiciera Pompeyo
Davalillo. Foto: panodi.com.ve

“Había ansiedad por volver con el equipo, pero la oportunidad llegó en su momento justo. Ahora me siento más preparado, con más aplomo y una mayor experiencia. Solo que esta vez el reto es muy diferente. Uno debe ganarse el respeto de la afición y transmitir a los muchachos que ese respeto de la gente se gana con resultados, con esfuerzo y trabajando duro”, puntualizó Nava, en su primera práctica en el mes de septiembre.

La razón siempre estuvo de su lado, y quedó demostrado durante la celebración de los peloteros tras concretar su pase a la final. Cada uno de ellos agradeció a la afición esa entrega que les brindaron en los tres cotejos efectuados en “El Grande” que se quedó pequeño con la respuesta de la fanaticada.

Tras caer en el primer compromiso de la serie en Puerto La Cruz, José Pírela, cargó con el peso ofensivo y fue el principal responsable de las cuatro victorias rapaces. El Águila Negra, sin contar el partido del martes tenía promedio de 385, con un cuadrangular y cuatro remolcadas.

Los diez imparables conseguidos durante los nueve encuentros disputados por los zulianos en esta postemporada, le permitió llegar a 87 hits, ubicándose segundo en ese departamento dentro del equipo zuliano, muy cerca de Carlos Quintana que lidera esa estadística con 94.

Tras la victoria del pasado lunes, el jardinero aseguro que la mística del equipo sigue intacta.

“Vamos a seguir hacia delante, haciendo las cosas de la misma manera que lo hicimos a lo largo de la campaña, ejecutando las jugadas de rutina, moviendo a los corredores y haciendo los outs claves”, manifestó el “Águila Negra” al departamento de prensa de los rapaces.

Pirela explicó que la cohesión que ha logrado cada uno de los peloteros dentro clubhouse ha sido un factor, que si bien es intangible dentro del terreno de juego, sin duda ha tenido un efecto positivo dentro del equipo.

Una cohesión que parece no tener fisuras para enfrentar a unos Cardenales de Lara, que si bien fueron el equipo más compacto durante toda la temporada, es un equipo al que no se le puede hacer ningún error.

Uno de ellos terminará con su maleficio, Cardenales tiene 16 años que no celebra un campeonato, mientras que Águilas tiene 17.

Por cierto, la clasificación de las Águilas llega un 17 de enero de 2017, su mánager usa el número 17 y han pasado 17 años de su último campeonato, una cábala… lo sabremos en los próximos días.

La cifra
9 finales han disputado las Águilas del Zulia, ganando cinco de ellas. Será la segunda vez que enfrente a los Cardenales de Lara,a quienes ganaron en la temporada 1983-1984, cuando sumaron su primer gallardete.

@beisboladentro

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